Los tres monstruos Ogro Mogro, Gigantón y Abominable pasaron mucho tiempo encerrados en una cárcel para monstruos porque sólo sabían asustar. Conocieron a Pesadillo, un monstruo dormilón que les contaba historias divertidas. Un día, los tres monstruos despertaron a Pesadillo con sus gritos y éste sugirió que podrían trabajar como despertadores. Abandonaron la cárcel y crearon un exitoso negocio como despertadores para dormilones.