El documento resume las enseñanzas bíblicas sobre el cielo y el infierno. Explica que el infierno es el lugar de castigo eterno para quienes rechazan a Jesús, mientras que Dios envió a Jesús para salvar a la humanidad del infierno. También describe que después de morir, las personas van ya sea al infierno o al cielo temporal llamado paraíso, dependiendo de si aceptaron o rechazaron a Jesús.