El documento discute que los planes de Dios son mejores que los planes humanos. Aunque las personas pueden orar por ciertas situaciones, Dios es omnisciente y sabe lo que es mejor. Los pensamientos y caminos de Dios están por encima de los humanos. Se debe someter los planes propios a Dios y tener fe en que Él revelará Sus planes a Su debido tiempo aunque estén ocultos actualmente.