Dios siempre tiene buenos propósitos y una vida abundante planeada para nosotros, como lo hizo para Israel al darles la Tierra Prometida. Sin embargo, debemos hacer nuestra parte alineándonos a la voluntad de Dios y creyendo Sus promesas, no viendo las cosas sólo desde una perspectiva humana. Josué y Caleb, al creer en Dios, pudieron entrar a la tierra prometida, mientras que los otros espías que no creyeron murieron en el desierto. Debemos ver las situaciones como Dios las ve para poder dis