La población de Ecuador se ha vuelto cada vez más urbana, con más de la mitad viviendo en las provincias de Guayas, Pichincha y Manabí. La población es relativamente joven, con el 34.9% menores de 14 años. Existen desigualdades entre hombres y mujeres en el acceso al trabajo y la remuneración. La migración interna y externa ha afectado la distribución de la población a lo largo del país.