Este documento discute la necesidad de poner diligencia en nuestra fe en Dios. Señala que aunque Dios ha provisto generosamente para nuestra salvación, debemos esforzarnos para desarrollar nuestro carácter espiritual. Recomienda que sigamos avanzando en la fe en lugar de poner nuestra vida espiritual en "piloto automático", y que busquemos a Dios diligentemente a través de la oración, el estudio bíblico y vivir de acuerdo con Sus enseñanzas.