El documento aborda la importancia de las innovaciones educativas y tecnológicas en América Latina, destacando su papel crucial en la implementación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Se subraya que la tecnología puede ayudar a erradicar la pobreza y mejorar la educación, aunque también plantea desafíos relacionados con el acceso y la desigualdad. La crisis del COVID-19 ha intensificado la necesidad de una transformación digital para garantizar el bienestar social y la inclusión.