Eric y Miriam han estado casados por 18 años. Miriam sufre de insomnio y pesadillas recurrentes que la atormentan cada noche, lo que ha afectado su salud y envejecido prematuramente a Eric, quien la cuida y apoya incondicionalmente. Una noche, después de otra pesadilla, Miriam se despierta exaltada y encuentra a Eric agotado y desvanecido. Ella se da cuenta de que él ha sacrificado su vida por cuidarla. Eric le dice que no se arrepiente de la vida que han compartido, antes de morir