La Constitución española de 1978 establece los derechos y deberes de los ciudadanos, nuestra forma de gobierno como monarquía parlamentaria y la organización territorial en comunidades autónomas. España se organiza a través de tres poderes: legislativo ejercido por las Cortes, ejecutivo ejercido por el gobierno y judicial ejercido por los jueces. Las elecciones generales se celebran cada cuatro años para elegir representantes en las Cortes.