La tercera generación de computadoras se caracterizó por el desarrollo de circuitos integrados que permitieron almacenar y procesar información en chips de silicio. Esto llevó al desarrollo de la multiprogramación, que permite ejecutar múltiples procesos simultáneamente. También surgió la industria del software. Las computadoras se hicieron más pequeñas y eficientes, incluyendo las minicomputadoras IBM 360 y DEC PDP-1.