El documento clasifica a los animales en cinco categorías: por su esqueleto (vertebrados e invertebrados), por su alimentación (carnívoros, herbívoros y omnívoros), por su reproducción (vivíparos, ovíparos y ovovivíparos), por su hábitat (terrestres, acuáticos y aéreos) y por su dependencia con los humanos (domésticos y salvajes).