Tres niños se atreven a entrar en una casa embrujada en la que vive una anciana solitaria. La anciana les ofrece golosinas y les cuenta sobre la muerte de su familia. Los niños se asustan al ver sombras moverse y huyen de la casa, dejando a la anciana triste. Al día siguiente, las madres de los niños van a comprobar que la anciana esté bien y la llevan a vivir con uno de los muchachos.