Una pandilla de niños llamados "Los Investigadores" entraron en la mansión abandonada de María Sarmiento en Halloween como broma. Dentro encontraron objetos que se movían solos y fueron raptados por un monstruo de dos cabezas que los encerró en una jaula. Después de varios días planeando, engañaron al monstruo para que les devolviera las llaves y escaparan. Al volver a la mansión para derribarla, descubrieron que en realidad era una nave espacial que despegaba.