Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
1
Éste no es otro cielo.
Sobre la autopista que dirige a la su ciudad Franfurt, en una mañana soleada, tres
chicas la transitaban después de haber estado de vacaciones en la playa más cercana de su
país, Waybay. Eran tres chicas jóvenes alrededor de los veinte, una con el pelo castaño y era
quien iba manejando, Nicole, otra morena, Sofy, la copiloto, y la tercera, Carol, rubia. Ellas
platicaban de cómo les fue en sus vacaciones después de haber pasado una semana entera en
esa playa y Nicole dió su punto de vista de que noto en una chica con la que se topo en un
coctel la noche anterior antes de partir.
-Su vestido era totalmente horroroso, los colores no le combinaban en absoluto, le dije, yo no
sé quien es tu asesor, pero tiene el gusto de una vieja.
-Y que lo digas, no sé cómo se atrevió a salir de su casa vestida así –añadió Carol- Hay gente
que no capta el dicho que muñeca vestida de seda…
-La verdad yo no tuve tiempo de fijarme en eso –repuso Sofy- Yo estaba más entretenida en el
chico junto a la mesa, se veía muy guapo y educado y todo, pero resulto ser un ñoño de marca.
-¿Que hizo? –preguntó Carol.
-Solo hablaba de su auto y nada más, ni prestaba atención a lo que decía, no tenía otra cosa en
la cabeza.
De repente Nicole levanto las manos con aire festivo.
-Pero estuvo divertido, así es como se tiene que vivir la vida, hacer siempre cosas divertidas
para luego no arrepentirse, ya que la vida es corta.
-Está bien, pero toma el volante –reprochó Carol al ver que el auto se desvió un poco hacia el
sentido contrario de la carretera.
Nicole regreso sus manos al volante.
-Todo está controlado.
Le dio unos pequeños golpes al volante con la palma de la mano.
-Debemos planear que haremos este fin, que también tiene que ser espectacular –dijo Nicole
al tiempo que iba dando una vuelta en una curva- Debemos organizar todo con los chicos y ver
que hacer- su rostro dibujaba una sonrisa al igual que el de sus amigas, hasta que alcanzaron a
observar como un tráiler invadió su carril.
-Oh dios… -solo atinó a decir Carol sorprendida, al tiempo que Nicole horrorizada giro el
volante. Al lado de la curva, estaba una empinada de alrededor de 50 metros, por la cual el
auto fue a dar hasta el fondo, dándose varios golpes entre ramaje, piedras y montones de
tierra. Las chicas quedaron muy malheridas, el auto en ningún momento volcó, pero los golpes
que recibió, le hicieron mucho daño tanto a él como a las pasajeras, donde la más herida fue
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
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Nicole. Carol y Sofy le gritaban horrorizadas después de reaccionar a lo sucedido, al tiempo
que del Nicole un arroyo de sangre bajaba por su frente.
-¡Nicole, Nicole! ¡Reacciona! –le gritaban, pero Nicole parecía no escuchar más a su amigas.
…
Los ojos de Nicole comenzaron a ver algo de luz, se sentía confundida y al ir
abriéndolos comenzó a ver una luz blanca que inundaba los alrededores. Despertó sentada en
una banca sobre un pasillo donde se veía el ir y venir de mucha gente vestida de blanco, con
trajes parecidos al de enfermeros y doctores, y gente que era llevada a alguna parte por ellos o
eran metidos en alguna puerta de las que estaban por todo el pasillo. Comenzó a recordar
sobre el accidente y se llevo la mano a la frente.
-Oh sí, eso pasó.
Dió por sentado que estaba en un hospital.
-Espero que las chicas estén bien.
-Malditas sabandijas, debí clavarles hasta el fondo ese fierro, pero los desgraciados me
tendieron una trampa, sino no hubieran podido conmigo, me atraparon por la espalda, que si
no, les hubiera clavado ese alfiler en un ojo.
Nicole después de ese monologo tan elocuente de un hombre sentado a su lado, con
aspecto siniestro, con jeans de mezclilla y una chaqueta de cuero, como si de un delincuente
se tratara, decidió apartarse un poco asustada, despertar así y oír algo como eso no era para
nada agradable.
-Un loquillo –pensó- En los hospitales debe de haber muchos, por eso no me gustan estos
sitios.
-Hola –fue interrumpida por una chica de aspecto de no más de 20 años que la saludo
cordialmente y la miraba con curiosidad.
-Hola –Nicole respondió confundida.
-Veamos.
La chica vestida de blanco traía una carpeta en mano y comenzó a revisar unas hojas
dentro.
-Tú eres Nicole Terán, 19 años, muerte en accidente automovilístico, hmm, hmm. –comenzó a
tararear.
-¿Muerte en accidente automovilístico? –Nicole no comprendía de que hablaba esa chica, le
dio vuelta una vez más a sus recuerdos y después replico:- ¿Que quieres decir con muerte en
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
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accidente automovilístico? Si estoy tan viva como tú, por eso estoy en este hospital, que no te
das cuenta, no es bueno que digas esas bromas, tus superiores te reprenderán.
La chica vestida de blanco le dirigió una mirada entre lastima y perturbación.
-Siempre es lo mismo en las primeras reacciones.
Nicole estaba más confundida.
-Algunos se asustan mucho y otros simplemente no lo pueden aceptar.
-Vamos bruja, dime de una vez a donde me van a mandar –reclamo el delincuente a la chica de
blanco. El ya tenía un día entero ahí, y solo esperaba el veredicto de una evaluación que le iban
a dar.
La chica de blanco lo miro con preocupación, mientras Nicole seguía tratando de
comprender que sucedía.
-Pues que mas podrías esperar, tu expediente lo tengo aquí –la chica de blanco dio una vuelta
a unas hojas de su carpeta- y como supuse te vas al infierno sin paradas intermedias.
-¿¡Que!? –el delincuente se levantó alterado- ¿¡Como que al infierno, si yo era una alma pura
en la tierra!? Lo que pasa que era un incomprendido de la sociedad y por eso siempre me
metían en líos.
-Le diste cuello a tu abuelita –habló la chica de blanco figurando el lenguaje de delincuente y
todavía haciéndole una seña con la mano.
-Eso fue simple eutanasia. La vieja quería ir ya con el viejo, hasta deberían de darme una
medalla.
La chica de blanco miro al delincuente sombría, luego levanto la mano, dos hombres
altos vestidos de negro con un tridente de su misma altura se posaron al lado y tomaron el
delincuente por los brazos.
-Lo siento, pero el veredicto ya está hecho, te hubieras portado mejor en tu vida –señaló la
chica de blanco.
-Te vas a arrepentir, bruja, cuídate hasta de tu sombra porque cuando menos te lo esperes,
voy a aparecer hasta en tus sueños y te voy a hacer pagar –vociferaba l delincuente mientras
era llevado a una puerta enfrente de donde estaban, y al abrirse, resulto ser un pasaje a un
enorme elevador con la leyenda de “Infierno”. El delincuente se resistía en todo momento a
que lo llevaran:- Suéltenme imbéciles, suélteme- y al irse abriendo la puerta del elevador
mientras la otra puerta de entrada se cerraba, se observo como uno de los hombres de negro,
bajo el tridente a la altura de la cintura con intención de usarlo- ¿A dónde apuntas eso?
-Camina.
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
4
La puerta se cerró.
-Ah, pero estas imbécil, de todos los lugares como me picas ahí.
Nicole después de la escena estaba algo petrificada, luego pensó:
-Debieron picarle en el ombligo, se siente horripilante cuando lo hacen, te da muchas
cosquillas. Y seguro al lugar donde lo llevaron debe de ser el sitio más feo del hospital para
nombrarle el infierno, pobre loquillo.
-Ahora veamos –la chica de blanco se volvió con ella- Ahora estas tu –se llevo una mano a la
nuca y se notaba preocupada- Tu caso fue muy rápido de evaluar, casi hasta me da pena.
-Espera –por fin Nicole se atrevió aclarar las cosas- Primero dime lo que pasa aquí que no
entiendo nada.
-¿no entiendes después de lo que presenciaste?
La chica de blanco estaba sorprendida.
-Así que eres de los que se reúsan a creer después de todo… Te lo voy a explicar…
Le dirigió una mirada de pena a una Nicole que seguía confundida. Una mirada de
nuevo al papeleo y siguió la explicación:
-Tú en tu vida fuiste Nicole Terán Fasis, hija de Rodolfo Terán y Brenda Fasis, tuviste una vida
sencilla en la ciudad de Frankfurt donde hiciste muchos amigos, pero teniendo una muerte
prematura a la edad de 19 años en un accidente automovilístico.
Al momento que le era dada la explicación a Nicole, ella iba perdiendo el color.
-Esto lugar que ves aquí es el intermedio entre el cielo, el purgatorio y el infierno, donde se
hacen las evaluaciones de a dónde deben ser mandados los humanos que han cesado en vivir
de acuerdo a como hayan desarrollado su vida…
-¡Espera! –interrumpió Nicole- Que quieres decir que morí, eso no puede ser, yo aun soy muy
joven para morir.
-Por eso te explique que tuviste una muerte prematura.
La respuesta que recibió Nicole no era la que quería oír.
-Pero aun quería hacer muchas cosas, muchas.
-Eso no evita que cualquiera pueda morir.
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
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La forma de explicar de la chica de blanco era tan seca que a Nicole le parecía que era
una broma que en cualquier momento le iba a ser aclarada, donde una cámara saldría y todos
se burlarían, todos menos ella que creía que era muy pesada.
-Pero yo me siento más viva que nunca, mírame, todo está en su lugar y me veo muy viva.
-Es porque a las almas se les concede un cuerpo temporal mientras están en este sitio para
que no sea tan grande el choque que reciban del impacto de saber que murieron.
Ahora el rostro de Nicole se estaba tornando oscuro.
-Parece que ya lo entendiste, entonces.
La chica de blanco se llevo la mano a la nuca, mientras daba de nuevo una hojeada a
sus documentos.
No cámaras, no risas. Nicole tenía que admitir que quizás lo que oía era cierto. Se
entristeció.
-Pero tu caso es muy raro –dijo la chica de blanco- Mejor vayamos a nuestra oficina, donde te
explicare todo mejor a detalle –señaló un camino, y Nicole tuvo que seguirla.
Después de varias puertas y un par de cruces en esquinas, estaban en una oficina con
un gran escritorio, donde un montón de carpetas estaban amontonadas. El cuarto no tenía
lámpara alguna, ni ventanas, pero estaba tan iluminado como si del día se tratara. Además se
podía sentir un aroma de naturaleza.
La chica de blanco tomo asiento detrás del escritorio, mientras Nicole se quedo ahí
observando el lugar.
-Mi superior y dueña de esta oficina no está, se fue de vacaciones por una larga jornada si no
ella te lo explicaba todo.
Nicole por fin había aceptado que le ocurrió y apesadumbrada pregunto:
-¿Entonces que me va a pasar después de ahora?
La chica de blanco la miro con preocupación.
-Pues aquí es donde te digo que tendrás un veredicto donde se juzgara todo lo que hiciste en
la vida y se determinara si vas a al cielo o al infierno… -de nuevo hojeo su papeleo- pero tu
caso es muy especial y tu veredicto ya fue dado con tan solo un poco de análisis.
Nicole no era de las mujeres que se quedaban estancadas pensando mucho en algo, así
que dio por sentado a donde iría.
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
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-Entonces seguro y me voy al cielo, ¿no es cierto? No puede ser de otra forma. Voy a extrañar
mucho a mis amigos –se limpió una lagrima de los ojos- pero supongo que algún día nos
encontraremos otra vez.
-Pues no precisamente así –repuso la chica de blanco- tú no iras precisamente al cielo…
-¿Al purgatorio? Pero si yo me he portado divino –replicó Nicole.
La chica de blanco estaba preocupada.
-Ni al purgatorio.
-¿Entonces?
El rostro de Nicole se empezó a ensombrecer.
-Tu veredicto es que vayas al infierno.
-¿¡Que!? ¿¡Al infierno!? ¡Pero si yo no hice nada malo mientras estaba viva, además fui muy
buena con mis amigos y siempre los ayudaba en lo que podía!
La chica de blanco se llevo la mano al a nuca de nuevo.
-Te lo voy a explicar de una manera sencilla… Mira, el problema está así, los actos que hiciste
con tus amigos no eran más que simple compañerismo a actuaciones esperando algo de ellos a
cambio, así que no se pueden contar como actos buenos.
-Pero yo no hice nada malo tampoco como para ir al infierno –interrumpió Nicole.
-Es cierto, tampoco hiciste nada malo como para ir al infierno.
-¿Entonces?
-El problema es que tampoco hiciste nada bueno para ir al cielo.
-Pero siempre me lleve bien con mis amigos, siempre me divertía y siempre les daba buenos
consejos. Si dice que eso no sirve, de todos modos no es para que me vaya al infierno.
-El problema es que tienes un fuerte pecado aquí con todo eso. Te lo voy a explicar mejor y
como tú eres un caso especial y estarás a mi cuidado, te voy a decir mi nombre a pesar de que
no debemos hacerlo. Yo soy el ángel “Azel”
-¿Ángel?
-Y soy tu evaluadora en estos casos especiales. El pecado que tienes tú y el cual te manda al
infierno es el “no hacer nada” y te lo pongo en términos simples para que lo entiendas.
-¿No hacer nada? Pero eso no puede ser un pecado, no hacer nada.
Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.
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-El problema y que mejor no te lo explico por ahora, es que es un pecado muy grave, pero
también el más perdonable… Así que aquí vamos a donde te digo que eres un caso muy
especial. A los caso como tu se les da una segunda oportunidad…
-¿Segunda oportunidad? …

Otro cielo, otra vida...

  • 1.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 1 Éste no es otro cielo. Sobre la autopista que dirige a la su ciudad Franfurt, en una mañana soleada, tres chicas la transitaban después de haber estado de vacaciones en la playa más cercana de su país, Waybay. Eran tres chicas jóvenes alrededor de los veinte, una con el pelo castaño y era quien iba manejando, Nicole, otra morena, Sofy, la copiloto, y la tercera, Carol, rubia. Ellas platicaban de cómo les fue en sus vacaciones después de haber pasado una semana entera en esa playa y Nicole dió su punto de vista de que noto en una chica con la que se topo en un coctel la noche anterior antes de partir. -Su vestido era totalmente horroroso, los colores no le combinaban en absoluto, le dije, yo no sé quien es tu asesor, pero tiene el gusto de una vieja. -Y que lo digas, no sé cómo se atrevió a salir de su casa vestida así –añadió Carol- Hay gente que no capta el dicho que muñeca vestida de seda… -La verdad yo no tuve tiempo de fijarme en eso –repuso Sofy- Yo estaba más entretenida en el chico junto a la mesa, se veía muy guapo y educado y todo, pero resulto ser un ñoño de marca. -¿Que hizo? –preguntó Carol. -Solo hablaba de su auto y nada más, ni prestaba atención a lo que decía, no tenía otra cosa en la cabeza. De repente Nicole levanto las manos con aire festivo. -Pero estuvo divertido, así es como se tiene que vivir la vida, hacer siempre cosas divertidas para luego no arrepentirse, ya que la vida es corta. -Está bien, pero toma el volante –reprochó Carol al ver que el auto se desvió un poco hacia el sentido contrario de la carretera. Nicole regreso sus manos al volante. -Todo está controlado. Le dio unos pequeños golpes al volante con la palma de la mano. -Debemos planear que haremos este fin, que también tiene que ser espectacular –dijo Nicole al tiempo que iba dando una vuelta en una curva- Debemos organizar todo con los chicos y ver que hacer- su rostro dibujaba una sonrisa al igual que el de sus amigas, hasta que alcanzaron a observar como un tráiler invadió su carril. -Oh dios… -solo atinó a decir Carol sorprendida, al tiempo que Nicole horrorizada giro el volante. Al lado de la curva, estaba una empinada de alrededor de 50 metros, por la cual el auto fue a dar hasta el fondo, dándose varios golpes entre ramaje, piedras y montones de tierra. Las chicas quedaron muy malheridas, el auto en ningún momento volcó, pero los golpes que recibió, le hicieron mucho daño tanto a él como a las pasajeras, donde la más herida fue
  • 2.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 2 Nicole. Carol y Sofy le gritaban horrorizadas después de reaccionar a lo sucedido, al tiempo que del Nicole un arroyo de sangre bajaba por su frente. -¡Nicole, Nicole! ¡Reacciona! –le gritaban, pero Nicole parecía no escuchar más a su amigas. … Los ojos de Nicole comenzaron a ver algo de luz, se sentía confundida y al ir abriéndolos comenzó a ver una luz blanca que inundaba los alrededores. Despertó sentada en una banca sobre un pasillo donde se veía el ir y venir de mucha gente vestida de blanco, con trajes parecidos al de enfermeros y doctores, y gente que era llevada a alguna parte por ellos o eran metidos en alguna puerta de las que estaban por todo el pasillo. Comenzó a recordar sobre el accidente y se llevo la mano a la frente. -Oh sí, eso pasó. Dió por sentado que estaba en un hospital. -Espero que las chicas estén bien. -Malditas sabandijas, debí clavarles hasta el fondo ese fierro, pero los desgraciados me tendieron una trampa, sino no hubieran podido conmigo, me atraparon por la espalda, que si no, les hubiera clavado ese alfiler en un ojo. Nicole después de ese monologo tan elocuente de un hombre sentado a su lado, con aspecto siniestro, con jeans de mezclilla y una chaqueta de cuero, como si de un delincuente se tratara, decidió apartarse un poco asustada, despertar así y oír algo como eso no era para nada agradable. -Un loquillo –pensó- En los hospitales debe de haber muchos, por eso no me gustan estos sitios. -Hola –fue interrumpida por una chica de aspecto de no más de 20 años que la saludo cordialmente y la miraba con curiosidad. -Hola –Nicole respondió confundida. -Veamos. La chica vestida de blanco traía una carpeta en mano y comenzó a revisar unas hojas dentro. -Tú eres Nicole Terán, 19 años, muerte en accidente automovilístico, hmm, hmm. –comenzó a tararear. -¿Muerte en accidente automovilístico? –Nicole no comprendía de que hablaba esa chica, le dio vuelta una vez más a sus recuerdos y después replico:- ¿Que quieres decir con muerte en
  • 3.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 3 accidente automovilístico? Si estoy tan viva como tú, por eso estoy en este hospital, que no te das cuenta, no es bueno que digas esas bromas, tus superiores te reprenderán. La chica vestida de blanco le dirigió una mirada entre lastima y perturbación. -Siempre es lo mismo en las primeras reacciones. Nicole estaba más confundida. -Algunos se asustan mucho y otros simplemente no lo pueden aceptar. -Vamos bruja, dime de una vez a donde me van a mandar –reclamo el delincuente a la chica de blanco. El ya tenía un día entero ahí, y solo esperaba el veredicto de una evaluación que le iban a dar. La chica de blanco lo miro con preocupación, mientras Nicole seguía tratando de comprender que sucedía. -Pues que mas podrías esperar, tu expediente lo tengo aquí –la chica de blanco dio una vuelta a unas hojas de su carpeta- y como supuse te vas al infierno sin paradas intermedias. -¿¡Que!? –el delincuente se levantó alterado- ¿¡Como que al infierno, si yo era una alma pura en la tierra!? Lo que pasa que era un incomprendido de la sociedad y por eso siempre me metían en líos. -Le diste cuello a tu abuelita –habló la chica de blanco figurando el lenguaje de delincuente y todavía haciéndole una seña con la mano. -Eso fue simple eutanasia. La vieja quería ir ya con el viejo, hasta deberían de darme una medalla. La chica de blanco miro al delincuente sombría, luego levanto la mano, dos hombres altos vestidos de negro con un tridente de su misma altura se posaron al lado y tomaron el delincuente por los brazos. -Lo siento, pero el veredicto ya está hecho, te hubieras portado mejor en tu vida –señaló la chica de blanco. -Te vas a arrepentir, bruja, cuídate hasta de tu sombra porque cuando menos te lo esperes, voy a aparecer hasta en tus sueños y te voy a hacer pagar –vociferaba l delincuente mientras era llevado a una puerta enfrente de donde estaban, y al abrirse, resulto ser un pasaje a un enorme elevador con la leyenda de “Infierno”. El delincuente se resistía en todo momento a que lo llevaran:- Suéltenme imbéciles, suélteme- y al irse abriendo la puerta del elevador mientras la otra puerta de entrada se cerraba, se observo como uno de los hombres de negro, bajo el tridente a la altura de la cintura con intención de usarlo- ¿A dónde apuntas eso? -Camina.
  • 4.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 4 La puerta se cerró. -Ah, pero estas imbécil, de todos los lugares como me picas ahí. Nicole después de la escena estaba algo petrificada, luego pensó: -Debieron picarle en el ombligo, se siente horripilante cuando lo hacen, te da muchas cosquillas. Y seguro al lugar donde lo llevaron debe de ser el sitio más feo del hospital para nombrarle el infierno, pobre loquillo. -Ahora veamos –la chica de blanco se volvió con ella- Ahora estas tu –se llevo una mano a la nuca y se notaba preocupada- Tu caso fue muy rápido de evaluar, casi hasta me da pena. -Espera –por fin Nicole se atrevió aclarar las cosas- Primero dime lo que pasa aquí que no entiendo nada. -¿no entiendes después de lo que presenciaste? La chica de blanco estaba sorprendida. -Así que eres de los que se reúsan a creer después de todo… Te lo voy a explicar… Le dirigió una mirada de pena a una Nicole que seguía confundida. Una mirada de nuevo al papeleo y siguió la explicación: -Tú en tu vida fuiste Nicole Terán Fasis, hija de Rodolfo Terán y Brenda Fasis, tuviste una vida sencilla en la ciudad de Frankfurt donde hiciste muchos amigos, pero teniendo una muerte prematura a la edad de 19 años en un accidente automovilístico. Al momento que le era dada la explicación a Nicole, ella iba perdiendo el color. -Esto lugar que ves aquí es el intermedio entre el cielo, el purgatorio y el infierno, donde se hacen las evaluaciones de a dónde deben ser mandados los humanos que han cesado en vivir de acuerdo a como hayan desarrollado su vida… -¡Espera! –interrumpió Nicole- Que quieres decir que morí, eso no puede ser, yo aun soy muy joven para morir. -Por eso te explique que tuviste una muerte prematura. La respuesta que recibió Nicole no era la que quería oír. -Pero aun quería hacer muchas cosas, muchas. -Eso no evita que cualquiera pueda morir.
  • 5.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 5 La forma de explicar de la chica de blanco era tan seca que a Nicole le parecía que era una broma que en cualquier momento le iba a ser aclarada, donde una cámara saldría y todos se burlarían, todos menos ella que creía que era muy pesada. -Pero yo me siento más viva que nunca, mírame, todo está en su lugar y me veo muy viva. -Es porque a las almas se les concede un cuerpo temporal mientras están en este sitio para que no sea tan grande el choque que reciban del impacto de saber que murieron. Ahora el rostro de Nicole se estaba tornando oscuro. -Parece que ya lo entendiste, entonces. La chica de blanco se llevo la mano a la nuca, mientras daba de nuevo una hojeada a sus documentos. No cámaras, no risas. Nicole tenía que admitir que quizás lo que oía era cierto. Se entristeció. -Pero tu caso es muy raro –dijo la chica de blanco- Mejor vayamos a nuestra oficina, donde te explicare todo mejor a detalle –señaló un camino, y Nicole tuvo que seguirla. Después de varias puertas y un par de cruces en esquinas, estaban en una oficina con un gran escritorio, donde un montón de carpetas estaban amontonadas. El cuarto no tenía lámpara alguna, ni ventanas, pero estaba tan iluminado como si del día se tratara. Además se podía sentir un aroma de naturaleza. La chica de blanco tomo asiento detrás del escritorio, mientras Nicole se quedo ahí observando el lugar. -Mi superior y dueña de esta oficina no está, se fue de vacaciones por una larga jornada si no ella te lo explicaba todo. Nicole por fin había aceptado que le ocurrió y apesadumbrada pregunto: -¿Entonces que me va a pasar después de ahora? La chica de blanco la miro con preocupación. -Pues aquí es donde te digo que tendrás un veredicto donde se juzgara todo lo que hiciste en la vida y se determinara si vas a al cielo o al infierno… -de nuevo hojeo su papeleo- pero tu caso es muy especial y tu veredicto ya fue dado con tan solo un poco de análisis. Nicole no era de las mujeres que se quedaban estancadas pensando mucho en algo, así que dio por sentado a donde iría.
  • 6.
    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 6 -Entonces seguro y me voy al cielo, ¿no es cierto? No puede ser de otra forma. Voy a extrañar mucho a mis amigos –se limpió una lagrima de los ojos- pero supongo que algún día nos encontraremos otra vez. -Pues no precisamente así –repuso la chica de blanco- tú no iras precisamente al cielo… -¿Al purgatorio? Pero si yo me he portado divino –replicó Nicole. La chica de blanco estaba preocupada. -Ni al purgatorio. -¿Entonces? El rostro de Nicole se empezó a ensombrecer. -Tu veredicto es que vayas al infierno. -¿¡Que!? ¿¡Al infierno!? ¡Pero si yo no hice nada malo mientras estaba viva, además fui muy buena con mis amigos y siempre los ayudaba en lo que podía! La chica de blanco se llevo la mano al a nuca de nuevo. -Te lo voy a explicar de una manera sencilla… Mira, el problema está así, los actos que hiciste con tus amigos no eran más que simple compañerismo a actuaciones esperando algo de ellos a cambio, así que no se pueden contar como actos buenos. -Pero yo no hice nada malo tampoco como para ir al infierno –interrumpió Nicole. -Es cierto, tampoco hiciste nada malo como para ir al infierno. -¿Entonces? -El problema es que tampoco hiciste nada bueno para ir al cielo. -Pero siempre me lleve bien con mis amigos, siempre me divertía y siempre les daba buenos consejos. Si dice que eso no sirve, de todos modos no es para que me vaya al infierno. -El problema es que tienes un fuerte pecado aquí con todo eso. Te lo voy a explicar mejor y como tú eres un caso especial y estarás a mi cuidado, te voy a decir mi nombre a pesar de que no debemos hacerlo. Yo soy el ángel “Azel” -¿Ángel? -Y soy tu evaluadora en estos casos especiales. El pecado que tienes tú y el cual te manda al infierno es el “no hacer nada” y te lo pongo en términos simples para que lo entiendas. -¿No hacer nada? Pero eso no puede ser un pecado, no hacer nada.
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    Otro cielo, otravida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida.Otro cielo, otra vida. 7 -El problema y que mejor no te lo explico por ahora, es que es un pecado muy grave, pero también el más perdonable… Así que aquí vamos a donde te digo que eres un caso muy especial. A los caso como tu se les da una segunda oportunidad… -¿Segunda oportunidad? …