El documento describe cómo la economía mundial está dominada por unos pocos oligopolios financiarizados que controlan las decisiones económicas clave y se apropian de las ganancias a través de inversiones financieras en lugar de producción. Estos oligopolios no solo incluyen bancos sino también grandes empresas en industria, servicios y transporte. El documento también critica cómo las pérdidas financieras se socializan a través de rescates públicos masivos mientras las ganancias permanecen privatizadas.