El documento analiza la crisis financiera global actual y cómo esta refleja una lucha por el control y redistribución de la riqueza a nivel mundial entre diferentes bloques de poder. Se describe el surgimiento de grandes redes financieras globales que operan como "Estados privados sin fronteras" y buscan establecer un orden global bajo su hegemonía. Sin embargo, la prolongación de la crisis también abre espacios para el surgimiento de movimientos populares globales que cuestionen el sistema.