Este documento argumenta que el respeto por la vida de los animales es parte de la moral de una sociedad civilizada. Señala que los animales domésticos tienen derecho a vivir una vida larga y libre de sufrimiento, y que el hombre no puede explotar o matar animales sin razón. Finalmente, enfatiza que todos los animales merecen vivir en condiciones óptimas sin miedo o dolor.