El arte gótico se desarrolló en Europa occidental entre los siglos XII y XVI, coincidiendo con el auge de las ciudades y la burguesía. Se caracterizó por grandes catedrales llenas de luz, así como avances en pintura, escultura y arquitectura civil que buscaban acercar a los fieles los valores religiosos de la época. La arquitectura gótica comenzó en Francia en 1140 con la basílica de Saint-Denis, mientras que la pintura y escultura adoptaron este estilo hacia 1200