Aladino era un niño huérfano que fue engañado por un falso tío para entrar a una cueva donde encontró una lámpara mágica. Al frotar la lámpara, salió un genio que le concedió tres deseos, con los cuales Aladino obtuvo riquezas y se hizo pasar por un príncipe para conocer a la princesa de quien se enamoró. El brujo intentó robarle el genio pero fue derrotado con su ayuda, permitiendo que Aladino y la princesa vivieran felices para siempre