Julián, un niño tímido de una aldea, inventa una historia sobre haber entrado en una cabaña encantada para que dejen de burlarse de él. Retan a Julián a llevarlos a la cabaña, pero cuando llegan ninguno se atreve a entrar, incluyendo a los que se burlaban de Julián, admitiendo que también tenían miedo. Los niños piden perdón a Julián y se hacen amigos, comprendiendo que no hay por qué avergonzarse por tener miedos.