El documento aborda la concepción de la salud como un estado de bienestar integral, más allá de la ausencia de enfermedad, y explora los determinantes sociales y demográficos que afectan la salud pública. Además, presenta diversos niveles y tipos de prevención, así como directrices de la Carta de Ottawa para la promoción de la salud a través de políticas públicas, creación de entornos de apoyo y desarrollo de habilidades personales. La salud se considera un recurso vital para el desarrollo humano y se plantea la necesidad de acciones colectivas y comunitarias para abordar desafíos en salud.