El documento aborda la salud comunitaria como un conjunto de prácticas sociales que mejoran el bienestar físico, mental y social de las comunidades, enfatizando las condiciones del entorno y los determinantes de salud. Se delinean diez servicios esenciales de salud pública y la importancia de la participación comunitaria en el análisis y resolución de problemas de salud, promoviendo la responsabilidad y el control social sobre los servicios. La promoción de la salud se diferencia de la prevención, orientándose a influir en los determinantes de la salud y buscando la participación activa de la población.