PRIMERA CARTA                                   Durante el trayecto me di cuenta de que “en otra
                                                               ocasión” iba a ser demasiado tarde. Quieres saber la
                                                               respuesta a tu pregunta antes de ir a la escuela. O sea,
                                                               ahora.
                Prefería hablar contigo
                     sobre el tema                                  Te escribo ahora lo que hubiera preferido decirte
                                                               personalmente. Entiendo muy bien tu pregunta, pero no sé
                                                               por qué la formulaste. A lo mejor sólo querías decir que
Querido Tobías:                                                preferirías quedarte en casa con David. O quizás, que no te
                                                               gustan los motivos que te da tu madre. Si estuviéramos
     ¿Te acuerdas de mí? Estuve hace dos semanas con           hablando, podrías interrumpirme y decirme y decirme, por
vosotros, contigo y con tus padres, y me llevasteis a la       ejemplo: “eso ya lo sé, no hace falta que me lo expliques”.
estación. Yo ya había subido al tren, estaba e pie en la
puerta, y de repente te agachaste para mirar debajo del             Claro que puedes hablar con otras personas sobre tu
tren. Tu madre te gritó: “¡No te acerques tanto, Tobías!       pregunta: con tu hermana Lisa, que ya hace dos años que va
Ven aquí. El tío Hartmut ya se va, quiere decirte adiós y a    al instituto, o con tus padres. Mis cartas os pueden ser
ti sólo te interesan los frenos del tren”. Y dirigiéndose a    útiles, sobre todo si las leéis todos juntos. Se lo propondré
mí, dijo: “A Tobías no le sienta bien estar tanto tiempo sin   a tus padres. Pero con tus cartas; cuando hayas leído la
ir a la escuela. Necesita mano dura; estamos siendo            segunda o tercera, decide tú cómo quieres hacerlo.
demasiado blandos con él esas vacaciones”. Todos te                 De momento, he pensado que puedo escribirte
miramos y tú te escondiste detrás de tu padre. De repente,     historias en las que veas que es bueno ir al colegio. Después
diste un paso al frente y preguntaste: “Pero, tío Hartmut,     podemos ver cuáles son los motivos por los cueles los niños
¿por qué tengo que ir al cole?”. Nos quedamos todos de         tienen que ir a la escuela. ¿De acuerdo?
piedra. Tu padre se rió: “¡Has hecho la pregunta correcta!          Un abrazo,
Precisamente él es profesor”. Pero entonces el jefe de
estación tocó el silbato; las puertas se cerraron y sólo me                                                                       TÍO HARTMUT
dio tiempo a gritar: “Te contesto en otra ocasión”.                       ¿Por qué tengo que ir a la escuela? Cartas a Tobías. Hartmut von Hentig. Ed. Gedisa.

Primera carta

  • 1.
    PRIMERA CARTA Durante el trayecto me di cuenta de que “en otra ocasión” iba a ser demasiado tarde. Quieres saber la respuesta a tu pregunta antes de ir a la escuela. O sea, ahora. Prefería hablar contigo sobre el tema Te escribo ahora lo que hubiera preferido decirte personalmente. Entiendo muy bien tu pregunta, pero no sé por qué la formulaste. A lo mejor sólo querías decir que Querido Tobías: preferirías quedarte en casa con David. O quizás, que no te gustan los motivos que te da tu madre. Si estuviéramos ¿Te acuerdas de mí? Estuve hace dos semanas con hablando, podrías interrumpirme y decirme y decirme, por vosotros, contigo y con tus padres, y me llevasteis a la ejemplo: “eso ya lo sé, no hace falta que me lo expliques”. estación. Yo ya había subido al tren, estaba e pie en la puerta, y de repente te agachaste para mirar debajo del Claro que puedes hablar con otras personas sobre tu tren. Tu madre te gritó: “¡No te acerques tanto, Tobías! pregunta: con tu hermana Lisa, que ya hace dos años que va Ven aquí. El tío Hartmut ya se va, quiere decirte adiós y a al instituto, o con tus padres. Mis cartas os pueden ser ti sólo te interesan los frenos del tren”. Y dirigiéndose a útiles, sobre todo si las leéis todos juntos. Se lo propondré mí, dijo: “A Tobías no le sienta bien estar tanto tiempo sin a tus padres. Pero con tus cartas; cuando hayas leído la ir a la escuela. Necesita mano dura; estamos siendo segunda o tercera, decide tú cómo quieres hacerlo. demasiado blandos con él esas vacaciones”. Todos te De momento, he pensado que puedo escribirte miramos y tú te escondiste detrás de tu padre. De repente, historias en las que veas que es bueno ir al colegio. Después diste un paso al frente y preguntaste: “Pero, tío Hartmut, podemos ver cuáles son los motivos por los cueles los niños ¿por qué tengo que ir al cole?”. Nos quedamos todos de tienen que ir a la escuela. ¿De acuerdo? piedra. Tu padre se rió: “¡Has hecho la pregunta correcta! Un abrazo, Precisamente él es profesor”. Pero entonces el jefe de estación tocó el silbato; las puertas se cerraron y sólo me TÍO HARTMUT dio tiempo a gritar: “Te contesto en otra ocasión”. ¿Por qué tengo que ir a la escuela? Cartas a Tobías. Hartmut von Hentig. Ed. Gedisa.