En '¿Cuánto se divertían?' de Isaac Asimov, se explora una sociedad futurista donde los libros impresos son considerados obsoletos y la educación es impartida por robots automatizados, lo que provoca reflexiones sobre la pérdida de interacción humana en el aprendizaje. Los protagonistas, Mergie y Tommy, contrastan su experiencia educativa con la de épocas pasadas, concluyendo que aunque la tecnología avanza, la enseñanza debe mantener la conexión emocional y social. El cuento sugiere que el sistema educativo actual es más valioso por su capacidad de fomentar la expresión y la interacción entre alumnos y maestros.