Berta había estado sentada afuera de su casa por más de 15 años cuando vio llegar a un forastero misterioso al pueblo con el demonio a su lado, cuya presencia trajo eventos extraños incluyendo esconder lingotes de oro en el bosque y proponer que el pueblo mate a alguien a cambio del tesoro. Chantal, una joven huérfana, se vio involucrada cuando el forastero le reveló su plan y la convenció de contárselo al pueblo,