La virtualización transforma recursos de hardware en máquinas virtuales completamente funcionales, permitiendo que múltiples sistemas operativos y aplicaciones compartan un único servidor físico sin interferencias. Ofrece ventajas como particionamiento, independencia y encapsulación, lo que facilita la administración y reduce costos operativos entre un 30% y 70%. Además, mejora la eficiencia operativa al incrementar significativamente el uso de servidores y reducir tanto las interrupciones como el tiempo de aprovisionamiento.