La virtualización permite ejecutar múltiples sistemas operativos en un solo servidor físico, ahorrando tiempo, dinero y recursos. Al consolidar aplicaciones en máquinas virtuales en lugar de servidores físicos separados, se puede reducir el costo de la infraestructura de TI en hasta un 70%. La virtualización mejora la eficiencia al compartir recursos de hardware entre máquinas virtuales y permitir la asignación dinámica de recursos según las necesidades cambiantes.