Este documento propone la creación de un Plan Nacional de Transición Energética que movilice inversiones público-privadas equivalentes al 1.5% anual del PIB durante 20 años para transformar la economía española hacia un modelo bajo en carbono y basado en energías renovables. El plan reduciría el consumo energético en un 30% y la dependencia energética, además de crear entre 300,000 y 400,000 empleos estables. Se basa en un Plan Nacional de Ahorro Energético para mejorar la eficiencia en edificios, transporte