Una niña de 7 años llamada Ana sufría maltrato físico y psicológico por parte de su madre, incluyendo golpes, quemaduras y baños con agua helada. Fue llevada a una casa hogar después de que los vecinos reportaran el caso. Exámenes psicológicos mostraron que la niña estaba asustada y extrañaba a su padre. La madre tenía problemas con el alcohol y conflictos con el padre de la niña. Después de terapia, la madre dejó de beber y la familia mejoró la comunicación