Psicología
La psicología (literalmente «estudio o tratado del alma»; del griego clásicoψυχή,
transliteradopsykhé, «psique», «alma», «actividad mental», y λογία, logía, «tratado» o
«estudio») es la ciencia que trata de la conducta y de los procesos mentales de los
individuos.
La psicología explora conceptos como la percepción, la atención, la motivación, la
emoción, el funcionamiento del cerebro, la inteligencia, la personalidad, las relaciones
personales, la consciencia y la inconsciencia. La psicología emplea métodos empíricos
cuantitativos de investigación para analizar el comportamiento. También podemos
encontrar, especialmente en el ámbito clínico o de consultoría, otro tipo de métodos
no cuantitativos. Mientras que el conocimiento psicológico es empleado
frecuentemente en la evaluación o tratamiento de las psicopatologías, en las últimas
décadas los psicólogos también están siendo empleados en los departamentos de
recursos humanos de las organizaciones, en áreas relacionadas con el desarrollo
infantil y del envejecimiento, los deportes, los medios de comunicación, el mundo del
derecho y las ciencias forenses. Aunque la mayor parte de los psicólogos están
involucrados profesionalmente en actividades terapéuticas (clínica, consultoría,
educación), una parte también se dedica a la investigación desde las universidades
sobre un amplio rango de temas relacionados con el comportamiento humano.
ÁMBITO CIENTÍFICO
La psicología se enmarca en distintas áreas de la ciencia. No es posible lograr
consenso para encasillarla entre las ciencias naturales, las ciencias sociales o las
humanas. La disciplina abarca todos los aspectos complejos del funcionamiento
psíquico humano. Las distintas escuelas, teorías y sistemas psicológicos han enfocado
sus esfuerzos en diversas áreas, existiendo desde los enfoques que se centran
exclusivamente en la conducta observable (conductismo), pasando por los que se
ocupan de los procesos internos tales como el pensamiento, el razonamiento, la
memoria, etc. (como el cognitivismo) o las orientaciones que ponen el acento en las
relaciones humanas y en la comunicación basándose en la teoría de sistemas, hasta los
sistemas psicológicos que focalizan en los procesos inconscientes (como el
psicoanálisis o la psicología analítica). El alcance de las teorías abarca áreas o campos
que van desde el estudio del desarrollo infantil de la psicología evolutiva hasta cómo
los seres humanos sienten, perciben o piensan; cómo aprenden a adaptarse al medio
que les rodea o resuelven conflictos.
Para otros autores, como los de la corriente académica anglosajona del
Behaviouralsciences, el ámbito de investigación y acción de la psicología científica es
exclusivamente el comportamiento humano, distinguiendo sólo tres áreas: ciencia de
la conducta, ciencia cognitiva y neurociencia.
Como disciplina científica, registra las interacciones de la personalidad en tres
dimensiones: cognitiva, afectiva y del comportamiento. Es materia de controversia si
acaso otras dimensiones (como la moral, social y espiritual, incluyendo las creencias
religiosas) de la experiencia humana forman o no parte del ámbito de la psicología,
como asimismo, en qué medida el abordaje de tales aspectos puede ser considerado
científico.
ÁMBITO PROFESIONAL
Además de los estudios básicos, se pueden configurar algunos ámbitos aplicados, en
los que en estos momentos, aunque pocos, hay psicólogos trabajando
profesionalmente, véase Pol y Vidal (Comp) 1996). Los perfiles que describiré
combinan ámbitos temáticos e instrumentos de análisis y de gestión destacados, al
uso en el ámbito profesional. Pueden servir para ordenar, clarificar y definir campos
de actuación concretos que ayuden a definir el 'producto' diferencial que ofrece la
psicología ambiental. Pero antes de abordar estos perfiles, quisiera hacer un par de
consideraciones previas sobre aspectos que afectan a todos ellos.
Una primera consideración, con efectos sobre el desarrollo profesional del psicólogo
ambiental, es la profunda separación de lo que en un sentido restrictivo se considera
'ambiental' (los 'vectores ambientales clásicos, como aire, agua, residuos, recursos,
etc, y su gestión) y lo que, por razones más políticas que técnicas, entra en el ámbito
del urbanismo y la política territorial, como es la organización del territorio, la
transformación y la gestión del espacio, que no deja de ser un recurso ambiental más,
a la vez que tiene importantes efectos sobre los llamados vectores ambientales. La
práctica -pero también la organización política lo favorece-, hace que se trate de dos
ámbitos con organizaciones, perspectivas y profesionales implicados muy separados
entre sí, aunque tiendan a emplear los mismos tipos de instrumentos de análisis y de
diagnóstico.
La segunda consideración, que he tratado de explicar ámpliamente en otros textos
(Pol, 1996), es que partimos de que toda intervención ambiental no es meramente un
problema tecnológico. Se origina en la acción humana y comporta un impacto tanto
ecológico como social que hay que tomar en consideración. Si bién en última instancia
la decisión es siempre política, el psicólogo debe saber aportar los datos justos y
necesarios, y el 'técnico' debe saber considerar esta información. Ello requiere una
auténtica colaboración interdisciplinaria en equipos integrados y entrenados, no una
mera yuxtaposición de profesionales.

Psicología es un estudio detallado

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    Psicología La psicología (literalmente«estudio o tratado del alma»; del griego clásicoψυχή, transliteradopsykhé, «psique», «alma», «actividad mental», y λογία, logía, «tratado» o «estudio») es la ciencia que trata de la conducta y de los procesos mentales de los individuos. La psicología explora conceptos como la percepción, la atención, la motivación, la emoción, el funcionamiento del cerebro, la inteligencia, la personalidad, las relaciones personales, la consciencia y la inconsciencia. La psicología emplea métodos empíricos cuantitativos de investigación para analizar el comportamiento. También podemos encontrar, especialmente en el ámbito clínico o de consultoría, otro tipo de métodos no cuantitativos. Mientras que el conocimiento psicológico es empleado frecuentemente en la evaluación o tratamiento de las psicopatologías, en las últimas décadas los psicólogos también están siendo empleados en los departamentos de recursos humanos de las organizaciones, en áreas relacionadas con el desarrollo infantil y del envejecimiento, los deportes, los medios de comunicación, el mundo del derecho y las ciencias forenses. Aunque la mayor parte de los psicólogos están involucrados profesionalmente en actividades terapéuticas (clínica, consultoría, educación), una parte también se dedica a la investigación desde las universidades sobre un amplio rango de temas relacionados con el comportamiento humano. ÁMBITO CIENTÍFICO La psicología se enmarca en distintas áreas de la ciencia. No es posible lograr consenso para encasillarla entre las ciencias naturales, las ciencias sociales o las humanas. La disciplina abarca todos los aspectos complejos del funcionamiento psíquico humano. Las distintas escuelas, teorías y sistemas psicológicos han enfocado sus esfuerzos en diversas áreas, existiendo desde los enfoques que se centran exclusivamente en la conducta observable (conductismo), pasando por los que se ocupan de los procesos internos tales como el pensamiento, el razonamiento, la memoria, etc. (como el cognitivismo) o las orientaciones que ponen el acento en las relaciones humanas y en la comunicación basándose en la teoría de sistemas, hasta los sistemas psicológicos que focalizan en los procesos inconscientes (como el psicoanálisis o la psicología analítica). El alcance de las teorías abarca áreas o campos que van desde el estudio del desarrollo infantil de la psicología evolutiva hasta cómo los seres humanos sienten, perciben o piensan; cómo aprenden a adaptarse al medio que les rodea o resuelven conflictos. Para otros autores, como los de la corriente académica anglosajona del Behaviouralsciences, el ámbito de investigación y acción de la psicología científica es exclusivamente el comportamiento humano, distinguiendo sólo tres áreas: ciencia de la conducta, ciencia cognitiva y neurociencia.
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    Como disciplina científica,registra las interacciones de la personalidad en tres dimensiones: cognitiva, afectiva y del comportamiento. Es materia de controversia si acaso otras dimensiones (como la moral, social y espiritual, incluyendo las creencias religiosas) de la experiencia humana forman o no parte del ámbito de la psicología, como asimismo, en qué medida el abordaje de tales aspectos puede ser considerado científico. ÁMBITO PROFESIONAL Además de los estudios básicos, se pueden configurar algunos ámbitos aplicados, en los que en estos momentos, aunque pocos, hay psicólogos trabajando profesionalmente, véase Pol y Vidal (Comp) 1996). Los perfiles que describiré combinan ámbitos temáticos e instrumentos de análisis y de gestión destacados, al uso en el ámbito profesional. Pueden servir para ordenar, clarificar y definir campos de actuación concretos que ayuden a definir el 'producto' diferencial que ofrece la psicología ambiental. Pero antes de abordar estos perfiles, quisiera hacer un par de consideraciones previas sobre aspectos que afectan a todos ellos. Una primera consideración, con efectos sobre el desarrollo profesional del psicólogo ambiental, es la profunda separación de lo que en un sentido restrictivo se considera 'ambiental' (los 'vectores ambientales clásicos, como aire, agua, residuos, recursos, etc, y su gestión) y lo que, por razones más políticas que técnicas, entra en el ámbito del urbanismo y la política territorial, como es la organización del territorio, la transformación y la gestión del espacio, que no deja de ser un recurso ambiental más, a la vez que tiene importantes efectos sobre los llamados vectores ambientales. La práctica -pero también la organización política lo favorece-, hace que se trate de dos ámbitos con organizaciones, perspectivas y profesionales implicados muy separados entre sí, aunque tiendan a emplear los mismos tipos de instrumentos de análisis y de diagnóstico. La segunda consideración, que he tratado de explicar ámpliamente en otros textos (Pol, 1996), es que partimos de que toda intervención ambiental no es meramente un problema tecnológico. Se origina en la acción humana y comporta un impacto tanto ecológico como social que hay que tomar en consideración. Si bién en última instancia la decisión es siempre política, el psicólogo debe saber aportar los datos justos y necesarios, y el 'técnico' debe saber considerar esta información. Ello requiere una auténtica colaboración interdisciplinaria en equipos integrados y entrenados, no una mera yuxtaposición de profesionales.