La reciente devaluación del dólar ha provocado que el peso colombiano se devalúe en casi un 9%, afectando tanto a exportadores como a importadores en el país. La situación beneficia a aquellos que reciben transferencias en dólares y al gobierno en relación con subsidios a exportaciones, pero perjudica a los importadores y a quienes tienen deudas en dólares. A pesar de la especulación sobre un posible aumento del precio del dólar, la 'importación' de dólares por parte de empresas podría contener una mayor devaluación temporalmente.