El documento presenta varias pruebas de la existencia de Dios. En primer lugar, el argumento cosmológico, que señala que el universo tuvo que tener un creador original. En segundo lugar, el argumento teleológico, que indica que el diseño perfecto del universo requiere una mente suprema. Por último, el argumento antropológico se basa en la existencia de una conciencia moral innata en el ser humano, lo que implica un legislador supremo.