La colaboración entre Estudi Ramon Folch y la Universitat Rovira i Virgili resultó en ahorros de 550,000 euros en la factura energética de la universidad en 2011, lo que demuestra la ineficiencia del actual modelo productivo. El modelo está enfocado a la eficacia pero no a la eficiencia. Se necesita una transición hacia un sistema más eficiente que mejore los resultados económicos de las empresas de manera sostenible.