Un recién nacido expuesto al VIH/SIDA generalmente nace asintomático, pero puede desarrollar síntomas como linfadenopatías, dermatitis y candidiasis oral en su primer año. El diagnóstico se realiza mediante una prueba de RNA-VIH en las primeras 48 horas y el tratamiento antirretroviral debe iniciarse lo antes posible para inhibir la replicación del virus. Los niños con VIH también requieren un seguimiento multidisciplinario y deben recibir todas las vacunas programadas.