La guía de práctica clínica propone recomendaciones para el diagnóstico y manejo de la infección por VIH en niños menores de 13 años, enfocándose en reducir la morbilidad y mortalidad. Sugiere estrategias específicas para la prevención de transmisión materno-infantil, así como pautas para el inicio y seguimiento del tratamiento antirretroviral. Además, establece algoritmos de diagnóstico y tratamiento adaptados a diferentes grupos de edad y condiciones clínicas.