RECORDEMOS

                                                                            Página 1



       Recordemos (I)
       Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la
necesidad obliga.

        Pese al empeño dinerario —entregado a espuertas donde apetece al
inconmensurable poder político para su efectiva y ampliada reciprocidad—; pese a la
ingente movilización propagandística tendenciosa, vergonzosamente unidireccional,
falazmente concebida y divulgada; pese al indispensable refrendo político, de
formaciones políticas insaciables de beneficios —muchos, tocantes y sonantes— a corto
y medio plazo, de adláteres visibles y asimilados encubiertos de la omnímoda casta
política que impone y somete, que por indigna acción u omisión cobarde traza, suscribe o
dicta; pese a tanto y todos, sirvan estas modestas aportaciones documentadas para
avivar la memoria de tantos y, en definitiva, de todos.

       Hace apenas unos meses, sólo hay que girar un poco la cabeza para recuperar
imágenes y sonido, la izquierda gubernamental y aliados suficientemente conocidos, en
la antesala de las elecciones generales no de 1933, tampoco de 1936, las de 2008,
acudían al llamado de la tensión social (eufemismo por violencia), la agitación social y la
movilización con objetivos preordenados. El recurso al miedo y la algarada que definí a lo
largo de una serie de capítulos, con base en la historia, como incitación a la violencia.

        Ahora corresponde sacar a la palestra la represión de una época a la que se
cercena de sus años. Parece que a esa misma casta sociopolítica afín al recurso a la
“tensión” le sobra el análisis histórico, la documentación y el testimonio de la obra de sus
“antepasados”, de sus “progenitores sociopolíticos”. Concluida la infiltración en los
Órganos e Instituciones del Estado ya hace décadas, corresponde ahora “reformar” la
historia para que sus hojas sólo muestren escrita una cara; y que esta escritura sea
favorable a los objetivos inmediatos tanto como a los mediatos.

        Obviamente, cada cual esgrime las armas que mejor domina, que más al alcance
tiene o, sencillamente, de las que dispone. Ese es el cometido de este y los sucesivos
escritos, compendio de análisis y documentación, con fecha en el prólogo, y en cada
documento, pero aún sin fechar el epílogo. Hay tanto que exponer, y tan terrible.

        Despacio, con elocuencia, hable la Historia también desde esas páginas
ocultadas o suprimidas o casi, casi, eliminadas. Podrían hablar y aún con mayor
elocuencia, con enorme tragedia, las imágenes de ese tiempo pretendidamente borrado
de este presente adocenado, de versiones oficiales y pensamiento único en pos de la
uniformidad que garantiza el poder; sin embargo, me he propuesto no hacer aporte
gráfico alguno; quien desee buscarlo lo encontrará.

       Cedo la voz a sus protagonistas y escuche quien quiera.

        “Los más vulgares delitos comunes han ascendido a la categoría de delitos
políticos. Se roba y se asesina en nombre de una idea. Con mostrarse afectos los
criminales al régimen, han gozado de la condición de delincuentes políticos. En cambio,
los delincuentes políticos no han sido tratados como criminales, con el beneplácito de los
gobernantes... Es una farsa trágica la dictadura del proletariado. En el fondo esa
dictadura es una dictadura burocrática de una pequeña parte del proletariado. Los
directivos sólo procuran apoderarse del bombo de esta lotería de la revolución, y mejor
aún, para no esperar los azares de la fortuna, antes del sorteo se alzan con el dinero de
los premios”. (Jacinto Benavente, Discurso en Málaga, mayo de 1935).
RECORDEMOS

                                                                            Página 2



        “Delitos cometidos en España desde el 16 de febrero hasta el 15 de junio de 1936
—La llamada ‘Primavera trágica’. En síntesis: 269 muertes violentas; 1.287 heridos en
incidentes; 160 iglesias destruidas totalmente; 251 asaltos a templos, incendios
sofocados, destrozos e intentos de asalto rechazados; 215 agresiones personales
frustradas o cuyas circunstancias no constan; 138 atracos a mano armada consumados;
23 tentativas de atracos rechazados; 69 centros particulares y públicos destruidos con
explosivos; 312 centros públicos y privados asaltados y saqueados; 113 huelgas
generales; 228 huelgas parciales; 10 periódicos totalmente destruidos; 33 asaltos a
periódicos, destrozos e intentos de asalto rechazados; 146 bombas y petardos; 78
bombas y petardos recogidos sin explosionar”. (José María Gil Robles (CEDA), Memoria
de sucesos expuesta en el Congreso, julio de 1936).

       “Lo primero que tendremos que hacer es desarmar al capitalismo. ¿Cuáles son
las armas del capitalismo? El Ejército, la Guardia Civil, los guardias de Asalto y, en lugar
general, la Justicia. Y en su lugar, ¿qué? Esto: armamento general del pueblo. El
comunismo es la evolución natural del socialismo, su última y definitiva etapa. El triunfo
será nuestro. No hay hoy en España un solo oficial del Ejército que se atreva a salir a la
calle para desenvainar la espada e imponer un régimen contrario al marxismo. La
reacción sería tremenda y aplastante, porque hoy, en España, las masas están
organizadas de manera que es difícil, casi imposible, incluso en un régimen de fuerte
autoridad mantenida y asegurada por el Ejército, destrozarlas e impedirlas manifestarse.
Si ganan las derechas, tendremos que ir a la guerra civil”. (Francisco Largo Caballero
(PSOE), Mitin en Alicante, 27-1-1936).

        El buque Vizcaya de la compañía Ybarra, fue convertido en cárcel de fortuna en el
puerto sevillano durante la revolución roja del verano de 1931. “El primer verano rojo en
Sevilla la roja”, según los revolucionarios. El balance de víctimas ese verano en la prisión
flotante fue de 22 muertos y más de un centenar de heridos.

       República de obreros y campesinos de Asturias

       Trabajadores:

       El avance progresivo de nuestro glorioso movimiento se va extendiendo por toda
España; son muchísimas las poblaciones españolas en donde el movimiento está
consolidado con el triunfo de los trabajadores, campesinos, obreros y soldados.

        Establecidas y aseguradas nuestras comunicaciones interiores, se os tendrá al
corriente de cuanto suceda en nuestra República y el resto de España.

       Instaladas nuestras emisoras de radio, las cuales en onda corriente y en onda
extra corta, os pondrán al corriente de todo.

       Es preciso el último esfuerzo para la consolidación del triunfo de la Revolución.

       El enemigo fascista se va rindiendo así como se van entregando los componentes
mercenarios con su aparato represivo, fusiles, ametralladoras, cartuchería, proyectiles
varios (que no podemos señalar) para que no se conozca del material de combate de
que disponemos, ha caído en nuestras manos.

        Las fuerzas del ejército de la derrotada República del 14 de abril se baten en
retirada y en todas nuestras avanzadillas se van sumando los soldados para enrolarse a
nuestro glorioso movimiento.
RECORDEMOS

                                                                           Página 3


       ¡Adelante    trabajadores,   mujeres,    campesinos,     soldados    y   milicianos
revolucionarios!

       ¡Viva la República independiente obrera y campesina de Asturias! ¡Viva la
revolución social! (Comité revolucionario de Asturias, Proclama, 12-10-1934).

        El golpe de estado revolucionario secesionista, organizado por los socialistas del
PSOE y la UGT y los nacionalistas-separatistas de la Esquerra Republicana de
Catalunya (ERC), con Indalecio Prieto (PSOE) y Lluís Companys (ERC) a la cabeza, “la
primera batalla de la guerra civil”, causó en toda España 1.335 muertos y 2.951 heridos.
La anarquista CNT se unió excepcionalmente a ellos, y el comunista PCE, siguiendo las
instrucciones del Komintern (la Internacional comunista), se incorporó en el último
momento de la conspiración y tomó el mando.

        “La OGPU (Directorio político del Estado ruso, policía secreta originada en las
checas soviéticas) tenía en España sus prisiones especiales y una organización nutrida y
eficiente. Sus unidades llevaban a cabo asesinatos y secuestros. Llenaba los calabozos
clandestinos y hacía incursiones volantes. Funcionaba, por supuesto, con independencia
del Gobierno legal. El Ministerio de Justicia no tenía ninguna autoridad sobre la OGPU,
que constituía un imperio dentro de un imperio. Era un poder ante el cual algunos de los
más altos funcionarios del Gobierno Largo Caballero temblaban. La unión soviética
parecía tener un asidero en la España leal como si fuera ya una posesión soviética”.
(General Válter Krivitski (nacido Samuíl Ginsberg, militar y espía soviético, agente del
GRU, directorio de inteligencia), In Stalin’s Secret Service, comisionado por la URSS en
España durante la II República y la guerra civil).

        La facción catalana de las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas contaba a
finales de 1936 con 8.352 asesinatos “en su haber”.

        Tras el fracaso del alzamiento militar en Cataluña, Lluís Companys, (ERC)
presidente de la Generalidad de Cataluña, de acuerdo con los dirigentes de su partido,
establece una coalición con los anarquistas de la CNT para prescindir del gobierno
central instaurando por la vía de los hechos un régimen desligado de la República
española. El terror que despliegan los milicianos se ve respaldado legalmente por
Companys, que el 23 de julio de 1936 promulga lo siguiente: “La rebelión fascista ha sido
vencida por el heroísmo popular y el de las fuerzas locales. Precisa, pues, acabar de
aniquilar en toda Cataluña los últimos núcleos fascistas existentes y prevenirse contra los
posibles peligros de fuera. Por tanto a propuesta de la presidencia, y de acuerdo con el
Consejo Ejecutivo, decreto lo siguiente: 1.º Se crean las milicias ciudadanas para la
defensa de la República y la lucha contra el fascismo y la reacción. 2.º En toda Cataluña
se constituirán los Comités locales de defensa que deberán obrar de acuerdo con el
comité central”.

       La actuación de esos comités y milicias, tuvo como resultado el asesinato en
Cataluña del citado número de personas durante 1936, según estimaciones del propio
Companys y el destacado miembro de ERC, Jaime Miravitlles. El número de ejecuciones
fue tan elevado en las primeras semanas, y la represión tan brutal, que el propio
Companys tuvo que protestar ante el Comité Central controlado por los anarquistas Joan
García Oliver —consejero de la Generalidad y posteriormente Ministro de Justicia en el
gobierno central presidido por Largo Caballero— y Joan Peiró Belis —que ocupó la
cartera de Industria también en el gobierno central.

       En noviembre de 1936, Companys disuelve la Oficina Judicial controlada por la
RECORDEMOS

                                                                           Página 4



CNT sustituyéndola por los Tribunales Populares, que fueron creados en el mes de
octubre. La relación simbiótica de la Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) de
Companys con el anarquismo finalizó en abril de 1937, fecha en que los comunistas del
Partido Comunista (PCE), muy fortalecidos por la importante presencia militar y política
soviética en España, pretendían dominar al resto de organizaciones obreras y los
resortes de poder de la República. En Cataluña los comunistas coaligados con socialistas
en el PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña, fundado en julio de 1936)
pretendían acabar con el dominio de los anarquistas. Durante los meses de marzo y abril
tuvieron lugar frecuentes secuestros y asesinatos entre miembros de las organizaciones
izquierdistas enfrentadas. Companys, barruntando el cambio de vientos, se alía con los
comunistas y permite que la Generalidad practique numerosas detenciones de
anarquistas tras el asesinato del líder del PSUC, el comunista Roldán Cortada, el 25 de
abril. El 3 de mayo los comunistas, con el beneplácito de Companys, ocupan el edificio
de Telefónica de Barcelona, baluarte del anarquismo y por tanto autentica provocación,
que desemboca en un levantamiento armado de la CNT (Confederación Nacional de
Trabajadores) y el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), que es sofocado en
pocos días. La represión posterior, que se hace especialmente cruenta entre los
miembros del POUM, incrementada tras el ascenso de Juan Negrín a la jefatura de la
República, añade 500 asesinatos más en suelo catalán permitidos por el gobierno de
Companys.

       La represión queda atemperada durante los años 1937 y 1938, para
incrementarse nuevamente en 1939, con una cifra en torno a las 2.300 víctimas
asesinadas más en Cataluña, a las que hay que sumar las 8.352 precedentes. Total,
aproximado, 10.652 asesinatos. (César Alcalá, obras: Persecución en la retaguardia,
Actas, Las checas del terror, Libros libres y Estudios sobre la represión en Cataluña entre
1936 y 1939, Varias publicaciones).

       La influencia soviética fue una constante en la vida sociopolítica de la República:
mítines, pasquines, carteles inundaron las calles españolas de propaganda comunista.

       A partir de octubre de 1934, se intensifica la campaña de prensa y la edición de
publicaciones comunistas en España.

        Durante el VII Congreso Internacional del Komintern (Internacional comunista o
Tercera internacional), celebrado en 1935, el delegado español, García, informó que el
Partido Comunista español, sin contar con los periódicos antirreligiosos o de educación
sexual, editados por la Liga de los Sin Dios, disponía ya de 55 órganos de prensa. Como
estos resultados se consideraron insuficientes se decidió aumentar más la ayuda
financiera a la prensa comunista española. El “Mundo Obrero” pasó a ser un periódico
diario y triplicó la tirada. En aquella reunión, otro delegado español, Ventura, manifestó:
“Implantaremos un régimen de terror implacable y exterminaremos la burguesía”

        Producto de esta determinación propagandista y de adoctrinamiento
generosamente subvencionado, Ediciones Edega lanzó una “biblioteca leninista” con
obras de Stalin, Koylenco, Grinko y Molotov. Ediciones Europa recibió 200.000 pesetas
de la época para publicar y divulgar: Los fundamentos del leninismo, de Stalin; El Frente
Popular Internacional, de Dimitrov y El Estado y la Revolución, de Lenin. Contando con
estos recursos soviéticos, se pusieron a la venta, a precios irrisorios y con gran aparato
publicitario, una serie que contenía entre otras obras: La teoría de la Revolución
proletaria, de Stalin; La revuelta armada, de A. Neuberg; El Ejército rojo, de Koch. Las
RECORDEMOS

                                                                            Página 5



ediciones Bergara difundieron cientos de miles de ejemplares de: El catecismo
comunista, Los fundamentos de la República comunista española, El pueblo contra la
policía y otros del mismo estilo. La casa editorial Castro procedió al lanzamiento de Cristo
Rojo, de Juan García Morales.

       La publicidad, la acción propagandística, históricamente ha sido utilizada por la
izquierda como la mejor arma previa, simultánea y posterior al armamento convencional.



       Recordemos (II)
       Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la
necesidad obliga. Esta entrega incluye, entre otros capítulos, más muestras del recurso
propagandístico, la génesis del Frente Popular (un objetivo comunista desarrollado
electoralmente por Azaña), la manipulación comunicativa y el perverso engaño tendente
a reescribir la Historia a conveniencia y el ideario programático del socialismo en el año
1934.
       La Rusia soviética ganó la calle
      La influencia soviética fue una constante en la vida sociopolítica de la II
República. Mítines, pasquines, carteles, inundaron las calles españolas de propaganda
comunista.

         El filósofo, académico y sociólogo Julián Marías (artículos en ABC, 29 de marzo
de 1984 y 16 de enero de 1997), ha denunciado la falsificación del pasado y la calumnia
de España. Escribe: “Se está contando a los españoles, con todos los recursos del Poder
y de las técnicas, lo que han hecho y lo que les ha pasado de una manera irreconocible.
Lo que me sorprende más es la escasez y pobreza de las defensas sociales contra esa
falsificación. Podría pensarse que después de haber mostrado la guerra desde la
perspectiva de los que la ganaron, ahora se la ve desde el punto de vista de los que la
perdieron. Pero no es así. La visión que se está dando es particularmente desfiguradora
desde la perspectiva republicana. Claro que hay antecedentes: Stalin hizo que
desapareciera Trotsky de la admirable película Octubre de Eisenstein”. Afirma: “No se
abrirá de verdad el horizonte de España mientras no haya una decisión de establecer el
imperio de la verdad, la exclusión de la mentira”.

       El “Socorro Rojo Internacional”

        Algunos periódicos nacionales se hicieron eco durante 1935 de las actividades del
Socorro Rojo Internacional, que coaccionaban a los ciudadanos a la entrada y salida de
las ciudades, en las tiendas y comercios, provocando incidentes que llegaron a ser
denunciados en las Cortes por José Calvo Sotelo y José María Gil Robles. Los obreros
del campo, antes de salir a sus faenas, eran adoctrinados en las “Casas del Pueblo”. Los
agentes del Orden Público custodiaban a los guardagujas y cacheaban a los viandantes
para evitar el traslado de armas blancas y de fuego. Actos sacrílegos y petardos y
bombas amedrentaron a la sociedad. Los niños en las colonias escolares fueron
utilizados y adoctrinados por el marxismo. (Diario de Sesiones de las Cortes, años 1934 y
1935. Nicolas Salas, La otra memoria histórica, Ed. Almuzara, 2006)
RECORDEMOS

                                                                         Página 6



        El servicio de tranvías fue el principal objetivo revolucionario en todas las
capitales a partir de 1934. El Gobierno tuvo que emplear a la Guardia Civil, los Guardias
de Asalto e incluso el Ejército para asegurar en lo posible la libre circulación de los
vehículos para el transporte público.

        Los obreros que no secundaban las huelgas eran acosados, perseguidos y en
última instancia asesinados por los piquetes.

       Desde agosto de 1936 hasta final de 1939, el Gobierno Nacional publicó una
decena de documentos titulados Avance del informe oficial que acumulan centenares de
fotografías y miles de nombres de personas asesinadas por los milicianos del frente
Popular, que no se incluyeron en la Causa General de 1940. Prácticamente
desconocidos, estos Avances constituyen la base documental más completa de los
horrores de la guerra civil en la retaguardia.

       La formación del Frente Popular

       El primer documento conocido sobre el germen que propició el Frente Popular
está fechado el 12 de abril de 1935. Reunidos y de acuerdo los representantes de las
siguientes tres formaciones políticas; por Izquierda Republicana, Manuel Azaña; por
Unión Republicana, Diego Martínez Barrio; por el Partido Nacional Republicano, Felipe
Sánchez Román (este último luego no participó en el Frente Único de febrero de 1936).

       Posteriormente, ante la desunión de la izquierda, que imposibilitaba el Frente
Único propuesto por Partido Comunista de España, la iniciativa electoral de Manuel
Azaña fue decisiva; pues socialistas, comunistas y cenetistas (anarquistas de la CNT-
FAI) dejaron muy claro que aceptaban una propuesta de unidad presentada por Izquierda
Republicana. Lo que evidencia el carácter marxista y por ende revolucionario del Frente
Popular.

       Meses antes de que George Dimitrov planteara en el VII congreso de la
Komintern (Internacional comunista) el sistema de alianzas denominado “frentes
populares” para que los comunistas alcanzaran el poder —sin despertar excesivas
reticencias, y una vez en él y desde él erigirse como partido preeminente y al cabo único
imponiendo el bolchevismo, el sóviet, en todos los ámbitos y sobre todos los
ciudadanos—, en el verano de 1935 en España ya se avanzaba en el proyecto. Pero
ante la desunión de la izquierda que hacía inviable este Frente Único propuesto por el
PCE, la iniciativa electoral como vía de convergencia y alianza para las elecciones de
1936 propuesta por Manuel Azaña fue decisiva para la consolidación de los objetivos
comunistas.

        Uno de los hechos más curiosos del Frente Popular en España es que cada
formación política llevaba su programa electoral por separado, incluso contradictorio
(teóricamente contradictorio, pues la intención de asegurarse el poder era compartida) en
asuntos que se suponen fundamentales y característicos de cada orientación política.

       De la veintena de agrupaciones políticas o partidos que firmaron el pacto para el
Frente Popular únicamente tres eran republicanos: Izquierda Republicana, Unión
Republicana y Esquerra Republicana de Catalunya; uno era católico conservador, el
Partido Nacionalista Vasco; el resto marxistas y anarquistas: Partido Socialista Obrero
Español, Unión General de Trabajadores, Partido Comunista de España, Socorro Rojo
Internacional, Juventudes Comunistas, Confederación General de Trabajadores,
RECORDEMOS

                                                                         Página 7



Federación Anarquista Ibérica, Confederación Anarquista Ibérica, Confederación General
del Trabajo Unitaria, Juventudes Libertarias, Federación Sindicalista Libertaria, Bloque
Obrero y Campesino, Partido Sindicalista Español, Comités Antifascistas, Solidaridad de
Obreros Vascos y Estat Catalá.

       El Frente Popular en España estuvo vinculado a la Internacional Comunista a
través de la Sección Española, es decir, el Partido Comunista de España, de quien
dependían los Amigos de la Unión Soviética y diez comités dirigidos por el Buró Político,
que extendían sus redes por la sociedad española. El organigrama implantado por la
Internacional Comunista en España era un modelo de eficacia organizativa que alcanzó
sus objetivos a no tardar.

       La matanza de Granja de Torrehermosa

       Episodios como el acaecido en la localidad pacense de Granja de Torrehermosa
el 24 de septiembre de 1936, atroz donde los haya (y muchos hubo antes y después),
quizá hubiera quedado como tantos relegado a la memoria de los descendientes de las
víctimas de no ser por un hecho consustancial a la manipulación, la ideologización y el
engaño propiciado por la perversión política y sus anejos intereses.

        En el programa de Televisión Española titulado España en guerra, emitido el
miércoles 27 de mayo de 1987, la matanza de las familias Gala y Llera, y allegados, en
dicha localidad extremeña, fue presentada como obra represiva de las tropas nacionales.
El engaño —plenamente intencionado a mi juicio— fue descubierto por supervivientes de
las familias citadas con dolor y estupor. Descubierta la manipulación —para mí mentira
consciente— y los autores del programa, el diario ABC publicó el 31 de mayo de 1987 las
fotografías de la matanza y los datos correctos:

        “España en guerra: una manipulación constante de la Historia. El pasado
miércoles TVE ofreció en su programa ‘España en guerra’ un capítulo cuajado de
tendenciosidad, manipulación y partidismo, como todos los anteriores. Con ser graves
muchas de las afirmaciones que allí se hicieron sobre la vida cultural en ambos bandos
de la España dividida por la contienda, lo peor fue ofrecer a los espectadores unas
fotografías pavorosas de unos asesinatos de mujeres y niños achacándoselos a las
tropas de Franco. Los menguados supervivientes de aquella matanza reconocieron, con
dolor y estupor, a los suyos. Los que aparecían asesinados por la represión franquista no
eran otros que los miembros de una ilustre familia de Granja de Torrehermosa (Badajoz),
que fueron brutalmente masacrados en su domicilio por milicianos del Frente Popular el
24 de septiembre de 1936. En la matanza cayeron desde el abuelo, (su nombre), de
setenta y ocho años, hasta su nieta de dos años, (su nombre), y así hasta catorce
miembros de la familia, amén de las dos sirvientas y una hija de la costurera de once
años. Los hombres jóvenes de la casa (tres nombres), ya habían sido asesinados
semanas antes. El asunto, a más de tendencioso, es estremecedor. Junto a estas líneas
ofrecemos algunas de las imágenes de aquella brutal matanza que obran en poder de la
familia y que ahora son bochornosamente manipuladas por los que dicen ofrecer ‘un
programa objetivo’ de la guerra de España”.

      Gran parte de los cadáveres fueron amontonados en un corral cercano al
cementerio después de ser acribillados a balazos y rematados con hachas.

       El informe forense redactado tres días después de la matanza indica:
RECORDEMOS

                                                                            Página 8



       “Durante el tiempo que estuvo este pueblo en poder de los rojos, se cometieron
toda clase de desmanes, calculándose aproximadamente en un total de treinta y cinco
hombres, once mujeres y dos niñas las víctimas de la barbarie marxista. Los templos
fueron saqueados y destrozadas las imágenes y objetos de culto, con cuyos restos
hicieron hogueras. Todos los domicilios de personas de orden fueron objeto de saqueos,
llevándose los rojos dinero, joyas y enseres y, destrozando lo restante. Igual sucedido en
el cementerio, donde fueron profanadas numerosas tumbas”.

       El informe médico pericial sobre los cadáveres insepultos hallados a las puertas
del cementerio (y de los que se insertan fotografías), lo firman y certifican los doctores
Carlos J. Derqui y Goyena, Manuel Reyero Trulías y José Reyero Trulías, y expresan la
veracidad del examen forense:

       No lo publico dada la crudeza de la exposición, absolutamente aséptica por lo
profesional (estudié medicina legal, por lo que avalo el informe en cuanto a su redacción).
Y no quiero presentar aquí lo que consta en documentos oficiales, donde procede, y
publicado en obras de consulta y periódicos, para necesaria divulgación, que el lector
podrá encontrar si se lo propone.

        Pero resumo la descripción de los cadáveres —sin identificarlos como hombre,
mujer o niña ni detallando cada análisis individual— y las causas de la muerte: heridas de
bala, heridas por hacha, heridas por instrumento cortante y pesado, fracturas craneales,
fracturas de brazos y antebrazos, magulladuras, contusiones, signos de violación,
intentos de violación, ensañamientos, hundimientos de la bóveda craneana,
desarticulaciones completas de la cabeza, exoftalmias y desgarros.

         Los propios detenidos fueron obligados por los milicianos, antes de asesinarlos, a
cavar una fosa conjunta; aquéllos que se salvaron por la cercana presencia de las tropas
nacionales y la huida consiguiente de los milicianos, mostraron el lugar donde iban a ser
arrojados sus cuerpos y la localización de los ya asesinados. (ABC, 31 de mayo de 1987.
Nicolás Salas, La otra memoria histórica, Pág. 109 y ss. Segundo avance del informe
oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones y violencias
cometidos en algunos pueblos del Mediodía de España por las hordas marxistas al
servicio del llamado Gobierno de Madrid (julio, agosto y septiembre, 1936), Servicio
Histórico Nacional.

         Expresé en el prólogo de la 1.ª entrega de esta recopilación documental que no
ofrecería fotografía alguna. En las fuentes indicadas aparecen, para quien desee ampliar
la información (y que su estómago lo soporte). Quede constancia y esa es mi intención,
no sólo de la acción criminal sino también de la ocultación, el engaño y el fraude histórico
tendencioso de la “nueva historia”, de la “versión oficial”. Es, lamentablemente, un
ejemplo entre mil.

       El programa revolucionario socialista (enero de 1934)

       Diez puntos.

       1-: “Todas las tierras de España se declararán propiedad del Estado”

        2-: “Se procederá a la captación de la mayor parte posible del ahorro nacional
para, asegurándole un interés prudencial, invertirlo en la pronta realización de esas obras
hidráulicas con las cuales se facilitará de momento trabajo a bastantes millares de
obreros y quedaría garantizado el próximo asentamiento en excelentes condiciones de
una masa considerable de labradores, quedando en hipoteca todas las tierras repartidas
RECORDEMOS

                                                                            Página 9



que, como las demás y en virtud de la propuesta del Art. 1. de este programa, habrán de
ser objeto de incautación por parte del Estado”

       3-: “Reforma radical de la enseñanza pública. De esta forma la Universidad tendrá
cerrado su acceso a quienes actualmente pululan en ella”

        4-: “No existiendo en España una religión disidente de potencia bastante para
mantener en su rivalidad con la Iglesia católica el mínimo de libertad de conciencia
exigible a un pueblo civilizado y siendo notorio el atraso bárbaramente intransigente de
los católicos españoles que conduciría al mantenimiento del fanatismo religioso pese a la
separación de la Iglesia y el estado y de las leyes laicas hasta ahora votadas por la
República, procede la disolución de todas las órdenes religiosas y la incautación de sus
bienes, más la expulsión del territorio nacional de los miembros de aquellas que por su
pasada actuación se considerasen más peligrosas para las nuevas instituciones”

       5-: “Disolución del Ejército y reorganización inmediata del mismo a base de la
reducción de sus contingentes, de la separación de todos los generales, jefes y oficiales
sin más excepción que quienes hubiesen revelado sin tibieza su adhesión al régimen y
dado paso incluso a los más relevantes puestos de mando en forma democrática a
quienes a partir de su ingreso en filas como soldados hubiesen demostrado las
necesarias condiciones de capacidad, haciendo en suma que según la frase de
Napoleón, pueda ir en la mochila de cualquier soldado el bastón de mariscal”

        6-: “Disolución de la Guardia Civil y reorganización de todos los institutos armados
al servicio del estado sobre las mismas bases democráticas diseñadas para reformar al
Ejército. Núcleo principal de estos institutos sería una milicia reclutada exclusivamente y
preponderantemente entre los afiliados a las organizaciones que realicen la
transformación apuntada en este programa”

        7-: “Modificación esencial de todos los órganos de la administración pública y
separación de todos aquellos que por ser desafectos al régimen lo sabotearan en una u
otra forma”

        8-: No siendo de momento conveniente realizar en la mayor parte de la industria
española modificaciones esencialmente socializadoras, el programa en este aspecto
quedaría por ahora limitado a la mejora de los trabajadores y a ofrecerles la capacidad de
control de las empresas”

       9-: “Reforma de nuestro sistema tributario”

         10-: “Todas las medidas derivadas de los puntos enunciados en este programa
serían implantadas inmediatamente mediante decretos” (Autor y ponente del documento
Indalecio prieto. Trascrito en Guerra y revolución en España I, Pág. 52 y ss. Publicación
oficial del PCE.

        Los paralelismos con la situación —quizá habría que decir ordenación— actual en
España saltan a la vista: intervencionismo, depuraciones, supresiones, adaptaciones; ni
Iglesia, ni Ejército, ni Fuerzas de Orden Público, ni empresarios, ni inteligencia y criterio
en la educación. Un calco esmerado adecuado al presente social.
RECORDEMOS

                                                                            Página 10



       Recordemos (III)
        Recordemos lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad
obliga. Esta entrega ofrece una panorámica, muy genérica, de la actuación sistematizada
y criminal de las diversas milicias de las formaciones políticas, y organizaciones afines,
integradas en el denominado Frente Popular.

       El poder de las milicias del Frente Popular

        El diputado socialista Juan Simeón Vidarte —que desempeñó el cargo de
subsecretario de Gobernación durante la guerra— aseguraba a Santiago Casares
Quiroga —cofundador e integrante destacado de Izquierda Republicana, otro de los
impulsores del Frente Popular y Presidente del Consejo de Ministros en las primeras
horas del Alzamiento cívico-militar de julio de 1936, sustituido al cabo por Diego Martínez
Barrio y este a su vez por José Giral el día 19 de julio— que los socialistas del PSOE
disponían de mandos y organización para que la medida de armar al pueblo —concedida
por el gobierno de José Giral, de la azañista Izquierda Republicana— no condujera a una
situación de inseguridad y desórdenes. Mentira.

            Con miles de activistas transformados en hombres armados, las milicias del
Frente Popular se convierten en un poder de hecho y su objetivo, en pura mentalidad
revolucionaria, será la aniquilación del enemigo político en la propia retaguardia. En
Madrid, tras la toma del Cuartel de la Montaña, el día 20 de julio, los asaltantes habían
obtenido 100.000 fusiles; es decir, más fusiles que combatientes. Desde el día anterior
funcionaban ya cinco unidades de milicias organizadas —llevaban cinco años
preparando con carácter revolucionario al estilo soviético sus milicias estas formaciones
políticas—, pero ni los socialistas ni los anarquistas las movilizaron para el combate. Sólo
las milicias comunistas estaban dedicadas al esfuerzo de guerra. De hecho, hasta el 27
de septiembre de 1936, ya con la ciudad de Toledo y su emblemático Alcázar en manos
Nacionales, no se movilizará militarmente a las milicias socialistas y anarquistas.

             ¿Qué hacían hasta entonces? Dedicarse a la represión —su gran deseo y
experiencia—. Exactamente lo mismo acaece en Barcelona: en las columnas de mando
anarquista que avanzan sobre Aragón militan 18.000 milicianos y 4.000 soldados
regulares, pero en Cataluña su gobierno —sumado al del Frente Popular— dispone de
100.000 fusiles. ¿Qué se hacía con los 78.000 fusiles que no fueron al frente? Matar
“fascistas”, en versión de quienes cometían los crímenes, dedicados en cuerpo y ansia a
la caza. (Entre otras fuentes: Ricardo de la Cierva, Historia de la II República y la guerra
de España 1936-1939, Ed. Fénix. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, Ed.
Encuentro. José Javier Esparza, El terror rojo en España, Ed. Áltera

       A la caza de la persona

        Continúa la persecución y consiguiente eliminación iniciadas en ámbitos sociales
determinados en el año 1931; ahora, a partir del verano de 1936, generalizándose
incrementada la saña y la codicia. Es una cacería mayor, sistemática y permitida —
consentida, tolerada, encubierta en su primera fase—, cuya pieza es la persona elegida
para ser cobrada y en no pocas ocasiones expuesta al público goce. Aunque las
persecuciones y las matanzas se ejecutan al margen de la estricta orden de las
Instituciones del Estado, no es ciega ni desorganizada.
RECORDEMOS

                                                                             Página 11



       Las bandas de milicianos nacen de las agrupaciones locales o de barrio de los
partidos de izquierda, así en las grandes ciudades como en las pequeñas localidades; su
violencia se dirige muy concretamente hacia enemigos identificados de antemano por la
prensa y por los líderes revolucionarios. En función de esos enemigos es posible
describir tres líneas de acción en el Terror:

        La primera, de clase: aniquilación de aristócratas, de religiosos, de burgueses y
de empresarios, comerciantes y propietarios agrícolas sin distinción del tamaño o número
de empleados de la empresa, comercio o propiedad.

           La segunda, política: persecución y muerte de los enemigos políticos en un
ancho marco que va desde los partidos falangistas, tradicionalistas o monárquicos hasta
los republicanos de derecha, de centro e incluso contra aquellos que se habían
manifestado opuestos al Alzamiento cívico-militar; y, por supuesto, contra los significados
como católicos cuya fe era vista por las milicias como una actitud antirrepublicana o, en
su jerga tan ignorante como sectaria, “fascista”.

          La tercera, motivos y decisiones individualizadas propias de las guerras civiles:
querellas personales que se saldan al amparo de la fiebre de sangre desatada en las
retaguardias.

               En pocos días caen asesinadas miles de personas en toda España.
Especialmente en las zonas rurales o en ciudades pequeñas donde todo el mundo se
conoce y es difícil escapar o esconderse, el inicio de la guerra actúa como detonante
inmediato del crimen. Las milicias frentepopulistas diversificadas por formaciones
políticas y sindicales acuden a buscar al cura, al notario, a la “gente de orden”, al católico
o al guardia civil. Las víctimas son asesinadas sin mayor trámite, con alguna frecuencia
junto a sus propias familias. Pero si esto es así en el campo, las víctimas no están más
seguras en las grandes ciudades donde las milicias, muy numerosas en integrantes —y
respaldo de dirigentes políticos de varias nacionalidades y activistas sindicales— y bien
armadas, actúan con entera libertad —y aplauso de los citados.

           Ha comenzado el ritual de los “paseos”: la víctima es detenida —cazada— en
su domicilio, empujada o arrojada a la visión pública de quienes aguardan
constantemente al acecho —delatores, espías, simples arribistas del poder instituido
desde tales fundamentos—, paseada por las calles a pie o en vehículo y conducida a una
cárcel improvisada, a la checa de unas siglas perfectamente reconocibles o a un lugar
cualquiera —una carretera, una zanja previamente habilitada para contener cadáveres,
las tapias de un cementerio, un descampado cerca o lejos del núcleo urbano, un
embalse, río o pozo, donde es asesinada con parafernalia de mofa y befa las veces que
así se dispone por el grupo o escuadrilla —la del amanecer, por ejemplo— criminal. Las
prisiones improvisadas en conventos, escuelas o dependencias municipales pronto se
verán atestadas; en miles de casos serán la antesala de la muerte. Desde muy pronto
reciben el nombre de checas, al estilo soviético —espejo en el que se miran quienes así
proceden y así obedecen a los asesores soviéticos, agentes comunistas de diversas
nacionalidades.

           Es un rosario de crímenes que se extiende por toda España. La mecánica es
simple e idéntica: las milicias del Frente Popular, armadas por expreso designio de los
dirigentes políticos componentes del gobierno frentepopulista, aplican su violencia sobre
las personas señaladas como enemigas, mientras las instituciones formales de Orden
Público asisten al proceso mirando para otro lado o desde la impotencia, en contados
casos, o desde la complicidad.
RECORDEMOS

                                                                         Página 12



       Cientos de personas sufren este acoso y expeditiva resolución contra sus vidas
por parte del Terror instituido. Poca resistencia puede ofrecer la mayoría de las víctimas
o potenciales víctimas, generalmente inermes, a un enemigo omnímodo, consciente de
su adquirido poder desde el que intensifica la práctica de la represión y el exterminio —
también genocida. (Explicitado por toda fuente solvente oficial y particular, documentada,
contrastada, corroborado por el aporte testifical de encausados, arrepentidos, liberados y
sobrevivientes de la época).

       Las cifras de las dos últimas semanas de julio de 1936

       Reveladoras las cifras del Terror en tan breve espacio de tiempo. En Madrid son
asesinadas 726 personas; en Aragón, 488; en Cataluña, 730; entre Murcia, Valencia —
Comunidad valenciana, hoy— y Baleares, 467; en Andalucía, 478; en Extremadura, 67;
en La Mancha —Castilla-La Mancha, hoy—, 409; en Asturias, 218; en Santander —
Cantabria, hoy—, 44; en las Provincias Vascongadas —País Vasco, hoy—, 79.

             La extinción del Orden Público en la zona frentepopulista —que luego
denominarían roja los impuestos en el gobierno y que la historiografía presente se
obstina tendenciosamente en calificar de “republicana”, como si el resto de España y la
España que se iba liberando del Terror rojo-frentepopulista no fuera una República— es
un hecho. Las Instituciones legales de la II República carecen de medios para frenar el
barrido de crimen y violencia, si e que hubieran deseado poner fin a la barbarie; pues el
crimen y la violencia están siendo ejercidos por las milicias de los partidos y
organizaciones que sostienen el Gobierno de la República, milicias a las que el Gobierno
ha armado y que, constituidas en comités de salud pública o bajo cualquier otra
denominación, se han lanzado al exterminio del rival o el envidiado o el superior o el
considerado enemigo por lo anterior, por su sentimiento nacional, por su previa actividad
política o social. (Ángel David Martín Rubio, Paz, piedad, perdón... y verdad, E. Fénix.
Causa General, obra en extracto publicada por la Ed. Akrón. Pío Moa, Los crímenes de la
Guerra Civil, La Esfera de los Libros. Ángel David Martín Rubio, Los mitos de la
represión, Grafite Ediciones. Ramón Salas Larrazábal, Pérdidas de la guerra, Planeta.
Ramón Salas Larrazábal, Los datos exactos de la Guerra Civil, Ed. Rioduero. Y registros
oficiales dados a conocer en publicaciones especializadas).

       Testimonio de Honorio Manso Rodríguez, médico forense del Juzgado de
Instrucción de Gijón, distrito de Oriente

        “Y así seguimos un día y otro día, encontrándonos al acudir todas las mañanas al
depósito judicial con verdaderos montones de cadáveres. El día 14 de agosto —de
1936— con 91 cadáveres, el 21 del mismo mes con 142, el día 27 con 32, el 28 con 20,
el 30 con 47, el 6 de septiembre con 25, y otros muchos días con cifras superiores a 10
cadáveres. Todavía no constituyen la totalidad de las personas asesinadas en Gijón,
pues una tercera parte, o más, de los asesinados fueron arrojados al mar. Por último se
dio orden terminante de que no fuesen conducidos más cadáveres al depósito judicial,
sino que fuesen llevados directamente al cementerio”. (Ángel David Martín Rubio, Paz,
piedad, perdón... y verdad, p. 330. Archivo Histórico Nacional, Causa General, legajo
1.338).

       Testimonio del abogado García Torres, ejerciendo su cometido en la zona
frentepopulista —dícese hoy republicana—, informa sobre la sitación en Valencia

       Enrique García Torres ocupó el cargo de Fiscal en el Tribunal Popular n.º 1 de
Valencia.
RECORDEMOS

                                                                            Página 13



            “En la segunda decena de agosto ya estaba montada la máquina judicial con
los nuevos elementos. Triste es confesarlo; pero el caso es que, por debilidad,
impotencia e imperativo de las circunstancias, la función de los jueces se reducía a
recibir las fotografías y partes de cientos de cadáveres encontrados por las afueras de la
ciudad y por los caminos y carreteras de la provincia. Asesinatos y robos por doquier. Y
para colmo de tal situación se constituyó en la capital un llamado Comité de salud
Pública, cuyos componentes actuaban dando ciento y raya a las checas de los pueblos.
Las violaciones, robos y asesinatos so pretexto del fascismo eran el pan nuestro de cada
día; surgían las comisarías Antifascistas aprendiendo pronto a robar, asesinar, violar,
incautar impunemente, pues raras excepciones podrían consignarse del hombre que,
sintiendo el momento histórico, se dedicara al restablecimiento del orden; nadie estaba
tranquilo en su fábrica, taller, comercio o labores de las tierras, y mucho menos en su
domicilio particular. Ni siquiera se estaba tranquilo en los centros oficiales del Gobierno
Civil que sacaban a los funcionarios y se les asesinaba; de la Jefatura de Policía, a los
agentes, pues ni en uno ni en otra se ejercía función alguna de autoridad. Todo lo
acordado era letra muerta, porque ni mandaban ellos ni el comité del Frente Popular ni
las organizaciones de milicias o guardias antifascistas... ni siquiera el titulado Comité de
Salud Pública, porque por encima de todos estaban las cuadrillas de ladrones y asesinos
que enrolados en todos esos organismos disponían de vidas y haciendas, que no
obedecían más que al mandamás que las capitaneaba”. (El fragmento procede del
informe que García Torres elevó al Ministerio de Justicia el 16 de agosto de 1937, Causa
General, anexos al capítulo “Justicia Roja” págs. 349 y ss., numerado como Anexo XI,
números 11 A y siguientes).



       Recordemos (IV)
       Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la
necesidad obliga. Esta entrega muestra el desarrollo revolucionario que había de
eclosionar la primavera de 1936, adecuando las fechas sobre la marcha, según iban
cumpliéndose las fases preordenadas por la dirección soviética. Los documentos
inciden en la estructura y coordinación de las avanzadas políticas denominadas
“Frentes Populares”, sus objetivos y medios para alcanzarlos.

      Irrupción masiva de especialistas en procesos revolucionarios,
soviéticos y españoles, en la primavera de 1936, y llegada a Sevilla y
Algeciras de los primeros envíos de armamento procedentes de la Unión
Soviética
       En el mes de marzo de 1936, un numeroso grupo de especialistas en
revolución entre los cuales destacaban Primakov, Riedel y Lezeoski, se estableció en
Barcelona.

        El 14 de abril llegó a Madrid un primer contingente de 124 revolucionarios
españoles que tras las jornadas de octubre de 1934 —el proceso revolucionario y
secesionista— habían ido a Rusia a perfeccionarse en el arte de la guerra civil. “La
Internacional Comunista” publicó la lista de sus nombres entre los que figuraba el
siniestro de Margarita Nelken, la diputada extremeña que se hacía fotografiar
portando una pistola al cinto. El 16 de abril, un grupo de expertos soviéticos,
concentrados en París, fue enviado urgentemente a Madrid. El Komintern empleaba
sus sabuesos más astutos, sus agentes más experimentados en golpes de fuerza. Así
RECORDEMOS

                                                                       Página 14



fueron llegando a España sin interrupción Ilya Ehrenburg, Tchemodanow, Loumoviow,
Tourochoff Raymon de Guyot (Secretario General de las Juventudes Internacionales
Comunitarias), Enrique Fisher, Neuman —el carnicero de Cantón—, Ventura —
destacado activista de la Tcheka—, veteranos de la guerra civil rusa —utilizando
seudónimos, apodos o alias— que habían practicado las tácticas diseñadas en Ucrania,
Hungría, Alemania, Méjico y China.

       Al mismo tiempo, los sóviets o soviets comenzaron sus envíos de armas. En el
mes de marzo, de 1936, el buque ruso Neva desembarcó en Sevilla armas y
municiones para los grupos revolucionarios. A principios de abril, tres meses y medio
antes del previsto comienzo de la revolución, el vapor soviético Yerek trajo a España
un cargamento que desembarcó, primero en Algeciras y a continuación en Sevilla, un
total de 128 grandes cajas conteniendo pistolas automáticas destinadas a las células
comunistas de Granada, Almería, Valencia, Badajoz, Córdoba, Cáceres y Jaén.

        (Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y
silenciada, p. 105, Madrid. Nicolás Salas, Sevilla fue la clave, Editorial Castillejo,
Sevilla).

     Asignación por regiones de mandos y efectivos de las milicias
comunistas

        En documento estrictamente confidencial del Estado mayor comunista —
“Información confidencial n.º 22”—, tras confirmar las fechas del 11 de mayo o 29 de
junio para el inicio del movimiento subversivo en España, la revolución de corte
soviético, se asigna los siguientes nombramientos: Soviet Nacional, Presidente: Largo
Caballero. Asesor de la Presidencia: Ventura Delgado, de la III.ª Internacional. Plana
Mayor del Movimiento: Largo Caballero, Hernández Zancajo y Francisco Galán. Jefe
Superior del Movimiento: Ventura, plenipotenciario de la URSS y de la III.ª
Internacional.

        Los encargados de dirigir los movimientos en las regiones españolas eran:
Rafael Pérez, en Vizcaya; Pedro Aznar, en Cataluña; Escandell, en Levante; Jaume, en
Baleares; Mitge, en Canarias; Bolívar, en Andalucía; José Luis y Andrés Manso en
Castilla; Pavón; en Aragón; Romero Robledano, en Galicia; Belarmino Tomás, en
Asturias; Margarita Nelken, en Extremadura. Las milicias se dividieron en tres grupos,
cada uno con una función especial; a saber: el grupo de asalto, el grupo de detención
y de defensa, el grupo encargado de provocar la suspensión de toda vida económica.
      Los efectivos de estos grupos eran, respectivamente, los siguientes:



      En Madrid:        25.000     25.0000   25.000

      Extremadura:      15.000     10.000    20.000

      Cataluña:         30.000    20.000     40.000

      Andalucía:        15.000    12.000     15.000

      Galicia:          15.000    10.000     20.000

       Las circulares secretas n.º 3 y n.º 22 del Comité Central Revolucionario
describían el modo de llevar a cabo la movilización y el alistamiento y utilización de
los efectivos, en instrucciones sumamente precisas.
RECORDEMOS

                                                                           Página 15



      Así se supo que las fuerzas de asalto, con las que se contaba en junio de 1936,
ascendían a 150.000 elementos perfectamente preparados, y las de detención a
100.000; ambas facciones revolucionarias convenientemente armadas.

      (José Díaz de Villegas, La paz española, p. 37, Editora Nacional, Madrid.
Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y silenciada,
pp. 107-108, Madrid).

      Instrucciones concretas para el ataque a los cuarteles y el asesinato de
los generales, jefes y oficiales

       Extracto de las circulares n.º 32 y 33 del Comité Revolucionario Español.

        “Una vez comenzada la lucha entre el grupo de choque-asalto y el personal del
cuartel, el grupo de choque-ataque penetrará y se pondrá en contacto con el comité
para poner en ejecución el plan de ataque del interior del cuartel”.

       “Los encargados del ataque a los generales con mando estarán constituidos por
diez hombres, de los cuales dos llevarán pistolas ametralladoras. Hay que tener en
cuenta que estos generales tienen dos ayudantes y un secretario. En consecuencia
habrá que proceder al ataque en el propio domicilio (pabellón) de cada uno de ellos.
La eliminación se llevará a cabo por tres hombres del grupo, encargados
especialmente del general pero sin retroceder ante ningún obstáculo y actuando
contra cualquier persona que se les oponga sin distinción de edad o sexo. El resto del
grupo actuará según las circunstancias y, en lo que respecta a los ayudantes, de
acuerdo con las instrucciones recibidas sobre cada uno”.
        “Los grupos de ataque contra los oficiales que se dirijan a los cuarteles estarán
compuestos de forma análoga, pero será preciso tener cuidado que, como las fuerzas
militares fascistas disponen de automóviles protegidos a disposición de los oficiales,
los grupos de nuestros militantes deberían situarse en puntos estratégicos, armados y
con automóviles para atacar de flanco, en los cruces de las calles, a los vehículos
militares. El fuego se abrirá con pistolas ametralladoras”.

        “Desde el comienzo de la rebelión, grupos de militantes vestidos con prendas
civiles o de asalto, detendrán a todos los jefes de los partidos políticos con el pretexto
de su protección personal y seguirán con ellos las instrucciones dadas para la
eliminación de los generales sin mando. Paralelamente, grupos uniformados, y
también bajo el pretexto de la protección, procederán al arresto de los grandes
capitalistas que figuran en el apéndice B de la circular n.º 32”.

       “Por otra parte, no se hará uso de la violencia, salvo caso de resistencia, y se
exigirá la entrega de los saldos de sus cuentas corrientes y de los valores depositados
en los bancos. En caso de falsificación se les aplicará la eliminación integral, incluso de
sus familiares sin excepción alguna. Será conveniente que los grupos uniformados a
los que se confía esta misión contra los grandes capitalistas les conozcan de forma
precisa y busquen cómplices entre su servicio doméstico. Los chóferes y los sirvientes
pueden ser de gran utilidad”.

       “Habrá que activar la instrucción de los movimientos de nuestras milicias, así
como la de las armas de fuego para la buena disciplina y la eficacia en el empleo de
estas armas, habituarles a cumplimentar sin la menor duda la misión encomendada a
cada uno y hacerles ver las consecuencias de la traición”.
RECORDEMOS

                                                                        Página 16



        En el apéndice B de esta circular secreta n.º 32, de la que se aprehendió un
ejemplar en el local del Comité Revolucionario de Tetuán, estaba contenida una
relación de los grandes capitalistas en la que se incluía la de los propietarios de los
principales medios de comunicación. Al final figura la siguiente frase: “En caso de
resistencia estas personas deberán ser inmediatamente suprimidas, así como toda la
familia sin excepción alguna. Si alguien movido por un sentimiento humanitario desea
oponerse a la ejecución de esta orden, hará falta, a su vez, suprimirlo de inmediato”.

      A continuación, en anexos independientes, figuran varias instrucciones sobre el
modo de organizar, diariamente, a la caída de la noche, la operación de guerrilla
urbana.

        Una prueba de la determinación de llevar a cabo acciones salvajes semejantes
a las propuestas en el documento trascrito, la dio el 19 de julio de 1936 la columna de
cerca de trescientos mineros de la cuenca de Huelva, reclutados, encabezados y
alentados por los diputados socialistas Luis Cordero Bell y Juan Gutiérrez Prieto y el
dirigente sindicalista Antonio Cabeza, que en catorce camiones, de los cuales dos iban
cargados con cincuenta cajas de dinamita, se dirigieron a Sevilla con intención de
volar la Giralda, los puentes de Triana y San Telmo, la sede de la II Región Militar y
varios edificios del Paseo de la Palmera. La operación se malogró a causa de las
medidas preventivas adoptadas por el general Gonzalo Queipo de Llano.
        (José Díaz de Villegas, La paz española, p. 34, Editora Nacional, Madrid. Marcel
Chaminade, Feux croisés sur l’Espagne, Editorial Denoël, París. Nicolás Salas, Sevilla
fue la clave, Vol. II, pp. 409-418, Editorial Castillejo, Sevilla.)

      Medidas acordadas en la reunión del 16 de mayo de 1936 para llevar a
cabo un alzamiento comunista en España y Francia simultáneamente en el
mes de junio

      1.º Trasladar la organización central de propaganda a la calle Montpellier n.º
85 de Marsella, al local designado con el nombre “Estudio internacional”.

       2.º Provocar en las fechas indicadas una agitación mundial de carácter
antifascista para demostrar de forma inequívoca la adhesión a este movimiento de
toda la clase obrera.

      3.º Designar, a tal efecto, un comité de enlace compuesto por Ventura, Comlin,
Magne, Loupi, Soupovine, Basternier y Aznar, comité al cual convendrá adscribir a
Loumoviov y Tourochoff, citados anteriormente.

       4.º Organizar de modo sistemático en todas las ciudades españolas huelgas de
carácter económico-social, a fin de darse cuenta del grado de penetración del
sindicalismo revolucionario y de la capacidad de resistencia de las organizaciones.
Varias de estas huelgas están ya preparadas en Madrid y provincias.

      5.º Eliminar del poder a Casares Quiroga, bien por una votación hostil en el
Parlamento o por otro procedimiento. Parece indicado renunciar al atentado personal
porque Casares Quiroga está muy bien protegido.

       6.º Atacar y desacreditar a los elementos directivos del partido Socialista
tachados de reformistas o centralistas, tales como Prieto, Besteiro, etc. Esto deberá
hacerse de forma pública y clamorosa. Si se aplaza el Congreso del Partido Socialista
como desea la fracción prietista, provocar la ruptura de la UGT —Unión General de
Trabajadores— con el Partido en los primeros días de junio, dando carácter oficial a la
disidencia.
RECORDEMOS

                                                                         Página 17



       7.º Provocar huelgas en Asturias, Huelva y Bilbao, regiones especialmente
apropiadas porque, en ellas, esos señores —Prieto, Besteiro, etc.—, así como
González Peña, tienen influencia.

        8.º Celebrar el 10 de junio próximo en Madrid una reunión en el local de la
Biblioteca Internacional de Chamartín de la Rosa, calle Pablo Iglesias n.º 11, a la que
están invitados Thorez, Cachin, Auriol, Fonchaus, Ventura, Dimitrov, Largo Caballero,
Díaz, Santiago Carrillo, Guillermo Aznar, Antón, Pestaña y García Oliver.

      9.º Encargar al comando n.º 25 de Madrid, compuesto por agentes de la policía
gubernamental en activo, la eliminación de personalidades políticas y militares
susceptibles de jugar un papel destacado en la contrarrevolución.
      Tres de las personas convocadas a la reunión de Chamartín el 10 de junio, a
que hace referencia el punto 8.º, eran miembros permanentes del Bureau del
Komintern de París: Thorez, Cachin y Díaz.

       Asimismo, en esa próxima reunión se ultimarían los detalles concernientes a la
insurrección de Moscú; debería tener lugar también en Francia. De acuerdo con el
programa previsto se trataba de sincronizar los dos movimientos, el de Francia y el de
España, y a este respecto la llegada al poder del Frente Popular en Francia, ya
instalado en España, ofrecía las condiciones más favorables.

        (Fernando y Salvador Moreno de Alborán y Reyna. La guerra silenciosa y
silenciada, pp. 113-114, Madrid. Marcel Chaminade, Feux croisés sur l’Espagne,
Editorial Denoël, París. Resoluciones del comité revolucionario francés y los delegados
de la III Internacional y del Komintern, diversos estudios especializados).

       Preparativos en Francia para el alzamiento comunista

       Los preparativos en Francia para llevar a cabo un movimiento revolucionario
simultáneo al de España eran análogos a los realizados, o en curso de realización, en
España e iban encaminados tanto a crear el ambiente adecuado como a establecer las
normas concretas para pasar a la acción.

       Las medidas para “preparar el ambiente” abarcaban diversos campos de
actividad tales como el cine, la radio, libros y publicaciones. En este último aspecto el
esfuerzo fue particularmente intenso, como indican los siguientes datos.

       Además de L’Humanité existían en Francia 39 periódicos comunistas
regionales. Solamente en París aparecían o se distribuían regularmente 26 periódicos
y revistas bolcheviques: Los documentos de la nueva Rusia, La Rusia de hoy,
Literatura Internacional, La URSS en construcción, Escritos revolucionarios, La revista
de Moscú, La Vanguardia, Regards, El camino de la felicidad, Nuestra juventud, La
infancia, Mi camarada, La defensa (órgano del Socorro Rojo Internacional), La vida
obrera, La lucha —órgano de los trabajadores sin Dios—, El despertar de los
combatientes, El grito de los parados, Vigilancia, Los cuadernos de la antienseñanza
proletaria, Paz y Libertad, La Tierra, El clamor de la Virgen de África —destinado a las
colonias—, etc. A esta profusión de periódicos se suman cuatro revistas: La
correspondencia internacional, La Internacional Comunista —edición francesa—, Los
cuadernos del bolchevismo y Los archivos del agitador.

       Las fábricas importantes solían redactar sus propias publicaciones con arreglo
al patrón de El Incorruptible —órgano de los obreros comunistas de la Renault.

       El estallido de la revolución en Francia —o complot contra las instituciones
estatales, sociales y políticas y los sectores económicos— se dispuso para el día 12 de
RECORDEMOS

                                                                       Página 18



junio de 1936, tras haber sido pospuesta la fecha del 1 de mayo a petición de los
comunistas franceses por no estar material ni moralmente preparados.
       Las normas de acción o métodos preconizados para la conducción
revolucionaria tanto en París como en Madrid son similares -establecimiento de listas
de sospechosos barrio por barrio, calle por calle, casa por casa, órdenes de asalto a
puntos preestablecidos, composición de los grupos de asalto, división de la capital y
otras ciudades de importancia en zonas de actuación, establecimiento de los puntos
de concentración, etc.— ya que revelan la identidad de su origen.

       Al igual que en Madrid, se había elaborado una lista de arrestos para llevar a
cabo inmediatamente. Se componía de tres grupos: el primero, que debería
ejecutarse sin demora, estaba formado por una quincena de personas que serían
fusiladas; para el segundo y el tercero se preveía un procedimiento sumarísimo con
un simulacro de juicio.

       El ministro del Interior francés se vio obligado a reconocer el 2 de febrero de
1937, ante el Senado, la existencia de este plan de ataque con todas las
características distintivas que se reconocen en el preparado por el comité
revolucionario en España.

       El cotejo de los documentos españoles y franceses es concluyente en cuanto a
la identidad de su única dirección.

       El itinerario de las columnas en Madrid las hacía converger en la Puerta del Sol
por las calles carretas, Montera, Mayor, Correos, Arenal, Preciados, Carmen, San
Jerónimo y Alcalá. En París, la operación correspondiente desembocaba, a través de
un triple dispositivo concéntrico, en el centro neurálgico de la ciudad, en una zona
circunscrita a San Agustín, L’Etoile, el Trocadero, metro Pasteur y la glorieta de
Sevres-Babylone y todo el barrio de los ministerios.

        (Jacques Bardoux: El complot del 12 de junio. Revista de París, 15 de agosto
de 1936. Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y
silenciada, pp. 115-116, Madrid).

       Composición o estructura de la III Internacional
       Se conoce como la Tercera Internacional el conjunto de tres organismos
integrados: la Internacional Comunista, la Internacional Sindical Roja y el Politburó.
La primera organización dirigía el conjunto de partidos comunistas mundiales y su
Comité Ejecutivo era el Komintern; la segunda organización encuadraba y dirigía las
organizaciones sindicales controladas por los comunistas; la tercera organización se
situaba en un plano superior a los otros dos organismos y su jefe, entonces Iosif
David Vissarion Djugashvilli —también Iosif Vissarionovich—, alias Kochba, más
conocido por Stalin, era el secretario general del partido comunista. Las tres se
hallaban radicadas en Moscú.

       (Diversos estudios especializados)



       Recordemos (V)
       Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la
necesidad obliga. En esta entrega se expone el sentido y la necesidad que motivaron
RECORDEMOS

                                                                       Página 19



la instrucción de la Causa General y su publicación en extracto para conocimiento
público, nacional e internacional, y no sólo de los directamente afectados; la acción
criminal y devastadora de los revolucionarios en la provincia de Sevilla durante el
tiempo que dominaron desde las instituciones y desde las calles; y un episodio
enormemente revelador de la utilización de la propaganda (republicana o
frentepopulista, decida el lector) para difundir y consolidar una mentira que buscaba
encubrir, a su vez, la intención de ocultar unos hechos que se atribuían
sistemáticamente al enemigo, y que perjudicarían al máximo, de llegar a conocerse, la
estrategia sociopolítica interior y las relaciones internacionales del gobierno de la
República y el proceso revolucionario emprendido por el Frente Popular.

       Causa General (la dominación roja en España)

        La Causa General, creada por decreto de 26 de abril de 1940, ratificado por el
de 19 de junio de 1943, atribuye al Ministerio Fiscal, subordinado al Ministerio de
Justicia, la honrosa y delicada misión de fijar, mediante un proceso informativo fiel y
veraz —para conocimiento de los poderes Públicos y en interés de la Historia—, el
sentido, alcance y manifestaciones más destacadas de la actividad criminal de las
fuerzas subversivas que en 1936 atentaron abiertamente contra la existencia y los
valores esenciales de la Patria.

        En el cumplimiento de su misión, la Causa General —que reviste carácter
exclusivamente informativo— ejerce sus funciones investigadoras en aquella parte del
territorio español que estuvo sometida a la dominación roja.

      La presente relación, que refleja, con carácter demostrativo y circunscrito,
algunos de los resultados obtenidos, permite anticipar conclusiones evidentes:

      La contienda civil desarrollada en España desde el año 1936 hasta 1939, puso
al descubierto toda la capacidad criminal de un Régimen político que afirmaba
defender la libertad y proclamaba el respeto a los derechos inherentes a la
personalidad humana.

        El Frente Popular, desde que asumió el poder a raíz de las elecciones de
febrero de 1936 —falseadas en su segunda vuelta por el Gobierno de Azaña, asaltante
del mando político—, practicó una verdadera tiranía tras la máscara de la legalidad e
hizo totalmente imposible, con su campaña de disolución nacional y con los desmanes
que cometía o toleraba, la convivencia pacífica entre los españoles. El Alzamiento
Nacional resultaba inevitable y surgió como razón suprema de un pueblo en riesgo de
aniquilamiento, anticipándose a la dictadura comunista que amenazaba de manera
inminente. Ante el legítimo movimiento de defensa, el Gobierno rojo llevó su crueldad
a extremos difícilmente imaginables, valiéndose de sus propios agentes oficiales —
improvisados por aquel Gobierno ante la pasividad y repulsa casi unánime de las
instituciones de Orden Público existentes— y dando rienda suelta a los bajos instintos
de las turbas, armadas por el propio Gobierno, y de numerosos delincuentes comunes
dotados igualmente de armas y de autoridad, extiende el terror por toda España
sometida al marxismo.

       Durante mucho tiempos e suceden los asesinatos en masa, acompañados
frecuentemente de ensañamiento y casi siempre de robo. La Religión es perseguida a
muerte y la propiedad es socializada o simplemente expoliada. Los militares —aunque
no hayan participado en el Alzamiento— son asesinados, por el único motivo de su
profesión. La vida de toda persona residente en la zona marxista se encuentra a
RECORDEMOS

                                                                         Página 20



merced del capricho de las checas o de cualquier miliciano, sin que la víctima pueda
salvar su vida invocando unos antecedentes políticos liberales, siendo la clase media
la que aporta mayor tributo de sangre. El Partido Comunista, inspirado desde el
extranjero, es el verdadero árbitro de la política del Frente Popular.

       Este cuadro expresivo del comportamiento del Régimen vencido constituye una
verdad histórica indiscutible. Pero, por si no bastase la notoriedad de tales hechos, la
investigación realizada por los Magistrados del Ministerio Público, instructores de la
Causa General, demuestra la criminalidad del Frente Popular ante el Mundo y ante la
Historia con las máximas garantías de seriedad y certeza.

        No se insiste en el actual momento sobre casos ya expuestos y argumentos
aducidos a su debido tiempo sobre la ilegitimidad, tanto en la obtención del Poder
como en el abusivo ejercicio del mismo por el Frente Popular. La actual relación se
dirige fundamentalmente a poner de relieve la criminalidad del referido conglomerado
político durante la contienda civil española. Y representa un avance informativo, que
se contrae únicamente a determinados aspectos y episodios representativos de
especial interés, dedicando una preferente atención a Madrid, que como capitalidad de
un Gobierno que pretendía ser legítimo y como sede del movimiento socialdemócrata,
que solía blasonar de sensatez y moderación, habría hecho presumir en sus
Autoridades y elementos políticos responsables una conducta más conforme al
derecho de gentes.

        Los documentos y actuaciones que sirven de comprobación a las afirmaciones
que la presente relación consigna, constituyen una mínima parte de la documentación
y colecciones fotográficas obrantes en los Archivos ocupados por las Autoridades
nacionales al ser liberada la que fue zona marxista, así como de aquellas
declaraciones testificales de importancia prestadas ante los Organismos de orden
judicial.
      (Nota explicativa en la edición de 1943. Causa General, la dominación roja en
España, obra completa en el Archivo Histórico Nacional).

                                             ***

        Cuando se escribe el libro resumen Causa General (la dominación roja en
España), en 1943, sobraba la teoría porque aún se vivía la era de los recuerdos. La
imaginación suplía a la memoria y al intelecto, y por ello podemos conocer detalles del
terror rojo. De cómo las instituciones, es decir, jueces y policías, eran sustituidos por
asesinos que enseguida le cogían el gusto al olor de la sangre. Los relatos sobre las
checas, la prisión policial de la Ronda de Atocha, las detenciones arbitrarias con
violaciones, torturas, hurtos y asesinatos, no tenían motivo ideológico definido; peor,
constituían el pan nuestro de cada día durante la democrática II República. El
ensañamiento con el prisionero —hablamos de civiles— está relatado con tales
pormenores que tras leer la obra se hace tan difícil la impasibilidad como la
ecuanimidad. Existía un Régimen de campos de trabajo, menos conocidos que las
checas, como el practicado, por ejemplo, en el de Omelles de Nogaya (Lérida) donde
los milicianos —siempre socialistas, comunistas o anarquistas— descubrieron que uno
de los prisioneros, Francisco Arias Antequera, natural de Madrid, era seminarista.
Grave delito por el que empezó siendo maltratado alas 14 horas y “estuvo siendo
golpeado, con ciertos intervalos, hasta la madrugada, en que expiró”. O el caso de la
terciaria franciscana Sor Gertrudis Llamazares, atrapada en la portería del número
siete de la calle Diego de León, “siendo conducida por los milicianos, en unión de una
señora y de un sacerdote, ambos desconocidos, hasta un pinar de la carretera de
RECORDEMOS

                                                                          Página 21



Hortaleza, en cuyo lugar, después de ser bárbaramente maltratados, fueron los tres
atados al vehículo que, emprendiendo la marcha, los arrastró hasta el pueblo de
Hortaleza al que llegaron ya muertos y completamente destrozados, siendo pisoteados
y profanados los cadáveres por el vecindario”. No era una guerra, ni tan siquiera una
guerra en la retaguardia. Era puro gansterismo, obra de mafiosos: de la mafia tenían
el espíritu de rapiña pero sobre todo el odio a la excelencia o sencillamente a la
bondad de corazón.

       En los cascos históricos de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, es
imposible, aún hoy, andar más de quince minutos sin toparse con los escenarios de
todo tipo de matanzas, más bien producto de mentes enloquecidas. Aunque ya se
sabe: no es el loco quien se vuelve malo, sino el malo quien degenera en loco.

      Hombres y sociedades aún no han aprendido el dilema aristotélico: ¿Qué es
democracia, lo que votan los demócratas o lo que preserva la democracia? Porque
ambos principios pueden estar en contradicción, como demuestran, por ejemplo, la
Alemania nacionalsocialista de los años treinta del siglo XX o la Argelia de los noventa
también en el pasado siglo; o la Venezuela actual. En estos casos, y en otros
semejantes, hombres libres votaron libremente a Gobiernos que pretendían (y
pretenden) acabar con la libertad y por consiguiente con el Estado de Derecho.

       La respuesta al dilema aristotélico no puede ser otra que esta: La democracia
no consiste, al menos no sólo, en que el pueblo elija a los gobernantes, sino en que el
Estado respete los derechos individuales de las personas. La II República era un
régimen democrático donde te podían matar por ir a misa o, como dicen muchas de
las causas de los mártires de la República: “por ser un católico destacado”. ¿Qué era
un católico destacado? Aquel que no ocultaba su condición de católico: el que acudía
al templo, militaba e un sindicato cristiano o era miembro de Acción Católica o del
Adoración Nocturna.

       Los desmanes, atentados, persecuciones, vejaciones o asesinatos no fue obra
de “incontrolados”, como pretenden algunos para exculpar a los dirigentes políticos de
la época. Y así lo constata este extracto de la Causa General. Las salvajadas, y esto es
lo más grave, llevaron la firma de los partidarios de tan democrático Régimen, de los
que constituían su cuerpo de apoyo, de los comprometidos con la II República,
crecidos ante la inacción de las instituciones. ¿Quién fue más culpable de las
matanzas, el que incendiaba monasterios y exhumaba cadáveres de religiosas y los
exhibía en las calles o el presidente del Gabinete, Manuel Azaña, cuando miraba para
otro lado o afirmaba que todos los conventos de España no valían la vida de un
republicano? No eran incontrolados, no sólo por carecer de control, sino porque el
matiz asesino estaba impreso en las junturas de un Régimen temeroso de los
monstruos que había creado y que no podía controlar.

        La II República fue el precedente de la gran encrucijada, la gran batalla política
del siglo XXI, resultado lógico del proceso intelectual de la modernidad y de su
filosofía adosada: el relativismo. En esa batalla, una trinchera la forman aquéllos que
creen en la verdad, la que sea, y, con ello, creen en el hombre; en la otra los que, por
no creer en nada, sólo creen en el flujo de sus percepciones sensoriales inmediatas y
transitorias. Por tanto, necesitan el veredicto de la mayoría para ahogar el vértigo
metafísico que provoca el nihilismo y la esclavitud a la que les somete sus mudables
deseos.

        La II República fue un régimen democrático que vulneró una y otra vez los
derechos humanos individuales; un régimen de democracia liberal aparente,
predispuesto a convertirse en una dictadura del proletariado; una tiranía de corte
soviético.
RECORDEMOS

                                                                         Página 22




       Esta Causa General es sencillamente demoledora. En sus páginas encontrarán
más motivos para la reflexión que para la satisfacción. Demasiados para ser negados,
demasiada luz para hablar de sombras; pero también demasiada descripción para
gozar de la lectura (Eugenio López Escribano, Prólogo a la edición de 2008 de Causa
General, la dominación roja en España, Editorial Akrón, Astorga, León).

                                            ***

      Causa General (la dominación roja en España) es un libro difícil. Salió a la luz
en 1943 ante la necesidad del Régimen del general franco de llamar la atención del
mundo occidental en relación con la barbarie vivida en España en los años tristes de la
Guerra Civil, y que estaba oculta por la tragedia que desde 1939 asolaba al mundo.

        Las cartas de la política internacional empujaban al Régimen al ostracismo y la
repudia, quedando de este modo sus causas de origen relegadas al desconocimiento y
el olvido.

        Este texto de referencia no es una elucubración más sobre algunos de los
hechos, sino los hechos mismos; un breve resumen de una actuación judicial mucho
más extensa, cuya documentación exhaustiva está al alcance de los ciudadanos de a
pie, así como de los investigadores que lo deseen, en los estantes del Archivo
Histórico Nacional.
       Nuestro más profundo respeto a las miles de víctimas de la barbarie, que no de
la guerra, que aparecen en estas páginas.

      (Nota del editor, Causa General, la dominación roja en España, Ed. Akrón,
2008, Astorga, León).

       La huella del Frente Popular en Sevilla y su provincia

       Sevilla y su provincia fueron una de las zonas más castigadas durante el
“bienio rojo”, años 1931 a 1933, que convirtió a ambas en pública denominación
desde 1931 en “Sevilla la roja”, y luego por la represión del Frente Popular.

       Una larga serie de muertes violentas, atentados, atracos, persecuciones y todo
tipo de alteraciones de la convivencia ciudadana así como de la vida privada, jalonan
este periodo revolucionario en la capital hispalense y su provincia. No existía
autoridad alguna, salvo la de las turbas sanguinarias, ni respeto por la vida y la
hacienda de las personas.

       Desde el 18 de julio al 11 de septiembre de 1936, fecha en que fue tomada por
las tropas de Queipo de Llano la última localidad en poder de las milicias del Frente
Popular, se registraron oficialmente 476 muertes violentas. La mayoría de ellas, hay
que subrayarlo, por fusilamientos precedidos de crueles tormentos, con especial
ensañamiento en las personas de reconocida religiosidad, falangistas, sacerdotes y
seminaristas. Sin embargo, nunca podrán contabilizarse los dramas humanos vividos
por los familiares supervivientes de las víctimas mortales. Del total de personas
asesinadas la inmensa mayoría fueron hombres, adultos y jóvenes.

       Los incendios, las profanaciones de tumbas, los saqueos y el expolio de centros
públicos y de culto fueron otras muestras fehacientes de la barbarie. Los incendios
sumaron 88; los saqueos 527; las obras de arte religioso destruidas, en total 1.840:
852 esculturas, 438 retablos, 280 pinturas, 183 objetos de orfebrería y 87
ornamentos. El objetivo único y manifiesto de las milicias del Frente Popular fue
destruir.
RECORDEMOS

                                                                         Página 23



      En algunas localidades sevillanas un cartel bien visible en la plaza principal
informaba del número de muertes (asesinatos) y los nombres de sus responsables,
anunciados como un alarde, un mérito, una conducta ejemplar e imitable.

        (Nicolás Salas, La otra memoria histórica, pp. 285 a 296, Ed. Almuzara. Avance
del informe oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones
y violencias cometidos por las hordas marxistas en la ciudad y provincia de Sevilla,
Archivo Histórico Nacional-Ministerio del Interior. Causa General, Ministerio de
Justicia).

       La matanza de Arahal

       En Sevilla se produjo una gran conmoción al conocerse la noticia de que en
Arahal (o El Arahal) —localidad a veinte kilómetros de la capital hispalense— todas las
personas presas en el depósito municipal, en condiciones infrahumanas, fueron
quemadas vivas. Tal horror produjo la visión de lo sucedido que un comandante de las
tropas Nacionales, veterano de las guerras de África, enloqueció.

       Así lo refiere el diario La Unión en un escueto comunicado:

       “Las escalofriantes monstruosidades de la canalla marxista.

       En Arahal asaltan e incendian todas las iglesias y algunas casas particulares, y
detienen y maltratan bárbaramente a medio centenar de vecinos, asesinando a uno
en la puerta de su propio domicilio. Dieciocho logran escapar de la cárcel, pero veinte
y cuatro, entre ellos una respetable señora y dos muchachos, casi niños, son rociados
con gasolina y quemados vivos.

        El párroco, salvado milagrosamente de esta horrible muerte, dio la absolución
a las víctimas.

       Un jefe de las fuerzas militares, acostumbrado a las escenas de guerra, se ha
vuelto loco al contemplar el aterrador espectáculo
       (De nuestro redactor y enviado especial don Enrique Tello).

                                            ***

       En El Arahal (o Arahal) todo resulta pálido ante la realidad. No se concibe como
seres humanos hayan podido perder de tal forma todo sentimiento, todo raciocinio,
que puedan albergar tanta perversidad. Sólo puede explicarse, si es que hay
explicación para crímenes tan inhumanos, como un caso de locura colectiva en el que
los hombres se convierten en bestias (Enrique Tello Mazariego, La Unión, 24 de julio
de 1936).

        (Nicolás Salas, La otra memoria histórica, pp. 285 y 294, Ed. Almuzara. Avance
del informe oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones
y violencias cometidos por las hordas marxistas en la ciudad y provincia de Sevilla,
Archivo Histórico Nacional-Ministerio del Interior. Causa General, Ministerio de
Justicia).

       El derribo del avión Potez de la embajada francesa. La valija delatora.

       Los días 8 y 9 de diciembre de 1936, las emisoras de radio y toda la prensa de
la llamada zona republicana (o dominada por el Frente Popular) lanzaron con gran
alarde propagandístico la noticia, avalada por los partes oficiales del Ministerio de la
Guerra, del derribo “por aviones facciosos del avión correo que hacía el servicio de
enlace entre Madrid y Toulouse”.
RECORDEMOS

                                                                        Página 24



       El suceso tuvo gran resonancia por el empeño de presentarlo como un ataque
deliberado y criminal perpetrado por la aviación nacional contra un avión civil
indefenso. Pronto, no obstante, aparecieron informaciones en la prensa internacional
que ponían en duda la veracidad del hecho tal como se presentaba a la opinión pública
por parte de las autoridades republicanas; y al final quedó esclarecido el suceso: fue
una acción intencionada de la aviación republicana, ejecutada fríamente cumpliendo
órdenes.

       Estas son las informaciones primeras que suministró el gobierno republicano
(frentepopulista), vía el Ministerio de la Guerra: “A las 18 horas de hoy (8 de
diciembre), cuando volaba sobre la provincia de Guadalajara, ha sido criminalmente
atacado y derribado por la aviación fascista el avión correo que hacía el servicio entre
Madrid y Toulouse”. El diario madrileño La voz, frentepopulista, al día siguiente, 9 de
diciembre, abundaba: “El avión correo Toulouse-Madrid ha sido ametrallado por los
trimotores fascistas”. “Alemania vuelve a disparar contra Francia”. “El avión francés,
portador de insignias y marcas que acreditaban su nacionalidad y el aspecto
inconfundible de un gran aparato de transporte de pasajeros sin armamento de
ninguna clase, tuvo que resignarse a recibir las descargas de las ametralladoras
facciosas, buscando al mismo tiempo un lugar de aterrizaje para poner a salvo la vida
de sus ocupantes”. “Ametrallado bárbaramente tomó tierra con bastante violencia en
Pastrana (Guadalajara), resultando heridos todos sus ocupantes, entre los cuales se
halla el Dr. Henny, enviado a Madrid por la Cruz Roja Internacional. Con él venían
otros cuatro pasajeros: los periodistas franceses Delaprée, corresponsal del diario
Paris Soir y M. Chateau, de la agencia Havas, y dos señoritas que acompañaban en
calidad de secretarias al doctor Henny” “Dos hombres componían la tripulación del
aeroplano abatido por la caza rebelde: el piloto Boyer, cuya pericia y sangre fría
salvaron la vida de las siete personas, y el radiotelegrafista Bougrat”.

        Poco iba a durar el equívoco. El diario parisino Le Jour, el 21 de diciembre y
con la firma de su redactor J. Vilbert, publica un amplio y documentado reportaje. El
periodista basa su información en las manifestaciones que le hicieron las hermanas
Pelitas, las dos adolescentes que viajaban en el avión y que por razón de su edad no
eran secretarias de M. Henny: “Poco después del mediodía del 8 de diciembre fuimos
conducidas en el aeropuerto de Barajas al avión Potez 54 de la Embajada (francesa).
El aparato, matriculado F-A000, ostentaba sobre el fuselaje la inscripción ‘Ambassade
de France’. Era un aparato de apariencia comercial, sin torretas ametralladoras, sin
lanzabombas ni escarapelas”. “Cuando llegamos al avión éste se hallaba ya ocupado
por seis españoles que tuvieron que descender dejando sus puestos a los
componentes de la nueva expedición. Despegue, subida a gran altura y, de repente, la
aparición de un pequeño avión que empezó a disparar”.

       El historiador francés Jean Liron completa esta descripción: “Este avión,
número 228, matrícula F-A000 pertenecía a la escuadrilla ministerial de Villacoublay y
era un avión militar transformado (Código militar X-236). Habiendo suspendido Air
France sus vuelos hacia España el 3 de diciembre de 1936 a causa de la guerra, el F-
A000 aseguraría temporalmente el enlace Toulouse-Madrid. El avión fue,
efectivamente, derribado el 8 de diciembre cerca de Guadalajara, a la caída de la
tarde, por los pilotos soviéticos Chmelkov y Sakharov (o N. Shimelkov y G. Zajarov,
según Andrés García Lacalle, Jefe de la Aviación Republicana en su libro Mitos y
verdades, editado en México en 1973), pilotando biplanos Polikarpov I-15 “Chato”. El
periodista Louis Delaprée fue la única víctima, gravemente herido y murió a
consecuencia de las heridas el 31 de diciembre de ese mismo año 1936. El Potez sería
recuperado y puesto de nuevo en vuelo después de su aterrizaje forzoso en Pastrana”.
RECORDEMOS

                                                                      Página 25




       Testigos del ataque y el aterrizaje forzoso fueron, entre otros muchos (toda la
población de Pastrana aseguró que los aviones atacantes eran cazas republicanos), el
franciscano Antolín Abad (por aquel entonces escondido, por lo que pudo ver el
ametrallamiento pero no el aterrizaje forzoso) y el médico Francisco Cortijo (citado
por Camilo José Cela en su obra Viaje a La Alcarria).

       Este es un extracto del testimonio del citado médico: “Después de rodar 4
kilómetros en diez minutos, encontramos el avión a unos 200 metros de la carretera
de Fuentelaencina, bien visible en una suave hondonada cubierta de encinas y monte
bajo. El avión capotado al tomar tierra estaba panza arriba, con las ruedas arriba;
presentaba las hélices rotas y aproximadamente treinta impactos de bala en dos filas
que agujereaban la cabina a ambos lados de la parte central, producidos por dos
ráfagas de ametralladora de los cazas que hirieron a algunos viajeros y por suerte no
tocaron al piloto.

       ”En el suelo, separados del aparato, semitumbados y abrigados, estaban todos
los pasajeros más o menos heridos, muy nerviosos y reflejado el miedo en el rostro y
recelando de las personas que llegaban. Los heridos de bala eran tres hombres
jóvenes; cerca, dos niñas mayores, en la primera pubertad, con lesiones pequeñas,
mientras los pilotos, absolutamente ilesos, atendían y animaban a todos después de
sacarlos del avión y ponerlos en las mejores condiciones posibles.

       ”Habían hecho fuego recogiendo alguna leña, aumentando la fogata con un
maletín de cuero del que aún quedaba sin quemar algún trozo y restos de cartulinas
de fotografías, diciéndonos que lo habían quemado por el frío ambiental y porque su
contenido no tenía importancia, lo que no convenció a nadie, aunque de momento n
hubo más comentarios. Sin embargo, pude observar ciertas miradas de duda y recelo,
no aceptando la explicación dada tan simplemente. Y tenía razón, pues las fotos
quemadas eran muy importantes. Al lado de un herido, junto a su mano, se veían dos
bolsas de lona fuerte, bien atadas con cordón y candado, como dos sacos de películas
aunque más pequeños que, en realidad, era dos valijas diplomáticas.

       ”La noticia había sido trasladada a Guadalajara por telégrafo y después a
Madrid, aunque creo que no era preciso ni necesario. Al poco tiempo, ya casi de
noche, se organizó un buen jaleo en Pastrana pues empezaron a llegar coches de
Guadalajara y Madrid, trayendo personajes, responsables y tipos de todas clases y
cataduras que, con más o menos ínfulas, mandaban, inquirían o pedían noticias a
unos y otros tratando de enterarse de lo ocurrido sin faltar detalle, y entre ellos
venían algunos que buscaban algo más, algo muy importante y eran los dos sacos de
lona que el médico herido (Doctor Henny, Delegado de la Cruz Roja), al fin, confiado,
me entregó y yo escondí de momento, para más tarde, cuando tuve seguridad de a
quién debía entregarlo, dárselo al Secretario de la Embajada francesa, dejando
defraudados a todos los demás que lo deseaban.

       ”El contenido del maletín parece que estaba formado por un montón de
fotografías tomadas en las calles y en las afueras de Madrid de las víctimas de los
‘paseos’ y asesinatos, y también de los militares profesionales fusilados. Las valijas
diplomáticas no sé qué documentos contendrían pero debían ser del mayor interés
para el Gobierno republicano puesto que fueron buscadas con el mayor afán. Parece
ser que estos documentos y las fotos, de haberse publicado en Francia, habrían
escandalizado en Europa y en todo el mundo. Está claro que con el derribo del avión
se evitó todo esto”.

      En relación con este episodio, Félix Schlayer, Cónsul y encargado de negocios
RECORDEMOS

                                                                       Página 26



de Noruega en Madrid, publicó en 1938 un libro titulado: Diplomat im roten Madrid
(Diplomático en el Madrid rojo), que en España ha sido publicado recientemente por la
editorial Áltera con el título Matanzas en el Madrid republicano.

        Su dramática experiencia al frente de la embajada de su nación queda
reflejada en ambas obras y en estos fragmentos:

       “Un acontecimiento ocurrido en el mes de diciembre afectó al Cuerpo
Diplomático y merece ser mencionado. El Delegado del Comité Nacional de la Cruz
Roja fue llamado a Ginebra unos días antes de que se celebrará una sesión del
Consejo de la Sociedad de naciones en la que Álvarez del Vayo (ministro de Estado del
Frente Popular) pensaba desempeñar su habitual papel defendiendo a ‘Caperucita
Roja’ o la “inocencia ultrajada”, y estigmatizando a los ‘lobos nacionales’.

       El Delegado tenía material probatorio principalmente de los asesinatos de
presos en el mes de noviembre. El avión del Gobierno francés que pensaba utilizar
para el viaje llegó a Madrid procedente de Toulouse sin impedimento alguno. Al día
siguiente tenía que regresar el aparato con el Delegado y dos periodistas franceses
(de la Agencia Havas y Le Matin). Por la tarde, otra persona que ejercía sus funciones
en el Comité Internacional, se encontró con un francés a quien conocía y que
desempeñaba un papel importante en el servicio de contraespionaje rojo en Madrid.
Este le dijo que el avión no saldrá al día siguiente.

        “En efecto, a la mañana siguiente el avión tenía un ‘fallo’ de motor que no se
manifestó hasta el mismo momento de arrancar, con lo cual, de hecho, no pudo salir.
Los viajeros tuvieron que volverse a casa a esperar. Veinticuatro horas más tarde,
reparada la ‘avería’, el avión emprendió el vuelo. Cerca ya de Guadalajara, o sea, a
pocos kilómetros de Madrid, vino hacia él otro avión que al principio volaba en torno
suyo trazando grandes círculos. Lleva los distintivos del Gobierno rojo. El francés lo
saludó, como es habitual en estos casos, con un movimiento de alas arriba y abajo
para darse a conocer, a pesar de que, por otra parte, llevaba grandes distintivos de la
Aviación francesa y la inscripción ‘Embajada de Francia’. El avión rojo voló a su
alrededor, se alejó, cambió otra vez el rumbo, volvió, voló por debajo del avión
francés y disparó sobre él con sus ametralladoras, alejándose luego a toda velocidad.
El piloto francés espantado —quien me hizo personalmente este relato— descendió
inmediatamente para una toma de tierra forzosa. Sólo la cabina había sido alcanzada
por los disparos. Tres de sus ocupantes resultaron heridos: uno de los periodistas
murió a consecuencia de sus lesiones; al otro hubo de amputarse una pierna; el
Delegado de la Cruz Roja, después de permanecer en cama cuatro meses, salvó, por
lo menos, su vida. Pero los ominosos documentos no llegaron a Ginebra a tiempo para
no poner en apuros a Álvarez del Vayo. Entonces resultó que se trataba de la
‘agresión criminal de un avión de los nacionales al avión diplomático francés’. Y esto
fue lo que la indignaba prensa roja anunció al mundo”.

        El doctor Henny viajaba a Francia, primero, y a Ginebra después con la
finalidad de informar a las autoridades de la Sociedad de Naciones de los crímenes
que el Frente Popular (los republicanos, según muchos prefieren llamarlos) llevaba a
cabo sistemáticamente en Madrid. Los dirigentes del frente Popular deseaban impedir
el traslado de las pruebas y lo consiguieron derribando el avión.

       El diplomático Félix Schlayer fue acompañado por Henny en uno de sus viajes
hasta las fosas donde yacían sepultadas las víctimas de las matanzas en masa y la
víspera de salida del vuelo de Henny fue informado por un francés al servicio del
contraespionaje republicano de que el avión “no podría” despegar al día siguiente. El
RECORDEMOS

                                                                         Página 27




piloto del avión francés abatido ofreció su relato de los hechos al diplomático quien
dedujo que el ataque perseguí impedir la salida de los documentos comprometedores,
en realidad denunciadores, para el gobierno republicano frentepopulista.

      La misma impresión albergaba la embajada de Argentina, según el testimonio
de Adelardo Fernández Arias. El encargado de negocios de Argentina, Edgardo Pérez
Quesada, había acompañado a Schlayer y a Henny en su visita a una de las fosas
comunes donde se daba deprisa y corriendo sepultura a las miles de víctimas de las
sacas-matanzas de noviembre.

        El testimonio de la única víctima mortal del ataque al avión de la embajada
francesa, Delaprée, relatado al corresponsal del Daily Express en Madrid, Sefton
Delmer publicado en Trail Sinister, pp. 322 y ss., Londres, 1961). Cuenta Delaprée
que Alexander Orlov, el jefe de la NKVD soviética en España, se había enterado poco
antes del despegue del avión de las investigaciones de Henny y decidió impedir que
éste llegara a Ginebra y las pusiera en conocimiento del Consejo de Seguridad de la
Liga de Naciones. Esa imagen publicitada de una España “democrática y sola” víctima
de la agresión fascista hubiera quedado anulada con la constatación documental de
que la revolución soviética, auspiciada y sustentada por la Unión Soviética y el
comunismo internacional, practicaba un genocidio ya experimentado en tierra rusa,
persiguiendo, amenazando, deteniendo y asesinando a millares de personas tan sólo
en Madrid. Orlov, en connivencia con las autoridades frentepopulistas, ordenó el
ataque y derribo del avión diplomático.

        El día 10 de diciembre, neutralizada la publicación y difusión de los datos
relativos a los asesinatos en masa de Paracuellos de Jarama, el republicano ministro
de Estado, Álvarez del Vayo, representante ante la Sociedad de Naciones, intentó
infructuosamente que este organismo internacional condenara a Alemania e Italia por
haber reconocido como gobierno legítimo al de la España Nacional, presidido por
Francisco Franco. El fracaso vivo motivado en gran medida por las noticias que, pese
a todo, llegaban desde las diferentes legaciones diplomáticas en España confirmando
los sucesos criminales dirigidos por el Frente Popular; y también porque las tropas
nacionales habían llegado a la capital y se desplegaban de Sur a Norte a lo largo de la
vertiente occidental.

        A los foros internacionales no llegó el impresionante informe sobre las
matanzas de presos en Madrid, perpetradas masiva pero no únicamente entre el 7 de
noviembre y el 4 de diciembre de 1936, arrojadas las víctimas a las grandes zanjas
abiertas principalmente en Paracuellos de Jarama, también en Torrejón de Ardoz,
Aravaca y otras localidades del oriente madrileño. Pero, curiosamente, la sombra y el
silencio con que entonces se envolvió aquel tremendo holocausto se ha extendido
piadosamente a lo largo de los años por decisión cristiana heroica de la Hermandad de
Nuestra Señora de los Caídos de Paracuellos de Jarama, encargada de la conservación
y custodia, así como del culto religioso de aquel camposanto.
        (Felipe Ezquerro Ezquerro, El derribo del Potez de la embajada francesa sobre
Pastrana, en Treinta y seis relatos de la guerra del 36, Legendi-AF Editores. César
Vidal, La guerra que ganó Franco, pp. 251 a 254. Aportaciones documentales de José
Antonio García-Noblejas, Francisco Cortijo, Louis Delaprée, Adelardo Fernández Arias,
Félix Schlayer y Andrés García Lacalle).

       Recordemos (VI)

       Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la
necesidad obliga. En esta entrega se pone de manifiesto el intento unificador de la
RECORDEMOS

                                                                        Página 28



izquierda en torno al designio de la Komintern (Internacional Comunista); la vesania
criminal en la provincia de Málaga durante la dominación frentepopulista (republicana
o roja, a voluntad la denominación); la extensión del terror a sus promotores; la
ampliación de los datos sobre la organización del asalto armado revolucionario a
mediados de 1936; las torturas ideadas y desarrolladas en las checas; y las
instrucciones socialistas para la sublevación armada en 1934.

       El objetivo de la unidad en la izquierda

        En marzo de 1936, las circunstancias favorecían la política de infiltración
comunista dentro del socialismo, siguiendo consignas internacionales. El ala radical
del PSOE encabezada por Francisco Largo Caballero, era un magnífico campo de
cultivo.

          El 4 de marzo, el Comité Central del Partido Comunista fue muy claro al
proponer la ruptura con el Frente Popular y “la instauración de la dictadura del
proletariado en la forma de soviets (o sóviets)”, según carta publicada al día siguiente
en el órgano de comunicación comunista Mundo Obrero.

           Como respuesta, el 19 de marzo, Claridad, diario de Largo Caballero y los
bolcheviques del PSOE, publicaba un “Proyecto de reforma del Partido Socialista
Obrero Español”. Se rechazaba en él la “ilusión” de que la revolución proletaria
socialista pudiera llevarse a cabo “reformando el estado social vigente”, por lo que el
único camino posible era el de “destruirlo de raíz”. ¿Cómo? “Por cualesquiera medios
que fuesen posibles”, entre los que figuraba la “supresión de los Ejércitos permanente
y el armamento general del pueblo”. El documento terminaba pidiendo la unificación
del proletariado, y consecuentemente del Partido Socialista y el Comunista, con el
que a tal fin ya se habían iniciado conversaciones.

         Este camino de la unificación ya estaba logrado en el mundo sindical y ahora
procedía allanarlo en el de las respetivas Juventudes. El proceso de fusión lo
patrocinaban, principalmente, el caballerista Julio Álvarez del Vayo y el agente de la
Komintern Vittorio Codovila, alias “Medina”; actores subordinados serán el secretario
de la Federación de Juventudes Socialistas, Santiago Carrillo, y el de la Unión de
Juventudes Comunistas, Trifón Medrano.

          El dirigente socialista Luis Araquistáin escribiría posteriormente, en
referencia a las reuniones que se celebraban en el domicilio de Álvarez del Vayo: “Fue
allí donde se organizó el viaje a la Meca moscovita; y allí donde quedó convenido
entregar al comunismo la Juventud Socialista, la nueva generación trabajadora de
España”.

          El 4 de abril se firmaban las bases generales para la unión de las dos
Juventudes, documento que publicaría Mundo Obrero. Al día siguiente se celebraría un
gigantesco mitin en la Plaza de Toros de Madrid, donde una inmensa multitud
protegida por milicianos uniformados aplaudió frenética las más delirantes
exaltaciones de la violencia. Largo caballero, en su tono habitual, afirmó: “La clase
obrera marcha a la dictadura del proletariado a pasos de gigante”; si puede “lo hará
pacíficamente”; si no, “por encima de todos los obstáculos”.

        (Luis Araquistáin, El comunismo y la guerra de España, p. 9, Imprenta de
Travailleurs Reunís, Carmaux, 1935. Juan Simeón Vidarte, Todos fuimos culpables,
pp. 56 y 57, Tezontle, Méjico, 1973. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos,
pp. 160 y 161, Ediciones Encuentro, Madrid, 2007. Diario Claridad en las fechas
citadas y posteriores).
RECORDEMOS

                                                                         Página 29



       La formación de un Ejército Rojo

       El PSOE dirigido por los bolcheviques, con la figura relevante de Francisco
Largo Caballero al frente, aspiraba a contar con un ejército revolucionario. Para
alcanzar sus objetivos, el PSOE y sus aliados precisaban una fuerza equiparable a un
verdadero Ejército, por supuesto revolucionario o “rojo”, ya constantemente invocado
durante las jornadas bélicas de la Revolución en Asturias.

          Iniciado el mes de abril de 1936, el afán de poseer esa milicia eficaz,
aguerrida, bien armada y disciplinada, se hacía acuciante. El 2 de abril, Claridad,
órgano de comunicación socialista al servicio de la facción bolchevique de Largo
Caballero, había pedido la urgente constitución de las “milicias del pueblo”, que
deberían organizarse “hasta la última aldea de España”. Se invocaba su necesidad:
“Sólo si nos ven fuertes y resueltos nos respetarán”.

           El 10 de abril el comunista José Díaz puntualizaría: “Queremos una sola
milicia. Ni camisas rojas ni camisas azules; una sola milicia que sea embrión del
Ejército rojo de España”.

        Pero las milicias no se unificarían como los sindicatos y las Juventudes,
aunque proliferasen. Los socialistas continuarían con sus milicias y su “Motorizada” y
los comunistas con sus MAOC. Ni unos ni otros estaban dispuestos a debilitar sus
grupos.

      (José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, pp. 161 y 162, Ediciones
Encuentro, Madrid, 2007. Diario Claridad en las fechas citadas y posteriores).

       La CNT no quiere unirse al pacto PSOE-PCE-UGT

       En Zaragoza, el 1 de mayo de 1936, se inauguró un Congreso extraordinario
de la CNT, dentro de cuyo temario figuraba el examen de la Revolución de Octubre
(de 1934).

           El juicio emitido sobre aquella Revolución fue contundente: los socialistas la
planearon como fruto de “su iracundia por haber sido arrojados del poder” (en las
elecciones de 1933; detrás de ellos, al acecho y a la espera de recoger futuros
beneficios, estaban Manuel Azaña y Lluís Companys. Si la UGT deseaba marchar unida
con la CNT debería aceptar la doctrina de ésta, anarquista; es decir, “destruir
completamente el régimen político y social que regulaba la vida del país”, y, en
definitiva, establecer Comunas Autónomas Libertarias (el comunismo libertario), que
administrasen la riqueza tras “la abolición de la propiedad privada, del Estado, del
principio de autoridad y de las clases sociales”.

           Era el sueño por la unidad proletaria, deseo máximo de Largo Caballero,
pero de imposible cumplimiento. El 13 de mayo, forzando la realidad al estilo
socialista, en un discurso pronunciado en Madrid, Largo Caballero declaraba que
costaría trabajo la unificación con la CNT pero que había que lograrla a toda costa:
“Entonces no habrá en España ninguna fuerza, por muy armada que esté, que pueda
con nosotros”. Días atrás se le había dado la respuesta: el 24 de abril Solidaridad
Obrera, órgano anarquista, había escrito que el bolchevique Largo Caballero era “un
dictador en embrión, que favorecería la hegemonía absoluta del Partido Socialista en
el caso de una insurrección triunfante de la clase obrera”.
RECORDEMOS

                                                                        Página 30



       (Las sesiones de este Congreso de la CNT figuran en los números de
Solidaridad Obrera, hasta el del 9 de mayo inclusive. José Peirats, La CNT en la
Revolución Española, tomo I, pp. 117 a 133, Ed. Ruedo Ibérico, Paris, 1971. José
Manuel Martínez Bande, Los años críticos, p. 162, Ediciones Encuentro, Madrid, 2007).

       La Málaga del Frente Popular

        Triunfante la revolución en Málaga, con los elementos más extremistas y
sanguinarios del Frente Popular y añadidos excarcelados por delitos comunes
adueñados de la situación y el destino de personas y bienes, en la capital y su
provincia se cometieron toda clase de desmanes. Como prólogo, la famosa calle
Marqués de Larios, en la capital malagueña, fue quemada por las turbas de un
extremo a otro. A continuación y durante casi siete meses, hasta el 8 de febrero de
1937, la misma turba protagonizó el masivo asesinato de civiles (imposible de
cuantificar el número exacto de víctimas debido a la desaparición de los cadáveres
arrojados al mar y otros descuartizados o devorados por animales hambrientos),
seleccionados por el mero hecho de ser consideradas “de orden”.

          Con todo, los crímenes más terribles se produjeron en los pueblos de la
sierra. Todos los sacerdotes y monjas cayeron muertos sin piedad con los métodos
empleados por los “monfíes” —bandoleros moriscos que solían actuar en cuadrillas;
salteadores y criminales para los cristianos— de la guerra de las Alpujarras, que
describe el cronista Luis del Mármol Carvajal en su famoso libro sobre el tema. Les
quitaban la piel de las rodillas y les mantenían arrodillados antes de darles muerte
arrojándolos a los pozos de cal viva.

         Llegado el Ejército Nacional a las puertas de Málaga la huida de dichos
elementos y de parte de la población civil, engañada —que al cabo retornó al estar
exenta de delitos de sangre— o cómplice con la barbarie, fue a la desbandada.

                                            ***

          El entonces alférez de navío Enrique Manera, comandante del submarino B-4
de la autodenominada Flota Roja, ha dejado escrito lo siguiente sobre los últimos días
vividos por él en Málaga (hospitalizado), previos a la entrada de las tropas nacionales.

           “Uno de los hechos más trágicos de la conquista de Málaga fue la columna
de fugitivos civiles que marchaban por la carretera hacia Motril. El capitán de navío
don Pedro Recacho, que entonces era teniente de navío y mandaba parte de las
baterías de 120 mm. del crucero Canarias, me contó hace tiempo que hicieron algún
disparo a vehículos sospechosos pero que no dispararon sobre la columna de
fugitivos.

           ”Estos llegaron destrozados a Almería y desde allí fueron trasladados en
camiones a las poblaciones marítimas más cercanas. Yo estaba en aquellos días en
Alicante y contemplé la llegada de los fugitivos de Málaga. Constituía un terrible
espectáculo. Llegaban todos sucios y destrozados en verdaderos harapos; las mujeres
con los niños en brazos. Los pequeños, como no habían sido lavados, llevaban la poco
ropa pegada a la piel despidiendo un mal olor terrible. El aspecto del conjunto era de
gitanería.

          ”La gente de la ciudad los contemplaba con horror. Fueron tratados al
principio con humanidad, pero con miedo, pues sus aspectos no eran nada
tranquilizantes, pues tenían fama de haber cometido toda clase de tropelías. La
RECORDEMOS

                                                                       Página 31



verdad que, al poco tiempo de estar allí, los que se quedaron refugiados en la zona se
comportaban desvergonzadamente y, como ladronzuelos y abusones, desaparecieron
poco a poco, negándose los alicantinos a admitirlos. Su presencia no era de fugitivos
de guerra sino de malhechores huidos, en contraste con los tranquilos, trabajadores y
limpios alicantinos.

          ”Recuerdo que al mismo tiempo que vi a estos desgraciados, pasó con
dirección a Almería una columna de camiones llevando una Brigada Internacional con
muy buen aspecto militar, limpios y aseados, y que contemplaban a los fugitivos con
verdadero horror.

         ”Esta huida masiva estaba justificada por el temor a que los nacionales
tomaran represalias por los horrores cometidos en Málaga con increíble salvajismo.

          ”Yo estuve allí en los días que precedieron a la conquista de Málaga,
hospitalizado por las heridas recibidas en un bombardeo, y unas enfermeras —que
eran unas buenas chicas— me contaban los “paseos” que se habían llevado a cabo
aquella noche. Algunas de ellas habían tropezado con más de 20 cadáveres, muchos
de mujeres a las que se perseguía con verdadera saña. Recuerdo que una vez oí gritar
por los pasillos: ¡Hemos cogido a la marquesita! No sé de quién se trataba, pero la
desgraciada, que estaba escondida, cayó en poder de sus asesinos que la trataron
como puede suponerse.

          ”Los crímenes cometidos en Málaga y su provincia y la saña demostrada por
los asesinos justifican la enorme columna de fugitivos, entre los que figuraban muchos
de aquellos energúmenos de ambos sexos. Nada semejante ocurrió en otras ciudades
liberadas donde las columnas nacionales eran recibidas como tales liberadoras y, en
general, los habitantes se quedaban en sus casas.

          ”Por todo ello, los que románticamente y de buena fe se quejan de las
represalias y juicios llevados a cabo por los nacionales después de la toma de Málaga,
desconocen u olvidan el cúmulo de hechos delictivos y los salvajes horrores a que fue
sometida Málaga en los meses de dominio anarquista y marxista”.

        (Testimonio de Enrique Manera Regueyra, citado en La guerra silenciosa y
silenciada, Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna, Volumen III, pp.
1547-1548, Madrid, 1998. Archivo Histórico de la Armada. Expediente Colomina.
Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna, La guerra silenciosa y silenciada,
Volumen III, pp. 1478-1479, Madrid, 1998).

      El terror también alcanza a los que lo fomentan y practican

        Los anarquistas habían comenzado a denunciar los métodos brutales (el terror)
utilizados por el Frente Popular desde el verano de 1936 (aunque ellos tardaron un
año en protestar). La misma palabra e idéntico concepto, “terror”, pasará de boca en
boca de los socialistas a partir de 1938. En el Archivo Largo Caballero se guarda la
denuncia del comisario político de la Zona Centro, el socialista Piñuela: “Una
organización caciquil que maneja los ascensos y los castigos. Un sistema de terror que
no se detiene ni ante la eliminación de los elementos disconformes, que después
figuran en los partes como culpables de haber intentado pasarse a las filas enemigas”.
Piñuela se refería al Partido Comunista, evidentemente. La presión comunista sobre el
conjunto de fuerzas del Frente Popular era brutal; aunque consentida y quizá
potenciada por elementos socialistas de relieve como Largo Caballero y Negrín.
RECORDEMOS

                                                                         Página 32



          A finales de marzo de 1938 varios líderes socialistas se reúnen en casa de
Juan Negrín, presidente del Gobierno. Julián Zugazagoitia, ministro de Gobernación, le
espeta: “¡Basta de comedia, don Juan! Nuestros camaradas en el frente están siendo
asesinados porque se niegan a aceptar mandos comunistas”. Negrín contesta con el
convencional pero terriblemente cierto argumento de la necesidad: el concurso
soviético es imprescindible para sostener la guerra. Y Negrín desea por encima de
todo mantener viva la guerra prolongándola hasta que se tornen favorables las
circunstancias, pese a quien pese, suceda lo que suceda en su propio bando. Sucede
esta declaración de sumisión al poder comunista a la vez que los comunistas han
emprendido una campaña de aniquilación política contra Indalecio prieto, a la sazón
ministro de Defensa, para destituirlo acusándole de derrotismo. Lo consiguen en
breve.

           El 5 de abril de 1938 se constituye el segundo gabinete Negrín. El cambio
sustancial es que el propio presidente del Gobierno, Juan Negrín, toma el control de la
cartera de Defensa, que incluye también al SIM (servicio de información militar). Las
carteras claves de la represión, Gobernación y Justicia, fueron asignadas a dos
socialistas de tendencia pro soviética: Paulino Gómez y Ramón González Peña.

           Paulino Gómez había sido delegado de Orden Público en Cataluña tras los
sucesos de mayo de 1937. Ramón González Peña, significado opositor a Largo
Caballero en la UGT. Otro destacado socialista, bolchevique y hombre de confianza de
Moscú, Julio Álvarez del Vayo, ocupa el ministerio de Estado (asuntos exteriores), al
que vuelve. Los comunistas siguen reservándose las carteras de captación entre la
clase obrera, Agricultura y Trabajo. Forma parte de este segundo gabinete Negrín un
anarquista y se mantiene a varios republicanos, entre ellos y en Hacienda a Méndez
Aspe, elemento de absoluta confianza de Negrín y, según todos los testimonios, pieza
clave de los manejos financieros del presidente del Consejo de Ministros. Es el
gobierno que Negrín elige para afrontar el epílogo de la guerra, resguardado de las
críticas y las adversidades en su delirio resistente, expoliador y de obediencia al poder
comunista.

        (Julián Zugazagoitia, Guerra y vicisitudes de los españoles, Librería española,
París, 1968. Indalecio Prieto, Yo y Moscú, p. 38, Madrid, 1955. Indalecio Prieto,
Convulsiones de España, pp. 27 y ss. Oasis, México, 1968. José Javier Esparza, El
terror rojo en España. Epílogo: el terror blanco, pp. 329-331, Áltera, 2007).

       -----------------------------

       Ampliación del contenido de las informaciones confidenciales (circulares
secretas) números 3 y 22, previamente publicados en la cuarta entrega

       Informe confidencial n.º 3.

       Instrucciones y contraseñas

       Con objeto de controlar debidamente los últimos detalles del movimiento,
desde el próximo tres de Mayo sólo podrán cursar órdenes los agentes de enlace, que
se entenderán entre sí por medio del cifrado “E.M.M. – 54 – 22”.

       Los jefes locales deberán dar verbalmente las órdenes al Comité. La
contraseña general es:

       1-2 en 1:Orden de comenzar la movilización.
RECORDEMOS

                                                                           Página 33




       2-1 en 2: Orden de comenzar el movimiento.

       2-2 en 1: Orden de comenzar el asalto a los puntos determinados.

       2-3 en 5: Apresamiento general de contrarrevolucionarios.

       2-3 en 3: Movilización sindical.

       2-5 en 4: Huelga general.

       2-6 en 5: Actos de sabotaje, voladuras de líneas férreas.

       1-3 en 2: Aplazamiento del movimiento.

       Del 1 al 10: Orden de aprovisionamiento.

       10-0: La organización está a punto.

       0-0: Cierre de fronteras y puertos.

       1-1: Ejecución de los que figuren en las listas negras.

        Todas estas órdenes se darán en días víspera del movimiento 10 de Mayo o 29
 de Junio a las doce de la noche desde la estación emisora instalada en la Casa del
 Pueblo de Madrid, cuya longitud de onda es casi igual a la de Unión Radio de Madrid.

       Organización de Madrid. Se divide en los siguientes radios:

      A-B- Chamartín de la Rosa, depósito de la Casa del Pueblo de este punto.

      C y D- Cuatro Caminos: Depósito en el Círculo Socialista de la barriada.

      E y F- Distrito de Palacio: Depósito en la imprenta de Mundo Obrero.

      G y H- Distrito de la Universidad: Depósito en la redacción de El Socialista.

      I y J- Distrito de la Latina: Depósito en el Círculo Socialista del distrito.

      K y L- Distrito del Hospicio: Depósito en la Casa del Pueblo Secretaría 1, 2, 5, 7.

      M y N- Distrito de la Inclusa: Depósito en la Agrupación Socialista.

      Ñ y O- Distrito de Pardiñas: Depósito en Castelló n.º 19, Garaje.

      P y Q- Distrito del Sur: Depósito en Asociación Socialista de Vallecas.

      R y S- Carabancheles: Depósito en los Círculos Socialistas.

      T, U, V, X, Y, Z: Centro de Madrid: Depósito en la Casa del Pueblo, Secretarías
      números 2, 4, 6, 8 y del 10 al 20 y el salón terraza.

        Plan a seguir en Madrid: El comienzo del movimiento lo señalarán cinco
petardos que estallarán al anochecer. Inmediatamente se simulará una agresión
fascista al centro de la C.N.T. declarándose la huelga general y sublevándose en el
interior de los cuarteles los soldados comprometidos. Los radios comenzarán a actuar,
encargándose los T, U, V de la toma del palacio de comunicaciones, Presidencia y
Guerra. Los distritos asaltarán las comisarías y los X, Y, Z la Dirección General de
Seguridad. Un radio especial compuesto exclusivamente de ametralladoras y bombas
RECORDEMOS

                                                                          Página 34



de mano irá al Ministerio de la Gobernación atacándolo por los itinerarios siguientes:
Carretas, Montera, Mayor, Correos, Paz, Alcalá, Arenal, Preciados, Carmen, San
Jerónimo. Los radios actuarán con 50 células de 10 hombres cada una y en las calles
de segundo y tercer orden y con dos células solamente en las calles de primer orden y
paseos.


 Las órdenes son de ejecución inmediata de los detenidos antirrevolucionarios. Lo
 revolucionarios del F.P. serán invitados a secundar el movimiento y en caso de
 negarse a ello los expulsarán de España.

                                              ***

        Informe confidencial n.º 22

       Se confirman las fechas 11 de Mayo o 29 de Junio para la iniciación del
 movimiento subversivo según el resultado de las elecciones de Presidente de la
 República, según se indica en el informe anterior.

        SOVIET NACIONAL.- Presidente = Largo Caballero. Comisario del Interior =
 Hernández Zancajo, socialista. Id. Exterior = Luis Araquistáin, socialista. Id. Trabajo =
 Pascual Tomás, socialista. Id. Instrucción = Eduardo Ortega Gasset, del Socorro Rojo
 Internacional. Id. Agricultura = Zabalza, socialista. Id. Hacienda = Julio Álvarez del
 Bayo, socialista. Id. Guerra = Teniente Coronel Mangada. Id. Marina = Jerónimo
 Bujeda, socialista. Id. Ejército Rojo = Francisco Galán, comunista. Id. Ferrocarriles =
 Álvarez Angulo, socialista. Id. Industria = Baraibar. Id. Comercio = Vega, del Socorro
 Rojo Internacional. Id. O.P. = José Díaz, comunista. Id. Propaganda y Prensa = Javier
 Bueno, socialista. Id. Justicia = Luis Jiménez Asúa, socialista. Asesor de la Presidencia
 = Ventura, delegado de la III Internacional.

         La Plana Mayor del movimiento estará constituida por Largo Caballero,
 Hernández Zancajo y Francisco Galán. Los enlaces de la forma siguiente: (citados en
 la 4.ª entrega).

        MILICIAS.- Se dividen en tres clases, según la misión que tienen asignada:

        Las de Asalto.- Cuya función es ofensiva.

        Las de Resistencia.- Cuya función son los servicios complementarios.

        Las Sindicales.- Cuyo motivo es la huelga general.

       El número aproximado de estas fuerzas en toda España es: (citado en la 4.ª
 entrega. El número de las fuerzas sindicales se desconoce).

        El número aproximado de armas que tienen son:

        Armas largas de todas clases: 250.000.

        Pistolas ametralladoras: 30.000.

        Ametralladoras: 250.

        Dinamita para equipar a 20.000 hombres.
RECORDEMOS

                                                                         Página 35



        La organización de resistencia tiene solamente armas cortas.

       MANDO GENERAL DE LAS MILICIAS.- Jefe Superior = Santiago Carrillo. Jefe
Euzkadi = Fulgencio Mateos, de Bilbao. Id. Castilla = Luis Azcázaga y Bruno Alonso. Id.
Extremadura = Nicolás de Pablo. Id. Andalucía = Fernando Bolaños. Id. Asturias =
Graciano Antura. Id. Cataluña = Miguel Valdés. Id. Levante = Sapia. Id. Galicia =
Fernando Osorio. Id. Aragón = Castillejos. Id. Baleares y canarias = No tienen.

        RADIOS Y CÉLULAS.- Las Radios se componen de mil hombres y las Células de
10 y el Jefe.

        ZONAS DE ASALTO.- Son: Madrid, Asturias, Extremadura, Cataluña, Andalucía,
Galicia, Alicante, Santander, Zona Minera y Fabril de Vitoria, Pasajes y Mondragón en
Guipúzcoa, Murcia, Barruelo, Reinosa y Logroño. El resto de España es zona de
resistencia.

 (La ampliación de las instrucciones es meritoria tarea del historiador don Francisco
 Pilo, quien ha investigado en archivos nacionales y extranjeros, particulares y
 públicos, la memoria confidencial de los dirigentes socialistas y comunistas del periodo
 expuesto. Página: http://franciscopilo.blogspot.com).

        Algunos métodos de tortura en las checas

        Nos referimos a las torturas bajo techo, a cubierto, al margen de miradas
 curiosas, casuales, incómodas, testificales o acusadoras; sin ser exhaustiva su
 enumeración.

           Las checas eran centros de detención, retención y aislamiento (en menor
 medida directamente el asesinato), presididos por la violencia y la codicia. En ellos se
 practicaba la represión física, intelectual y moral, estando el preso completamente
 indefenso ante la arbitrariedad de su captura, trato vejatorio y cruel, la rapiña de los
 objetos que portara encima y el encierro indefinido e incomunicado.

          Las checas contaban con diferentes celdas ideadas para la tortura física
 tanto como psicológica; a lo que se unía la falta de higiene, el frío y la escasez de
 alimentos. Veamos significativos ejemplos de celdas.

           —Las celdas armario consistían en tres estructuras de madera de
 aproximadamente 50 centímetros de ancho por 40 de profundidad; el techo era de
 madera corrediza, regulable en altura para obligar al preso a permanecer encogido y
 con la cabeza inclinada; en el fondo había un saliente inclinado de 13 centímetros y a
 una altura de 65, para que el preso se pudiera apoyar pero no sentarse.

            —Las celdas confesionario consistían en una serie de pequeños
 departamentos sin techo ni puertas y con una cortina a la entrada; con un potente
 reflector se enfocaba al prisionero para interrogarle.

          —En la celda nevera, o la nevera, el detenido era sometido periódicamente a
 duchas de agua helada.

           —En la celda de castigo las paredes y el mobiliario estaban inclinados; el
 preso era sometido a un juego de luces con la finalidad de trastornarlo psíquicamente.

          —El huevo era una celda ovalada o circular de un metro y veinte
RECORDEMOS

                                                                         Página 36



centímetros de diámetro.

          —La celda diabólica tenía el suelo estaba cubierto de ladrillos verticales,
colocados en forma de la letra T, que impedían arrodillarse, sentarse o pasear,
obligando al prisionero a permanecer en pie o apoyado contra la pared o a
desplazarse dando pequeños saltos con los pies torcidos; no había cama, únicamente
un asiento de un metro de altura adosado a la pared, también inutilizable (salvo a
fuerza de flexionar los brazos mientras se aguantara) porque estaba inclinado y era
liso. Una variante de esta celda tenía las paredes pintadas con figuras geométricas de
colores muy vivos. Otra variante presentaba una cama inclinada en tal grado que el
agotado caía a un suelo de cemento rallado, resquebrajado y lleno de aristas
destinado a herir el cuerpo.

          —Se construyeron celdas con tejados de vuelta que producían eco o
resonancias; se instalaba un metrónomo que funcionaba constantemente ocasionando
trastornos mentales.

          —En otras celdas se aplicaba la luz como tortura principal; al prisionero se le
sentaba y ataba adaptándole un mecanismo metálico alrededor de los ojos que le
impedía parpadear; a continuación se encendía una luz durante el tiempo de
permanencia de la víctima provocándole alteraciones visuales entre otras relacionadas
con la tortura.

          Todas las celdas eran de dimensiones inhumanamente reducidas.

          Además de las celdas propiamente dichas, existían unas salas de tortura
especializada.

         —La silla eléctrica consistía en el armazón metálico del asiento de un coche
conectado a unos hilos conductores, por vía subterránea, del fluido eléctrico. Los
torturados eran sometidos a lentas quemaduras. Una variante empleada era la del
casco eléctrico, donde dos electrodos instalados en un secador de cabello producían
convulsiones. Además de los padecimientos imaginables, se añadía el provocado por
un foco potente que durante todo el proceso iluminaba a la víctima.

          —Otra tortura física habitual consistía en colgar al detenido por los pies de
una argolla, de manera que la cabeza se sumergía dentro de un recipiente con agua;
las víctimas tenían que mantenerse flexionadas para evitar ahogarse. Las porras de
perdigones y los látigos solían acompañar la puesta en escena del tormento.

       (Indagaciones del periodista e historiador César Alcalá en diversas obras: Las
checas del terror, Ed. Libros Libres, Madrid, 2007. Las checas de Barcelona, Ed.
Belacqua, Barcelona, 2005. Persecución en la retaguardia, Ed. Actas, Madrid, 2001.
Causa General: Testimonios, Akrón, Astorga (León), 2008. Ilustraciones del periodista
gráfico boliviano Reque Merubia, “Kemer”. Cualquier fuente de la época, nacional o
frentepopulista (republicana), que por un motivo u otro, denunciador o burlesco,
informaba al respecto. César Vidal: Checas de Madrid, Ed. Carroggio-Ed. Belacqua,
Barcelona, 2003. José Javier Esparza, El terror rojo en España. Epílogo: el terror
blanco, ED. Áltera, Barcelona, 2007. César Vidal, Paracuellos-Katyn, Ed. LibrosLibres,
Madrid, 2005. Félix Schlayer, Matanzas en el Madrid republicano, Éd. Áltera,
Barcelona, 2005. José María Fontana, Los catalanes en la guerra de España, Grafite
Ediciones, Baracaldo (Vizcaya), 2005. Entre otras, numerosas y bien documentadas,
fuentes.
RECORDEMOS

                                                                         Página 37



       El trato en las checas

       Se afirma que donde más brutalmente actuaron los chequistas fue en
Barcelona. Es cierto en cuanto al refinamiento criminal empleado en las checas del
SIM (Servicio de Información Militar, creado por el socialista Indalecio Prieto, sobre el
que se explicitará en próximas entregas). No obstante, en las checas madrileñas
comunistas y socialistas se emplearon también procedimientos que en barbarie y saña
en nada desmerecían a las de Barcelona y las de Valencia.

          Por ejemplo, en la madrileña checa de la calle Alonso Heredia, número 9, en
la Guindalera, se dispusieron técnicas siniestras perfeccionadas tales como
aplicaciones de hierros candentes y arrancamiento de uñas de las manos y los pies;
en esta checa se llegó a asesinar a los detenidos disparándoles en una habitación
destinada al efecto.

           En numerosas checas madrileñas, principalmente en las comunistas y
socialistas, compitiendo entre ellas, inferían a las detenidas ultrajes a su honor;
muchos de los cadáveres de las muchachas y mujeres que fueron conducidas a las
checas y posteriormente fusiladas (algo habitual) presentaban signos de violación. El
procedimiento era tan simple como salvaje: si la detenida, más joven o menos joven,
no respondía como esperaban sus captores o no confesaba de plano lo que ellos
dictaban o no entregaba sus joyas o no delataba a familiares, allegados o conocidos,
se las golpeaba bárbaramente a medida que eran despojadas de sus prendas; una vez
desnudas, hecha o no la confesión a gusto del “tribunal”, si apetecía, uno tras otros
los milicianos abusaban de ellas en presencia de la propia familia, el marido o el novio
si habían sido igualmente detenidos.

          En el turno de Valencia, y dentro de este sumarísimo repaso, “una de las
especialidades” era la de introducir al detenido en una habitación inundada de agua,
donde debía mantener flexionado el cuerpo, durante un prolongado periodo de
tiempo; hasta treinta y seis días, martirio suficiente para provocar la muerte o
lesiones de por vida en la columna vertebral y el aparato excretor.

          A los chequistas de Valencia les gustaba cometer sus atrocidades, su
infinidad de crímenes parejos a los de sus “hermanos frentepopulistas” en la playa,
dejando luego de consumadas las acciones los cadáveres sobre la arena, o bien
trasladando a las víctimas mar adentro en una lancha en la que los asesinaban a
balazos o los arrojaban directamente al agua tras herirlos con arma blanca. Fueron
numerosos los cadáveres devueltos por el mar a las playas de la capital valenciana y a
los pueblos cercanos.

          Las checas de Barcelona fueron montadas por elementos rusos, para seguir
ejercitando lo aprendido desde 1917 a todos cuantos fueron “seleccionados” para la
tortura. En realidad, las checas son una invención soviética exportada a la sometida
España del Frente Popular.

          Tan rápida, despavorida ciertamente, fue la huida de los chequistas
barceloneses que no les dio tiempo a desmontar los aparatos de tortura, quedando
expuestos al conocimiento público de la ciudadanía y los periodistas extranjeros que
seguían la retaguardia de los frentepopulistas (republicanos o rojos, la denominación
que se prefiera) y la vanguardia de los nacionales.

       (Mismas fuentes que en el capítulo anterior)

       -----------------------------
RECORDEMOS

                                                                         Página 38




      Instrucciones socialistas para iniciar la sublevación armada contra la república
en 1934. Instrucciones preliminares.

        Dada la extensión de estas instrucciones, y porque quiero agradecer y destacar
el ímprobo esfuerzo histórico de don Francisco Pilo, remito al lector a la siguiente
dirección que corresponde, genéricamente, a su espacio y, en concreto, al citado
documento.

       Instrucciones:

        Dada la extensión de estas instrucciones, y porque quiero agradecer y destacar
el ímprobo esfuerzo histórico de don Francisco Pilo, remito al lector a la siguiente
dirección que corresponde, genéricamente, a su espacio y, en concreto, al citado
documento.

       Instrucciones

     http://franciscopilo.blogspot.com/2007/12/memoria-histrica-golpe-de-estado-del.html


       Recordemos (VII)

        Recordemos aquello que fue y por qué sucedió. Esta entrega recoge la matanza
de civiles en la ciudad de Castellón por parte de los frentepopulistas en retirada; una
descripción de lo acaecido en la localidad pacense de Castilblanco, la nochevieja de
1931; una semblanza de la dirección y actividad del Servicio de Investigación Militar
(SIM); y una conversación entre José Antonio Primo de Rivera y el escritor, y
entonces cronista parlamentario, Josep Pla en la tertulia del diario El Sol.

       Noche de venganza en Castellón

        Hubo dura lucha en las calles de Castellón. La existencia de focos de
resistencia marxista determinó las distintas vicisitudes pasadas por la capital desde el
primer asalto nacional en la tarde del día 13 (de junio de 1938), hasta su definitiva
pacificación en las últimas horas de la jornada siguiente.

         A las siete y media de la tarde (del 13) alcanzaban las primeras casas de la
ciudad (Castellón), siendo recibidos por la población civil con grande entusiasmo.

          Se produjo entonces en el interior de la población un movimiento de tropa
marxista que había de alterar durante todo el día siguiente la tranquilidad de la
ocupación. Por la carretera de Benicasim presionaba el grueso de la 83 División, y la
fuerza roja que resistía a la entrada de Castellón, hacia el paso a nivel, realizó un
repliegue sobre el casco urbano, reocupando los barrios Noroeste y Oeste,
desconociendo que por la zona de El Grao había ya entrado fuerzas nacionales.

          En medio del casi vacío momentáneo, de la confusión general y de la
retirada de al menos buena parte de los soldados del Ejército Popular (día 13 de junio
de 1938, al atardecer), las gentes han salido a la calle a esperar a las tropas amigas,
llenando los balcones con colgaduras. Seguramente llegan hasta ellas (las calles)
algunos destacamentos de la 83 División; son las siete y media de la tarde y la
población los recibe con el máximo entusiasmo, que se correrá hacia otros barrios de
la ciudad. Y es entonces cuando se producirá la tragedia.

         Los marxistas que se replegaban ocuparon los barrios Noroeste y Oeste,
RECORDEMOS

                                                                         Página 39



generalizándose una lucha entre calles de la que fue principal víctima la gente pacífica
e indefensa.

           La emoción de sentirse liberados había lanzado a gran parte de los
habitantes a manifestaciones de entusiasmo en el preciso momento en que en su
repliegue los marxistas llegaron a la ciudad. Cuando el tiroteo se generalizó en las
calles, la población civil se refugió en los subterráneos abiertos para la protección
contra bombardeos, dejando muchos balcones y casas adornados con la bandera
nacional. Esto enardeció el odio de la desesperación marxista y como venganza contra
los indefensos ciudadanos, las hordas en derrota cometieron en esa noche del trece al
catorce de junio toda clase de asesinatos y violencias: lanzaban granadas contra los
refugios, sacaron de ellos más de doscientas cincuenta personas y las fusilaron en las
tapias de la Casa de Beneficencia, saquearon y desvalijaron las viviendas.

           Pero de poco les sirvió tal violencia. A la noche (del 14) quedó totalmente
pacificado el casco urbano. El día 15 a las nueve de la mañana el grueso de las
fuerzas del Cuerpo de Ejército de Galicia entraba en Castellón y desfilaba ante su jefe
el general Aranda. La población civil, después de tan recios sobresaltos, parecía
despertar de un largo sueño. El espectáculo era el de todas las grandes poblaciones
liberadas a lo largo de la guerra: suciedad, hambre y entusiasmo indescriptible. La
multitud vitoreaba a los soldados. Los camiones de la propaganda nacional hacían
sonar los himnos en sus altavoces. Llegaban los transportes del Auxilio Social. Las
mujeres llevaban a los niños nacidos durante el periodo rojo para que los bautizasen
los capellanes que entraban con la tropa.

       (Luis María de Lojendio, Operaciones militares de la Guerra de España, pp. 516
a 518. José Manuel Martínez Bande, Monografías de la Guerra de España: n.º 12.
Servicio Histórico Militar, pp. 132 a 133. José Antonio vaca de Osma, La larga guerra
de Francisco Franco, p.312, Ed. Rialp.)

       Los sucesos de Castilblanco

      La Guardia Civil, en la difícil y sacrificada tarea de hacer respetar las leyes sin
el apoyo del Gobierno, se descubre como el más serio obstáculo para la violencia
marxista y se convierte en el principal objetivo de odio de dirigentes y masas
extremistas.

          La angustia social se cernía en el campo. La situación en éste oscilaba entre
la usura, el absentismo, las siempre adversas condiciones meteorológicas y la miseria
general, más proclives las desgracias en las zonas meridionales y extremeñas de
España. Escribió Gil Robles: “Todo ello creaba un problema pavoroso, que ni
preocupaba a los Gobiernos ni interesa al capitalismo industrial.”

            No era sólo Gil Robles quien opinaba así. En la sesión de las Cortes del 15
de septiembre (de 1931), Indalecio Prieto hablaba de “la angustia inmensa, del
espectáculo terrible de cientos de miles de hombres” que estaban parados en
Andalucía y las regiones densamente agrícolas; con el temor de que tal panorama se
extendiera a las regiones industriales, dando origen a “éxodos de miseria”. Y un tercer
personaje, Santiago Alba, ex ministro de la Monarquía y ahora radical lerrouxista,
agregaba: “La situación económica es delicadísima, grave, y pavoroso el porvenir
inmediato. Pronto los obreros vendrán a las puertas de esta Cámara a pedir trabajo”.

             Se habían creado una Comisión técnica y unas Juntas encargadas de
estudiar la Reforma Agraria, mas ésta no se vislumbraba por parte alguna. Nada debe
extrañarnos, por eso, que las huelgas catastróficas y la situación de revuelta de los
RECORDEMOS

                                                                         Página 40



meses de septiembre y octubre se prolongasen en noviembre y diciembre, con actos
terroristas y agresiones a la Guardia Civil, contra la que predicaban no sólo los
comunistas y los anarquistas sino los propios afiliados al partido en el poder, Izquierda
Republicana, de Manuel Azaña, y los socialistas en torno al PSOE. Estas predicaciones
socialistas alcanzarían sus voces más altas y excitantes en tierras de Badajoz.

           Castilblanco, el último día del año 1931, por lo tanto a los pocos meses de
proclamada la II República, es un trágico aviso de lo que se prepara en España. La
población, excitada por diputados socialistas, organiza una manifestación, a pesar de
haber sido prohibida por las autoridades gubernativas. En cumplimiento de su deber,
sale a la calle el Cabo Comandante de Puesto de la Guardia Civil con tres guardias.
Intentaban los guardias civiles, en forma correcta, hacer desistir a los manifestantes
de su actitud sediciosa, y entonces, de manera inopinada, pero tan unánime que
demuestra la premeditación, el populacho se lanza sobre ellos. Atropellados por la
multitud, caen al suelo, donde son heridos con toda clase de armas y machacados con
piedras. El General Sanjurjo, Director General de la Guardia Civil, acudió al entierro, y
al ver los cuerpos mutilados de los guardias, manifestó que: “Ni en Monte Arruit, en la
época del derrumbamiento de la Comandancia de Melilla, los cadáveres de los
cristianos fueron mutilados con un salvajismo semejante. Hubo mujeres que bailaron
ante los restos mutilados de las víctimas.”

           El diario ABC publicó la noticia el 1 de enero con impresionantes fotografías.
La portada tenía la imagen de una anciana con estas palabras: “También los guardias
civiles tienen madre”.

           Por todos los indicios, el PSOE se situaba, en algunas de sus facciones,
frente al propio Gobierno y contra el régimen republicano. Sin duda, la lucha contra la
organización rival anarquista no era fácil, y el peligro de perder las bases, cierto. Por
eso había que predicar también la revolución agraria total, ir tan allá como el que
más.

          Mientras tanto, el crimen, en vez de encontrar la general repulsa que era de
esperar, es desvirtuado e incluso justificado por los dirigentes izquierdistas y
marxistas. El diputado del Bloque Republicano-Revolucionario, José Antonio Balbontín,
dijo en las Cortes: “La Guardia Civil está siendo de hecho en este momento un
elemento de perturbación social; no basta con quitarle las armas de largo alcance ni
con variar el Reglamento; en este momento de sobrexcitación social, la mera
presencia de un piquete de la Guardia Civil enfrente de una manifestación obrera o
campesina no es la garantía del orden: es la llama incendiaria.”

         En el Gobierno había a la sazón tres ministros socialistas, pero ello no
frenaba a su partido (el PSOE), que provocaba y defendía las agresiones contra las
fuerzas de orden público que cumplían las órdenes del mismo Gobierno del que
formaban parte.

           Resultaba tan escandalosa la campaña de difamación desatada contra la
Guardia Civil, que el propio Presidente del Consejo de Ministros, el dirigente
izquierdista Manuel Azaña, hubo de exclamar en las Cortes: “Cualquiera diría que en
Castilblanco ha sido la Guardia Civil la que se ha excedido en el cumplimiento de su
deber, y no deja de pasmar que cuando cuatro infelices guardias han perecido en el
cumplimiento de su deber, se ponga precisamente a discusión el prestigio del
Instituto, como si hubieran sido estos guardias, no los muertos, sino los matadores.”
RECORDEMOS

                                                                         Página 41



          Azaña, que era consciente de que sobre la República pesaba una amenaza
muy seria de desbordamiento por la izquierda, adelantándose a otros políticos aludió
entonces al “oro de Moscú” como si fuera la acción soviética la que movía los hilos.
Pero no fue muy lejos por esta línea: era consciente de que no podía contar con otros
apoyos que los que vinieran de la izquierda.

          A pesar de estas palabras, la reacción del Gobierno fue destituir al General
Sanjurjo. Los acusados por el crimen de Castilblanco comparecieron ante un Consejo
de Guerra; pero las peticiones del Ministerio Fiscal, seis penas de muerte y seis
cadenas perpetuas, no prosperaron. Una mujer denominada “la Machota”, que se
había distinguido en la provocación de la agresión y en el ensañamiento de los
cadáveres, fue totalmente absuelta.

        (Servicio Histórico de la Guardia Civil. Ponencias sobre La Epopeya de la
Guardia Civil en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, capítulo II, pp. 21 y 22. José
María Gil Robles, No fue posible la paz, p. 42. José Manuel Martínez Bande, Los años
críticos, pp. 53 y 54, Ediciones Encuentro. Luis Suárez Fernández, Franco, crónica de
un tiempo, p. 203, Ed. Actas. Ricardo de la Cierva, Historia actualizada de la II
República y la Guerra de España, 1931-1939, p.51, Ed. Fénix.)

       El servicio de investigación militar (SIM)

       El Servicio de Investigación Militar (sus siglas SIM) fue creado por el socialista
Indalecio Prieto Tuero, el 9 de agosto de 1937. Era un cuerpo de policía política con
misiones de información, espionaje y contraespionaje junto a las de represión política
e ideológica, detenciones y actuaciones arbitrarias al servicio de los intereses de sus
promotores. En toda España se contaban aproximadamente 6.000 agentes.

          Desde sus comienzos la actuación del SIM derivó hacia el órgano legalizado
de persecución y represión política, usualmente utilizado en tareas de seguridad más
que en las de espionaje. La tarea principal era la de perseguir a los disidentes
ideológicos, a los enemigos potenciales o reales de la Unión Soviética, de su líder
máximo Stalin y, en general, a todas aquellas personas que no acataran la voluntad
de Moscú. También, y a la vez, la persecución, aislamiento y detención de los
desafectos a la causa frentepopulista, a la revolución marxista, catalogados como
fascistas o de ideología conservadora: gentes de orden, empresarios, religiosos y
creyentes practicantes, profesionales liberales, comerciantes, estudiantes, etc.

        El SIM se le escapó de las manos a Indalecio Prieto, como reconoce en
Cómo y por qué salí del Ministerio de Defensa. Intrigas de los rusos en España:

         “En el decreto de creación del SIM —que redacté yo mismo, porque no quise
seguir de manera esclava el proyecto que me fue entregado— hay un artículo —el
segundo— por virtud del cual los nombramientos de todos los agentes del SIM
corresponden exclusivamente al ministro de Defensa Nacional. Ésta era una garantía
que previsoriamente quise establecer. Nadie podía ser agente del SIM si no estaba en
posesión del carné que llevara por duplicado la firma del Ministerio.

          ”Nombrado (el comunista) Durán jefe de la Demarcación del Ejército del
Centro, designa él por sí y ante sí, sin facultades para ello, a los agentes que habían
de estar a sus órdenes, que, en número de algunos centenares eran comunistas y sólo
cuatro o cinco socialistas, excluyéndose además a los socialistas que interinamente, y
a propuesta del Ministerio de la Gobernación, desempeñaban entonces la misma
RECORDEMOS

                                                                        Página 42



misión. Me encontré ante un caso intolerable, por lo cual, alegando, y con
fundamento, que me faltaban mandos en el Ejército volvieran a sus antiguos puestos,
y así hice retornar a la función militar al comandante Durán.”

           A causa de esta destitución, un técnico ruso del Servicio de Información
visitó a Indalecio Prieto para exigirle la reposición de Durán en la jefatura del SIM de
Madrid. Esta escena ocurrió en Valencia.

         Sigue Prieto en sus memorias:

         “Preocupado por el nombramiento del nuevo director del SIM, caí en la
desgracia de designar al teniente coronel Uribarri, socialista desde mucho tiempo. Al
poco de posesionarse del cargo, Uribarri me dijo:

           Soy hombre leal y quiero proceder lealmente con usted. Vengo a decirle que
Fulano de Tal (el segundo entre los directivos rusos de estas actividades técnicas, no
el que había roto conmigo, sino su lugarteniente) me ha citado a una entrevista que
se verificó anoche en una calleja oscura, dentro de su automóvil, y dicho señor me
invitó a que me entendiera directa y constantemente con él, a espaldas de usted, a lo
cual me negué.

         —Así se debe proceder —le dije, y le di las gracias.

          Uribarri, hombre cuyo desequilibrio se había acentuado a causa de trabajos
enormes al frente del SIM, donde permanecía cuatro o cinco días sin dormir, cambia
de conducta, no sé por indicación de quién. Advierto que el SIM ya no obedece mis
órdenes. Uribarri se entendía con quienes le había requerido antes a entenderse con
ellos a espaldas mías. Éste es uno de los incidentes que yo he tenido con los rusos,
sin arrepentirme, por procurar que el SIM no fuese un instrumento suyo, como lo
había sido la Dirección General de Seguridad, para ciertos sucesos que nos han
creado.”

       ***

       El decreto del Ministerio de Defensa Nacional por el que se creaba el SIM
(Servicio de Información Militar), dice así:

        A lo largo de nuestra lucha se ha podido descubrir la existencia de varias
organizaciones que los facciosos utilizan para el espionaje y el sabotaje,
organizaciones creadas y dirigidas por elementos extranjeros previamente
establecidos en España para servir los designios de sus países con respecto a nuestra
Patria.

         Esos descubrimientos han evidenciado la necesidad de montar servicios de
contraespionaje, de los cuales están provistos todos los ejércitos modernos y de los
que nosotros carecemos en absoluto.

         En virtud de lo expuesto, de acuerdo con el Consejo de ministros y a
propuesta del Ministro de Defensa Nacional, vengo en decretar lo siguiente:

          Art. 1.º Se crea en el Ministerio de Defensa Nacional el Servicio de
Investigación Militar, que tendrá por misión combatir el espionaje, impedir actos de
sabotaje y realizar funciones de investigación y vigilancia, acerca de todas las fuerzas
armadas dependientes de dicho Ministerio.
RECORDEMOS

                                                                       Página 43



           Art. 2.º El Servicio de Investigación Militar dependerá directamente del
ministro de Defensa Nacional, a quien corresponde además de un modo exclusivo el
nombramiento de Jefes, Inspectores y Agentes del referido Servicio, cuyos carnets
llevarán la firma y el sello del Ministerio.

          Art. 3.º Todos los miembros del Ejército de Tierra, Marina y Aviación,
cualquiera que sea su graduación, así como el personal de la Subsecretaría de
Armamento y el resto de los funcionarios del Ministerio de Defensa Nacional están
obligados para cuando ello fueran requeridos por Agentes del SIM a prestar a éstos
cuantos auxilios necesiten.

         Art. 4.º Los funcionarios del SIM serán considerados como Agentes de la
Autoridad con todas las prerrogativas que a éstos correspondan.

         Art. 5.º Los funcionarios del referido Servicio          estarán   facultados
especialmente para la detención de elementos militares.

           Art. 6.º Las denuncias que, sobre espionaje, sabotaje o cualquier
irregularidad peligrosa relativa a las fuerzas armadas, recibieren las autoridades
civiles deberán ser comunicadas por éstas, sin demora, al Ministerio de Defensa
Nacional para que el SIM se encargue de su esclarecimiento.

          Art. 7.º Se autoriza al ministro de Defensa Nacional para dictar las
disposiciones reglamentarias que exige el desarrollo del presente Decreto,
manteniendo secretas las que por su naturaleza no deban ser publicadas.


       El SIM se constituyó en una policía política, de obediencia comunista (marxista
revolucionaria) de represión y persecución de todo a quien consideraran contrario a
sus objetivos y que no se doblegara de buenas a primeras a los imperativos del
Gobierno frentepopulista de inspiración soviética.

         Escribe Domènec Pastor Petit:

       “El SIM fue estructurado con jerarquía y disciplina militar, a pesar de que sus
componentes no siempre fueran vestidos con uniforme. Inicialmente había de ser, al
menos en teoría, una unidad de combate secreto contra los espías y los saboteadores
del interior, y asimismo con tentáculos infiltrados en la zona enemiga y en el
extranjero. Es decir, actividades de espionaje y contraespionaje. La realidad, sin
embargo, se reveló bien diferente, ya que degeneró, desde un primer momento, en
un órgano de represión política, más utilizado en tareas de seguridad que en las de
espionaje, y con desvelo u obsesión exclusivos y centrados en la persecución de
disidentes ideológicos, enemigos potenciales o reales de Stalin y, de hecho, de todos
aquellos que no se doblaran a la voluntad de Moscú.”

      ***

        Al principio se encargó la jefatura del SIM a Ángel Díaz Baza, militante
socialista. A finales de 1937 lo sustituyó Prudencio Sayagües, antiguo miembro del
FUE (Federación Universitaria Española) sustituido por Manuel Uribarri Barrutell,
miembro de la Guardia Civil, que en el año 1938 huyó a Francia con la fortuna
conseguida en los saqueos. También fueron miembros del SIM: Santiago Garcés
Arroyo (escolta de Indalecio Prieto y uno de los que fueron a detener a José Calvo
Sotelo en al noche del 12 al 13 de julio de 1936, y al cabo asesinarlo), Maxim
RECORDEMOS

                                                                         Página 44



Schneller (jefe de la Sección Extranjera), Ángel Pedrero García (segundo jefe de la
checa dirigida por el socialista Agapito García Atadell) y Gustavo Durán (músico,
militar y diplomático de obediencia comunista).

         Hacia finales de 1937, con el curso de la guerra virando hacia la derrota
para la República del Frente Popular, se acentuó la pugna entre el SIM y la creciente
Quinta Columna, alcanzando en Cataluña la cifra de 1.200 fusilados, ejecuciones
llevadas a cabo en el castillo de Montjuïch (o Montjuic) con la anuencia de las
autoridades catalanas y del Gobierno de la República que daba el enterado.

       ***

       Cuenta José Peirats:

           “Las mazmorras del SIM eran cárceles disimuladas en el interior, a veces, de
mansiones palaciegas, rodeadas de verjas y pobladas de jardines. El pueblo español
llamaba checas a toda clase de prisiones secretas. En los primeros tiempos, las checas
del SIM eran tenebrosas, instaladas en antiguas casas y conventos. El régimen de
torturas que en ellas se aplicaba era el procedimiento brutal: palizas, con vergajos de
caucho, seguidas de duchas muy frías, simulacros de fusilamientos y otros tormentos
horrorosos y sangrientos. Los consejeros rusos modernizaron esta vieja técnica. Las
nuevas celdas eran más reducidas, pintadas de colores muy vivos y pavimentadas con
aristas de ladrillos muy salientes. Los detenidos tenían que permanecer de pie
continuamente, bajo una potente iluminación roja o verde. Otras celdas eran
estrechos sepulcros de suelo desnivelado, en declive. Tenerse en pie implicaba una
tensión completa de nervios y músculos. En otras reinaba una oscuridad absoluta y
oíanse en ellas sonidos metálicos que hacían vibrar el cerebro. Los interrogatorios
tenían lugar en salones decorados casi artísticamente. Los esbirros preguntaban
pausada y atropelladamente, con mansedumbre, con autoridad o con sarcasmo,
alternativamente, durante la misma sesión, según el efecto que deseaban. Contrastes
tan estudiados desplomaban moral y materialmente a la víctima. Los recalcitrantes
eran encerrados en la cámara frigorífica o en la caja de los ruidos o atados a la silla
eléctrica. La primera era una celda de dos metros de altura, en forma redondeada; al
preso se le sumergía allí en agua helada, horas y horas, hasta que tuviese a bien
declarar lo que se deseaba. La caja de los ruidos era una especie de armario, dentro
del cual se oía una batahola aterradora de timbres y campanas. La silla eléctrica
variaba de la empleada e las penitenciarías norteamericanas en que no mataba
físicamente.”

       ***

       Agustín Guillamón describe la actuación del SIM:

           “El método rutinario del SIM; su objetivo cualquier militante de la CNT o del
POUM, o cualquier descontento en las Brigadas Internacionales o en las propias filas
estalinistas; delitos eran la lectura de un diario o una hoja clandestina.

          ”Entrar en una checa significaba estar sometido continuamente durante
semanas o meses a interrogatorios y torturas. El ingreso en la Prisión Modelo (pero
sobre todo en la Prisión del Estado) suponía el fin de las torturas y una cierta garantía
de ‘no desaparecer’, como tantos otros trabajadores que jamás salieron de una checa.

          ”Las actividades del SIM se dirigieron en muy pocos casos contra las escasa
organizaciones fascistas que habían sobrevivido a la represión revolucionaria de julio
RECORDEMOS

                                                                         Página 45


de 1936, ya que su principal actividad fue la represión del movimiento obrero y de las
minorías revolucionarias. El POUM, los bolchevique-leninistas y Los Amigos de Durruti
pasaron a la clandestinidad antes de que apareciera un decreto que los declarase
ilegales. Todos esos militantes, junto con los grupos de anarquistas contrarios al
colaboracionismo, eran el blanco predilecto del SIM.

          ”El número de asesinatos de la represión estalinista sería incalculable,
aunque dispusiéramos de una lista exhaustiva de los asesinatos en las checas y en los
campos de trabajo, porque muchos de los trabajadores que habían sido liberados tras
largos meses de prisión eran enviados al frente, a unidades con mandos estalinistas
que tenían orden de eliminarlos. En esta tarea destacaron las unidades de Líster
(Enrique Líster) y de El Campesino (Valentín González).”

         Con respecto a los integrantes del SIM en Cataluña, el mismo autor refiere:

          “Los rasgos comunes del agente del SIM: joven ambicioso, forastero ajeno a
la realidad social y cultural catalana, sin demasiados conocimientos políticos ni
convicciones ideológicas, sádicos e incapaces pero con una obediencia ciega a sus
superiores.

          ”Suelen ser de origen burgués, elegantes y bien vestidos, siempre con
mucho dinero, producto de los porcentajes que se les acuerda sobre las requisas
realizadas, lo que les permite llevar un tren de vida disoluto y absolutamente
escandaloso en una sociedad que padece hambre y miseria.”

         El SIM conjugó la técnica y el terror para llevar a cabo su política represiva.

      ***

        El terror bárbaro ejercido por los anarquistas y demás criminales que
dominaban Cataluña, fue sustituido por el terror cruel y científico importado en
España por los hombres de la GPU (Gosudarstvennoe Politicheskoe Upravlenie), la
policía política de la Unión Soviética denominada Dirección Política del Estado.

          Los que organizaron y dirigieron el terror del SIM en Cataluña fueron
principalmente rusos, con algunos otros extranjeros comunistas que ya habían hecho
su aprendizaje en la URSS.

          Todas las personas detenidas por los agentes del SIM, cuando no se trataba
de casos especiales, eran trasladadas al Departamento de Interrogatorios. Cuando al
final del interrogatorio los agentes creían que los detenidos habían confesado
absolutamente todo lo que ellos conocían, eran puestos en libertad o bien mandados a
campos de concentración, a construir fortificaciones o se les asesinaba cuando no era
posible enviarlos a los Tribunales Populares.

         Pero cuando los verdugos del socialista Juan Negrín (ministro de Hacienda y
posteriormente Jefe del Gobierno) creían que los apresados no habían confesado todo
cuanto sabían eran trasladados al Departamento de Torturas, donde quedaban
sometidos a varios procedimientos hasta que llegaban a declarar lo que pretendían los
agentes del SIM.

         Como todas estas penalidades inventadas por los técnicos rusos eran pocas,
se añadió el hambre y la falta de vestuario. Todo esto, junto con la suciedad más
lamentable, terminaba con la resistencia de los detenidos. Por toda alimentación se
les daba una taza de caldo de legumbres una vez al día con 150 gramos de pan,
aunque no siempre figuraba el pan en la dieta.
RECORDEMOS

                                                                       Página 46



          Cuando los detenidos salían de las cárceles del SIM eran trasladados a los
campos de concentración donde, con la misma carestía de alimento y ropa, se les
destinaba a la construcción de fortificaciones. Si alguno de los cautivos lograba
escapar, entonces, como medida disuasoria para el resto, se mataba a los cinco
anteriores y posteriores a él que aparecían en la lista general del campo de
concentración. En ocasiones también se hacía una selección entre los considerados
más amigos del huido, quienes después de haber sido sometidos a un bárbaro
interrogatorio también eran fusilados.

         Entre los documentos que se obtuvieron tras la liberación de Barcelona, se
encontró un informe de la Dirección general de Prisiones anunciando que era tal el
estado de los detenidos por falta de alimentación y vestuario, que si no se ponía
remedio inmediato todos estaban condenados a morir. En uno de los campos de
concentración se registró un promedio de dos muertos diarios por hambre y frío.

          Para completar la barbarie de terror con que Negrín y los soviéticos
dominaban Barcelona, dos días antes de la entrada de las tropas nacionales, el SIM
ordenó que se evacuase a todos los detenidos. No fue posible dada las premuras de
los que escapaban, por lo que se realizó una selección de presos, procediéndose a la
evacuación de 800 de los 2.000 detenidos en la cárcel Modelo y 175 de los 500 en la
cárcel-checa de San Elías.

       (Indalecio Prieto, como reconoce en Cómo y por qué salí del Ministerio de
Defensa. Intrigas de los rusos en España y convulsiones de España, Imprimimerie
Nouvelle, París, 1939. Domènec Pastor Petit, La cinquena columna a Catalunya (La
quinta columna en Cataluña). (1936-1939), Galba Edicions, Barcelona, 1978. José
Peirats, La CNT en la revolución española, Ediciones Madre Tierra, Cali, 1988; Los
anarquistas en la crisis política española, Editorial Alfa Argentina, Buenos Aires, 1964.
Agustín Guillamón, La NKVD y el SIM en Barcelona. Algunos informes de Gerö
(“Pedro”) sobre la guerra de España, Balance, en Cuadernos de historia del
movimiento obrero, n.º 22, Barcelona, noviembre 2001. César Alcalá, Las checas del
TERROR, pp. 64 a 69, 73 y 79, Ed. LibrosLibres, Madrid, 2007.)

       -----------------------------

       Conversación entre José Antonio Primo de Rivera y Josep Pla

        En la redacción del diario El Sol, allá por los años treinta, se organizaba una
tertulia antes de cenar, a la que asistía lo que José Ortega y Gasset llamaba “la masa
encefálica de la nación”; tales componentes de la inteligencia viva eran: Ortega y
Gasset, Miguel de Unamuno, Ramiro de Maeztu, Salvador de Madariaga, Américo
castro, Ramón Pérez de Ayala, Eugenio Montes, Pedro Mourlane Michelena, Manuel
Aznar y algunas veces José Antonio Primo de Rivera.

           En una ocasión en la que estaba presente en la tertulia, Josep Pla, a la
sazón cronista parlamentario en Madrid, tuvo un encuentro con José Antonio, futuro
fundador de Falange Española, que transcribe en su obra Darrers escrits (Últimos
escritos).

          “Un día me dijo José Antonio Primo de Rivera:

           —Usted es catalán. Todo lo que sé lo aprendí leyendo en la Biblioteca de
Catalunya, siendo mi padre capitán general de su país... Le habrán dicho —continuó—
que yo quiero hacer un partido como el fascista italiano o el nacionalista alemán. Todo
esto es falso. Yo pretendo hacer un partido de este país, patriota, unido y eficaz. Éste
sería mi ideal.
RECORDEMOS

                                                                        Página 47



            —¿Y cómo va su partido?

            —Va regular. En esta península todo es regular.

            —¿Cuál es su máximo problema en este momento?

           —Creo que yo no debería dirigir el movimiento que se está formando. Yo soy
 muy pobre, un abogado sin pleitos y un fracasado sentimental, pero creo que el
 movimiento lo debería dirigir una persona que no fuera hijo de un general, que no
 tuviera un apellido y un título nobiliario.

           —Aznar me ha dicho que es usted muy sentimental. Que cuando le dan un
 disgusto o lo da, queda usted muy pasmado y debilitado. En esta clase de política hay
 que pasar por encima, pasar...

            —¿Tiene usted interés por mi política?

           —Muy poco, escaso. Su movimiento es vitalista, ilusionista, iluminista,
 complejo, febricitante. Yo soy un pequeño propietario rural, lo seré cuando mueran
 mis padres. Lo que me obsesiona es la contribución que cada trimestre pone el
 Estado, que es un Estado sin eficacia. Yo soy partidario de la época boba que implantó
 Cánovas (Antonio Cánovas del Castillo) después de la locura liberal y anárquica y del
 carlismo del siglo pasado. A mí me convendría la paz, la calma, la inanidad...

            —Cánovas, en su inanidad, murió asesinado. Yo seré detenido y... —una
 pausa.

            —Diga, diga...

            —No, es hora de ir a cenar con estos intelectuales tan académicos, agudos e
 insignificantes”.

            Josep Pla remata el recuerdo de esta conversación, tan sugerente en la
 lejanía, con esta coletilla:

          “El señor Primo de Rivera es una de las personas que conocí en Madrid más
 elegantes, cultivadas, apasionadas y desplazadas. Siempre que hablé con él me
 produjo un efecto extraordinario”.

        (Josep Pla, Darrers escrits, Tomo 44 de las Obras Completas de J. Pla, pp. 174-
 175. Juan Maciá Mercadé, 6 de octubre de 1934: Prólogo barcelonés a la Guerra Civil.
 Las once horas del Estat Catalá. Epígrafe: El periodista Josep Pla y el diputado que
 comprendía a Cataluña. Tomado de Revisión de la Guerra Civil española, pp. 98 y 99,
 Ed. Actas.)

          (Seguirá)

          Escrito por Miguel Ángel Olmedo

http://www.esunmomento.es/contenido.php?recordID=186

http://www.esunmomento.es/contenido.php?recordID=193

http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_10.htm#5

http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_11.htm#7


http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_13.htm#2

Recordemos

  • 1.
    RECORDEMOS Página 1 Recordemos (I) Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. Pese al empeño dinerario —entregado a espuertas donde apetece al inconmensurable poder político para su efectiva y ampliada reciprocidad—; pese a la ingente movilización propagandística tendenciosa, vergonzosamente unidireccional, falazmente concebida y divulgada; pese al indispensable refrendo político, de formaciones políticas insaciables de beneficios —muchos, tocantes y sonantes— a corto y medio plazo, de adláteres visibles y asimilados encubiertos de la omnímoda casta política que impone y somete, que por indigna acción u omisión cobarde traza, suscribe o dicta; pese a tanto y todos, sirvan estas modestas aportaciones documentadas para avivar la memoria de tantos y, en definitiva, de todos. Hace apenas unos meses, sólo hay que girar un poco la cabeza para recuperar imágenes y sonido, la izquierda gubernamental y aliados suficientemente conocidos, en la antesala de las elecciones generales no de 1933, tampoco de 1936, las de 2008, acudían al llamado de la tensión social (eufemismo por violencia), la agitación social y la movilización con objetivos preordenados. El recurso al miedo y la algarada que definí a lo largo de una serie de capítulos, con base en la historia, como incitación a la violencia. Ahora corresponde sacar a la palestra la represión de una época a la que se cercena de sus años. Parece que a esa misma casta sociopolítica afín al recurso a la “tensión” le sobra el análisis histórico, la documentación y el testimonio de la obra de sus “antepasados”, de sus “progenitores sociopolíticos”. Concluida la infiltración en los Órganos e Instituciones del Estado ya hace décadas, corresponde ahora “reformar” la historia para que sus hojas sólo muestren escrita una cara; y que esta escritura sea favorable a los objetivos inmediatos tanto como a los mediatos. Obviamente, cada cual esgrime las armas que mejor domina, que más al alcance tiene o, sencillamente, de las que dispone. Ese es el cometido de este y los sucesivos escritos, compendio de análisis y documentación, con fecha en el prólogo, y en cada documento, pero aún sin fechar el epílogo. Hay tanto que exponer, y tan terrible. Despacio, con elocuencia, hable la Historia también desde esas páginas ocultadas o suprimidas o casi, casi, eliminadas. Podrían hablar y aún con mayor elocuencia, con enorme tragedia, las imágenes de ese tiempo pretendidamente borrado de este presente adocenado, de versiones oficiales y pensamiento único en pos de la uniformidad que garantiza el poder; sin embargo, me he propuesto no hacer aporte gráfico alguno; quien desee buscarlo lo encontrará. Cedo la voz a sus protagonistas y escuche quien quiera. “Los más vulgares delitos comunes han ascendido a la categoría de delitos políticos. Se roba y se asesina en nombre de una idea. Con mostrarse afectos los criminales al régimen, han gozado de la condición de delincuentes políticos. En cambio, los delincuentes políticos no han sido tratados como criminales, con el beneplácito de los gobernantes... Es una farsa trágica la dictadura del proletariado. En el fondo esa dictadura es una dictadura burocrática de una pequeña parte del proletariado. Los directivos sólo procuran apoderarse del bombo de esta lotería de la revolución, y mejor aún, para no esperar los azares de la fortuna, antes del sorteo se alzan con el dinero de los premios”. (Jacinto Benavente, Discurso en Málaga, mayo de 1935).
  • 2.
    RECORDEMOS Página 2 “Delitos cometidos en España desde el 16 de febrero hasta el 15 de junio de 1936 —La llamada ‘Primavera trágica’. En síntesis: 269 muertes violentas; 1.287 heridos en incidentes; 160 iglesias destruidas totalmente; 251 asaltos a templos, incendios sofocados, destrozos e intentos de asalto rechazados; 215 agresiones personales frustradas o cuyas circunstancias no constan; 138 atracos a mano armada consumados; 23 tentativas de atracos rechazados; 69 centros particulares y públicos destruidos con explosivos; 312 centros públicos y privados asaltados y saqueados; 113 huelgas generales; 228 huelgas parciales; 10 periódicos totalmente destruidos; 33 asaltos a periódicos, destrozos e intentos de asalto rechazados; 146 bombas y petardos; 78 bombas y petardos recogidos sin explosionar”. (José María Gil Robles (CEDA), Memoria de sucesos expuesta en el Congreso, julio de 1936). “Lo primero que tendremos que hacer es desarmar al capitalismo. ¿Cuáles son las armas del capitalismo? El Ejército, la Guardia Civil, los guardias de Asalto y, en lugar general, la Justicia. Y en su lugar, ¿qué? Esto: armamento general del pueblo. El comunismo es la evolución natural del socialismo, su última y definitiva etapa. El triunfo será nuestro. No hay hoy en España un solo oficial del Ejército que se atreva a salir a la calle para desenvainar la espada e imponer un régimen contrario al marxismo. La reacción sería tremenda y aplastante, porque hoy, en España, las masas están organizadas de manera que es difícil, casi imposible, incluso en un régimen de fuerte autoridad mantenida y asegurada por el Ejército, destrozarlas e impedirlas manifestarse. Si ganan las derechas, tendremos que ir a la guerra civil”. (Francisco Largo Caballero (PSOE), Mitin en Alicante, 27-1-1936). El buque Vizcaya de la compañía Ybarra, fue convertido en cárcel de fortuna en el puerto sevillano durante la revolución roja del verano de 1931. “El primer verano rojo en Sevilla la roja”, según los revolucionarios. El balance de víctimas ese verano en la prisión flotante fue de 22 muertos y más de un centenar de heridos. República de obreros y campesinos de Asturias Trabajadores: El avance progresivo de nuestro glorioso movimiento se va extendiendo por toda España; son muchísimas las poblaciones españolas en donde el movimiento está consolidado con el triunfo de los trabajadores, campesinos, obreros y soldados. Establecidas y aseguradas nuestras comunicaciones interiores, se os tendrá al corriente de cuanto suceda en nuestra República y el resto de España. Instaladas nuestras emisoras de radio, las cuales en onda corriente y en onda extra corta, os pondrán al corriente de todo. Es preciso el último esfuerzo para la consolidación del triunfo de la Revolución. El enemigo fascista se va rindiendo así como se van entregando los componentes mercenarios con su aparato represivo, fusiles, ametralladoras, cartuchería, proyectiles varios (que no podemos señalar) para que no se conozca del material de combate de que disponemos, ha caído en nuestras manos. Las fuerzas del ejército de la derrotada República del 14 de abril se baten en retirada y en todas nuestras avanzadillas se van sumando los soldados para enrolarse a nuestro glorioso movimiento.
  • 3.
    RECORDEMOS Página 3 ¡Adelante trabajadores, mujeres, campesinos, soldados y milicianos revolucionarios! ¡Viva la República independiente obrera y campesina de Asturias! ¡Viva la revolución social! (Comité revolucionario de Asturias, Proclama, 12-10-1934). El golpe de estado revolucionario secesionista, organizado por los socialistas del PSOE y la UGT y los nacionalistas-separatistas de la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con Indalecio Prieto (PSOE) y Lluís Companys (ERC) a la cabeza, “la primera batalla de la guerra civil”, causó en toda España 1.335 muertos y 2.951 heridos. La anarquista CNT se unió excepcionalmente a ellos, y el comunista PCE, siguiendo las instrucciones del Komintern (la Internacional comunista), se incorporó en el último momento de la conspiración y tomó el mando. “La OGPU (Directorio político del Estado ruso, policía secreta originada en las checas soviéticas) tenía en España sus prisiones especiales y una organización nutrida y eficiente. Sus unidades llevaban a cabo asesinatos y secuestros. Llenaba los calabozos clandestinos y hacía incursiones volantes. Funcionaba, por supuesto, con independencia del Gobierno legal. El Ministerio de Justicia no tenía ninguna autoridad sobre la OGPU, que constituía un imperio dentro de un imperio. Era un poder ante el cual algunos de los más altos funcionarios del Gobierno Largo Caballero temblaban. La unión soviética parecía tener un asidero en la España leal como si fuera ya una posesión soviética”. (General Válter Krivitski (nacido Samuíl Ginsberg, militar y espía soviético, agente del GRU, directorio de inteligencia), In Stalin’s Secret Service, comisionado por la URSS en España durante la II República y la guerra civil). La facción catalana de las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas contaba a finales de 1936 con 8.352 asesinatos “en su haber”. Tras el fracaso del alzamiento militar en Cataluña, Lluís Companys, (ERC) presidente de la Generalidad de Cataluña, de acuerdo con los dirigentes de su partido, establece una coalición con los anarquistas de la CNT para prescindir del gobierno central instaurando por la vía de los hechos un régimen desligado de la República española. El terror que despliegan los milicianos se ve respaldado legalmente por Companys, que el 23 de julio de 1936 promulga lo siguiente: “La rebelión fascista ha sido vencida por el heroísmo popular y el de las fuerzas locales. Precisa, pues, acabar de aniquilar en toda Cataluña los últimos núcleos fascistas existentes y prevenirse contra los posibles peligros de fuera. Por tanto a propuesta de la presidencia, y de acuerdo con el Consejo Ejecutivo, decreto lo siguiente: 1.º Se crean las milicias ciudadanas para la defensa de la República y la lucha contra el fascismo y la reacción. 2.º En toda Cataluña se constituirán los Comités locales de defensa que deberán obrar de acuerdo con el comité central”. La actuación de esos comités y milicias, tuvo como resultado el asesinato en Cataluña del citado número de personas durante 1936, según estimaciones del propio Companys y el destacado miembro de ERC, Jaime Miravitlles. El número de ejecuciones fue tan elevado en las primeras semanas, y la represión tan brutal, que el propio Companys tuvo que protestar ante el Comité Central controlado por los anarquistas Joan García Oliver —consejero de la Generalidad y posteriormente Ministro de Justicia en el gobierno central presidido por Largo Caballero— y Joan Peiró Belis —que ocupó la cartera de Industria también en el gobierno central. En noviembre de 1936, Companys disuelve la Oficina Judicial controlada por la
  • 4.
    RECORDEMOS Página 4 CNT sustituyéndola por los Tribunales Populares, que fueron creados en el mes de octubre. La relación simbiótica de la Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) de Companys con el anarquismo finalizó en abril de 1937, fecha en que los comunistas del Partido Comunista (PCE), muy fortalecidos por la importante presencia militar y política soviética en España, pretendían dominar al resto de organizaciones obreras y los resortes de poder de la República. En Cataluña los comunistas coaligados con socialistas en el PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña, fundado en julio de 1936) pretendían acabar con el dominio de los anarquistas. Durante los meses de marzo y abril tuvieron lugar frecuentes secuestros y asesinatos entre miembros de las organizaciones izquierdistas enfrentadas. Companys, barruntando el cambio de vientos, se alía con los comunistas y permite que la Generalidad practique numerosas detenciones de anarquistas tras el asesinato del líder del PSUC, el comunista Roldán Cortada, el 25 de abril. El 3 de mayo los comunistas, con el beneplácito de Companys, ocupan el edificio de Telefónica de Barcelona, baluarte del anarquismo y por tanto autentica provocación, que desemboca en un levantamiento armado de la CNT (Confederación Nacional de Trabajadores) y el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), que es sofocado en pocos días. La represión posterior, que se hace especialmente cruenta entre los miembros del POUM, incrementada tras el ascenso de Juan Negrín a la jefatura de la República, añade 500 asesinatos más en suelo catalán permitidos por el gobierno de Companys. La represión queda atemperada durante los años 1937 y 1938, para incrementarse nuevamente en 1939, con una cifra en torno a las 2.300 víctimas asesinadas más en Cataluña, a las que hay que sumar las 8.352 precedentes. Total, aproximado, 10.652 asesinatos. (César Alcalá, obras: Persecución en la retaguardia, Actas, Las checas del terror, Libros libres y Estudios sobre la represión en Cataluña entre 1936 y 1939, Varias publicaciones). La influencia soviética fue una constante en la vida sociopolítica de la República: mítines, pasquines, carteles inundaron las calles españolas de propaganda comunista. A partir de octubre de 1934, se intensifica la campaña de prensa y la edición de publicaciones comunistas en España. Durante el VII Congreso Internacional del Komintern (Internacional comunista o Tercera internacional), celebrado en 1935, el delegado español, García, informó que el Partido Comunista español, sin contar con los periódicos antirreligiosos o de educación sexual, editados por la Liga de los Sin Dios, disponía ya de 55 órganos de prensa. Como estos resultados se consideraron insuficientes se decidió aumentar más la ayuda financiera a la prensa comunista española. El “Mundo Obrero” pasó a ser un periódico diario y triplicó la tirada. En aquella reunión, otro delegado español, Ventura, manifestó: “Implantaremos un régimen de terror implacable y exterminaremos la burguesía” Producto de esta determinación propagandista y de adoctrinamiento generosamente subvencionado, Ediciones Edega lanzó una “biblioteca leninista” con obras de Stalin, Koylenco, Grinko y Molotov. Ediciones Europa recibió 200.000 pesetas de la época para publicar y divulgar: Los fundamentos del leninismo, de Stalin; El Frente Popular Internacional, de Dimitrov y El Estado y la Revolución, de Lenin. Contando con estos recursos soviéticos, se pusieron a la venta, a precios irrisorios y con gran aparato publicitario, una serie que contenía entre otras obras: La teoría de la Revolución proletaria, de Stalin; La revuelta armada, de A. Neuberg; El Ejército rojo, de Koch. Las
  • 5.
    RECORDEMOS Página 5 ediciones Bergara difundieron cientos de miles de ejemplares de: El catecismo comunista, Los fundamentos de la República comunista española, El pueblo contra la policía y otros del mismo estilo. La casa editorial Castro procedió al lanzamiento de Cristo Rojo, de Juan García Morales. La publicidad, la acción propagandística, históricamente ha sido utilizada por la izquierda como la mejor arma previa, simultánea y posterior al armamento convencional. Recordemos (II) Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. Esta entrega incluye, entre otros capítulos, más muestras del recurso propagandístico, la génesis del Frente Popular (un objetivo comunista desarrollado electoralmente por Azaña), la manipulación comunicativa y el perverso engaño tendente a reescribir la Historia a conveniencia y el ideario programático del socialismo en el año 1934. La Rusia soviética ganó la calle La influencia soviética fue una constante en la vida sociopolítica de la II República. Mítines, pasquines, carteles, inundaron las calles españolas de propaganda comunista. El filósofo, académico y sociólogo Julián Marías (artículos en ABC, 29 de marzo de 1984 y 16 de enero de 1997), ha denunciado la falsificación del pasado y la calumnia de España. Escribe: “Se está contando a los españoles, con todos los recursos del Poder y de las técnicas, lo que han hecho y lo que les ha pasado de una manera irreconocible. Lo que me sorprende más es la escasez y pobreza de las defensas sociales contra esa falsificación. Podría pensarse que después de haber mostrado la guerra desde la perspectiva de los que la ganaron, ahora se la ve desde el punto de vista de los que la perdieron. Pero no es así. La visión que se está dando es particularmente desfiguradora desde la perspectiva republicana. Claro que hay antecedentes: Stalin hizo que desapareciera Trotsky de la admirable película Octubre de Eisenstein”. Afirma: “No se abrirá de verdad el horizonte de España mientras no haya una decisión de establecer el imperio de la verdad, la exclusión de la mentira”. El “Socorro Rojo Internacional” Algunos periódicos nacionales se hicieron eco durante 1935 de las actividades del Socorro Rojo Internacional, que coaccionaban a los ciudadanos a la entrada y salida de las ciudades, en las tiendas y comercios, provocando incidentes que llegaron a ser denunciados en las Cortes por José Calvo Sotelo y José María Gil Robles. Los obreros del campo, antes de salir a sus faenas, eran adoctrinados en las “Casas del Pueblo”. Los agentes del Orden Público custodiaban a los guardagujas y cacheaban a los viandantes para evitar el traslado de armas blancas y de fuego. Actos sacrílegos y petardos y bombas amedrentaron a la sociedad. Los niños en las colonias escolares fueron utilizados y adoctrinados por el marxismo. (Diario de Sesiones de las Cortes, años 1934 y 1935. Nicolas Salas, La otra memoria histórica, Ed. Almuzara, 2006)
  • 6.
    RECORDEMOS Página 6 El servicio de tranvías fue el principal objetivo revolucionario en todas las capitales a partir de 1934. El Gobierno tuvo que emplear a la Guardia Civil, los Guardias de Asalto e incluso el Ejército para asegurar en lo posible la libre circulación de los vehículos para el transporte público. Los obreros que no secundaban las huelgas eran acosados, perseguidos y en última instancia asesinados por los piquetes. Desde agosto de 1936 hasta final de 1939, el Gobierno Nacional publicó una decena de documentos titulados Avance del informe oficial que acumulan centenares de fotografías y miles de nombres de personas asesinadas por los milicianos del frente Popular, que no se incluyeron en la Causa General de 1940. Prácticamente desconocidos, estos Avances constituyen la base documental más completa de los horrores de la guerra civil en la retaguardia. La formación del Frente Popular El primer documento conocido sobre el germen que propició el Frente Popular está fechado el 12 de abril de 1935. Reunidos y de acuerdo los representantes de las siguientes tres formaciones políticas; por Izquierda Republicana, Manuel Azaña; por Unión Republicana, Diego Martínez Barrio; por el Partido Nacional Republicano, Felipe Sánchez Román (este último luego no participó en el Frente Único de febrero de 1936). Posteriormente, ante la desunión de la izquierda, que imposibilitaba el Frente Único propuesto por Partido Comunista de España, la iniciativa electoral de Manuel Azaña fue decisiva; pues socialistas, comunistas y cenetistas (anarquistas de la CNT- FAI) dejaron muy claro que aceptaban una propuesta de unidad presentada por Izquierda Republicana. Lo que evidencia el carácter marxista y por ende revolucionario del Frente Popular. Meses antes de que George Dimitrov planteara en el VII congreso de la Komintern (Internacional comunista) el sistema de alianzas denominado “frentes populares” para que los comunistas alcanzaran el poder —sin despertar excesivas reticencias, y una vez en él y desde él erigirse como partido preeminente y al cabo único imponiendo el bolchevismo, el sóviet, en todos los ámbitos y sobre todos los ciudadanos—, en el verano de 1935 en España ya se avanzaba en el proyecto. Pero ante la desunión de la izquierda que hacía inviable este Frente Único propuesto por el PCE, la iniciativa electoral como vía de convergencia y alianza para las elecciones de 1936 propuesta por Manuel Azaña fue decisiva para la consolidación de los objetivos comunistas. Uno de los hechos más curiosos del Frente Popular en España es que cada formación política llevaba su programa electoral por separado, incluso contradictorio (teóricamente contradictorio, pues la intención de asegurarse el poder era compartida) en asuntos que se suponen fundamentales y característicos de cada orientación política. De la veintena de agrupaciones políticas o partidos que firmaron el pacto para el Frente Popular únicamente tres eran republicanos: Izquierda Republicana, Unión Republicana y Esquerra Republicana de Catalunya; uno era católico conservador, el Partido Nacionalista Vasco; el resto marxistas y anarquistas: Partido Socialista Obrero Español, Unión General de Trabajadores, Partido Comunista de España, Socorro Rojo Internacional, Juventudes Comunistas, Confederación General de Trabajadores,
  • 7.
    RECORDEMOS Página 7 Federación Anarquista Ibérica, Confederación Anarquista Ibérica, Confederación General del Trabajo Unitaria, Juventudes Libertarias, Federación Sindicalista Libertaria, Bloque Obrero y Campesino, Partido Sindicalista Español, Comités Antifascistas, Solidaridad de Obreros Vascos y Estat Catalá. El Frente Popular en España estuvo vinculado a la Internacional Comunista a través de la Sección Española, es decir, el Partido Comunista de España, de quien dependían los Amigos de la Unión Soviética y diez comités dirigidos por el Buró Político, que extendían sus redes por la sociedad española. El organigrama implantado por la Internacional Comunista en España era un modelo de eficacia organizativa que alcanzó sus objetivos a no tardar. La matanza de Granja de Torrehermosa Episodios como el acaecido en la localidad pacense de Granja de Torrehermosa el 24 de septiembre de 1936, atroz donde los haya (y muchos hubo antes y después), quizá hubiera quedado como tantos relegado a la memoria de los descendientes de las víctimas de no ser por un hecho consustancial a la manipulación, la ideologización y el engaño propiciado por la perversión política y sus anejos intereses. En el programa de Televisión Española titulado España en guerra, emitido el miércoles 27 de mayo de 1987, la matanza de las familias Gala y Llera, y allegados, en dicha localidad extremeña, fue presentada como obra represiva de las tropas nacionales. El engaño —plenamente intencionado a mi juicio— fue descubierto por supervivientes de las familias citadas con dolor y estupor. Descubierta la manipulación —para mí mentira consciente— y los autores del programa, el diario ABC publicó el 31 de mayo de 1987 las fotografías de la matanza y los datos correctos: “España en guerra: una manipulación constante de la Historia. El pasado miércoles TVE ofreció en su programa ‘España en guerra’ un capítulo cuajado de tendenciosidad, manipulación y partidismo, como todos los anteriores. Con ser graves muchas de las afirmaciones que allí se hicieron sobre la vida cultural en ambos bandos de la España dividida por la contienda, lo peor fue ofrecer a los espectadores unas fotografías pavorosas de unos asesinatos de mujeres y niños achacándoselos a las tropas de Franco. Los menguados supervivientes de aquella matanza reconocieron, con dolor y estupor, a los suyos. Los que aparecían asesinados por la represión franquista no eran otros que los miembros de una ilustre familia de Granja de Torrehermosa (Badajoz), que fueron brutalmente masacrados en su domicilio por milicianos del Frente Popular el 24 de septiembre de 1936. En la matanza cayeron desde el abuelo, (su nombre), de setenta y ocho años, hasta su nieta de dos años, (su nombre), y así hasta catorce miembros de la familia, amén de las dos sirvientas y una hija de la costurera de once años. Los hombres jóvenes de la casa (tres nombres), ya habían sido asesinados semanas antes. El asunto, a más de tendencioso, es estremecedor. Junto a estas líneas ofrecemos algunas de las imágenes de aquella brutal matanza que obran en poder de la familia y que ahora son bochornosamente manipuladas por los que dicen ofrecer ‘un programa objetivo’ de la guerra de España”. Gran parte de los cadáveres fueron amontonados en un corral cercano al cementerio después de ser acribillados a balazos y rematados con hachas. El informe forense redactado tres días después de la matanza indica:
  • 8.
    RECORDEMOS Página 8 “Durante el tiempo que estuvo este pueblo en poder de los rojos, se cometieron toda clase de desmanes, calculándose aproximadamente en un total de treinta y cinco hombres, once mujeres y dos niñas las víctimas de la barbarie marxista. Los templos fueron saqueados y destrozadas las imágenes y objetos de culto, con cuyos restos hicieron hogueras. Todos los domicilios de personas de orden fueron objeto de saqueos, llevándose los rojos dinero, joyas y enseres y, destrozando lo restante. Igual sucedido en el cementerio, donde fueron profanadas numerosas tumbas”. El informe médico pericial sobre los cadáveres insepultos hallados a las puertas del cementerio (y de los que se insertan fotografías), lo firman y certifican los doctores Carlos J. Derqui y Goyena, Manuel Reyero Trulías y José Reyero Trulías, y expresan la veracidad del examen forense: No lo publico dada la crudeza de la exposición, absolutamente aséptica por lo profesional (estudié medicina legal, por lo que avalo el informe en cuanto a su redacción). Y no quiero presentar aquí lo que consta en documentos oficiales, donde procede, y publicado en obras de consulta y periódicos, para necesaria divulgación, que el lector podrá encontrar si se lo propone. Pero resumo la descripción de los cadáveres —sin identificarlos como hombre, mujer o niña ni detallando cada análisis individual— y las causas de la muerte: heridas de bala, heridas por hacha, heridas por instrumento cortante y pesado, fracturas craneales, fracturas de brazos y antebrazos, magulladuras, contusiones, signos de violación, intentos de violación, ensañamientos, hundimientos de la bóveda craneana, desarticulaciones completas de la cabeza, exoftalmias y desgarros. Los propios detenidos fueron obligados por los milicianos, antes de asesinarlos, a cavar una fosa conjunta; aquéllos que se salvaron por la cercana presencia de las tropas nacionales y la huida consiguiente de los milicianos, mostraron el lugar donde iban a ser arrojados sus cuerpos y la localización de los ya asesinados. (ABC, 31 de mayo de 1987. Nicolás Salas, La otra memoria histórica, Pág. 109 y ss. Segundo avance del informe oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones y violencias cometidos en algunos pueblos del Mediodía de España por las hordas marxistas al servicio del llamado Gobierno de Madrid (julio, agosto y septiembre, 1936), Servicio Histórico Nacional. Expresé en el prólogo de la 1.ª entrega de esta recopilación documental que no ofrecería fotografía alguna. En las fuentes indicadas aparecen, para quien desee ampliar la información (y que su estómago lo soporte). Quede constancia y esa es mi intención, no sólo de la acción criminal sino también de la ocultación, el engaño y el fraude histórico tendencioso de la “nueva historia”, de la “versión oficial”. Es, lamentablemente, un ejemplo entre mil. El programa revolucionario socialista (enero de 1934) Diez puntos. 1-: “Todas las tierras de España se declararán propiedad del Estado” 2-: “Se procederá a la captación de la mayor parte posible del ahorro nacional para, asegurándole un interés prudencial, invertirlo en la pronta realización de esas obras hidráulicas con las cuales se facilitará de momento trabajo a bastantes millares de obreros y quedaría garantizado el próximo asentamiento en excelentes condiciones de una masa considerable de labradores, quedando en hipoteca todas las tierras repartidas
  • 9.
    RECORDEMOS Página 9 que, como las demás y en virtud de la propuesta del Art. 1. de este programa, habrán de ser objeto de incautación por parte del Estado” 3-: “Reforma radical de la enseñanza pública. De esta forma la Universidad tendrá cerrado su acceso a quienes actualmente pululan en ella” 4-: “No existiendo en España una religión disidente de potencia bastante para mantener en su rivalidad con la Iglesia católica el mínimo de libertad de conciencia exigible a un pueblo civilizado y siendo notorio el atraso bárbaramente intransigente de los católicos españoles que conduciría al mantenimiento del fanatismo religioso pese a la separación de la Iglesia y el estado y de las leyes laicas hasta ahora votadas por la República, procede la disolución de todas las órdenes religiosas y la incautación de sus bienes, más la expulsión del territorio nacional de los miembros de aquellas que por su pasada actuación se considerasen más peligrosas para las nuevas instituciones” 5-: “Disolución del Ejército y reorganización inmediata del mismo a base de la reducción de sus contingentes, de la separación de todos los generales, jefes y oficiales sin más excepción que quienes hubiesen revelado sin tibieza su adhesión al régimen y dado paso incluso a los más relevantes puestos de mando en forma democrática a quienes a partir de su ingreso en filas como soldados hubiesen demostrado las necesarias condiciones de capacidad, haciendo en suma que según la frase de Napoleón, pueda ir en la mochila de cualquier soldado el bastón de mariscal” 6-: “Disolución de la Guardia Civil y reorganización de todos los institutos armados al servicio del estado sobre las mismas bases democráticas diseñadas para reformar al Ejército. Núcleo principal de estos institutos sería una milicia reclutada exclusivamente y preponderantemente entre los afiliados a las organizaciones que realicen la transformación apuntada en este programa” 7-: “Modificación esencial de todos los órganos de la administración pública y separación de todos aquellos que por ser desafectos al régimen lo sabotearan en una u otra forma” 8-: No siendo de momento conveniente realizar en la mayor parte de la industria española modificaciones esencialmente socializadoras, el programa en este aspecto quedaría por ahora limitado a la mejora de los trabajadores y a ofrecerles la capacidad de control de las empresas” 9-: “Reforma de nuestro sistema tributario” 10-: “Todas las medidas derivadas de los puntos enunciados en este programa serían implantadas inmediatamente mediante decretos” (Autor y ponente del documento Indalecio prieto. Trascrito en Guerra y revolución en España I, Pág. 52 y ss. Publicación oficial del PCE. Los paralelismos con la situación —quizá habría que decir ordenación— actual en España saltan a la vista: intervencionismo, depuraciones, supresiones, adaptaciones; ni Iglesia, ni Ejército, ni Fuerzas de Orden Público, ni empresarios, ni inteligencia y criterio en la educación. Un calco esmerado adecuado al presente social.
  • 10.
    RECORDEMOS Página 10 Recordemos (III) Recordemos lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. Esta entrega ofrece una panorámica, muy genérica, de la actuación sistematizada y criminal de las diversas milicias de las formaciones políticas, y organizaciones afines, integradas en el denominado Frente Popular. El poder de las milicias del Frente Popular El diputado socialista Juan Simeón Vidarte —que desempeñó el cargo de subsecretario de Gobernación durante la guerra— aseguraba a Santiago Casares Quiroga —cofundador e integrante destacado de Izquierda Republicana, otro de los impulsores del Frente Popular y Presidente del Consejo de Ministros en las primeras horas del Alzamiento cívico-militar de julio de 1936, sustituido al cabo por Diego Martínez Barrio y este a su vez por José Giral el día 19 de julio— que los socialistas del PSOE disponían de mandos y organización para que la medida de armar al pueblo —concedida por el gobierno de José Giral, de la azañista Izquierda Republicana— no condujera a una situación de inseguridad y desórdenes. Mentira. Con miles de activistas transformados en hombres armados, las milicias del Frente Popular se convierten en un poder de hecho y su objetivo, en pura mentalidad revolucionaria, será la aniquilación del enemigo político en la propia retaguardia. En Madrid, tras la toma del Cuartel de la Montaña, el día 20 de julio, los asaltantes habían obtenido 100.000 fusiles; es decir, más fusiles que combatientes. Desde el día anterior funcionaban ya cinco unidades de milicias organizadas —llevaban cinco años preparando con carácter revolucionario al estilo soviético sus milicias estas formaciones políticas—, pero ni los socialistas ni los anarquistas las movilizaron para el combate. Sólo las milicias comunistas estaban dedicadas al esfuerzo de guerra. De hecho, hasta el 27 de septiembre de 1936, ya con la ciudad de Toledo y su emblemático Alcázar en manos Nacionales, no se movilizará militarmente a las milicias socialistas y anarquistas. ¿Qué hacían hasta entonces? Dedicarse a la represión —su gran deseo y experiencia—. Exactamente lo mismo acaece en Barcelona: en las columnas de mando anarquista que avanzan sobre Aragón militan 18.000 milicianos y 4.000 soldados regulares, pero en Cataluña su gobierno —sumado al del Frente Popular— dispone de 100.000 fusiles. ¿Qué se hacía con los 78.000 fusiles que no fueron al frente? Matar “fascistas”, en versión de quienes cometían los crímenes, dedicados en cuerpo y ansia a la caza. (Entre otras fuentes: Ricardo de la Cierva, Historia de la II República y la guerra de España 1936-1939, Ed. Fénix. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, Ed. Encuentro. José Javier Esparza, El terror rojo en España, Ed. Áltera A la caza de la persona Continúa la persecución y consiguiente eliminación iniciadas en ámbitos sociales determinados en el año 1931; ahora, a partir del verano de 1936, generalizándose incrementada la saña y la codicia. Es una cacería mayor, sistemática y permitida — consentida, tolerada, encubierta en su primera fase—, cuya pieza es la persona elegida para ser cobrada y en no pocas ocasiones expuesta al público goce. Aunque las persecuciones y las matanzas se ejecutan al margen de la estricta orden de las Instituciones del Estado, no es ciega ni desorganizada.
  • 11.
    RECORDEMOS Página 11 Las bandas de milicianos nacen de las agrupaciones locales o de barrio de los partidos de izquierda, así en las grandes ciudades como en las pequeñas localidades; su violencia se dirige muy concretamente hacia enemigos identificados de antemano por la prensa y por los líderes revolucionarios. En función de esos enemigos es posible describir tres líneas de acción en el Terror: La primera, de clase: aniquilación de aristócratas, de religiosos, de burgueses y de empresarios, comerciantes y propietarios agrícolas sin distinción del tamaño o número de empleados de la empresa, comercio o propiedad. La segunda, política: persecución y muerte de los enemigos políticos en un ancho marco que va desde los partidos falangistas, tradicionalistas o monárquicos hasta los republicanos de derecha, de centro e incluso contra aquellos que se habían manifestado opuestos al Alzamiento cívico-militar; y, por supuesto, contra los significados como católicos cuya fe era vista por las milicias como una actitud antirrepublicana o, en su jerga tan ignorante como sectaria, “fascista”. La tercera, motivos y decisiones individualizadas propias de las guerras civiles: querellas personales que se saldan al amparo de la fiebre de sangre desatada en las retaguardias. En pocos días caen asesinadas miles de personas en toda España. Especialmente en las zonas rurales o en ciudades pequeñas donde todo el mundo se conoce y es difícil escapar o esconderse, el inicio de la guerra actúa como detonante inmediato del crimen. Las milicias frentepopulistas diversificadas por formaciones políticas y sindicales acuden a buscar al cura, al notario, a la “gente de orden”, al católico o al guardia civil. Las víctimas son asesinadas sin mayor trámite, con alguna frecuencia junto a sus propias familias. Pero si esto es así en el campo, las víctimas no están más seguras en las grandes ciudades donde las milicias, muy numerosas en integrantes —y respaldo de dirigentes políticos de varias nacionalidades y activistas sindicales— y bien armadas, actúan con entera libertad —y aplauso de los citados. Ha comenzado el ritual de los “paseos”: la víctima es detenida —cazada— en su domicilio, empujada o arrojada a la visión pública de quienes aguardan constantemente al acecho —delatores, espías, simples arribistas del poder instituido desde tales fundamentos—, paseada por las calles a pie o en vehículo y conducida a una cárcel improvisada, a la checa de unas siglas perfectamente reconocibles o a un lugar cualquiera —una carretera, una zanja previamente habilitada para contener cadáveres, las tapias de un cementerio, un descampado cerca o lejos del núcleo urbano, un embalse, río o pozo, donde es asesinada con parafernalia de mofa y befa las veces que así se dispone por el grupo o escuadrilla —la del amanecer, por ejemplo— criminal. Las prisiones improvisadas en conventos, escuelas o dependencias municipales pronto se verán atestadas; en miles de casos serán la antesala de la muerte. Desde muy pronto reciben el nombre de checas, al estilo soviético —espejo en el que se miran quienes así proceden y así obedecen a los asesores soviéticos, agentes comunistas de diversas nacionalidades. Es un rosario de crímenes que se extiende por toda España. La mecánica es simple e idéntica: las milicias del Frente Popular, armadas por expreso designio de los dirigentes políticos componentes del gobierno frentepopulista, aplican su violencia sobre las personas señaladas como enemigas, mientras las instituciones formales de Orden Público asisten al proceso mirando para otro lado o desde la impotencia, en contados casos, o desde la complicidad.
  • 12.
    RECORDEMOS Página 12 Cientos de personas sufren este acoso y expeditiva resolución contra sus vidas por parte del Terror instituido. Poca resistencia puede ofrecer la mayoría de las víctimas o potenciales víctimas, generalmente inermes, a un enemigo omnímodo, consciente de su adquirido poder desde el que intensifica la práctica de la represión y el exterminio — también genocida. (Explicitado por toda fuente solvente oficial y particular, documentada, contrastada, corroborado por el aporte testifical de encausados, arrepentidos, liberados y sobrevivientes de la época). Las cifras de las dos últimas semanas de julio de 1936 Reveladoras las cifras del Terror en tan breve espacio de tiempo. En Madrid son asesinadas 726 personas; en Aragón, 488; en Cataluña, 730; entre Murcia, Valencia — Comunidad valenciana, hoy— y Baleares, 467; en Andalucía, 478; en Extremadura, 67; en La Mancha —Castilla-La Mancha, hoy—, 409; en Asturias, 218; en Santander — Cantabria, hoy—, 44; en las Provincias Vascongadas —País Vasco, hoy—, 79. La extinción del Orden Público en la zona frentepopulista —que luego denominarían roja los impuestos en el gobierno y que la historiografía presente se obstina tendenciosamente en calificar de “republicana”, como si el resto de España y la España que se iba liberando del Terror rojo-frentepopulista no fuera una República— es un hecho. Las Instituciones legales de la II República carecen de medios para frenar el barrido de crimen y violencia, si e que hubieran deseado poner fin a la barbarie; pues el crimen y la violencia están siendo ejercidos por las milicias de los partidos y organizaciones que sostienen el Gobierno de la República, milicias a las que el Gobierno ha armado y que, constituidas en comités de salud pública o bajo cualquier otra denominación, se han lanzado al exterminio del rival o el envidiado o el superior o el considerado enemigo por lo anterior, por su sentimiento nacional, por su previa actividad política o social. (Ángel David Martín Rubio, Paz, piedad, perdón... y verdad, E. Fénix. Causa General, obra en extracto publicada por la Ed. Akrón. Pío Moa, Los crímenes de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros. Ángel David Martín Rubio, Los mitos de la represión, Grafite Ediciones. Ramón Salas Larrazábal, Pérdidas de la guerra, Planeta. Ramón Salas Larrazábal, Los datos exactos de la Guerra Civil, Ed. Rioduero. Y registros oficiales dados a conocer en publicaciones especializadas). Testimonio de Honorio Manso Rodríguez, médico forense del Juzgado de Instrucción de Gijón, distrito de Oriente “Y así seguimos un día y otro día, encontrándonos al acudir todas las mañanas al depósito judicial con verdaderos montones de cadáveres. El día 14 de agosto —de 1936— con 91 cadáveres, el 21 del mismo mes con 142, el día 27 con 32, el 28 con 20, el 30 con 47, el 6 de septiembre con 25, y otros muchos días con cifras superiores a 10 cadáveres. Todavía no constituyen la totalidad de las personas asesinadas en Gijón, pues una tercera parte, o más, de los asesinados fueron arrojados al mar. Por último se dio orden terminante de que no fuesen conducidos más cadáveres al depósito judicial, sino que fuesen llevados directamente al cementerio”. (Ángel David Martín Rubio, Paz, piedad, perdón... y verdad, p. 330. Archivo Histórico Nacional, Causa General, legajo 1.338). Testimonio del abogado García Torres, ejerciendo su cometido en la zona frentepopulista —dícese hoy republicana—, informa sobre la sitación en Valencia Enrique García Torres ocupó el cargo de Fiscal en el Tribunal Popular n.º 1 de Valencia.
  • 13.
    RECORDEMOS Página 13 “En la segunda decena de agosto ya estaba montada la máquina judicial con los nuevos elementos. Triste es confesarlo; pero el caso es que, por debilidad, impotencia e imperativo de las circunstancias, la función de los jueces se reducía a recibir las fotografías y partes de cientos de cadáveres encontrados por las afueras de la ciudad y por los caminos y carreteras de la provincia. Asesinatos y robos por doquier. Y para colmo de tal situación se constituyó en la capital un llamado Comité de salud Pública, cuyos componentes actuaban dando ciento y raya a las checas de los pueblos. Las violaciones, robos y asesinatos so pretexto del fascismo eran el pan nuestro de cada día; surgían las comisarías Antifascistas aprendiendo pronto a robar, asesinar, violar, incautar impunemente, pues raras excepciones podrían consignarse del hombre que, sintiendo el momento histórico, se dedicara al restablecimiento del orden; nadie estaba tranquilo en su fábrica, taller, comercio o labores de las tierras, y mucho menos en su domicilio particular. Ni siquiera se estaba tranquilo en los centros oficiales del Gobierno Civil que sacaban a los funcionarios y se les asesinaba; de la Jefatura de Policía, a los agentes, pues ni en uno ni en otra se ejercía función alguna de autoridad. Todo lo acordado era letra muerta, porque ni mandaban ellos ni el comité del Frente Popular ni las organizaciones de milicias o guardias antifascistas... ni siquiera el titulado Comité de Salud Pública, porque por encima de todos estaban las cuadrillas de ladrones y asesinos que enrolados en todos esos organismos disponían de vidas y haciendas, que no obedecían más que al mandamás que las capitaneaba”. (El fragmento procede del informe que García Torres elevó al Ministerio de Justicia el 16 de agosto de 1937, Causa General, anexos al capítulo “Justicia Roja” págs. 349 y ss., numerado como Anexo XI, números 11 A y siguientes). Recordemos (IV) Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. Esta entrega muestra el desarrollo revolucionario que había de eclosionar la primavera de 1936, adecuando las fechas sobre la marcha, según iban cumpliéndose las fases preordenadas por la dirección soviética. Los documentos inciden en la estructura y coordinación de las avanzadas políticas denominadas “Frentes Populares”, sus objetivos y medios para alcanzarlos. Irrupción masiva de especialistas en procesos revolucionarios, soviéticos y españoles, en la primavera de 1936, y llegada a Sevilla y Algeciras de los primeros envíos de armamento procedentes de la Unión Soviética En el mes de marzo de 1936, un numeroso grupo de especialistas en revolución entre los cuales destacaban Primakov, Riedel y Lezeoski, se estableció en Barcelona. El 14 de abril llegó a Madrid un primer contingente de 124 revolucionarios españoles que tras las jornadas de octubre de 1934 —el proceso revolucionario y secesionista— habían ido a Rusia a perfeccionarse en el arte de la guerra civil. “La Internacional Comunista” publicó la lista de sus nombres entre los que figuraba el siniestro de Margarita Nelken, la diputada extremeña que se hacía fotografiar portando una pistola al cinto. El 16 de abril, un grupo de expertos soviéticos, concentrados en París, fue enviado urgentemente a Madrid. El Komintern empleaba sus sabuesos más astutos, sus agentes más experimentados en golpes de fuerza. Así
  • 14.
    RECORDEMOS Página 14 fueron llegando a España sin interrupción Ilya Ehrenburg, Tchemodanow, Loumoviow, Tourochoff Raymon de Guyot (Secretario General de las Juventudes Internacionales Comunitarias), Enrique Fisher, Neuman —el carnicero de Cantón—, Ventura — destacado activista de la Tcheka—, veteranos de la guerra civil rusa —utilizando seudónimos, apodos o alias— que habían practicado las tácticas diseñadas en Ucrania, Hungría, Alemania, Méjico y China. Al mismo tiempo, los sóviets o soviets comenzaron sus envíos de armas. En el mes de marzo, de 1936, el buque ruso Neva desembarcó en Sevilla armas y municiones para los grupos revolucionarios. A principios de abril, tres meses y medio antes del previsto comienzo de la revolución, el vapor soviético Yerek trajo a España un cargamento que desembarcó, primero en Algeciras y a continuación en Sevilla, un total de 128 grandes cajas conteniendo pistolas automáticas destinadas a las células comunistas de Granada, Almería, Valencia, Badajoz, Córdoba, Cáceres y Jaén. (Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y silenciada, p. 105, Madrid. Nicolás Salas, Sevilla fue la clave, Editorial Castillejo, Sevilla). Asignación por regiones de mandos y efectivos de las milicias comunistas En documento estrictamente confidencial del Estado mayor comunista — “Información confidencial n.º 22”—, tras confirmar las fechas del 11 de mayo o 29 de junio para el inicio del movimiento subversivo en España, la revolución de corte soviético, se asigna los siguientes nombramientos: Soviet Nacional, Presidente: Largo Caballero. Asesor de la Presidencia: Ventura Delgado, de la III.ª Internacional. Plana Mayor del Movimiento: Largo Caballero, Hernández Zancajo y Francisco Galán. Jefe Superior del Movimiento: Ventura, plenipotenciario de la URSS y de la III.ª Internacional. Los encargados de dirigir los movimientos en las regiones españolas eran: Rafael Pérez, en Vizcaya; Pedro Aznar, en Cataluña; Escandell, en Levante; Jaume, en Baleares; Mitge, en Canarias; Bolívar, en Andalucía; José Luis y Andrés Manso en Castilla; Pavón; en Aragón; Romero Robledano, en Galicia; Belarmino Tomás, en Asturias; Margarita Nelken, en Extremadura. Las milicias se dividieron en tres grupos, cada uno con una función especial; a saber: el grupo de asalto, el grupo de detención y de defensa, el grupo encargado de provocar la suspensión de toda vida económica. Los efectivos de estos grupos eran, respectivamente, los siguientes: En Madrid: 25.000 25.0000 25.000 Extremadura: 15.000 10.000 20.000 Cataluña: 30.000 20.000 40.000 Andalucía: 15.000 12.000 15.000 Galicia: 15.000 10.000 20.000 Las circulares secretas n.º 3 y n.º 22 del Comité Central Revolucionario describían el modo de llevar a cabo la movilización y el alistamiento y utilización de los efectivos, en instrucciones sumamente precisas.
  • 15.
    RECORDEMOS Página 15 Así se supo que las fuerzas de asalto, con las que se contaba en junio de 1936, ascendían a 150.000 elementos perfectamente preparados, y las de detención a 100.000; ambas facciones revolucionarias convenientemente armadas. (José Díaz de Villegas, La paz española, p. 37, Editora Nacional, Madrid. Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y silenciada, pp. 107-108, Madrid). Instrucciones concretas para el ataque a los cuarteles y el asesinato de los generales, jefes y oficiales Extracto de las circulares n.º 32 y 33 del Comité Revolucionario Español. “Una vez comenzada la lucha entre el grupo de choque-asalto y el personal del cuartel, el grupo de choque-ataque penetrará y se pondrá en contacto con el comité para poner en ejecución el plan de ataque del interior del cuartel”. “Los encargados del ataque a los generales con mando estarán constituidos por diez hombres, de los cuales dos llevarán pistolas ametralladoras. Hay que tener en cuenta que estos generales tienen dos ayudantes y un secretario. En consecuencia habrá que proceder al ataque en el propio domicilio (pabellón) de cada uno de ellos. La eliminación se llevará a cabo por tres hombres del grupo, encargados especialmente del general pero sin retroceder ante ningún obstáculo y actuando contra cualquier persona que se les oponga sin distinción de edad o sexo. El resto del grupo actuará según las circunstancias y, en lo que respecta a los ayudantes, de acuerdo con las instrucciones recibidas sobre cada uno”. “Los grupos de ataque contra los oficiales que se dirijan a los cuarteles estarán compuestos de forma análoga, pero será preciso tener cuidado que, como las fuerzas militares fascistas disponen de automóviles protegidos a disposición de los oficiales, los grupos de nuestros militantes deberían situarse en puntos estratégicos, armados y con automóviles para atacar de flanco, en los cruces de las calles, a los vehículos militares. El fuego se abrirá con pistolas ametralladoras”. “Desde el comienzo de la rebelión, grupos de militantes vestidos con prendas civiles o de asalto, detendrán a todos los jefes de los partidos políticos con el pretexto de su protección personal y seguirán con ellos las instrucciones dadas para la eliminación de los generales sin mando. Paralelamente, grupos uniformados, y también bajo el pretexto de la protección, procederán al arresto de los grandes capitalistas que figuran en el apéndice B de la circular n.º 32”. “Por otra parte, no se hará uso de la violencia, salvo caso de resistencia, y se exigirá la entrega de los saldos de sus cuentas corrientes y de los valores depositados en los bancos. En caso de falsificación se les aplicará la eliminación integral, incluso de sus familiares sin excepción alguna. Será conveniente que los grupos uniformados a los que se confía esta misión contra los grandes capitalistas les conozcan de forma precisa y busquen cómplices entre su servicio doméstico. Los chóferes y los sirvientes pueden ser de gran utilidad”. “Habrá que activar la instrucción de los movimientos de nuestras milicias, así como la de las armas de fuego para la buena disciplina y la eficacia en el empleo de estas armas, habituarles a cumplimentar sin la menor duda la misión encomendada a cada uno y hacerles ver las consecuencias de la traición”.
  • 16.
    RECORDEMOS Página 16 En el apéndice B de esta circular secreta n.º 32, de la que se aprehendió un ejemplar en el local del Comité Revolucionario de Tetuán, estaba contenida una relación de los grandes capitalistas en la que se incluía la de los propietarios de los principales medios de comunicación. Al final figura la siguiente frase: “En caso de resistencia estas personas deberán ser inmediatamente suprimidas, así como toda la familia sin excepción alguna. Si alguien movido por un sentimiento humanitario desea oponerse a la ejecución de esta orden, hará falta, a su vez, suprimirlo de inmediato”. A continuación, en anexos independientes, figuran varias instrucciones sobre el modo de organizar, diariamente, a la caída de la noche, la operación de guerrilla urbana. Una prueba de la determinación de llevar a cabo acciones salvajes semejantes a las propuestas en el documento trascrito, la dio el 19 de julio de 1936 la columna de cerca de trescientos mineros de la cuenca de Huelva, reclutados, encabezados y alentados por los diputados socialistas Luis Cordero Bell y Juan Gutiérrez Prieto y el dirigente sindicalista Antonio Cabeza, que en catorce camiones, de los cuales dos iban cargados con cincuenta cajas de dinamita, se dirigieron a Sevilla con intención de volar la Giralda, los puentes de Triana y San Telmo, la sede de la II Región Militar y varios edificios del Paseo de la Palmera. La operación se malogró a causa de las medidas preventivas adoptadas por el general Gonzalo Queipo de Llano. (José Díaz de Villegas, La paz española, p. 34, Editora Nacional, Madrid. Marcel Chaminade, Feux croisés sur l’Espagne, Editorial Denoël, París. Nicolás Salas, Sevilla fue la clave, Vol. II, pp. 409-418, Editorial Castillejo, Sevilla.) Medidas acordadas en la reunión del 16 de mayo de 1936 para llevar a cabo un alzamiento comunista en España y Francia simultáneamente en el mes de junio 1.º Trasladar la organización central de propaganda a la calle Montpellier n.º 85 de Marsella, al local designado con el nombre “Estudio internacional”. 2.º Provocar en las fechas indicadas una agitación mundial de carácter antifascista para demostrar de forma inequívoca la adhesión a este movimiento de toda la clase obrera. 3.º Designar, a tal efecto, un comité de enlace compuesto por Ventura, Comlin, Magne, Loupi, Soupovine, Basternier y Aznar, comité al cual convendrá adscribir a Loumoviov y Tourochoff, citados anteriormente. 4.º Organizar de modo sistemático en todas las ciudades españolas huelgas de carácter económico-social, a fin de darse cuenta del grado de penetración del sindicalismo revolucionario y de la capacidad de resistencia de las organizaciones. Varias de estas huelgas están ya preparadas en Madrid y provincias. 5.º Eliminar del poder a Casares Quiroga, bien por una votación hostil en el Parlamento o por otro procedimiento. Parece indicado renunciar al atentado personal porque Casares Quiroga está muy bien protegido. 6.º Atacar y desacreditar a los elementos directivos del partido Socialista tachados de reformistas o centralistas, tales como Prieto, Besteiro, etc. Esto deberá hacerse de forma pública y clamorosa. Si se aplaza el Congreso del Partido Socialista como desea la fracción prietista, provocar la ruptura de la UGT —Unión General de Trabajadores— con el Partido en los primeros días de junio, dando carácter oficial a la disidencia.
  • 17.
    RECORDEMOS Página 17 7.º Provocar huelgas en Asturias, Huelva y Bilbao, regiones especialmente apropiadas porque, en ellas, esos señores —Prieto, Besteiro, etc.—, así como González Peña, tienen influencia. 8.º Celebrar el 10 de junio próximo en Madrid una reunión en el local de la Biblioteca Internacional de Chamartín de la Rosa, calle Pablo Iglesias n.º 11, a la que están invitados Thorez, Cachin, Auriol, Fonchaus, Ventura, Dimitrov, Largo Caballero, Díaz, Santiago Carrillo, Guillermo Aznar, Antón, Pestaña y García Oliver. 9.º Encargar al comando n.º 25 de Madrid, compuesto por agentes de la policía gubernamental en activo, la eliminación de personalidades políticas y militares susceptibles de jugar un papel destacado en la contrarrevolución. Tres de las personas convocadas a la reunión de Chamartín el 10 de junio, a que hace referencia el punto 8.º, eran miembros permanentes del Bureau del Komintern de París: Thorez, Cachin y Díaz. Asimismo, en esa próxima reunión se ultimarían los detalles concernientes a la insurrección de Moscú; debería tener lugar también en Francia. De acuerdo con el programa previsto se trataba de sincronizar los dos movimientos, el de Francia y el de España, y a este respecto la llegada al poder del Frente Popular en Francia, ya instalado en España, ofrecía las condiciones más favorables. (Fernando y Salvador Moreno de Alborán y Reyna. La guerra silenciosa y silenciada, pp. 113-114, Madrid. Marcel Chaminade, Feux croisés sur l’Espagne, Editorial Denoël, París. Resoluciones del comité revolucionario francés y los delegados de la III Internacional y del Komintern, diversos estudios especializados). Preparativos en Francia para el alzamiento comunista Los preparativos en Francia para llevar a cabo un movimiento revolucionario simultáneo al de España eran análogos a los realizados, o en curso de realización, en España e iban encaminados tanto a crear el ambiente adecuado como a establecer las normas concretas para pasar a la acción. Las medidas para “preparar el ambiente” abarcaban diversos campos de actividad tales como el cine, la radio, libros y publicaciones. En este último aspecto el esfuerzo fue particularmente intenso, como indican los siguientes datos. Además de L’Humanité existían en Francia 39 periódicos comunistas regionales. Solamente en París aparecían o se distribuían regularmente 26 periódicos y revistas bolcheviques: Los documentos de la nueva Rusia, La Rusia de hoy, Literatura Internacional, La URSS en construcción, Escritos revolucionarios, La revista de Moscú, La Vanguardia, Regards, El camino de la felicidad, Nuestra juventud, La infancia, Mi camarada, La defensa (órgano del Socorro Rojo Internacional), La vida obrera, La lucha —órgano de los trabajadores sin Dios—, El despertar de los combatientes, El grito de los parados, Vigilancia, Los cuadernos de la antienseñanza proletaria, Paz y Libertad, La Tierra, El clamor de la Virgen de África —destinado a las colonias—, etc. A esta profusión de periódicos se suman cuatro revistas: La correspondencia internacional, La Internacional Comunista —edición francesa—, Los cuadernos del bolchevismo y Los archivos del agitador. Las fábricas importantes solían redactar sus propias publicaciones con arreglo al patrón de El Incorruptible —órgano de los obreros comunistas de la Renault. El estallido de la revolución en Francia —o complot contra las instituciones estatales, sociales y políticas y los sectores económicos— se dispuso para el día 12 de
  • 18.
    RECORDEMOS Página 18 junio de 1936, tras haber sido pospuesta la fecha del 1 de mayo a petición de los comunistas franceses por no estar material ni moralmente preparados. Las normas de acción o métodos preconizados para la conducción revolucionaria tanto en París como en Madrid son similares -establecimiento de listas de sospechosos barrio por barrio, calle por calle, casa por casa, órdenes de asalto a puntos preestablecidos, composición de los grupos de asalto, división de la capital y otras ciudades de importancia en zonas de actuación, establecimiento de los puntos de concentración, etc.— ya que revelan la identidad de su origen. Al igual que en Madrid, se había elaborado una lista de arrestos para llevar a cabo inmediatamente. Se componía de tres grupos: el primero, que debería ejecutarse sin demora, estaba formado por una quincena de personas que serían fusiladas; para el segundo y el tercero se preveía un procedimiento sumarísimo con un simulacro de juicio. El ministro del Interior francés se vio obligado a reconocer el 2 de febrero de 1937, ante el Senado, la existencia de este plan de ataque con todas las características distintivas que se reconocen en el preparado por el comité revolucionario en España. El cotejo de los documentos españoles y franceses es concluyente en cuanto a la identidad de su única dirección. El itinerario de las columnas en Madrid las hacía converger en la Puerta del Sol por las calles carretas, Montera, Mayor, Correos, Arenal, Preciados, Carmen, San Jerónimo y Alcalá. En París, la operación correspondiente desembocaba, a través de un triple dispositivo concéntrico, en el centro neurálgico de la ciudad, en una zona circunscrita a San Agustín, L’Etoile, el Trocadero, metro Pasteur y la glorieta de Sevres-Babylone y todo el barrio de los ministerios. (Jacques Bardoux: El complot del 12 de junio. Revista de París, 15 de agosto de 1936. Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna: La guerra silenciosa y silenciada, pp. 115-116, Madrid). Composición o estructura de la III Internacional Se conoce como la Tercera Internacional el conjunto de tres organismos integrados: la Internacional Comunista, la Internacional Sindical Roja y el Politburó. La primera organización dirigía el conjunto de partidos comunistas mundiales y su Comité Ejecutivo era el Komintern; la segunda organización encuadraba y dirigía las organizaciones sindicales controladas por los comunistas; la tercera organización se situaba en un plano superior a los otros dos organismos y su jefe, entonces Iosif David Vissarion Djugashvilli —también Iosif Vissarionovich—, alias Kochba, más conocido por Stalin, era el secretario general del partido comunista. Las tres se hallaban radicadas en Moscú. (Diversos estudios especializados) Recordemos (V) Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. En esta entrega se expone el sentido y la necesidad que motivaron
  • 19.
    RECORDEMOS Página 19 la instrucción de la Causa General y su publicación en extracto para conocimiento público, nacional e internacional, y no sólo de los directamente afectados; la acción criminal y devastadora de los revolucionarios en la provincia de Sevilla durante el tiempo que dominaron desde las instituciones y desde las calles; y un episodio enormemente revelador de la utilización de la propaganda (republicana o frentepopulista, decida el lector) para difundir y consolidar una mentira que buscaba encubrir, a su vez, la intención de ocultar unos hechos que se atribuían sistemáticamente al enemigo, y que perjudicarían al máximo, de llegar a conocerse, la estrategia sociopolítica interior y las relaciones internacionales del gobierno de la República y el proceso revolucionario emprendido por el Frente Popular. Causa General (la dominación roja en España) La Causa General, creada por decreto de 26 de abril de 1940, ratificado por el de 19 de junio de 1943, atribuye al Ministerio Fiscal, subordinado al Ministerio de Justicia, la honrosa y delicada misión de fijar, mediante un proceso informativo fiel y veraz —para conocimiento de los poderes Públicos y en interés de la Historia—, el sentido, alcance y manifestaciones más destacadas de la actividad criminal de las fuerzas subversivas que en 1936 atentaron abiertamente contra la existencia y los valores esenciales de la Patria. En el cumplimiento de su misión, la Causa General —que reviste carácter exclusivamente informativo— ejerce sus funciones investigadoras en aquella parte del territorio español que estuvo sometida a la dominación roja. La presente relación, que refleja, con carácter demostrativo y circunscrito, algunos de los resultados obtenidos, permite anticipar conclusiones evidentes: La contienda civil desarrollada en España desde el año 1936 hasta 1939, puso al descubierto toda la capacidad criminal de un Régimen político que afirmaba defender la libertad y proclamaba el respeto a los derechos inherentes a la personalidad humana. El Frente Popular, desde que asumió el poder a raíz de las elecciones de febrero de 1936 —falseadas en su segunda vuelta por el Gobierno de Azaña, asaltante del mando político—, practicó una verdadera tiranía tras la máscara de la legalidad e hizo totalmente imposible, con su campaña de disolución nacional y con los desmanes que cometía o toleraba, la convivencia pacífica entre los españoles. El Alzamiento Nacional resultaba inevitable y surgió como razón suprema de un pueblo en riesgo de aniquilamiento, anticipándose a la dictadura comunista que amenazaba de manera inminente. Ante el legítimo movimiento de defensa, el Gobierno rojo llevó su crueldad a extremos difícilmente imaginables, valiéndose de sus propios agentes oficiales — improvisados por aquel Gobierno ante la pasividad y repulsa casi unánime de las instituciones de Orden Público existentes— y dando rienda suelta a los bajos instintos de las turbas, armadas por el propio Gobierno, y de numerosos delincuentes comunes dotados igualmente de armas y de autoridad, extiende el terror por toda España sometida al marxismo. Durante mucho tiempos e suceden los asesinatos en masa, acompañados frecuentemente de ensañamiento y casi siempre de robo. La Religión es perseguida a muerte y la propiedad es socializada o simplemente expoliada. Los militares —aunque no hayan participado en el Alzamiento— son asesinados, por el único motivo de su profesión. La vida de toda persona residente en la zona marxista se encuentra a
  • 20.
    RECORDEMOS Página 20 merced del capricho de las checas o de cualquier miliciano, sin que la víctima pueda salvar su vida invocando unos antecedentes políticos liberales, siendo la clase media la que aporta mayor tributo de sangre. El Partido Comunista, inspirado desde el extranjero, es el verdadero árbitro de la política del Frente Popular. Este cuadro expresivo del comportamiento del Régimen vencido constituye una verdad histórica indiscutible. Pero, por si no bastase la notoriedad de tales hechos, la investigación realizada por los Magistrados del Ministerio Público, instructores de la Causa General, demuestra la criminalidad del Frente Popular ante el Mundo y ante la Historia con las máximas garantías de seriedad y certeza. No se insiste en el actual momento sobre casos ya expuestos y argumentos aducidos a su debido tiempo sobre la ilegitimidad, tanto en la obtención del Poder como en el abusivo ejercicio del mismo por el Frente Popular. La actual relación se dirige fundamentalmente a poner de relieve la criminalidad del referido conglomerado político durante la contienda civil española. Y representa un avance informativo, que se contrae únicamente a determinados aspectos y episodios representativos de especial interés, dedicando una preferente atención a Madrid, que como capitalidad de un Gobierno que pretendía ser legítimo y como sede del movimiento socialdemócrata, que solía blasonar de sensatez y moderación, habría hecho presumir en sus Autoridades y elementos políticos responsables una conducta más conforme al derecho de gentes. Los documentos y actuaciones que sirven de comprobación a las afirmaciones que la presente relación consigna, constituyen una mínima parte de la documentación y colecciones fotográficas obrantes en los Archivos ocupados por las Autoridades nacionales al ser liberada la que fue zona marxista, así como de aquellas declaraciones testificales de importancia prestadas ante los Organismos de orden judicial. (Nota explicativa en la edición de 1943. Causa General, la dominación roja en España, obra completa en el Archivo Histórico Nacional). *** Cuando se escribe el libro resumen Causa General (la dominación roja en España), en 1943, sobraba la teoría porque aún se vivía la era de los recuerdos. La imaginación suplía a la memoria y al intelecto, y por ello podemos conocer detalles del terror rojo. De cómo las instituciones, es decir, jueces y policías, eran sustituidos por asesinos que enseguida le cogían el gusto al olor de la sangre. Los relatos sobre las checas, la prisión policial de la Ronda de Atocha, las detenciones arbitrarias con violaciones, torturas, hurtos y asesinatos, no tenían motivo ideológico definido; peor, constituían el pan nuestro de cada día durante la democrática II República. El ensañamiento con el prisionero —hablamos de civiles— está relatado con tales pormenores que tras leer la obra se hace tan difícil la impasibilidad como la ecuanimidad. Existía un Régimen de campos de trabajo, menos conocidos que las checas, como el practicado, por ejemplo, en el de Omelles de Nogaya (Lérida) donde los milicianos —siempre socialistas, comunistas o anarquistas— descubrieron que uno de los prisioneros, Francisco Arias Antequera, natural de Madrid, era seminarista. Grave delito por el que empezó siendo maltratado alas 14 horas y “estuvo siendo golpeado, con ciertos intervalos, hasta la madrugada, en que expiró”. O el caso de la terciaria franciscana Sor Gertrudis Llamazares, atrapada en la portería del número siete de la calle Diego de León, “siendo conducida por los milicianos, en unión de una señora y de un sacerdote, ambos desconocidos, hasta un pinar de la carretera de
  • 21.
    RECORDEMOS Página 21 Hortaleza, en cuyo lugar, después de ser bárbaramente maltratados, fueron los tres atados al vehículo que, emprendiendo la marcha, los arrastró hasta el pueblo de Hortaleza al que llegaron ya muertos y completamente destrozados, siendo pisoteados y profanados los cadáveres por el vecindario”. No era una guerra, ni tan siquiera una guerra en la retaguardia. Era puro gansterismo, obra de mafiosos: de la mafia tenían el espíritu de rapiña pero sobre todo el odio a la excelencia o sencillamente a la bondad de corazón. En los cascos históricos de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, es imposible, aún hoy, andar más de quince minutos sin toparse con los escenarios de todo tipo de matanzas, más bien producto de mentes enloquecidas. Aunque ya se sabe: no es el loco quien se vuelve malo, sino el malo quien degenera en loco. Hombres y sociedades aún no han aprendido el dilema aristotélico: ¿Qué es democracia, lo que votan los demócratas o lo que preserva la democracia? Porque ambos principios pueden estar en contradicción, como demuestran, por ejemplo, la Alemania nacionalsocialista de los años treinta del siglo XX o la Argelia de los noventa también en el pasado siglo; o la Venezuela actual. En estos casos, y en otros semejantes, hombres libres votaron libremente a Gobiernos que pretendían (y pretenden) acabar con la libertad y por consiguiente con el Estado de Derecho. La respuesta al dilema aristotélico no puede ser otra que esta: La democracia no consiste, al menos no sólo, en que el pueblo elija a los gobernantes, sino en que el Estado respete los derechos individuales de las personas. La II República era un régimen democrático donde te podían matar por ir a misa o, como dicen muchas de las causas de los mártires de la República: “por ser un católico destacado”. ¿Qué era un católico destacado? Aquel que no ocultaba su condición de católico: el que acudía al templo, militaba e un sindicato cristiano o era miembro de Acción Católica o del Adoración Nocturna. Los desmanes, atentados, persecuciones, vejaciones o asesinatos no fue obra de “incontrolados”, como pretenden algunos para exculpar a los dirigentes políticos de la época. Y así lo constata este extracto de la Causa General. Las salvajadas, y esto es lo más grave, llevaron la firma de los partidarios de tan democrático Régimen, de los que constituían su cuerpo de apoyo, de los comprometidos con la II República, crecidos ante la inacción de las instituciones. ¿Quién fue más culpable de las matanzas, el que incendiaba monasterios y exhumaba cadáveres de religiosas y los exhibía en las calles o el presidente del Gabinete, Manuel Azaña, cuando miraba para otro lado o afirmaba que todos los conventos de España no valían la vida de un republicano? No eran incontrolados, no sólo por carecer de control, sino porque el matiz asesino estaba impreso en las junturas de un Régimen temeroso de los monstruos que había creado y que no podía controlar. La II República fue el precedente de la gran encrucijada, la gran batalla política del siglo XXI, resultado lógico del proceso intelectual de la modernidad y de su filosofía adosada: el relativismo. En esa batalla, una trinchera la forman aquéllos que creen en la verdad, la que sea, y, con ello, creen en el hombre; en la otra los que, por no creer en nada, sólo creen en el flujo de sus percepciones sensoriales inmediatas y transitorias. Por tanto, necesitan el veredicto de la mayoría para ahogar el vértigo metafísico que provoca el nihilismo y la esclavitud a la que les somete sus mudables deseos. La II República fue un régimen democrático que vulneró una y otra vez los derechos humanos individuales; un régimen de democracia liberal aparente, predispuesto a convertirse en una dictadura del proletariado; una tiranía de corte soviético.
  • 22.
    RECORDEMOS Página 22 Esta Causa General es sencillamente demoledora. En sus páginas encontrarán más motivos para la reflexión que para la satisfacción. Demasiados para ser negados, demasiada luz para hablar de sombras; pero también demasiada descripción para gozar de la lectura (Eugenio López Escribano, Prólogo a la edición de 2008 de Causa General, la dominación roja en España, Editorial Akrón, Astorga, León). *** Causa General (la dominación roja en España) es un libro difícil. Salió a la luz en 1943 ante la necesidad del Régimen del general franco de llamar la atención del mundo occidental en relación con la barbarie vivida en España en los años tristes de la Guerra Civil, y que estaba oculta por la tragedia que desde 1939 asolaba al mundo. Las cartas de la política internacional empujaban al Régimen al ostracismo y la repudia, quedando de este modo sus causas de origen relegadas al desconocimiento y el olvido. Este texto de referencia no es una elucubración más sobre algunos de los hechos, sino los hechos mismos; un breve resumen de una actuación judicial mucho más extensa, cuya documentación exhaustiva está al alcance de los ciudadanos de a pie, así como de los investigadores que lo deseen, en los estantes del Archivo Histórico Nacional. Nuestro más profundo respeto a las miles de víctimas de la barbarie, que no de la guerra, que aparecen en estas páginas. (Nota del editor, Causa General, la dominación roja en España, Ed. Akrón, 2008, Astorga, León). La huella del Frente Popular en Sevilla y su provincia Sevilla y su provincia fueron una de las zonas más castigadas durante el “bienio rojo”, años 1931 a 1933, que convirtió a ambas en pública denominación desde 1931 en “Sevilla la roja”, y luego por la represión del Frente Popular. Una larga serie de muertes violentas, atentados, atracos, persecuciones y todo tipo de alteraciones de la convivencia ciudadana así como de la vida privada, jalonan este periodo revolucionario en la capital hispalense y su provincia. No existía autoridad alguna, salvo la de las turbas sanguinarias, ni respeto por la vida y la hacienda de las personas. Desde el 18 de julio al 11 de septiembre de 1936, fecha en que fue tomada por las tropas de Queipo de Llano la última localidad en poder de las milicias del Frente Popular, se registraron oficialmente 476 muertes violentas. La mayoría de ellas, hay que subrayarlo, por fusilamientos precedidos de crueles tormentos, con especial ensañamiento en las personas de reconocida religiosidad, falangistas, sacerdotes y seminaristas. Sin embargo, nunca podrán contabilizarse los dramas humanos vividos por los familiares supervivientes de las víctimas mortales. Del total de personas asesinadas la inmensa mayoría fueron hombres, adultos y jóvenes. Los incendios, las profanaciones de tumbas, los saqueos y el expolio de centros públicos y de culto fueron otras muestras fehacientes de la barbarie. Los incendios sumaron 88; los saqueos 527; las obras de arte religioso destruidas, en total 1.840: 852 esculturas, 438 retablos, 280 pinturas, 183 objetos de orfebrería y 87 ornamentos. El objetivo único y manifiesto de las milicias del Frente Popular fue destruir.
  • 23.
    RECORDEMOS Página 23 En algunas localidades sevillanas un cartel bien visible en la plaza principal informaba del número de muertes (asesinatos) y los nombres de sus responsables, anunciados como un alarde, un mérito, una conducta ejemplar e imitable. (Nicolás Salas, La otra memoria histórica, pp. 285 a 296, Ed. Almuzara. Avance del informe oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones y violencias cometidos por las hordas marxistas en la ciudad y provincia de Sevilla, Archivo Histórico Nacional-Ministerio del Interior. Causa General, Ministerio de Justicia). La matanza de Arahal En Sevilla se produjo una gran conmoción al conocerse la noticia de que en Arahal (o El Arahal) —localidad a veinte kilómetros de la capital hispalense— todas las personas presas en el depósito municipal, en condiciones infrahumanas, fueron quemadas vivas. Tal horror produjo la visión de lo sucedido que un comandante de las tropas Nacionales, veterano de las guerras de África, enloqueció. Así lo refiere el diario La Unión en un escueto comunicado: “Las escalofriantes monstruosidades de la canalla marxista. En Arahal asaltan e incendian todas las iglesias y algunas casas particulares, y detienen y maltratan bárbaramente a medio centenar de vecinos, asesinando a uno en la puerta de su propio domicilio. Dieciocho logran escapar de la cárcel, pero veinte y cuatro, entre ellos una respetable señora y dos muchachos, casi niños, son rociados con gasolina y quemados vivos. El párroco, salvado milagrosamente de esta horrible muerte, dio la absolución a las víctimas. Un jefe de las fuerzas militares, acostumbrado a las escenas de guerra, se ha vuelto loco al contemplar el aterrador espectáculo (De nuestro redactor y enviado especial don Enrique Tello). *** En El Arahal (o Arahal) todo resulta pálido ante la realidad. No se concibe como seres humanos hayan podido perder de tal forma todo sentimiento, todo raciocinio, que puedan albergar tanta perversidad. Sólo puede explicarse, si es que hay explicación para crímenes tan inhumanos, como un caso de locura colectiva en el que los hombres se convierten en bestias (Enrique Tello Mazariego, La Unión, 24 de julio de 1936). (Nicolás Salas, La otra memoria histórica, pp. 285 y 294, Ed. Almuzara. Avance del informe oficial sobre los asesinatos, violaciones, incendios y demás depredaciones y violencias cometidos por las hordas marxistas en la ciudad y provincia de Sevilla, Archivo Histórico Nacional-Ministerio del Interior. Causa General, Ministerio de Justicia). El derribo del avión Potez de la embajada francesa. La valija delatora. Los días 8 y 9 de diciembre de 1936, las emisoras de radio y toda la prensa de la llamada zona republicana (o dominada por el Frente Popular) lanzaron con gran alarde propagandístico la noticia, avalada por los partes oficiales del Ministerio de la Guerra, del derribo “por aviones facciosos del avión correo que hacía el servicio de enlace entre Madrid y Toulouse”.
  • 24.
    RECORDEMOS Página 24 El suceso tuvo gran resonancia por el empeño de presentarlo como un ataque deliberado y criminal perpetrado por la aviación nacional contra un avión civil indefenso. Pronto, no obstante, aparecieron informaciones en la prensa internacional que ponían en duda la veracidad del hecho tal como se presentaba a la opinión pública por parte de las autoridades republicanas; y al final quedó esclarecido el suceso: fue una acción intencionada de la aviación republicana, ejecutada fríamente cumpliendo órdenes. Estas son las informaciones primeras que suministró el gobierno republicano (frentepopulista), vía el Ministerio de la Guerra: “A las 18 horas de hoy (8 de diciembre), cuando volaba sobre la provincia de Guadalajara, ha sido criminalmente atacado y derribado por la aviación fascista el avión correo que hacía el servicio entre Madrid y Toulouse”. El diario madrileño La voz, frentepopulista, al día siguiente, 9 de diciembre, abundaba: “El avión correo Toulouse-Madrid ha sido ametrallado por los trimotores fascistas”. “Alemania vuelve a disparar contra Francia”. “El avión francés, portador de insignias y marcas que acreditaban su nacionalidad y el aspecto inconfundible de un gran aparato de transporte de pasajeros sin armamento de ninguna clase, tuvo que resignarse a recibir las descargas de las ametralladoras facciosas, buscando al mismo tiempo un lugar de aterrizaje para poner a salvo la vida de sus ocupantes”. “Ametrallado bárbaramente tomó tierra con bastante violencia en Pastrana (Guadalajara), resultando heridos todos sus ocupantes, entre los cuales se halla el Dr. Henny, enviado a Madrid por la Cruz Roja Internacional. Con él venían otros cuatro pasajeros: los periodistas franceses Delaprée, corresponsal del diario Paris Soir y M. Chateau, de la agencia Havas, y dos señoritas que acompañaban en calidad de secretarias al doctor Henny” “Dos hombres componían la tripulación del aeroplano abatido por la caza rebelde: el piloto Boyer, cuya pericia y sangre fría salvaron la vida de las siete personas, y el radiotelegrafista Bougrat”. Poco iba a durar el equívoco. El diario parisino Le Jour, el 21 de diciembre y con la firma de su redactor J. Vilbert, publica un amplio y documentado reportaje. El periodista basa su información en las manifestaciones que le hicieron las hermanas Pelitas, las dos adolescentes que viajaban en el avión y que por razón de su edad no eran secretarias de M. Henny: “Poco después del mediodía del 8 de diciembre fuimos conducidas en el aeropuerto de Barajas al avión Potez 54 de la Embajada (francesa). El aparato, matriculado F-A000, ostentaba sobre el fuselaje la inscripción ‘Ambassade de France’. Era un aparato de apariencia comercial, sin torretas ametralladoras, sin lanzabombas ni escarapelas”. “Cuando llegamos al avión éste se hallaba ya ocupado por seis españoles que tuvieron que descender dejando sus puestos a los componentes de la nueva expedición. Despegue, subida a gran altura y, de repente, la aparición de un pequeño avión que empezó a disparar”. El historiador francés Jean Liron completa esta descripción: “Este avión, número 228, matrícula F-A000 pertenecía a la escuadrilla ministerial de Villacoublay y era un avión militar transformado (Código militar X-236). Habiendo suspendido Air France sus vuelos hacia España el 3 de diciembre de 1936 a causa de la guerra, el F- A000 aseguraría temporalmente el enlace Toulouse-Madrid. El avión fue, efectivamente, derribado el 8 de diciembre cerca de Guadalajara, a la caída de la tarde, por los pilotos soviéticos Chmelkov y Sakharov (o N. Shimelkov y G. Zajarov, según Andrés García Lacalle, Jefe de la Aviación Republicana en su libro Mitos y verdades, editado en México en 1973), pilotando biplanos Polikarpov I-15 “Chato”. El periodista Louis Delaprée fue la única víctima, gravemente herido y murió a consecuencia de las heridas el 31 de diciembre de ese mismo año 1936. El Potez sería recuperado y puesto de nuevo en vuelo después de su aterrizaje forzoso en Pastrana”.
  • 25.
    RECORDEMOS Página 25 Testigos del ataque y el aterrizaje forzoso fueron, entre otros muchos (toda la población de Pastrana aseguró que los aviones atacantes eran cazas republicanos), el franciscano Antolín Abad (por aquel entonces escondido, por lo que pudo ver el ametrallamiento pero no el aterrizaje forzoso) y el médico Francisco Cortijo (citado por Camilo José Cela en su obra Viaje a La Alcarria). Este es un extracto del testimonio del citado médico: “Después de rodar 4 kilómetros en diez minutos, encontramos el avión a unos 200 metros de la carretera de Fuentelaencina, bien visible en una suave hondonada cubierta de encinas y monte bajo. El avión capotado al tomar tierra estaba panza arriba, con las ruedas arriba; presentaba las hélices rotas y aproximadamente treinta impactos de bala en dos filas que agujereaban la cabina a ambos lados de la parte central, producidos por dos ráfagas de ametralladora de los cazas que hirieron a algunos viajeros y por suerte no tocaron al piloto. ”En el suelo, separados del aparato, semitumbados y abrigados, estaban todos los pasajeros más o menos heridos, muy nerviosos y reflejado el miedo en el rostro y recelando de las personas que llegaban. Los heridos de bala eran tres hombres jóvenes; cerca, dos niñas mayores, en la primera pubertad, con lesiones pequeñas, mientras los pilotos, absolutamente ilesos, atendían y animaban a todos después de sacarlos del avión y ponerlos en las mejores condiciones posibles. ”Habían hecho fuego recogiendo alguna leña, aumentando la fogata con un maletín de cuero del que aún quedaba sin quemar algún trozo y restos de cartulinas de fotografías, diciéndonos que lo habían quemado por el frío ambiental y porque su contenido no tenía importancia, lo que no convenció a nadie, aunque de momento n hubo más comentarios. Sin embargo, pude observar ciertas miradas de duda y recelo, no aceptando la explicación dada tan simplemente. Y tenía razón, pues las fotos quemadas eran muy importantes. Al lado de un herido, junto a su mano, se veían dos bolsas de lona fuerte, bien atadas con cordón y candado, como dos sacos de películas aunque más pequeños que, en realidad, era dos valijas diplomáticas. ”La noticia había sido trasladada a Guadalajara por telégrafo y después a Madrid, aunque creo que no era preciso ni necesario. Al poco tiempo, ya casi de noche, se organizó un buen jaleo en Pastrana pues empezaron a llegar coches de Guadalajara y Madrid, trayendo personajes, responsables y tipos de todas clases y cataduras que, con más o menos ínfulas, mandaban, inquirían o pedían noticias a unos y otros tratando de enterarse de lo ocurrido sin faltar detalle, y entre ellos venían algunos que buscaban algo más, algo muy importante y eran los dos sacos de lona que el médico herido (Doctor Henny, Delegado de la Cruz Roja), al fin, confiado, me entregó y yo escondí de momento, para más tarde, cuando tuve seguridad de a quién debía entregarlo, dárselo al Secretario de la Embajada francesa, dejando defraudados a todos los demás que lo deseaban. ”El contenido del maletín parece que estaba formado por un montón de fotografías tomadas en las calles y en las afueras de Madrid de las víctimas de los ‘paseos’ y asesinatos, y también de los militares profesionales fusilados. Las valijas diplomáticas no sé qué documentos contendrían pero debían ser del mayor interés para el Gobierno republicano puesto que fueron buscadas con el mayor afán. Parece ser que estos documentos y las fotos, de haberse publicado en Francia, habrían escandalizado en Europa y en todo el mundo. Está claro que con el derribo del avión se evitó todo esto”. En relación con este episodio, Félix Schlayer, Cónsul y encargado de negocios
  • 26.
    RECORDEMOS Página 26 de Noruega en Madrid, publicó en 1938 un libro titulado: Diplomat im roten Madrid (Diplomático en el Madrid rojo), que en España ha sido publicado recientemente por la editorial Áltera con el título Matanzas en el Madrid republicano. Su dramática experiencia al frente de la embajada de su nación queda reflejada en ambas obras y en estos fragmentos: “Un acontecimiento ocurrido en el mes de diciembre afectó al Cuerpo Diplomático y merece ser mencionado. El Delegado del Comité Nacional de la Cruz Roja fue llamado a Ginebra unos días antes de que se celebrará una sesión del Consejo de la Sociedad de naciones en la que Álvarez del Vayo (ministro de Estado del Frente Popular) pensaba desempeñar su habitual papel defendiendo a ‘Caperucita Roja’ o la “inocencia ultrajada”, y estigmatizando a los ‘lobos nacionales’. El Delegado tenía material probatorio principalmente de los asesinatos de presos en el mes de noviembre. El avión del Gobierno francés que pensaba utilizar para el viaje llegó a Madrid procedente de Toulouse sin impedimento alguno. Al día siguiente tenía que regresar el aparato con el Delegado y dos periodistas franceses (de la Agencia Havas y Le Matin). Por la tarde, otra persona que ejercía sus funciones en el Comité Internacional, se encontró con un francés a quien conocía y que desempeñaba un papel importante en el servicio de contraespionaje rojo en Madrid. Este le dijo que el avión no saldrá al día siguiente. “En efecto, a la mañana siguiente el avión tenía un ‘fallo’ de motor que no se manifestó hasta el mismo momento de arrancar, con lo cual, de hecho, no pudo salir. Los viajeros tuvieron que volverse a casa a esperar. Veinticuatro horas más tarde, reparada la ‘avería’, el avión emprendió el vuelo. Cerca ya de Guadalajara, o sea, a pocos kilómetros de Madrid, vino hacia él otro avión que al principio volaba en torno suyo trazando grandes círculos. Lleva los distintivos del Gobierno rojo. El francés lo saludó, como es habitual en estos casos, con un movimiento de alas arriba y abajo para darse a conocer, a pesar de que, por otra parte, llevaba grandes distintivos de la Aviación francesa y la inscripción ‘Embajada de Francia’. El avión rojo voló a su alrededor, se alejó, cambió otra vez el rumbo, volvió, voló por debajo del avión francés y disparó sobre él con sus ametralladoras, alejándose luego a toda velocidad. El piloto francés espantado —quien me hizo personalmente este relato— descendió inmediatamente para una toma de tierra forzosa. Sólo la cabina había sido alcanzada por los disparos. Tres de sus ocupantes resultaron heridos: uno de los periodistas murió a consecuencia de sus lesiones; al otro hubo de amputarse una pierna; el Delegado de la Cruz Roja, después de permanecer en cama cuatro meses, salvó, por lo menos, su vida. Pero los ominosos documentos no llegaron a Ginebra a tiempo para no poner en apuros a Álvarez del Vayo. Entonces resultó que se trataba de la ‘agresión criminal de un avión de los nacionales al avión diplomático francés’. Y esto fue lo que la indignaba prensa roja anunció al mundo”. El doctor Henny viajaba a Francia, primero, y a Ginebra después con la finalidad de informar a las autoridades de la Sociedad de Naciones de los crímenes que el Frente Popular (los republicanos, según muchos prefieren llamarlos) llevaba a cabo sistemáticamente en Madrid. Los dirigentes del frente Popular deseaban impedir el traslado de las pruebas y lo consiguieron derribando el avión. El diplomático Félix Schlayer fue acompañado por Henny en uno de sus viajes hasta las fosas donde yacían sepultadas las víctimas de las matanzas en masa y la víspera de salida del vuelo de Henny fue informado por un francés al servicio del contraespionaje republicano de que el avión “no podría” despegar al día siguiente. El
  • 27.
    RECORDEMOS Página 27 piloto del avión francés abatido ofreció su relato de los hechos al diplomático quien dedujo que el ataque perseguí impedir la salida de los documentos comprometedores, en realidad denunciadores, para el gobierno republicano frentepopulista. La misma impresión albergaba la embajada de Argentina, según el testimonio de Adelardo Fernández Arias. El encargado de negocios de Argentina, Edgardo Pérez Quesada, había acompañado a Schlayer y a Henny en su visita a una de las fosas comunes donde se daba deprisa y corriendo sepultura a las miles de víctimas de las sacas-matanzas de noviembre. El testimonio de la única víctima mortal del ataque al avión de la embajada francesa, Delaprée, relatado al corresponsal del Daily Express en Madrid, Sefton Delmer publicado en Trail Sinister, pp. 322 y ss., Londres, 1961). Cuenta Delaprée que Alexander Orlov, el jefe de la NKVD soviética en España, se había enterado poco antes del despegue del avión de las investigaciones de Henny y decidió impedir que éste llegara a Ginebra y las pusiera en conocimiento del Consejo de Seguridad de la Liga de Naciones. Esa imagen publicitada de una España “democrática y sola” víctima de la agresión fascista hubiera quedado anulada con la constatación documental de que la revolución soviética, auspiciada y sustentada por la Unión Soviética y el comunismo internacional, practicaba un genocidio ya experimentado en tierra rusa, persiguiendo, amenazando, deteniendo y asesinando a millares de personas tan sólo en Madrid. Orlov, en connivencia con las autoridades frentepopulistas, ordenó el ataque y derribo del avión diplomático. El día 10 de diciembre, neutralizada la publicación y difusión de los datos relativos a los asesinatos en masa de Paracuellos de Jarama, el republicano ministro de Estado, Álvarez del Vayo, representante ante la Sociedad de Naciones, intentó infructuosamente que este organismo internacional condenara a Alemania e Italia por haber reconocido como gobierno legítimo al de la España Nacional, presidido por Francisco Franco. El fracaso vivo motivado en gran medida por las noticias que, pese a todo, llegaban desde las diferentes legaciones diplomáticas en España confirmando los sucesos criminales dirigidos por el Frente Popular; y también porque las tropas nacionales habían llegado a la capital y se desplegaban de Sur a Norte a lo largo de la vertiente occidental. A los foros internacionales no llegó el impresionante informe sobre las matanzas de presos en Madrid, perpetradas masiva pero no únicamente entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, arrojadas las víctimas a las grandes zanjas abiertas principalmente en Paracuellos de Jarama, también en Torrejón de Ardoz, Aravaca y otras localidades del oriente madrileño. Pero, curiosamente, la sombra y el silencio con que entonces se envolvió aquel tremendo holocausto se ha extendido piadosamente a lo largo de los años por decisión cristiana heroica de la Hermandad de Nuestra Señora de los Caídos de Paracuellos de Jarama, encargada de la conservación y custodia, así como del culto religioso de aquel camposanto. (Felipe Ezquerro Ezquerro, El derribo del Potez de la embajada francesa sobre Pastrana, en Treinta y seis relatos de la guerra del 36, Legendi-AF Editores. César Vidal, La guerra que ganó Franco, pp. 251 a 254. Aportaciones documentales de José Antonio García-Noblejas, Francisco Cortijo, Louis Delaprée, Adelardo Fernández Arias, Félix Schlayer y Andrés García Lacalle). Recordemos (VI) Sigamos recordando lo que fue, lo que pasó y por qué sucedió; ya que la necesidad obliga. En esta entrega se pone de manifiesto el intento unificador de la
  • 28.
    RECORDEMOS Página 28 izquierda en torno al designio de la Komintern (Internacional Comunista); la vesania criminal en la provincia de Málaga durante la dominación frentepopulista (republicana o roja, a voluntad la denominación); la extensión del terror a sus promotores; la ampliación de los datos sobre la organización del asalto armado revolucionario a mediados de 1936; las torturas ideadas y desarrolladas en las checas; y las instrucciones socialistas para la sublevación armada en 1934. El objetivo de la unidad en la izquierda En marzo de 1936, las circunstancias favorecían la política de infiltración comunista dentro del socialismo, siguiendo consignas internacionales. El ala radical del PSOE encabezada por Francisco Largo Caballero, era un magnífico campo de cultivo. El 4 de marzo, el Comité Central del Partido Comunista fue muy claro al proponer la ruptura con el Frente Popular y “la instauración de la dictadura del proletariado en la forma de soviets (o sóviets)”, según carta publicada al día siguiente en el órgano de comunicación comunista Mundo Obrero. Como respuesta, el 19 de marzo, Claridad, diario de Largo Caballero y los bolcheviques del PSOE, publicaba un “Proyecto de reforma del Partido Socialista Obrero Español”. Se rechazaba en él la “ilusión” de que la revolución proletaria socialista pudiera llevarse a cabo “reformando el estado social vigente”, por lo que el único camino posible era el de “destruirlo de raíz”. ¿Cómo? “Por cualesquiera medios que fuesen posibles”, entre los que figuraba la “supresión de los Ejércitos permanente y el armamento general del pueblo”. El documento terminaba pidiendo la unificación del proletariado, y consecuentemente del Partido Socialista y el Comunista, con el que a tal fin ya se habían iniciado conversaciones. Este camino de la unificación ya estaba logrado en el mundo sindical y ahora procedía allanarlo en el de las respetivas Juventudes. El proceso de fusión lo patrocinaban, principalmente, el caballerista Julio Álvarez del Vayo y el agente de la Komintern Vittorio Codovila, alias “Medina”; actores subordinados serán el secretario de la Federación de Juventudes Socialistas, Santiago Carrillo, y el de la Unión de Juventudes Comunistas, Trifón Medrano. El dirigente socialista Luis Araquistáin escribiría posteriormente, en referencia a las reuniones que se celebraban en el domicilio de Álvarez del Vayo: “Fue allí donde se organizó el viaje a la Meca moscovita; y allí donde quedó convenido entregar al comunismo la Juventud Socialista, la nueva generación trabajadora de España”. El 4 de abril se firmaban las bases generales para la unión de las dos Juventudes, documento que publicaría Mundo Obrero. Al día siguiente se celebraría un gigantesco mitin en la Plaza de Toros de Madrid, donde una inmensa multitud protegida por milicianos uniformados aplaudió frenética las más delirantes exaltaciones de la violencia. Largo caballero, en su tono habitual, afirmó: “La clase obrera marcha a la dictadura del proletariado a pasos de gigante”; si puede “lo hará pacíficamente”; si no, “por encima de todos los obstáculos”. (Luis Araquistáin, El comunismo y la guerra de España, p. 9, Imprenta de Travailleurs Reunís, Carmaux, 1935. Juan Simeón Vidarte, Todos fuimos culpables, pp. 56 y 57, Tezontle, Méjico, 1973. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, pp. 160 y 161, Ediciones Encuentro, Madrid, 2007. Diario Claridad en las fechas citadas y posteriores).
  • 29.
    RECORDEMOS Página 29 La formación de un Ejército Rojo El PSOE dirigido por los bolcheviques, con la figura relevante de Francisco Largo Caballero al frente, aspiraba a contar con un ejército revolucionario. Para alcanzar sus objetivos, el PSOE y sus aliados precisaban una fuerza equiparable a un verdadero Ejército, por supuesto revolucionario o “rojo”, ya constantemente invocado durante las jornadas bélicas de la Revolución en Asturias. Iniciado el mes de abril de 1936, el afán de poseer esa milicia eficaz, aguerrida, bien armada y disciplinada, se hacía acuciante. El 2 de abril, Claridad, órgano de comunicación socialista al servicio de la facción bolchevique de Largo Caballero, había pedido la urgente constitución de las “milicias del pueblo”, que deberían organizarse “hasta la última aldea de España”. Se invocaba su necesidad: “Sólo si nos ven fuertes y resueltos nos respetarán”. El 10 de abril el comunista José Díaz puntualizaría: “Queremos una sola milicia. Ni camisas rojas ni camisas azules; una sola milicia que sea embrión del Ejército rojo de España”. Pero las milicias no se unificarían como los sindicatos y las Juventudes, aunque proliferasen. Los socialistas continuarían con sus milicias y su “Motorizada” y los comunistas con sus MAOC. Ni unos ni otros estaban dispuestos a debilitar sus grupos. (José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, pp. 161 y 162, Ediciones Encuentro, Madrid, 2007. Diario Claridad en las fechas citadas y posteriores). La CNT no quiere unirse al pacto PSOE-PCE-UGT En Zaragoza, el 1 de mayo de 1936, se inauguró un Congreso extraordinario de la CNT, dentro de cuyo temario figuraba el examen de la Revolución de Octubre (de 1934). El juicio emitido sobre aquella Revolución fue contundente: los socialistas la planearon como fruto de “su iracundia por haber sido arrojados del poder” (en las elecciones de 1933; detrás de ellos, al acecho y a la espera de recoger futuros beneficios, estaban Manuel Azaña y Lluís Companys. Si la UGT deseaba marchar unida con la CNT debería aceptar la doctrina de ésta, anarquista; es decir, “destruir completamente el régimen político y social que regulaba la vida del país”, y, en definitiva, establecer Comunas Autónomas Libertarias (el comunismo libertario), que administrasen la riqueza tras “la abolición de la propiedad privada, del Estado, del principio de autoridad y de las clases sociales”. Era el sueño por la unidad proletaria, deseo máximo de Largo Caballero, pero de imposible cumplimiento. El 13 de mayo, forzando la realidad al estilo socialista, en un discurso pronunciado en Madrid, Largo Caballero declaraba que costaría trabajo la unificación con la CNT pero que había que lograrla a toda costa: “Entonces no habrá en España ninguna fuerza, por muy armada que esté, que pueda con nosotros”. Días atrás se le había dado la respuesta: el 24 de abril Solidaridad Obrera, órgano anarquista, había escrito que el bolchevique Largo Caballero era “un dictador en embrión, que favorecería la hegemonía absoluta del Partido Socialista en el caso de una insurrección triunfante de la clase obrera”.
  • 30.
    RECORDEMOS Página 30 (Las sesiones de este Congreso de la CNT figuran en los números de Solidaridad Obrera, hasta el del 9 de mayo inclusive. José Peirats, La CNT en la Revolución Española, tomo I, pp. 117 a 133, Ed. Ruedo Ibérico, Paris, 1971. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, p. 162, Ediciones Encuentro, Madrid, 2007). La Málaga del Frente Popular Triunfante la revolución en Málaga, con los elementos más extremistas y sanguinarios del Frente Popular y añadidos excarcelados por delitos comunes adueñados de la situación y el destino de personas y bienes, en la capital y su provincia se cometieron toda clase de desmanes. Como prólogo, la famosa calle Marqués de Larios, en la capital malagueña, fue quemada por las turbas de un extremo a otro. A continuación y durante casi siete meses, hasta el 8 de febrero de 1937, la misma turba protagonizó el masivo asesinato de civiles (imposible de cuantificar el número exacto de víctimas debido a la desaparición de los cadáveres arrojados al mar y otros descuartizados o devorados por animales hambrientos), seleccionados por el mero hecho de ser consideradas “de orden”. Con todo, los crímenes más terribles se produjeron en los pueblos de la sierra. Todos los sacerdotes y monjas cayeron muertos sin piedad con los métodos empleados por los “monfíes” —bandoleros moriscos que solían actuar en cuadrillas; salteadores y criminales para los cristianos— de la guerra de las Alpujarras, que describe el cronista Luis del Mármol Carvajal en su famoso libro sobre el tema. Les quitaban la piel de las rodillas y les mantenían arrodillados antes de darles muerte arrojándolos a los pozos de cal viva. Llegado el Ejército Nacional a las puertas de Málaga la huida de dichos elementos y de parte de la población civil, engañada —que al cabo retornó al estar exenta de delitos de sangre— o cómplice con la barbarie, fue a la desbandada. *** El entonces alférez de navío Enrique Manera, comandante del submarino B-4 de la autodenominada Flota Roja, ha dejado escrito lo siguiente sobre los últimos días vividos por él en Málaga (hospitalizado), previos a la entrada de las tropas nacionales. “Uno de los hechos más trágicos de la conquista de Málaga fue la columna de fugitivos civiles que marchaban por la carretera hacia Motril. El capitán de navío don Pedro Recacho, que entonces era teniente de navío y mandaba parte de las baterías de 120 mm. del crucero Canarias, me contó hace tiempo que hicieron algún disparo a vehículos sospechosos pero que no dispararon sobre la columna de fugitivos. ”Estos llegaron destrozados a Almería y desde allí fueron trasladados en camiones a las poblaciones marítimas más cercanas. Yo estaba en aquellos días en Alicante y contemplé la llegada de los fugitivos de Málaga. Constituía un terrible espectáculo. Llegaban todos sucios y destrozados en verdaderos harapos; las mujeres con los niños en brazos. Los pequeños, como no habían sido lavados, llevaban la poco ropa pegada a la piel despidiendo un mal olor terrible. El aspecto del conjunto era de gitanería. ”La gente de la ciudad los contemplaba con horror. Fueron tratados al principio con humanidad, pero con miedo, pues sus aspectos no eran nada tranquilizantes, pues tenían fama de haber cometido toda clase de tropelías. La
  • 31.
    RECORDEMOS Página 31 verdad que, al poco tiempo de estar allí, los que se quedaron refugiados en la zona se comportaban desvergonzadamente y, como ladronzuelos y abusones, desaparecieron poco a poco, negándose los alicantinos a admitirlos. Su presencia no era de fugitivos de guerra sino de malhechores huidos, en contraste con los tranquilos, trabajadores y limpios alicantinos. ”Recuerdo que al mismo tiempo que vi a estos desgraciados, pasó con dirección a Almería una columna de camiones llevando una Brigada Internacional con muy buen aspecto militar, limpios y aseados, y que contemplaban a los fugitivos con verdadero horror. ”Esta huida masiva estaba justificada por el temor a que los nacionales tomaran represalias por los horrores cometidos en Málaga con increíble salvajismo. ”Yo estuve allí en los días que precedieron a la conquista de Málaga, hospitalizado por las heridas recibidas en un bombardeo, y unas enfermeras —que eran unas buenas chicas— me contaban los “paseos” que se habían llevado a cabo aquella noche. Algunas de ellas habían tropezado con más de 20 cadáveres, muchos de mujeres a las que se perseguía con verdadera saña. Recuerdo que una vez oí gritar por los pasillos: ¡Hemos cogido a la marquesita! No sé de quién se trataba, pero la desgraciada, que estaba escondida, cayó en poder de sus asesinos que la trataron como puede suponerse. ”Los crímenes cometidos en Málaga y su provincia y la saña demostrada por los asesinos justifican la enorme columna de fugitivos, entre los que figuraban muchos de aquellos energúmenos de ambos sexos. Nada semejante ocurrió en otras ciudades liberadas donde las columnas nacionales eran recibidas como tales liberadoras y, en general, los habitantes se quedaban en sus casas. ”Por todo ello, los que románticamente y de buena fe se quejan de las represalias y juicios llevados a cabo por los nacionales después de la toma de Málaga, desconocen u olvidan el cúmulo de hechos delictivos y los salvajes horrores a que fue sometida Málaga en los meses de dominio anarquista y marxista”. (Testimonio de Enrique Manera Regueyra, citado en La guerra silenciosa y silenciada, Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna, Volumen III, pp. 1547-1548, Madrid, 1998. Archivo Histórico de la Armada. Expediente Colomina. Fernando y Salvador Moreno de Alborán y de Reyna, La guerra silenciosa y silenciada, Volumen III, pp. 1478-1479, Madrid, 1998). El terror también alcanza a los que lo fomentan y practican Los anarquistas habían comenzado a denunciar los métodos brutales (el terror) utilizados por el Frente Popular desde el verano de 1936 (aunque ellos tardaron un año en protestar). La misma palabra e idéntico concepto, “terror”, pasará de boca en boca de los socialistas a partir de 1938. En el Archivo Largo Caballero se guarda la denuncia del comisario político de la Zona Centro, el socialista Piñuela: “Una organización caciquil que maneja los ascensos y los castigos. Un sistema de terror que no se detiene ni ante la eliminación de los elementos disconformes, que después figuran en los partes como culpables de haber intentado pasarse a las filas enemigas”. Piñuela se refería al Partido Comunista, evidentemente. La presión comunista sobre el conjunto de fuerzas del Frente Popular era brutal; aunque consentida y quizá potenciada por elementos socialistas de relieve como Largo Caballero y Negrín.
  • 32.
    RECORDEMOS Página 32 A finales de marzo de 1938 varios líderes socialistas se reúnen en casa de Juan Negrín, presidente del Gobierno. Julián Zugazagoitia, ministro de Gobernación, le espeta: “¡Basta de comedia, don Juan! Nuestros camaradas en el frente están siendo asesinados porque se niegan a aceptar mandos comunistas”. Negrín contesta con el convencional pero terriblemente cierto argumento de la necesidad: el concurso soviético es imprescindible para sostener la guerra. Y Negrín desea por encima de todo mantener viva la guerra prolongándola hasta que se tornen favorables las circunstancias, pese a quien pese, suceda lo que suceda en su propio bando. Sucede esta declaración de sumisión al poder comunista a la vez que los comunistas han emprendido una campaña de aniquilación política contra Indalecio prieto, a la sazón ministro de Defensa, para destituirlo acusándole de derrotismo. Lo consiguen en breve. El 5 de abril de 1938 se constituye el segundo gabinete Negrín. El cambio sustancial es que el propio presidente del Gobierno, Juan Negrín, toma el control de la cartera de Defensa, que incluye también al SIM (servicio de información militar). Las carteras claves de la represión, Gobernación y Justicia, fueron asignadas a dos socialistas de tendencia pro soviética: Paulino Gómez y Ramón González Peña. Paulino Gómez había sido delegado de Orden Público en Cataluña tras los sucesos de mayo de 1937. Ramón González Peña, significado opositor a Largo Caballero en la UGT. Otro destacado socialista, bolchevique y hombre de confianza de Moscú, Julio Álvarez del Vayo, ocupa el ministerio de Estado (asuntos exteriores), al que vuelve. Los comunistas siguen reservándose las carteras de captación entre la clase obrera, Agricultura y Trabajo. Forma parte de este segundo gabinete Negrín un anarquista y se mantiene a varios republicanos, entre ellos y en Hacienda a Méndez Aspe, elemento de absoluta confianza de Negrín y, según todos los testimonios, pieza clave de los manejos financieros del presidente del Consejo de Ministros. Es el gobierno que Negrín elige para afrontar el epílogo de la guerra, resguardado de las críticas y las adversidades en su delirio resistente, expoliador y de obediencia al poder comunista. (Julián Zugazagoitia, Guerra y vicisitudes de los españoles, Librería española, París, 1968. Indalecio Prieto, Yo y Moscú, p. 38, Madrid, 1955. Indalecio Prieto, Convulsiones de España, pp. 27 y ss. Oasis, México, 1968. José Javier Esparza, El terror rojo en España. Epílogo: el terror blanco, pp. 329-331, Áltera, 2007). ----------------------------- Ampliación del contenido de las informaciones confidenciales (circulares secretas) números 3 y 22, previamente publicados en la cuarta entrega Informe confidencial n.º 3. Instrucciones y contraseñas Con objeto de controlar debidamente los últimos detalles del movimiento, desde el próximo tres de Mayo sólo podrán cursar órdenes los agentes de enlace, que se entenderán entre sí por medio del cifrado “E.M.M. – 54 – 22”. Los jefes locales deberán dar verbalmente las órdenes al Comité. La contraseña general es: 1-2 en 1:Orden de comenzar la movilización.
  • 33.
    RECORDEMOS Página 33 2-1 en 2: Orden de comenzar el movimiento. 2-2 en 1: Orden de comenzar el asalto a los puntos determinados. 2-3 en 5: Apresamiento general de contrarrevolucionarios. 2-3 en 3: Movilización sindical. 2-5 en 4: Huelga general. 2-6 en 5: Actos de sabotaje, voladuras de líneas férreas. 1-3 en 2: Aplazamiento del movimiento. Del 1 al 10: Orden de aprovisionamiento. 10-0: La organización está a punto. 0-0: Cierre de fronteras y puertos. 1-1: Ejecución de los que figuren en las listas negras. Todas estas órdenes se darán en días víspera del movimiento 10 de Mayo o 29 de Junio a las doce de la noche desde la estación emisora instalada en la Casa del Pueblo de Madrid, cuya longitud de onda es casi igual a la de Unión Radio de Madrid. Organización de Madrid. Se divide en los siguientes radios: A-B- Chamartín de la Rosa, depósito de la Casa del Pueblo de este punto. C y D- Cuatro Caminos: Depósito en el Círculo Socialista de la barriada. E y F- Distrito de Palacio: Depósito en la imprenta de Mundo Obrero. G y H- Distrito de la Universidad: Depósito en la redacción de El Socialista. I y J- Distrito de la Latina: Depósito en el Círculo Socialista del distrito. K y L- Distrito del Hospicio: Depósito en la Casa del Pueblo Secretaría 1, 2, 5, 7. M y N- Distrito de la Inclusa: Depósito en la Agrupación Socialista. Ñ y O- Distrito de Pardiñas: Depósito en Castelló n.º 19, Garaje. P y Q- Distrito del Sur: Depósito en Asociación Socialista de Vallecas. R y S- Carabancheles: Depósito en los Círculos Socialistas. T, U, V, X, Y, Z: Centro de Madrid: Depósito en la Casa del Pueblo, Secretarías números 2, 4, 6, 8 y del 10 al 20 y el salón terraza. Plan a seguir en Madrid: El comienzo del movimiento lo señalarán cinco petardos que estallarán al anochecer. Inmediatamente se simulará una agresión fascista al centro de la C.N.T. declarándose la huelga general y sublevándose en el interior de los cuarteles los soldados comprometidos. Los radios comenzarán a actuar, encargándose los T, U, V de la toma del palacio de comunicaciones, Presidencia y Guerra. Los distritos asaltarán las comisarías y los X, Y, Z la Dirección General de Seguridad. Un radio especial compuesto exclusivamente de ametralladoras y bombas
  • 34.
    RECORDEMOS Página 34 de mano irá al Ministerio de la Gobernación atacándolo por los itinerarios siguientes: Carretas, Montera, Mayor, Correos, Paz, Alcalá, Arenal, Preciados, Carmen, San Jerónimo. Los radios actuarán con 50 células de 10 hombres cada una y en las calles de segundo y tercer orden y con dos células solamente en las calles de primer orden y paseos. Las órdenes son de ejecución inmediata de los detenidos antirrevolucionarios. Lo revolucionarios del F.P. serán invitados a secundar el movimiento y en caso de negarse a ello los expulsarán de España. *** Informe confidencial n.º 22 Se confirman las fechas 11 de Mayo o 29 de Junio para la iniciación del movimiento subversivo según el resultado de las elecciones de Presidente de la República, según se indica en el informe anterior. SOVIET NACIONAL.- Presidente = Largo Caballero. Comisario del Interior = Hernández Zancajo, socialista. Id. Exterior = Luis Araquistáin, socialista. Id. Trabajo = Pascual Tomás, socialista. Id. Instrucción = Eduardo Ortega Gasset, del Socorro Rojo Internacional. Id. Agricultura = Zabalza, socialista. Id. Hacienda = Julio Álvarez del Bayo, socialista. Id. Guerra = Teniente Coronel Mangada. Id. Marina = Jerónimo Bujeda, socialista. Id. Ejército Rojo = Francisco Galán, comunista. Id. Ferrocarriles = Álvarez Angulo, socialista. Id. Industria = Baraibar. Id. Comercio = Vega, del Socorro Rojo Internacional. Id. O.P. = José Díaz, comunista. Id. Propaganda y Prensa = Javier Bueno, socialista. Id. Justicia = Luis Jiménez Asúa, socialista. Asesor de la Presidencia = Ventura, delegado de la III Internacional. La Plana Mayor del movimiento estará constituida por Largo Caballero, Hernández Zancajo y Francisco Galán. Los enlaces de la forma siguiente: (citados en la 4.ª entrega). MILICIAS.- Se dividen en tres clases, según la misión que tienen asignada: Las de Asalto.- Cuya función es ofensiva. Las de Resistencia.- Cuya función son los servicios complementarios. Las Sindicales.- Cuyo motivo es la huelga general. El número aproximado de estas fuerzas en toda España es: (citado en la 4.ª entrega. El número de las fuerzas sindicales se desconoce). El número aproximado de armas que tienen son: Armas largas de todas clases: 250.000. Pistolas ametralladoras: 30.000. Ametralladoras: 250. Dinamita para equipar a 20.000 hombres.
  • 35.
    RECORDEMOS Página 35 La organización de resistencia tiene solamente armas cortas. MANDO GENERAL DE LAS MILICIAS.- Jefe Superior = Santiago Carrillo. Jefe Euzkadi = Fulgencio Mateos, de Bilbao. Id. Castilla = Luis Azcázaga y Bruno Alonso. Id. Extremadura = Nicolás de Pablo. Id. Andalucía = Fernando Bolaños. Id. Asturias = Graciano Antura. Id. Cataluña = Miguel Valdés. Id. Levante = Sapia. Id. Galicia = Fernando Osorio. Id. Aragón = Castillejos. Id. Baleares y canarias = No tienen. RADIOS Y CÉLULAS.- Las Radios se componen de mil hombres y las Células de 10 y el Jefe. ZONAS DE ASALTO.- Son: Madrid, Asturias, Extremadura, Cataluña, Andalucía, Galicia, Alicante, Santander, Zona Minera y Fabril de Vitoria, Pasajes y Mondragón en Guipúzcoa, Murcia, Barruelo, Reinosa y Logroño. El resto de España es zona de resistencia. (La ampliación de las instrucciones es meritoria tarea del historiador don Francisco Pilo, quien ha investigado en archivos nacionales y extranjeros, particulares y públicos, la memoria confidencial de los dirigentes socialistas y comunistas del periodo expuesto. Página: http://franciscopilo.blogspot.com). Algunos métodos de tortura en las checas Nos referimos a las torturas bajo techo, a cubierto, al margen de miradas curiosas, casuales, incómodas, testificales o acusadoras; sin ser exhaustiva su enumeración. Las checas eran centros de detención, retención y aislamiento (en menor medida directamente el asesinato), presididos por la violencia y la codicia. En ellos se practicaba la represión física, intelectual y moral, estando el preso completamente indefenso ante la arbitrariedad de su captura, trato vejatorio y cruel, la rapiña de los objetos que portara encima y el encierro indefinido e incomunicado. Las checas contaban con diferentes celdas ideadas para la tortura física tanto como psicológica; a lo que se unía la falta de higiene, el frío y la escasez de alimentos. Veamos significativos ejemplos de celdas. —Las celdas armario consistían en tres estructuras de madera de aproximadamente 50 centímetros de ancho por 40 de profundidad; el techo era de madera corrediza, regulable en altura para obligar al preso a permanecer encogido y con la cabeza inclinada; en el fondo había un saliente inclinado de 13 centímetros y a una altura de 65, para que el preso se pudiera apoyar pero no sentarse. —Las celdas confesionario consistían en una serie de pequeños departamentos sin techo ni puertas y con una cortina a la entrada; con un potente reflector se enfocaba al prisionero para interrogarle. —En la celda nevera, o la nevera, el detenido era sometido periódicamente a duchas de agua helada. —En la celda de castigo las paredes y el mobiliario estaban inclinados; el preso era sometido a un juego de luces con la finalidad de trastornarlo psíquicamente. —El huevo era una celda ovalada o circular de un metro y veinte
  • 36.
    RECORDEMOS Página 36 centímetros de diámetro. —La celda diabólica tenía el suelo estaba cubierto de ladrillos verticales, colocados en forma de la letra T, que impedían arrodillarse, sentarse o pasear, obligando al prisionero a permanecer en pie o apoyado contra la pared o a desplazarse dando pequeños saltos con los pies torcidos; no había cama, únicamente un asiento de un metro de altura adosado a la pared, también inutilizable (salvo a fuerza de flexionar los brazos mientras se aguantara) porque estaba inclinado y era liso. Una variante de esta celda tenía las paredes pintadas con figuras geométricas de colores muy vivos. Otra variante presentaba una cama inclinada en tal grado que el agotado caía a un suelo de cemento rallado, resquebrajado y lleno de aristas destinado a herir el cuerpo. —Se construyeron celdas con tejados de vuelta que producían eco o resonancias; se instalaba un metrónomo que funcionaba constantemente ocasionando trastornos mentales. —En otras celdas se aplicaba la luz como tortura principal; al prisionero se le sentaba y ataba adaptándole un mecanismo metálico alrededor de los ojos que le impedía parpadear; a continuación se encendía una luz durante el tiempo de permanencia de la víctima provocándole alteraciones visuales entre otras relacionadas con la tortura. Todas las celdas eran de dimensiones inhumanamente reducidas. Además de las celdas propiamente dichas, existían unas salas de tortura especializada. —La silla eléctrica consistía en el armazón metálico del asiento de un coche conectado a unos hilos conductores, por vía subterránea, del fluido eléctrico. Los torturados eran sometidos a lentas quemaduras. Una variante empleada era la del casco eléctrico, donde dos electrodos instalados en un secador de cabello producían convulsiones. Además de los padecimientos imaginables, se añadía el provocado por un foco potente que durante todo el proceso iluminaba a la víctima. —Otra tortura física habitual consistía en colgar al detenido por los pies de una argolla, de manera que la cabeza se sumergía dentro de un recipiente con agua; las víctimas tenían que mantenerse flexionadas para evitar ahogarse. Las porras de perdigones y los látigos solían acompañar la puesta en escena del tormento. (Indagaciones del periodista e historiador César Alcalá en diversas obras: Las checas del terror, Ed. Libros Libres, Madrid, 2007. Las checas de Barcelona, Ed. Belacqua, Barcelona, 2005. Persecución en la retaguardia, Ed. Actas, Madrid, 2001. Causa General: Testimonios, Akrón, Astorga (León), 2008. Ilustraciones del periodista gráfico boliviano Reque Merubia, “Kemer”. Cualquier fuente de la época, nacional o frentepopulista (republicana), que por un motivo u otro, denunciador o burlesco, informaba al respecto. César Vidal: Checas de Madrid, Ed. Carroggio-Ed. Belacqua, Barcelona, 2003. José Javier Esparza, El terror rojo en España. Epílogo: el terror blanco, ED. Áltera, Barcelona, 2007. César Vidal, Paracuellos-Katyn, Ed. LibrosLibres, Madrid, 2005. Félix Schlayer, Matanzas en el Madrid republicano, Éd. Áltera, Barcelona, 2005. José María Fontana, Los catalanes en la guerra de España, Grafite Ediciones, Baracaldo (Vizcaya), 2005. Entre otras, numerosas y bien documentadas, fuentes.
  • 37.
    RECORDEMOS Página 37 El trato en las checas Se afirma que donde más brutalmente actuaron los chequistas fue en Barcelona. Es cierto en cuanto al refinamiento criminal empleado en las checas del SIM (Servicio de Información Militar, creado por el socialista Indalecio Prieto, sobre el que se explicitará en próximas entregas). No obstante, en las checas madrileñas comunistas y socialistas se emplearon también procedimientos que en barbarie y saña en nada desmerecían a las de Barcelona y las de Valencia. Por ejemplo, en la madrileña checa de la calle Alonso Heredia, número 9, en la Guindalera, se dispusieron técnicas siniestras perfeccionadas tales como aplicaciones de hierros candentes y arrancamiento de uñas de las manos y los pies; en esta checa se llegó a asesinar a los detenidos disparándoles en una habitación destinada al efecto. En numerosas checas madrileñas, principalmente en las comunistas y socialistas, compitiendo entre ellas, inferían a las detenidas ultrajes a su honor; muchos de los cadáveres de las muchachas y mujeres que fueron conducidas a las checas y posteriormente fusiladas (algo habitual) presentaban signos de violación. El procedimiento era tan simple como salvaje: si la detenida, más joven o menos joven, no respondía como esperaban sus captores o no confesaba de plano lo que ellos dictaban o no entregaba sus joyas o no delataba a familiares, allegados o conocidos, se las golpeaba bárbaramente a medida que eran despojadas de sus prendas; una vez desnudas, hecha o no la confesión a gusto del “tribunal”, si apetecía, uno tras otros los milicianos abusaban de ellas en presencia de la propia familia, el marido o el novio si habían sido igualmente detenidos. En el turno de Valencia, y dentro de este sumarísimo repaso, “una de las especialidades” era la de introducir al detenido en una habitación inundada de agua, donde debía mantener flexionado el cuerpo, durante un prolongado periodo de tiempo; hasta treinta y seis días, martirio suficiente para provocar la muerte o lesiones de por vida en la columna vertebral y el aparato excretor. A los chequistas de Valencia les gustaba cometer sus atrocidades, su infinidad de crímenes parejos a los de sus “hermanos frentepopulistas” en la playa, dejando luego de consumadas las acciones los cadáveres sobre la arena, o bien trasladando a las víctimas mar adentro en una lancha en la que los asesinaban a balazos o los arrojaban directamente al agua tras herirlos con arma blanca. Fueron numerosos los cadáveres devueltos por el mar a las playas de la capital valenciana y a los pueblos cercanos. Las checas de Barcelona fueron montadas por elementos rusos, para seguir ejercitando lo aprendido desde 1917 a todos cuantos fueron “seleccionados” para la tortura. En realidad, las checas son una invención soviética exportada a la sometida España del Frente Popular. Tan rápida, despavorida ciertamente, fue la huida de los chequistas barceloneses que no les dio tiempo a desmontar los aparatos de tortura, quedando expuestos al conocimiento público de la ciudadanía y los periodistas extranjeros que seguían la retaguardia de los frentepopulistas (republicanos o rojos, la denominación que se prefiera) y la vanguardia de los nacionales. (Mismas fuentes que en el capítulo anterior) -----------------------------
  • 38.
    RECORDEMOS Página 38 Instrucciones socialistas para iniciar la sublevación armada contra la república en 1934. Instrucciones preliminares. Dada la extensión de estas instrucciones, y porque quiero agradecer y destacar el ímprobo esfuerzo histórico de don Francisco Pilo, remito al lector a la siguiente dirección que corresponde, genéricamente, a su espacio y, en concreto, al citado documento. Instrucciones: Dada la extensión de estas instrucciones, y porque quiero agradecer y destacar el ímprobo esfuerzo histórico de don Francisco Pilo, remito al lector a la siguiente dirección que corresponde, genéricamente, a su espacio y, en concreto, al citado documento. Instrucciones http://franciscopilo.blogspot.com/2007/12/memoria-histrica-golpe-de-estado-del.html Recordemos (VII) Recordemos aquello que fue y por qué sucedió. Esta entrega recoge la matanza de civiles en la ciudad de Castellón por parte de los frentepopulistas en retirada; una descripción de lo acaecido en la localidad pacense de Castilblanco, la nochevieja de 1931; una semblanza de la dirección y actividad del Servicio de Investigación Militar (SIM); y una conversación entre José Antonio Primo de Rivera y el escritor, y entonces cronista parlamentario, Josep Pla en la tertulia del diario El Sol. Noche de venganza en Castellón Hubo dura lucha en las calles de Castellón. La existencia de focos de resistencia marxista determinó las distintas vicisitudes pasadas por la capital desde el primer asalto nacional en la tarde del día 13 (de junio de 1938), hasta su definitiva pacificación en las últimas horas de la jornada siguiente. A las siete y media de la tarde (del 13) alcanzaban las primeras casas de la ciudad (Castellón), siendo recibidos por la población civil con grande entusiasmo. Se produjo entonces en el interior de la población un movimiento de tropa marxista que había de alterar durante todo el día siguiente la tranquilidad de la ocupación. Por la carretera de Benicasim presionaba el grueso de la 83 División, y la fuerza roja que resistía a la entrada de Castellón, hacia el paso a nivel, realizó un repliegue sobre el casco urbano, reocupando los barrios Noroeste y Oeste, desconociendo que por la zona de El Grao había ya entrado fuerzas nacionales. En medio del casi vacío momentáneo, de la confusión general y de la retirada de al menos buena parte de los soldados del Ejército Popular (día 13 de junio de 1938, al atardecer), las gentes han salido a la calle a esperar a las tropas amigas, llenando los balcones con colgaduras. Seguramente llegan hasta ellas (las calles) algunos destacamentos de la 83 División; son las siete y media de la tarde y la población los recibe con el máximo entusiasmo, que se correrá hacia otros barrios de la ciudad. Y es entonces cuando se producirá la tragedia. Los marxistas que se replegaban ocuparon los barrios Noroeste y Oeste,
  • 39.
    RECORDEMOS Página 39 generalizándose una lucha entre calles de la que fue principal víctima la gente pacífica e indefensa. La emoción de sentirse liberados había lanzado a gran parte de los habitantes a manifestaciones de entusiasmo en el preciso momento en que en su repliegue los marxistas llegaron a la ciudad. Cuando el tiroteo se generalizó en las calles, la población civil se refugió en los subterráneos abiertos para la protección contra bombardeos, dejando muchos balcones y casas adornados con la bandera nacional. Esto enardeció el odio de la desesperación marxista y como venganza contra los indefensos ciudadanos, las hordas en derrota cometieron en esa noche del trece al catorce de junio toda clase de asesinatos y violencias: lanzaban granadas contra los refugios, sacaron de ellos más de doscientas cincuenta personas y las fusilaron en las tapias de la Casa de Beneficencia, saquearon y desvalijaron las viviendas. Pero de poco les sirvió tal violencia. A la noche (del 14) quedó totalmente pacificado el casco urbano. El día 15 a las nueve de la mañana el grueso de las fuerzas del Cuerpo de Ejército de Galicia entraba en Castellón y desfilaba ante su jefe el general Aranda. La población civil, después de tan recios sobresaltos, parecía despertar de un largo sueño. El espectáculo era el de todas las grandes poblaciones liberadas a lo largo de la guerra: suciedad, hambre y entusiasmo indescriptible. La multitud vitoreaba a los soldados. Los camiones de la propaganda nacional hacían sonar los himnos en sus altavoces. Llegaban los transportes del Auxilio Social. Las mujeres llevaban a los niños nacidos durante el periodo rojo para que los bautizasen los capellanes que entraban con la tropa. (Luis María de Lojendio, Operaciones militares de la Guerra de España, pp. 516 a 518. José Manuel Martínez Bande, Monografías de la Guerra de España: n.º 12. Servicio Histórico Militar, pp. 132 a 133. José Antonio vaca de Osma, La larga guerra de Francisco Franco, p.312, Ed. Rialp.) Los sucesos de Castilblanco La Guardia Civil, en la difícil y sacrificada tarea de hacer respetar las leyes sin el apoyo del Gobierno, se descubre como el más serio obstáculo para la violencia marxista y se convierte en el principal objetivo de odio de dirigentes y masas extremistas. La angustia social se cernía en el campo. La situación en éste oscilaba entre la usura, el absentismo, las siempre adversas condiciones meteorológicas y la miseria general, más proclives las desgracias en las zonas meridionales y extremeñas de España. Escribió Gil Robles: “Todo ello creaba un problema pavoroso, que ni preocupaba a los Gobiernos ni interesa al capitalismo industrial.” No era sólo Gil Robles quien opinaba así. En la sesión de las Cortes del 15 de septiembre (de 1931), Indalecio Prieto hablaba de “la angustia inmensa, del espectáculo terrible de cientos de miles de hombres” que estaban parados en Andalucía y las regiones densamente agrícolas; con el temor de que tal panorama se extendiera a las regiones industriales, dando origen a “éxodos de miseria”. Y un tercer personaje, Santiago Alba, ex ministro de la Monarquía y ahora radical lerrouxista, agregaba: “La situación económica es delicadísima, grave, y pavoroso el porvenir inmediato. Pronto los obreros vendrán a las puertas de esta Cámara a pedir trabajo”. Se habían creado una Comisión técnica y unas Juntas encargadas de estudiar la Reforma Agraria, mas ésta no se vislumbraba por parte alguna. Nada debe extrañarnos, por eso, que las huelgas catastróficas y la situación de revuelta de los
  • 40.
    RECORDEMOS Página 40 meses de septiembre y octubre se prolongasen en noviembre y diciembre, con actos terroristas y agresiones a la Guardia Civil, contra la que predicaban no sólo los comunistas y los anarquistas sino los propios afiliados al partido en el poder, Izquierda Republicana, de Manuel Azaña, y los socialistas en torno al PSOE. Estas predicaciones socialistas alcanzarían sus voces más altas y excitantes en tierras de Badajoz. Castilblanco, el último día del año 1931, por lo tanto a los pocos meses de proclamada la II República, es un trágico aviso de lo que se prepara en España. La población, excitada por diputados socialistas, organiza una manifestación, a pesar de haber sido prohibida por las autoridades gubernativas. En cumplimiento de su deber, sale a la calle el Cabo Comandante de Puesto de la Guardia Civil con tres guardias. Intentaban los guardias civiles, en forma correcta, hacer desistir a los manifestantes de su actitud sediciosa, y entonces, de manera inopinada, pero tan unánime que demuestra la premeditación, el populacho se lanza sobre ellos. Atropellados por la multitud, caen al suelo, donde son heridos con toda clase de armas y machacados con piedras. El General Sanjurjo, Director General de la Guardia Civil, acudió al entierro, y al ver los cuerpos mutilados de los guardias, manifestó que: “Ni en Monte Arruit, en la época del derrumbamiento de la Comandancia de Melilla, los cadáveres de los cristianos fueron mutilados con un salvajismo semejante. Hubo mujeres que bailaron ante los restos mutilados de las víctimas.” El diario ABC publicó la noticia el 1 de enero con impresionantes fotografías. La portada tenía la imagen de una anciana con estas palabras: “También los guardias civiles tienen madre”. Por todos los indicios, el PSOE se situaba, en algunas de sus facciones, frente al propio Gobierno y contra el régimen republicano. Sin duda, la lucha contra la organización rival anarquista no era fácil, y el peligro de perder las bases, cierto. Por eso había que predicar también la revolución agraria total, ir tan allá como el que más. Mientras tanto, el crimen, en vez de encontrar la general repulsa que era de esperar, es desvirtuado e incluso justificado por los dirigentes izquierdistas y marxistas. El diputado del Bloque Republicano-Revolucionario, José Antonio Balbontín, dijo en las Cortes: “La Guardia Civil está siendo de hecho en este momento un elemento de perturbación social; no basta con quitarle las armas de largo alcance ni con variar el Reglamento; en este momento de sobrexcitación social, la mera presencia de un piquete de la Guardia Civil enfrente de una manifestación obrera o campesina no es la garantía del orden: es la llama incendiaria.” En el Gobierno había a la sazón tres ministros socialistas, pero ello no frenaba a su partido (el PSOE), que provocaba y defendía las agresiones contra las fuerzas de orden público que cumplían las órdenes del mismo Gobierno del que formaban parte. Resultaba tan escandalosa la campaña de difamación desatada contra la Guardia Civil, que el propio Presidente del Consejo de Ministros, el dirigente izquierdista Manuel Azaña, hubo de exclamar en las Cortes: “Cualquiera diría que en Castilblanco ha sido la Guardia Civil la que se ha excedido en el cumplimiento de su deber, y no deja de pasmar que cuando cuatro infelices guardias han perecido en el cumplimiento de su deber, se ponga precisamente a discusión el prestigio del Instituto, como si hubieran sido estos guardias, no los muertos, sino los matadores.”
  • 41.
    RECORDEMOS Página 41 Azaña, que era consciente de que sobre la República pesaba una amenaza muy seria de desbordamiento por la izquierda, adelantándose a otros políticos aludió entonces al “oro de Moscú” como si fuera la acción soviética la que movía los hilos. Pero no fue muy lejos por esta línea: era consciente de que no podía contar con otros apoyos que los que vinieran de la izquierda. A pesar de estas palabras, la reacción del Gobierno fue destituir al General Sanjurjo. Los acusados por el crimen de Castilblanco comparecieron ante un Consejo de Guerra; pero las peticiones del Ministerio Fiscal, seis penas de muerte y seis cadenas perpetuas, no prosperaron. Una mujer denominada “la Machota”, que se había distinguido en la provocación de la agresión y en el ensañamiento de los cadáveres, fue totalmente absuelta. (Servicio Histórico de la Guardia Civil. Ponencias sobre La Epopeya de la Guardia Civil en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, capítulo II, pp. 21 y 22. José María Gil Robles, No fue posible la paz, p. 42. José Manuel Martínez Bande, Los años críticos, pp. 53 y 54, Ediciones Encuentro. Luis Suárez Fernández, Franco, crónica de un tiempo, p. 203, Ed. Actas. Ricardo de la Cierva, Historia actualizada de la II República y la Guerra de España, 1931-1939, p.51, Ed. Fénix.) El servicio de investigación militar (SIM) El Servicio de Investigación Militar (sus siglas SIM) fue creado por el socialista Indalecio Prieto Tuero, el 9 de agosto de 1937. Era un cuerpo de policía política con misiones de información, espionaje y contraespionaje junto a las de represión política e ideológica, detenciones y actuaciones arbitrarias al servicio de los intereses de sus promotores. En toda España se contaban aproximadamente 6.000 agentes. Desde sus comienzos la actuación del SIM derivó hacia el órgano legalizado de persecución y represión política, usualmente utilizado en tareas de seguridad más que en las de espionaje. La tarea principal era la de perseguir a los disidentes ideológicos, a los enemigos potenciales o reales de la Unión Soviética, de su líder máximo Stalin y, en general, a todas aquellas personas que no acataran la voluntad de Moscú. También, y a la vez, la persecución, aislamiento y detención de los desafectos a la causa frentepopulista, a la revolución marxista, catalogados como fascistas o de ideología conservadora: gentes de orden, empresarios, religiosos y creyentes practicantes, profesionales liberales, comerciantes, estudiantes, etc. El SIM se le escapó de las manos a Indalecio Prieto, como reconoce en Cómo y por qué salí del Ministerio de Defensa. Intrigas de los rusos en España: “En el decreto de creación del SIM —que redacté yo mismo, porque no quise seguir de manera esclava el proyecto que me fue entregado— hay un artículo —el segundo— por virtud del cual los nombramientos de todos los agentes del SIM corresponden exclusivamente al ministro de Defensa Nacional. Ésta era una garantía que previsoriamente quise establecer. Nadie podía ser agente del SIM si no estaba en posesión del carné que llevara por duplicado la firma del Ministerio. ”Nombrado (el comunista) Durán jefe de la Demarcación del Ejército del Centro, designa él por sí y ante sí, sin facultades para ello, a los agentes que habían de estar a sus órdenes, que, en número de algunos centenares eran comunistas y sólo cuatro o cinco socialistas, excluyéndose además a los socialistas que interinamente, y a propuesta del Ministerio de la Gobernación, desempeñaban entonces la misma
  • 42.
    RECORDEMOS Página 42 misión. Me encontré ante un caso intolerable, por lo cual, alegando, y con fundamento, que me faltaban mandos en el Ejército volvieran a sus antiguos puestos, y así hice retornar a la función militar al comandante Durán.” A causa de esta destitución, un técnico ruso del Servicio de Información visitó a Indalecio Prieto para exigirle la reposición de Durán en la jefatura del SIM de Madrid. Esta escena ocurrió en Valencia. Sigue Prieto en sus memorias: “Preocupado por el nombramiento del nuevo director del SIM, caí en la desgracia de designar al teniente coronel Uribarri, socialista desde mucho tiempo. Al poco de posesionarse del cargo, Uribarri me dijo: Soy hombre leal y quiero proceder lealmente con usted. Vengo a decirle que Fulano de Tal (el segundo entre los directivos rusos de estas actividades técnicas, no el que había roto conmigo, sino su lugarteniente) me ha citado a una entrevista que se verificó anoche en una calleja oscura, dentro de su automóvil, y dicho señor me invitó a que me entendiera directa y constantemente con él, a espaldas de usted, a lo cual me negué. —Así se debe proceder —le dije, y le di las gracias. Uribarri, hombre cuyo desequilibrio se había acentuado a causa de trabajos enormes al frente del SIM, donde permanecía cuatro o cinco días sin dormir, cambia de conducta, no sé por indicación de quién. Advierto que el SIM ya no obedece mis órdenes. Uribarri se entendía con quienes le había requerido antes a entenderse con ellos a espaldas mías. Éste es uno de los incidentes que yo he tenido con los rusos, sin arrepentirme, por procurar que el SIM no fuese un instrumento suyo, como lo había sido la Dirección General de Seguridad, para ciertos sucesos que nos han creado.” *** El decreto del Ministerio de Defensa Nacional por el que se creaba el SIM (Servicio de Información Militar), dice así: A lo largo de nuestra lucha se ha podido descubrir la existencia de varias organizaciones que los facciosos utilizan para el espionaje y el sabotaje, organizaciones creadas y dirigidas por elementos extranjeros previamente establecidos en España para servir los designios de sus países con respecto a nuestra Patria. Esos descubrimientos han evidenciado la necesidad de montar servicios de contraespionaje, de los cuales están provistos todos los ejércitos modernos y de los que nosotros carecemos en absoluto. En virtud de lo expuesto, de acuerdo con el Consejo de ministros y a propuesta del Ministro de Defensa Nacional, vengo en decretar lo siguiente: Art. 1.º Se crea en el Ministerio de Defensa Nacional el Servicio de Investigación Militar, que tendrá por misión combatir el espionaje, impedir actos de sabotaje y realizar funciones de investigación y vigilancia, acerca de todas las fuerzas armadas dependientes de dicho Ministerio.
  • 43.
    RECORDEMOS Página 43 Art. 2.º El Servicio de Investigación Militar dependerá directamente del ministro de Defensa Nacional, a quien corresponde además de un modo exclusivo el nombramiento de Jefes, Inspectores y Agentes del referido Servicio, cuyos carnets llevarán la firma y el sello del Ministerio. Art. 3.º Todos los miembros del Ejército de Tierra, Marina y Aviación, cualquiera que sea su graduación, así como el personal de la Subsecretaría de Armamento y el resto de los funcionarios del Ministerio de Defensa Nacional están obligados para cuando ello fueran requeridos por Agentes del SIM a prestar a éstos cuantos auxilios necesiten. Art. 4.º Los funcionarios del SIM serán considerados como Agentes de la Autoridad con todas las prerrogativas que a éstos correspondan. Art. 5.º Los funcionarios del referido Servicio estarán facultados especialmente para la detención de elementos militares. Art. 6.º Las denuncias que, sobre espionaje, sabotaje o cualquier irregularidad peligrosa relativa a las fuerzas armadas, recibieren las autoridades civiles deberán ser comunicadas por éstas, sin demora, al Ministerio de Defensa Nacional para que el SIM se encargue de su esclarecimiento. Art. 7.º Se autoriza al ministro de Defensa Nacional para dictar las disposiciones reglamentarias que exige el desarrollo del presente Decreto, manteniendo secretas las que por su naturaleza no deban ser publicadas. El SIM se constituyó en una policía política, de obediencia comunista (marxista revolucionaria) de represión y persecución de todo a quien consideraran contrario a sus objetivos y que no se doblegara de buenas a primeras a los imperativos del Gobierno frentepopulista de inspiración soviética. Escribe Domènec Pastor Petit: “El SIM fue estructurado con jerarquía y disciplina militar, a pesar de que sus componentes no siempre fueran vestidos con uniforme. Inicialmente había de ser, al menos en teoría, una unidad de combate secreto contra los espías y los saboteadores del interior, y asimismo con tentáculos infiltrados en la zona enemiga y en el extranjero. Es decir, actividades de espionaje y contraespionaje. La realidad, sin embargo, se reveló bien diferente, ya que degeneró, desde un primer momento, en un órgano de represión política, más utilizado en tareas de seguridad que en las de espionaje, y con desvelo u obsesión exclusivos y centrados en la persecución de disidentes ideológicos, enemigos potenciales o reales de Stalin y, de hecho, de todos aquellos que no se doblaran a la voluntad de Moscú.” *** Al principio se encargó la jefatura del SIM a Ángel Díaz Baza, militante socialista. A finales de 1937 lo sustituyó Prudencio Sayagües, antiguo miembro del FUE (Federación Universitaria Española) sustituido por Manuel Uribarri Barrutell, miembro de la Guardia Civil, que en el año 1938 huyó a Francia con la fortuna conseguida en los saqueos. También fueron miembros del SIM: Santiago Garcés Arroyo (escolta de Indalecio Prieto y uno de los que fueron a detener a José Calvo Sotelo en al noche del 12 al 13 de julio de 1936, y al cabo asesinarlo), Maxim
  • 44.
    RECORDEMOS Página 44 Schneller (jefe de la Sección Extranjera), Ángel Pedrero García (segundo jefe de la checa dirigida por el socialista Agapito García Atadell) y Gustavo Durán (músico, militar y diplomático de obediencia comunista). Hacia finales de 1937, con el curso de la guerra virando hacia la derrota para la República del Frente Popular, se acentuó la pugna entre el SIM y la creciente Quinta Columna, alcanzando en Cataluña la cifra de 1.200 fusilados, ejecuciones llevadas a cabo en el castillo de Montjuïch (o Montjuic) con la anuencia de las autoridades catalanas y del Gobierno de la República que daba el enterado. *** Cuenta José Peirats: “Las mazmorras del SIM eran cárceles disimuladas en el interior, a veces, de mansiones palaciegas, rodeadas de verjas y pobladas de jardines. El pueblo español llamaba checas a toda clase de prisiones secretas. En los primeros tiempos, las checas del SIM eran tenebrosas, instaladas en antiguas casas y conventos. El régimen de torturas que en ellas se aplicaba era el procedimiento brutal: palizas, con vergajos de caucho, seguidas de duchas muy frías, simulacros de fusilamientos y otros tormentos horrorosos y sangrientos. Los consejeros rusos modernizaron esta vieja técnica. Las nuevas celdas eran más reducidas, pintadas de colores muy vivos y pavimentadas con aristas de ladrillos muy salientes. Los detenidos tenían que permanecer de pie continuamente, bajo una potente iluminación roja o verde. Otras celdas eran estrechos sepulcros de suelo desnivelado, en declive. Tenerse en pie implicaba una tensión completa de nervios y músculos. En otras reinaba una oscuridad absoluta y oíanse en ellas sonidos metálicos que hacían vibrar el cerebro. Los interrogatorios tenían lugar en salones decorados casi artísticamente. Los esbirros preguntaban pausada y atropelladamente, con mansedumbre, con autoridad o con sarcasmo, alternativamente, durante la misma sesión, según el efecto que deseaban. Contrastes tan estudiados desplomaban moral y materialmente a la víctima. Los recalcitrantes eran encerrados en la cámara frigorífica o en la caja de los ruidos o atados a la silla eléctrica. La primera era una celda de dos metros de altura, en forma redondeada; al preso se le sumergía allí en agua helada, horas y horas, hasta que tuviese a bien declarar lo que se deseaba. La caja de los ruidos era una especie de armario, dentro del cual se oía una batahola aterradora de timbres y campanas. La silla eléctrica variaba de la empleada e las penitenciarías norteamericanas en que no mataba físicamente.” *** Agustín Guillamón describe la actuación del SIM: “El método rutinario del SIM; su objetivo cualquier militante de la CNT o del POUM, o cualquier descontento en las Brigadas Internacionales o en las propias filas estalinistas; delitos eran la lectura de un diario o una hoja clandestina. ”Entrar en una checa significaba estar sometido continuamente durante semanas o meses a interrogatorios y torturas. El ingreso en la Prisión Modelo (pero sobre todo en la Prisión del Estado) suponía el fin de las torturas y una cierta garantía de ‘no desaparecer’, como tantos otros trabajadores que jamás salieron de una checa. ”Las actividades del SIM se dirigieron en muy pocos casos contra las escasa organizaciones fascistas que habían sobrevivido a la represión revolucionaria de julio
  • 45.
    RECORDEMOS Página 45 de 1936, ya que su principal actividad fue la represión del movimiento obrero y de las minorías revolucionarias. El POUM, los bolchevique-leninistas y Los Amigos de Durruti pasaron a la clandestinidad antes de que apareciera un decreto que los declarase ilegales. Todos esos militantes, junto con los grupos de anarquistas contrarios al colaboracionismo, eran el blanco predilecto del SIM. ”El número de asesinatos de la represión estalinista sería incalculable, aunque dispusiéramos de una lista exhaustiva de los asesinatos en las checas y en los campos de trabajo, porque muchos de los trabajadores que habían sido liberados tras largos meses de prisión eran enviados al frente, a unidades con mandos estalinistas que tenían orden de eliminarlos. En esta tarea destacaron las unidades de Líster (Enrique Líster) y de El Campesino (Valentín González).” Con respecto a los integrantes del SIM en Cataluña, el mismo autor refiere: “Los rasgos comunes del agente del SIM: joven ambicioso, forastero ajeno a la realidad social y cultural catalana, sin demasiados conocimientos políticos ni convicciones ideológicas, sádicos e incapaces pero con una obediencia ciega a sus superiores. ”Suelen ser de origen burgués, elegantes y bien vestidos, siempre con mucho dinero, producto de los porcentajes que se les acuerda sobre las requisas realizadas, lo que les permite llevar un tren de vida disoluto y absolutamente escandaloso en una sociedad que padece hambre y miseria.” El SIM conjugó la técnica y el terror para llevar a cabo su política represiva. *** El terror bárbaro ejercido por los anarquistas y demás criminales que dominaban Cataluña, fue sustituido por el terror cruel y científico importado en España por los hombres de la GPU (Gosudarstvennoe Politicheskoe Upravlenie), la policía política de la Unión Soviética denominada Dirección Política del Estado. Los que organizaron y dirigieron el terror del SIM en Cataluña fueron principalmente rusos, con algunos otros extranjeros comunistas que ya habían hecho su aprendizaje en la URSS. Todas las personas detenidas por los agentes del SIM, cuando no se trataba de casos especiales, eran trasladadas al Departamento de Interrogatorios. Cuando al final del interrogatorio los agentes creían que los detenidos habían confesado absolutamente todo lo que ellos conocían, eran puestos en libertad o bien mandados a campos de concentración, a construir fortificaciones o se les asesinaba cuando no era posible enviarlos a los Tribunales Populares. Pero cuando los verdugos del socialista Juan Negrín (ministro de Hacienda y posteriormente Jefe del Gobierno) creían que los apresados no habían confesado todo cuanto sabían eran trasladados al Departamento de Torturas, donde quedaban sometidos a varios procedimientos hasta que llegaban a declarar lo que pretendían los agentes del SIM. Como todas estas penalidades inventadas por los técnicos rusos eran pocas, se añadió el hambre y la falta de vestuario. Todo esto, junto con la suciedad más lamentable, terminaba con la resistencia de los detenidos. Por toda alimentación se les daba una taza de caldo de legumbres una vez al día con 150 gramos de pan, aunque no siempre figuraba el pan en la dieta.
  • 46.
    RECORDEMOS Página 46 Cuando los detenidos salían de las cárceles del SIM eran trasladados a los campos de concentración donde, con la misma carestía de alimento y ropa, se les destinaba a la construcción de fortificaciones. Si alguno de los cautivos lograba escapar, entonces, como medida disuasoria para el resto, se mataba a los cinco anteriores y posteriores a él que aparecían en la lista general del campo de concentración. En ocasiones también se hacía una selección entre los considerados más amigos del huido, quienes después de haber sido sometidos a un bárbaro interrogatorio también eran fusilados. Entre los documentos que se obtuvieron tras la liberación de Barcelona, se encontró un informe de la Dirección general de Prisiones anunciando que era tal el estado de los detenidos por falta de alimentación y vestuario, que si no se ponía remedio inmediato todos estaban condenados a morir. En uno de los campos de concentración se registró un promedio de dos muertos diarios por hambre y frío. Para completar la barbarie de terror con que Negrín y los soviéticos dominaban Barcelona, dos días antes de la entrada de las tropas nacionales, el SIM ordenó que se evacuase a todos los detenidos. No fue posible dada las premuras de los que escapaban, por lo que se realizó una selección de presos, procediéndose a la evacuación de 800 de los 2.000 detenidos en la cárcel Modelo y 175 de los 500 en la cárcel-checa de San Elías. (Indalecio Prieto, como reconoce en Cómo y por qué salí del Ministerio de Defensa. Intrigas de los rusos en España y convulsiones de España, Imprimimerie Nouvelle, París, 1939. Domènec Pastor Petit, La cinquena columna a Catalunya (La quinta columna en Cataluña). (1936-1939), Galba Edicions, Barcelona, 1978. José Peirats, La CNT en la revolución española, Ediciones Madre Tierra, Cali, 1988; Los anarquistas en la crisis política española, Editorial Alfa Argentina, Buenos Aires, 1964. Agustín Guillamón, La NKVD y el SIM en Barcelona. Algunos informes de Gerö (“Pedro”) sobre la guerra de España, Balance, en Cuadernos de historia del movimiento obrero, n.º 22, Barcelona, noviembre 2001. César Alcalá, Las checas del TERROR, pp. 64 a 69, 73 y 79, Ed. LibrosLibres, Madrid, 2007.) ----------------------------- Conversación entre José Antonio Primo de Rivera y Josep Pla En la redacción del diario El Sol, allá por los años treinta, se organizaba una tertulia antes de cenar, a la que asistía lo que José Ortega y Gasset llamaba “la masa encefálica de la nación”; tales componentes de la inteligencia viva eran: Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno, Ramiro de Maeztu, Salvador de Madariaga, Américo castro, Ramón Pérez de Ayala, Eugenio Montes, Pedro Mourlane Michelena, Manuel Aznar y algunas veces José Antonio Primo de Rivera. En una ocasión en la que estaba presente en la tertulia, Josep Pla, a la sazón cronista parlamentario en Madrid, tuvo un encuentro con José Antonio, futuro fundador de Falange Española, que transcribe en su obra Darrers escrits (Últimos escritos). “Un día me dijo José Antonio Primo de Rivera: —Usted es catalán. Todo lo que sé lo aprendí leyendo en la Biblioteca de Catalunya, siendo mi padre capitán general de su país... Le habrán dicho —continuó— que yo quiero hacer un partido como el fascista italiano o el nacionalista alemán. Todo esto es falso. Yo pretendo hacer un partido de este país, patriota, unido y eficaz. Éste sería mi ideal.
  • 47.
    RECORDEMOS Página 47 —¿Y cómo va su partido? —Va regular. En esta península todo es regular. —¿Cuál es su máximo problema en este momento? —Creo que yo no debería dirigir el movimiento que se está formando. Yo soy muy pobre, un abogado sin pleitos y un fracasado sentimental, pero creo que el movimiento lo debería dirigir una persona que no fuera hijo de un general, que no tuviera un apellido y un título nobiliario. —Aznar me ha dicho que es usted muy sentimental. Que cuando le dan un disgusto o lo da, queda usted muy pasmado y debilitado. En esta clase de política hay que pasar por encima, pasar... —¿Tiene usted interés por mi política? —Muy poco, escaso. Su movimiento es vitalista, ilusionista, iluminista, complejo, febricitante. Yo soy un pequeño propietario rural, lo seré cuando mueran mis padres. Lo que me obsesiona es la contribución que cada trimestre pone el Estado, que es un Estado sin eficacia. Yo soy partidario de la época boba que implantó Cánovas (Antonio Cánovas del Castillo) después de la locura liberal y anárquica y del carlismo del siglo pasado. A mí me convendría la paz, la calma, la inanidad... —Cánovas, en su inanidad, murió asesinado. Yo seré detenido y... —una pausa. —Diga, diga... —No, es hora de ir a cenar con estos intelectuales tan académicos, agudos e insignificantes”. Josep Pla remata el recuerdo de esta conversación, tan sugerente en la lejanía, con esta coletilla: “El señor Primo de Rivera es una de las personas que conocí en Madrid más elegantes, cultivadas, apasionadas y desplazadas. Siempre que hablé con él me produjo un efecto extraordinario”. (Josep Pla, Darrers escrits, Tomo 44 de las Obras Completas de J. Pla, pp. 174- 175. Juan Maciá Mercadé, 6 de octubre de 1934: Prólogo barcelonés a la Guerra Civil. Las once horas del Estat Catalá. Epígrafe: El periodista Josep Pla y el diputado que comprendía a Cataluña. Tomado de Revisión de la Guerra Civil española, pp. 98 y 99, Ed. Actas.) (Seguirá) Escrito por Miguel Ángel Olmedo http://www.esunmomento.es/contenido.php?recordID=186 http://www.esunmomento.es/contenido.php?recordID=193 http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_10.htm#5 http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_11.htm#7 http://bitacoras.rebeliondigital.es/Bitacora_Es_un_momento_13.htm#2