El documento habla sobre recordar la promesa de amor entre el yo y Dios. Resalta que debemos recordar que somos luz y llevar esa luz a los demás. Al alejarnos del deseo nos acercamos a Dios y vencemos la fuerza posesiva que destruye la unidad de la vida. Recuerda que somos uno en el amor y que todo ocurrirá en el momento justo cuando cumplamos nuestra promesa y podamos encontrarnos libres de ataduras.