LA REALIDAD
                                                                                              Por: Jonathan Herrera



Vamos directo al punto.
Sabemos que existe el bien y el mal, en donde el mal es dirigido por el diablo, y el bien por
nuestro Dios Poderoso, Jehová. Y existe una lucha constante entre el bien y el mal, donde
el mal quiere llevarse consigo a todos los que pueda para ser destruidos con el, porque bien
sabe que sus días están contados y no le queda mucho tiempo de vida.
Y pareciera que nosotros vivimos nuestras vidas ignorando esto, y no puede seguir así,
tenemos que dimensionar en que posición estamos como creación de Dios., tenemos que
darnos cuenta que el mal va hacer lo que sea para atraparnos y no dejarnos escapar y así ser
destruidos con el, pero también que Dios está en la misma batalla por nosotros, para que
seamos salvos y no seamos consumidos por el fuego eterno en el día del juicio

Muchas veces somos tan indiferentes a esta situación, o aún peor, ni siquiera nos habíamos
dado cuenta; y actuamos y hacemos cosas que parecieran no afectar nuestra vida en
ninguna manera.
Pero veámoslo así, si lo que haces no te bendice, entonces te esta maldiciendo, si lo que
estas haciendo no te acerca más a Dios, entonces te esta alejando y estas cayendo bajo el
poder del diablo. Si lo que haces no te lleva a Dios que es la vida, entonces estas en el
camino contrario que es la muerte segura.

Esto es muy simple, es blanco o negro, es de día o de noche, no hay términos medios, no
podemos estar con un pié en la luz y otro en las tinieblas, porque eso es imposible, tenemos
que decidir y empezar a actuar y tomar la dirección que queremos que nuestra tenga, la vida
o la muerte. No hay atajos, ni forma de decir; “pues yo no entro en ninguno de estos principios”, o
estas o no estas.

El problema de querer estar en medio, con un pié en una parte y el otro en la otra, es que
Dios desprecia a los que son tibios. En Ap 3:15-16 nos dice: “yo conozco tus obras, que ni eres
frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente te vomitaré de mi
boca”. No puede seguir una parte de nosotros con el mal y otra con el bien, porque va a
llegar el día en que Dios se va a cansar de esa situación y nos va a “vomitar” de su boca; esto
quiere decir que, Dios nos va a desechar de su presencia, y ahora sin querer, vamos a estar
encaminados hacia la muerte segura.

Examinemos nuestra vida; ¿Lo que hago es para acercarme más a Dios o me esta alejando
de Él?, ¿Lo que hago a diario en mi vida me bendice o me esta maldiciendo?
Tenemos que examinarnos a conciencia y tomar una decisión, que camino queremos andar,
el de la vida, o el de la muere; quien queremos que gobierne nuestra vida, el que ha venido
a matar y destruir, o el que ha venido a dar vida.
Tú eliges…

La realidad

  • 1.
    LA REALIDAD Por: Jonathan Herrera Vamos directo al punto. Sabemos que existe el bien y el mal, en donde el mal es dirigido por el diablo, y el bien por nuestro Dios Poderoso, Jehová. Y existe una lucha constante entre el bien y el mal, donde el mal quiere llevarse consigo a todos los que pueda para ser destruidos con el, porque bien sabe que sus días están contados y no le queda mucho tiempo de vida. Y pareciera que nosotros vivimos nuestras vidas ignorando esto, y no puede seguir así, tenemos que dimensionar en que posición estamos como creación de Dios., tenemos que darnos cuenta que el mal va hacer lo que sea para atraparnos y no dejarnos escapar y así ser destruidos con el, pero también que Dios está en la misma batalla por nosotros, para que seamos salvos y no seamos consumidos por el fuego eterno en el día del juicio Muchas veces somos tan indiferentes a esta situación, o aún peor, ni siquiera nos habíamos dado cuenta; y actuamos y hacemos cosas que parecieran no afectar nuestra vida en ninguna manera. Pero veámoslo así, si lo que haces no te bendice, entonces te esta maldiciendo, si lo que estas haciendo no te acerca más a Dios, entonces te esta alejando y estas cayendo bajo el poder del diablo. Si lo que haces no te lleva a Dios que es la vida, entonces estas en el camino contrario que es la muerte segura. Esto es muy simple, es blanco o negro, es de día o de noche, no hay términos medios, no podemos estar con un pié en la luz y otro en las tinieblas, porque eso es imposible, tenemos que decidir y empezar a actuar y tomar la dirección que queremos que nuestra tenga, la vida o la muerte. No hay atajos, ni forma de decir; “pues yo no entro en ninguno de estos principios”, o estas o no estas. El problema de querer estar en medio, con un pié en una parte y el otro en la otra, es que Dios desprecia a los que son tibios. En Ap 3:15-16 nos dice: “yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente te vomitaré de mi boca”. No puede seguir una parte de nosotros con el mal y otra con el bien, porque va a llegar el día en que Dios se va a cansar de esa situación y nos va a “vomitar” de su boca; esto quiere decir que, Dios nos va a desechar de su presencia, y ahora sin querer, vamos a estar encaminados hacia la muerte segura. Examinemos nuestra vida; ¿Lo que hago es para acercarme más a Dios o me esta alejando de Él?, ¿Lo que hago a diario en mi vida me bendice o me esta maldiciendo? Tenemos que examinarnos a conciencia y tomar una decisión, que camino queremos andar, el de la vida, o el de la muere; quien queremos que gobierne nuestra vida, el que ha venido a matar y destruir, o el que ha venido a dar vida. Tú eliges…