La red WiFi permite la conexión inalámbrica entre dispositivos electrónicos a través de un punto de acceso. Surgió de la necesidad de compatibilidad entre dispositivos y fue creada por varias empresas en 1999. Existen protocolos como WEP, WPA y WPA2 para cifrar los datos transmitidos por la red WiFi y proteger su confidencialidad. Los dispositivos WiFi se dividen en de distribución como routers y repetidores, y terminales como tarjetas inalámbricas internas y USB.