Las redes sociales permiten a las personas conectarse entre sí compartiendo intereses, preocupaciones y necesidades. Se originaron en 1995 y han crecido rápidamente, con más de 200 sitios hoy en día. Funcionan invitando a nuevos miembros, quienes a su vez invitan a otros, expandiendo la red exponencialmente. Proporcionan ventajas como construir identidad y facilitar relaciones, pero también riesgos como invasión de privacidad y adicción.