La reforma energética propuesta por el gobierno mexicano prioriza los intereses de las empresas extranjeras sobre la protección del medio ambiente y la soberanía energética de México. Si se aprueba, la reforma permitirá la explotación de recursos no convencionales como el fracking que plantean graves riesgos ecológicos y de salud pública. Asimismo, no es beneficiosa para México dado que reduce el control estatal sobre los recursos energéticos y favorece a las potencias extranjeras que buscan nuevos merc