Las reglas del voleibol establecen que los equipos pueden estar formados por un máximo de 12 jugadores, seis en la cancha y hasta seis suplentes. Los puntos se anotan cuando el equipo contrario comete un error al devolver el balón o una falta, y el balón debe pasar por encima de la red. El juego requiere que el balón sea golpeado continuamente sin ser retenido por ningún jugador y los equipos deben evitar que toque el suelo dentro de su campo.