Los niños encontraron cinco huevos de treile o queltehue. Lucía llevó uno a su casa y se le ocurrió la idea de cambiarle el huevo de treile a una gallina que su mamá tenía empollando para domesticar al pollito de treile. Su papá le contó que cuando era niño había logrado criar un treile de esa forma. Lamentablemente, a la mañana siguiente el huevo de treile ya no estaba y sus cáscaras estaban esparcidas, por lo que el experimento no funcionó. Las aves son muy recelosas y pocas veces