Mairim Soledad González RENACER
Mairim Soledad González RENACER
renacer
 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Charallave – Venezuela. 2011
Mairim Soledad González RENACER
NO EMPIECES A LEER “RENACER” SIN
HABER LEÍDO:
METAMORFOSIS
Mairim Soledad González RENACER
Mairim Soledad González
MairimSoledad
Mairim Soledad Gonzalez-Literatura
MairimSoledad12
Nació en Caracas – Venezuela el 12 de abril de 1988,
graduada en el Colegio Universitario de Caracas en la carrera de
turismo y ahora estudiante de Comunicación Social en la
Universidad Católica Santa Rosa.
Actualmente vive con sus padres en un poblado muy cerca de
Caracas, es la menor de 5 hermanos, es gerente de una agencia de
viajes y coordinadora de una agencia de eventos, campamentos
vacacionales para jóvenes y niños. Animadora, planeadora de
eventos, amante de la lectura y la escritura ya ha logrado escribir
sus 5 primeros libros, sensible a la música siempre busca en ella y
en sus sueños la inspiración para escribir cada una de sus historias
y afirma que “no cree en los finales felices”.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 1
Después de nuestro regreso a la ciudad, todo estaba revuelto para mí, aun no terminaba de caer en
la realidad, me sentía sumergida en un sueño, como si estuviera flotando. Las sensaciones que ahora tenía
eran totalmente nuevas, todo era intenso, mis emociones se triplicaban en rigor. Tenía cientos de cosas en
que pensar ahora: mi familia, Simón, Zach, Adam, mi propia vida; y todo esto tenía que empezarlo a
solucionar rápidamente antes que todo se me acumulara.
La pérdida de Bea nos había dejado una tristeza muy grande a todos; habíamos planeado decir que
Bea se había devuelto a Nueva York con su familia. ¿Cuál familia? Pues, le inventamos una. Era
impresionante ver que perdimos a dos seres que irradiaban la casa de risas, primero Simón y luego Bea,
ambos gozaban de excelente humor, un humor que yo alguna vez tuve, todo estaba recargado de nuevo
en mi ambiente, cargado de una esencia triste y letal. ¿Este iba a ser mi destino? Porque ahora era una
cazadora de humanos, era un monstruo.
Tenía miles de cosas en que pensar, lo peor o lo mejor del caso es que tenía ahora una eternidad
por delante para poder planear, pensar o ejecutar cosas, pero mi mayor problema ahora era aprender a
sobrellevar esta inmortalidad.
Entre tanto enredo mental, me detuve en Zach; salí de mi habitación después de 3 días de
cautiverio voluntario, al abrir la puerta de mi habitación la luz del sol cayendo que se colaba por una de
las ventanas de las escaleras quemo mis pupilas, cerré los ojos y bajé corriendo las escaleras, en realidad
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ya estaba empezando a sentir algo de sed, llevaba casi dos días sin "comer" y en realidad era por rebeldía,
al llegar abajo, Adam salió de la cocina
-¿Cómo te sientes?_ el verlo siempre me iba a causar una sensación de fatiga, sentía que todo se me
movía a mi alrededor, él me ponía nerviosa, y creo que ahora eso había empeorado
-Si lo estoy, solo tengo un poco de hambre_ me guió hacia la cocina, abrió un refrigerador que era
nuevo a raíz de mi "nueva vida" y saco una bolsa de sangre, por lo que pude leer era tipo ORH-, me sirvió
su contenido en un vaso de cristal y puso el vaso en frente de mí, todo esto sin pronunciar palabra alguna
-Hay que cambiar el refrigerador de lugar, hay que ponerlo en el sótano, es más seguro abajo
-Adam tengo una inquietud_ se acercó a mi mostrando interés en lo que le iba a contar_ ¿cuáles
son las consecuencias de haberle dado de mi sangre a Zach?
-Nuestra sangre tiene muchas propiedades que si los humanos las descubrieran, nos utilizarían
como ratas de laboratorio, entre ellas es que puede curar cualquier herida y enfermedad de forma
milagrosa. Cuestión que no tenemos permitido; al entrar sangre de vampiro al sistema de un humano, este
queda condenado, ya que al morir, sea de forma natural o no, este puede sufrir una metamorfosis. Eso sin
contar que puede exponernos, cuando tienes sangre de vampiro en tu sistema, puede alterarte algún
sentido, cuestión que básicamente es anormal para cualquiera. Lo que nos preocupa es que pueda rasgar
la pared que le pusimos, porque de ser así nos veríamos en un aprieto de nuevo con los cazadores
-¿Qué quieres decir con rasgar la pared?
-Cuando hacemos la hipnosis para "borrar" recuerdos o que alguien haga lo que queremos, no
borramos recuerdos porque es naturalmente imposible. Nuestro cerebro funciona como el disco duro de
una computadora, cuando formateas discos, se pierde parcialmente la información de él, hay como una
caja negra que almacena absolutamente todo lo que ves, lo que sientes con cualquiera de tus sentidos,
nosotros lo que hacemos es depositar todo lo que queremos en esa caja negra y ponemos una especie de
pared para que no se vea que es lo que hay dentro, sin embargo nosotros tenemos la potestad de quitar esa
pared, o si ese alguien consigue algo que lo conecte con algunas de las cosas que están guardadas en esa
caja, el individuo puede empezar a recordar, que es lo que decimos rasgar la pared
Poco a poco empecé a comprender muchas cosas, y todo lo que me decía Adam tenía sentido a
pesar de ser algo sobre natural
-¿Quiere decir que Zach puede recordar si encuentra algo que lo vincule con sus recuerdos?
-No te preocupes, te estás preocupando demasiado por algo que nosotros como vampiros
manejamos a la perfección.
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Mi mente no dejaba de trabajar, tenía millones de cosas en que pensar, llegaba un momento que
me dolía la cabeza, y un tema muy importante para mi además de lo de Zach era mi familia, debía
planear como iba a hacer para desaparecer de sus vidas, ahora me esperaba una vida gitana, de hecho ya
no nos quedaba mucho tiempo en Sioux Falls, ya los demás llevaban poco más de 6 años en la ciudad.
Algo me tenía que inventar, lo más factible era un accidente, pero me mortificaba la idea de que mis
padres perdieran un hijo más y técnicamente ya era así, yo ya estaba muerta, solo existía por ser un
demonio, si, técnicamente era un demonio, solo que la clasificación de los vampiros en el reino infernal
no es tan relevante como la de los demonios que poseen personas, nosotros ya tenemos un cuerpo propio,
somos criaturas de la noche, de la oscuridad.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 2
Cada día que pasaba, me iba acostumbrando a esto de ser vampiro, de hecho les complacía que no
tuvieran que aislarme en su totalidad de la población; ya habían pasado casi dos meses, tenía un suplente
en el high school, la excusa era que me había enfermado con bronquitis aguda, incluso tuvieron que decir
que estaba fuera de la ciudad para evitar las visitas. Varias veces a la semana recibía llamadas de Verona o
Andrew para saber de mi salud, la verdad extrañaba a muerte a Simón
-Ya esta semana regreso, ya estoy volviendo a la normalidad, continúo algo delicada, pero ya
puedo andar_ dije a Verona, ya preparada para salir a la luz pública
-Avisa cuando llegues a casa para visitarte
-Tenlo por seguro..._ colgamos la llamada, tocaron la puerta de mi habitación
-¿Estás segura que ya puedes enfrentarte a los humanos?_ era Vanessa quien me traía mi respectiva
dosis de sangre diaria
-Por lo visto no se puede tener privacidad..._ dije fingiendo mal humor, pero lo rompí cuando vi el
rostro de Vanessa y sonreímos_ creo que ya es hora que Adriana regrese a casa_ dije sonriendo
débilmente.
Adriana se había tenido que mudar a la casa de Sam y Adam por su propia seguridad, decidieron
dejarme a mí en la casa porque estaba más cerca de todos y de todo, sobre todo de los humanos, y
sentirlos a diario me haría acostumbrarme a su aroma, a dominar mis sentidos súper desarrollados
-¿Sabes Alex? tú tienes lo que muchos de nosotros no tuvimos cuando nos transformamos_ dejé de
beber del vaso y fruncí el ceño
-¿Qué cosa?
-Carácter, has podido superar tus instintos rápidamente, te ves relajada
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-Supongo que eso se lo debo a ustedes, creo que ustedes no contaron con alguien que los guiara,
créeme que si hubiera estado sola en esto, hubiera enloquecido.
Pasaron un par de días, abrí los ojos suavemente, ya podía dormir tranquila, mis sentidos se
habían acoplado, mi habitación estaba a oscuras, las cortinas estaban cerradas impidiendo que pasara la
luz del sol, me levante y abrí de un solo golpe las cortinas, la luz débil del sol toco mi piel dándome calor
de forma agradable. Abrí la ventana dejando entrar la brisa matutina, era fría, pero no causaba
desagrado, inhalé profundamente y los olores se mezclaron entre bosque, pancakes, café, sangre... sangre,
me detuve en él, sentí como mis ojos empezaban a quemar, cerré los ojos respire lentamente
concentrándome en los otros aromas, obviando la sangre, obviando que la deseaba, y poco a poco mis
ojos dejaron de arder, pero el olor a sangre persistía. De pronto percibí un olor a cítrico, un perfume, que
se ligaba con sangre, un humano estaba en mi casa. Sonreí automáticamente, y salí corriendo al piso de
abajo, llegue a la mitad de las escaleras y la vi, estaba con Sam, Adam y la señora Julia
-¡Por fin estas aquí!_ salí corriendo hacia ella y la abracé, pero sentí que me iba a desmayar apenas
nuestros cuerpos entraron en contacto, Adam me atajó, miré su cuello y traía el collar
-¿Alex, estas bien?_ se preocupó Adriana, todos me observaban
-¿Qué sientes con ella cerca?_ me preguntó la señora Julia
-Siento su olor, su corazón latiendo fuerte, pero creo que ya descifre hace un momento como
despegar el olor con el deseo
-Supongo que es buena señal que no manifiestes físicamente tu sed
-Julia, dime que me puedo quitar el collar_ dijo Adriana algo desesperada
-¿Estás segura?
-Yo confió en ella..._ dijo sonriéndome. Llevó sus manos a parte posterior de su cuello en busca
del cerradero del collar, lo zafó lentamente dejándolo caer al suelo, me sonrió y abrió sus brazos, corrí
hacia ella y la abracé fuerte_ ya estás bien...
-¿Llamas a esto estar bien?_ dije con una sonrisa falsa, mostrándole lo que era ahora
-Sabes perfectamente que podrías estar peor_ nos fuimos a la cocina, todo estaba en perfecto orden
-Alex tenemos que hablar_ dijo Sam con seriedad
-¿Que sucede?_ odiaba cada vez que alguien me decía que teníamos que hablar, eso siempre traía
consigo algo desagradable
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-Ya nos tenemos que mudar, lo hemos prolongado por todo lo que ha pasado, pero no podemos
permanecer aquí, van a empezar a sospechar_ yo sabía que algún día no muy lejano llegaría esa noticia
-¿En cuánto tiempo nos tenemos que ir?
-Vamos a esperar un mes para que todos terminemos de arreglar nuestras cosas
-¿A dónde nos iremos?
-San Francisco_ dijo la señora Julia
-No sé si estés de acuerdo, pero viviremos en dos casas, una la familia Adams y otra casa nosotros
4_ dijo Adriana
-¿Nosotros? ¿Te vienes también?
-Nunca voy a dejar de estar con ustedes, eres mi hermana, no te voy a dejar sola
-¿Y qué va a pasar con mamá y papá?
-Con respecto a eso... tienes que morir_ dijo la señora Julia
-¿Tan pronto?
-Así tiene que ser...
-Si quieres puedes viajar a ver a tu familia antes, se acerca Navidad
-No quiero hacerlo_ dije rápidamente y prácticamente sin pesarlo
-Alex ¿no quieres ver a mamá y a papá antes? no los volverás a ver_ preguntó Adriana algo
espantada
-Es prolongar el dolor, sabes que odio las despedidas, y no quiero que ésta sea una.
Pasaron los días , fui al high school a retomar mis clases y a la vez a despedirme de los alumnos,
cerré mi expediente irregular de la universidad, mis padres continuaban llamando una vez por semana, les
contamos que nos íbamos a mudar a San Francisco, que habíamos conseguido unos empleos allá y nos
habían aceptado la transferencia de universidad. Durante todos esos días estuve evitando a los Morris, no
me quería despedir de nadie, cada vez que veía una llamada entrante de Verona, no la contestaba, cuando
llamaba a casa, les pedía que me negaran.
Una tarde de vuelta a casa, ya a menos de una semana de irnos, me estacioné en el garaje, apagué
el motor de mi auto, bajé la caja que tenía en el asiento copiloto, tome mi chaqueta y abrí la puerta de la
cocina, fue cuando percibí el olor a sangre humana, y no era Adriana, fruncí el ceño tratando de
identificar el olor, caminé hacia la sala, fue cuando vi a Verona con Simón a su lado en una andadera en
el suelo, Adam los acompañaba
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-Alex..._ dijo sonriendo
-¿Verona?_ forcé una sonrisa, dejé la caja en la mesa que estaba junto a las escaleras_ ¿qué hacen
aquí?_ fui directo hacia Simón y lo cargué_ ¡Hola bonito!
-Estábamos preocupados por ti
-Yo las dejo..._ dijo Adam levantándose y dándome un beso en la cabeza
-Gracias por las frutas, Adam_ le dijo Verona, Adam solo sonrió
-Te debo una disculpa, pero no he estado muy desocupada que digamos, olvidé por completo
avisarles que había regresado
-Pierde cuidado. ¿Se mudan?
-Sí, nos vamos en dos días_ Simón no dejaba de moverse, era típico en los bebes de esa edad, sus
latidos acelerados me atormentaban, lo tuve que soltar en su andadera
-Los vamos a extrañar mucho. ¿Sabes Alex? eres la única amiga que tengo aquí en Sioux Falls,
Andrew y yo queríamos que fueras la madrina de Simón_ voltee hacia ella violentamente
-¿Madrina de Simón? hubiera sido un placer, de verdad, tú no tienes idea de cuánto quiero a
Simón, pero es una responsabilidad que no puedo tomar, lo siento mucho_ sentía una mezcla de
sentimientos dentro de mí, quería llorar… en serio quería llorar
-Es una pena, y como se cuánto quieres a Simón por eso pensamos en ti
-No sé si vuelva a Sioux Falls, ya mi ciclo lo cumplí aquí, tal vez vuelva a visitarlos, ojalá vuelva a
ver a Simón_ pasamos varios minutos charlando de lo que "nos pasó" en el lapso de tiempo que no nos
vimos
-Bueno Alex, ya es tarde, Andrew ya debe estar por regresar a casa_ se levantó y tomó a Simón
-Los acompaño_ me miró por unos segundos y Simón empezó a sonreír estirando sus brazos hacia
mí, Verona me lo entregó, estaba inmenso, abrí la puerta y los acompañé hacia la camioneta de Verona,
ella montó la andadera de Simón en la maleta
-Te deseo mucha suerte, te vamos a extrañar_ nos sonreímos y nos abrazamos, sosteniendo a
Simón en mis brazos, ella abrió la puerta de la camioneta y se montó dejándome en la intimidad con
Simón
-Bueno pequeño Simón, es hora de decir adiós otra vez..._ lo abracé y deje escapar varias lágrimas,
me sentía profundamente triste, todos los cambios que se me avecinaban no eran buenos, o por lo menos
yo no los veía así. Simón no dejaba de observarme una vez lo despegue de mi pecho, sus ojos azules eran
tan exactos. Le sonreí, tratando de darme ánimos a mí misma, abrí la puerta trasera de la camioneta y lo
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coloque en su silla para bebes, le abroche el cinturón y empezó a llorar estirando sus brazos hacia mí, no
pude evitar llorar con él_ adiós mi Simón, cuida a mamá_ cerré la puerta de la camioneta, Verona
encendió el motor, se despidió con la mano, imité su gesto mientras se alejaba a velocidad media.
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Capítulo 3
Durante los siguientes dos días, recogimos nuestras cosas en la casa al igual que los Adams y los
Vangarret, el domingo partiríamos a San Francisco, para ser sincera, siempre me había llamado la
atención esa ciudad, sobre todo por el Golden Gate. Era un cambio brusco, San Francisco es alejado,
estaba segura que me iba a gustar, pero también estaba segura de que iba a extrañar Sioux Falls, no solo
Sioux Falls, sino muchas otras cosas de mi antigua "vida".
Tener que despedirme nuevamente de Simon de forma definitiva era tortuoso para mí, sentía un
dolor en el pecho bastante aturdidor, era algo mucho más que algo físico.
Ya habíamos trazado el plan que íbamos a ejecutar para fingir mi muerte, esto sería la primera
noche en San Francisco, lavaríamos algunos cerebros para respaldar mi muerte, sin morir realmente, mi
funeral sería en San Francisco, haríamos todo rápido, Adriana se iría una semana a Caracas para consolar
a mama y papa y luego se regresaría a continuar su vida nueva.
-¿Estas lista Alex?_ me preguntó Adriana desde la puerta de mi habitación mientras terminaba de
colocar una sábana blanca sobre la cama
-Si lo estoy, es hora de irnos_ le sonreí, le pase el brazo izquierdo por encima de sus hombros y
salimos abrazadas de mi habitación. Bajamos las escaleras y la puerta estaba abierta, todo estaba cubierto
por sabanas, la imagen era exacta a cuando llegamos por primera vez a esta casa. Los demás nos estaban
esperando afuera para irnos, eran alrededor de las 9.30 a.m., tomé las llaves que estaban encima de una
mesa de madera, Adriana y yo salimos de la casa, Sam y Adam estaban ayudando a Vanessa a montar
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una caja en la maleta de su camioneta. El día anterior habíamos llevado nuestros autos a una agencia para
ponerlos a la venta, compraríamos unos nuevos apenas llegáramos a San Francisco, solo nos habíamos
quedado con la camioneta del señor Douglas, nosotros nos iríamos en taxi hasta el aeropuerto. Sentía una
especie de vacío en el estómago, podría jurar que hasta las manos me sudaban; ya era el momento de
marcharme de Sioux Falls, algo que estuvo latente desde el momento que falleció Andrés.
Llegamos al aeropuerto más rápido de lo que tenía en mente, debía ser porque no estaba
concentrada en la vía. Apenas llegué al aeropuerto las voces, los latidos, el sonido de las ruedas de las
maletas al andar, cualquier cantidad de ruido me empezó a atormentar; inhalé y exhalé lentamente,
profundo, cerrando los ojos logrando canalizar todo lo que pasaba a mi alrededor con éxito, pero eso no
quería decir que dejaba de percibir los sonidos y olores, lo único que hacia al “canalizarlos” era evitar que
me torturaran.
Bajamos nuestras cosas, fuimos directo a registrarnos y entregar nuestro equipaje para abordar
el avión, la verdad llegamos un poco tarde. Al estar en el avión, ya con la nave andando lista para
despegar, mientras las ruedas aún estaban en la superficie, veía la pista del aeropuerto, y unas gotas de
agua empezaron a chocar contra el vidrio y a deslizarse por la velocidad. Cuando el avión dejó la
superficie sentí como si estuviera en una montaña rusa, multiplicado por 10, creo que Adam se dio cuenta
de mi reacción porque tomó mi mano en seguida y le dio un beso suave
-Tranquila…_ dijo casi en un susurro. Eso provocó una sensación peor la verdad, pero de
alguna manera me sentía más segura a su lado.
Estaba “muerta” técnicamente, pero del cansancio, diría que el viaje me dejó secuelas en el
cuerpo que no quisiera ni contar porque son bastante incómodas, fue un viaje largo.
San Francisco, heme aquí, esta iba a ser mi nueva ciudad para formar una vida, lo peor de toda
la situación es que el proceso apenas empezaba, primero llegar a mi nueva casa, mi nuevo trabajo, mi
nueva universidad, seguir adaptándome a esto de ser vampiro, y para colmo de todo, la noche del día
siguiente ya tenía que estar muerta para mi familia y amigos.
El camino hacia la casa eran 30 minutos según el conductor del taxi, viviríamos cerca del
Golden Gate, en la Av. El Camino del mar, bastante latino la verdad, eso era algo que me agradaba
mucho; el sol ya empezaba a caer, todo era tan genial a simple vista, que hasta una sonrisa se me escapó.
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Llegamos a nuestra calle, era una zona de lujo, Adriana se mostraba más expectante que los demás,
incluso que yo. El taxi se detuvo en frente de una casa color pastel de doble piso con tejas rojas con un
garaje bastante generoso
-Esta es la dirección_ nos dijo el conductor. Nos bajamos del taxi, Vanessa me miró
mostrándose muy contenta al ver la casa.
-Esta será nuestra casa, la de ustedes es la de al lado_ dijo la señora Julia. Voltee la
cabeza hacia mi lado izquierdo, era una fachada de madera, caminé hacia ella, tenía una puerta grande de
cristal, era de dos pisos, se identificaba con el 890, tenía dos garajes por lo que veía, antes de que pudiera
pedirlo Adam estaba detrás de mi
-¿Qué te parece “nuestra” nueva casa?_ yo sé por qué resaltaba “nuestra” con tanto
ahínco, desde ese día en adelante viviríamos juntos
-Se ve… bien_ tomó mis hombros apretándolos suavemente, tomo mi mano derecha con
fuerza halándome hacia la entrada de la casa, metió su mano derecha en el bolsillo de su chaqueta y sacó
las llaves mostrándomelas un poco entusiasmado. Soltó mi mano para abrir la puerta de la casa, la abrió y
me dejó pasar de primera, esa imagen me recordó cuando llegamos a Sioux Falls, Andrés hizo el mismo
gesto, casi idéntico diría yo, eso me causó un poco de incomodidad.
Al entrar en la casa, sentí un escalofrío, que no sabría exactamente si definirlo como
bueno o malo. Las paredes eran color pastel, era bastante lujosa la verdad. La escalera la tenía a mi lado
izquierdo, continué entrando con algo de timidez
-¿Qué te parece la casa?_ me pregunto Adriana a mis espaldas
-Está muy bonita_ dije con total desgano
-¿Alex, que ocurre?_ me preguntó con el ceño fruncido
-Todo y a la vez nada…_ hice una pausa_ vamos a subir a elegir las habitaciones_ sonreí
abiertamente, Adriana me correspondió, empezó a subir las escaleras corriendo, pero le pase por un lado
casi tumbándola al suelo con mi velocidad de vampiro, y escogí la habitación que estaba al final del
pasillo, era la habitación principal. Me detuve en la entrada de esa habitación y me recosté de la puerta
esperando que Adriana llegara, pero hizo trampa, Sam la arrastró prácticamente
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-¡Hey! Es trampa, soy la única humana en esta casa ahora, no se vale utilizar sus habilidades
-De algo me tienen que servir_ dije mostrando una sonrisa de victoria
Abrí la puerta de mi nueva habitación, era color verde manzana pastel con detalles en madera
clara, la cama era inmensa, tamaño queen, igualmente de madera, tenía un edredón beige, a mi lado
izquierdo antes de llegar a la cama tenía el baño y el closet, en frente de la cama un espejo grande con el
marco en madera y debajo un mueble de madera clara y vidrio con un televisión pantalla plana, ya ni
sabía calcular de cuantas pulgadas sería. Al final de la habitación tenía una ventana a media pared con un
mueble incorporado, con cojines exageradamente blancos, detrás de mi cama tenía un par de ventadas de
los lados que ocupaban todo el alto de la pared y había un poster encuadrado de una mariposa encima de
la cabecera de la cama, miraba todo con impresión
-¿De dónde salió tanto dinero para comprar esta casa y todas estas cosas?_ le pregunté a Adriana
que estaba a mi lado, su expresión creo que era peor que la mía
-Recuerda que nosotros tenemos más de un siglo viviendo en este mundo y generando mucho
dinero anualmente_ respondió Sam que estaba detrás de mí junto con Adam, ambos nos miraban
sonriendo discretamente, ni tan discretamente…
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Capítulo 4
Durante las próximas horas estuvimos ideando la mejor manera de decirles a mis padres y
hacerle saber a mis seres queridos que había fallecido, así dejarían de buscarme, en ese grupo de seres
queridos entraban los Morris, llámese Simón y familia, ya Verona había llamado para saber cómo
habíamos llegado a San Francisco, y sabía que iba a seguir en contacto, porque de cierta manera Verona y
yo habíamos establecido una buena relación, entonces para evitar que me buscara o incluso le diera por
verme en algunos años y me viera exactamente igual físicamente a cómo estaba la última vez que me vio.
Pasaron dos días, y esa mañana Adriana decidió llamar por teléfono a nuestra casa en
Venezuela, yo no sabía si llorar, si gritar, la verdad tenía un nudo en la garganta y una sensación de
inquietud muy desagradable
-¿Papá…?_ dijo Adriana un poco dudosa, Sam le hacía señas para que se relajara un poco_ Es
Adriana…_ hizo una pausa, me imagino que papá la estaba saludando_ Ay papá pasó una
desgracia...Alex tuvo un accidente anoche…_ pasaron 2 segundos y Adriana se llevó la mano a la boca
dejando libres unas cuantas lágrimas_ chocó contra un camión, estalló en llamas en seguida…_ la
desesperación se estaba apoderando de mi_ murió por las quemaduras, fue en casi a media noche…no lo
sé papá, no lo sé…_ Adriana me dedicó una mirada, ya estaba hiperventilando, yo sudaba, las manos las
tenía inquietas al igual que mis pies_ mañana será el velatorio, la sepultaremos pasado mañana, dando
tiempo que lleguen ustedes…no papá, no da tiempo de trasladarla hasta allá, su cuerpo quedó casi
calcinado, muy deteriorado…._ Sam se colocó a su lado tomándole la mano que tenía libre dándole
apoyo_ por favor tranquiliza a mamá, sé que es duro… Los espero mañana, avisen cuando salgan de casa
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y la hora de su vuelo…está bien papá, yo estoy aquí con Sam, Adam, Vanessa y su familia, Adam se ha
hecho cargo de todo… Está bien papá, adiós_ colgó la llamada
-¿Qué pasó? ¿Qué dijo?_ pregunté inquieta
-No tengo idea de cómo están, pero solo de imaginar que pudieras morir de verdad, me duele
mucho Alex, no imagino cómo se deben sentir
-Yo ya estoy muerta Adriana_ me levanté del mueble y salí de la casa, necesitaba aire fresco,
sentía que me fallaba la respiración, ¿que se supone que iba a hacer ahora sin mi familia? En realidad no
era del todo mentira que había muerto, era cierto, solo que era un cadáver andante, una muerta con vida,
algo bastante contradictorio.
El señor Douglas tuvo que conseguir un cadáver, con más o menos mis características básicas,
solo para montar el teatro porque no se iba a dejar el ataúd abierto porque se supone que estaba
desfigurada por las quemadas; ya habíamos pagado la funeraria.
Eran las 4.36 p.m. del día siguiente, me miraba en el espejo, mientras me recogía el cabello,
tocaron la puerta de mi habitación, abrieron en seguida, era Vanessa
-¿Estás lista? Ya Adam fue a recoger a tus papás al aeropuerto_ La verdad en lo que llevaba de
día no había pronunciado palabra alguna, ni siquiera había salido de mi habitación. Tomé el bolso que
estaba sobre mi cama, adentro tenía unas mudas de ropa y artículos personales, esas dos noches las
pasaría en la casa de Vanessa, ya que mis padres se hospedarían en mi casa
-Vamos…_ bajamos las escaleras a paso acelerado, fui directo a la casa de Vanessa, Sam estaba
con Adriana en la parte de afuera del a casa.
Yo me quedé en la casa de Vanessa mientras ellos iban a mi funeral en la capilla La Misión. La
verdad estuve muy inquieta durante esas horas de soledad. Llegaron a eso de las 7.30 p.m., los escuché
desde la habitación de huéspedes, salí de la habitación sin casi hacer ruido y fui hasta el pie de la escalera,
agudicé mi olfato y mi oído a ver si venía algún humano además de Adriana, pero no, todo parecía
indicar que solo venían vampiros, bajé y al primero que me encontré fue al señor Douglas, traía la cara
inexpresiva hasta que me vio, fue entonces cuando me sonrió
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-Hola bella…
-Hola…_sonreí débilmente, en eso entró Vanessa y la señora Julia_ ¿están allí?_ les pregunté
-Si…_ sus expresiones era contradictorias_ si te sirve de algo, fue muy bonito_ Vanessa hizo
una pausa corta_ por cierto Andrew llamó confirmando que vendrían mañana temprano_ no quería más
personas en mi funeral. Solo hice silencio
-Voy a estar arriba…_ dije mientras subía las escaleras, entré a la habitación de huéspedes y
tomé el teléfono marcando el número de Adam, con él iba a ser más sencillo hablar
-¿Aló…?_ respondió con su típica voz grave, pero con algo de pereza
-Adam soy yo, ¿puedes hablar?
-¿Cómo pasaste la tarde?_ recuperó la energía de su voz
-¿Cómo crees…? ¿Cómo están ellos?
-Tu madre está dormida, tu papá tuvo que darle un calmante, no han parado de llorar, inclusive
él. Adriana y Jennifer han estado al pendiente. Mañana vienen compañeros de la universidad, Andrew
con Verona y Simon y parte de tu familia
Terminé de hablar con Adam y me quedé inmóvil por unos segundos mirando hacia la nada
prácticamente, cuando volví en si me asomé discretamente por la ventana que daba hacia mi casa, pero
no vi movimiento, las luces estaban apagadas <<toc, toc>> voltee enseguida, estaban abriendo la puerta
-¿Alex…?
-¿Qué sucede Vanessa?
-Nada, solo quería ver que estuvieras bien
-No quiero sonar patética, pero… ¿se puede estar bien en esta situación?
-Si lo sé. ¿Estás segura que quieres ir mañana? Aún me parece riesgoso
-Lo haré discretamente, no te preocupes
Mairim Soledad González RENACER
-Descansa, mañana será un día largo
-Igual…_ dije mientras me acostaba en la cama y ella salía de la habitación
Amaneció y yo ya estaba despierta, encendí el televisor esperando que al menos fueran
las 7.00 a.m., puse las noticias y todo en el mundo estaba normal, huracanes en el sur del país, noticias
políticas, protestas en otros países por pagos retrasados, en fin… la catástrofe mundial iba caminando a
paso lento pero seguro, eso era algo que al parecer no tenía freno.
Se hicieron las 6.45 a.m. y me levanté a darme una ducha, dejé correr el agua por mi
cuerpo totalmente fría, quería estar activa para todo lo que venía en el día. Duré aproximadamente 20
minutos en el baño. Salí envuelta en una toalla y me puse los jeans negros desgastados que puse sobre la
cama más una franelilla blanca, fui al espejo me peiné, me observe unos segundos pero no quise
maquillarme, después de todo iba a un funeral, me puse por último una sudadera negra con capucha y
unos Converse blancos, salí de la habitación directo al piso inferior
-Buenos días Alex_ me dijo la señora Julia en el pasillo, estaba igualmente vestida de
negro, me sonreía amablemente
-Buenos días Señora Julia_ me tomó por los hombros mientras bajábamos las escaleras
-Alex ya creo que es tiempo que dejes de decirme SEÑORA, solo dime Julia, eres la
mejor amiga de mi hija, vamos a pasar toda una eternidad juntas, eso te da derecho a ser menos
informales con nuestro trato. Relájate un poco más con Douglas y conmigo_ en cierta parte era cierto
aquello que me decía, de alguna forma ellos eran la representación de mis padres mientras viví en Sioux
Falls, y me imagino que ahora lo serán con más motivos.
“Desayunamos” todos en silencio, al terminar sonó mi celular, era Adam
-¿Cómo amaneces?
-Bien… ¿mis padres cómo están?
-Tu madre amaneció mejor, no ha comido mucho, ha comido obligada prácticamente, tú
sabes a lo que me refiero con “obligada”…
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-Ummmm ya…
-¿Ustedes ya están listos?
-Sí, creo que solo esperamos por ustedes, yo ya me voy, mi taxi debe estar por llegar
-Verona llamó que llegaba en menos de una hora
-Bien… hablamos luego, pero favor no pierdas de vista y de cuidado a mis padres
-No tienes que pedirlo y lo sabes…_ colgué.
Sonó una corneta de auto dos veces en el exterior de la casa, debía ser el taxi
-Ya me tengo que ir_ anuncie, tomé unos lentes de sol y una gorra negra de los Yankees
que había dejado encima de la mesa
-Nos estamos comunicando por celular_ me dijo el señor Douglas antes de salir. Me
coloqué la gorra y los lentes saliendo de la casa y me monté en el taxi
-Por favor al Cementerio Nacional de Golden Gate_ el chofer condujo a velocidad
media, demoramos alrededor de 15 minutos, la entrada era imponente, al entrar pregunté al portero
donde quedaba ubicado el sector donde sería sepultada, nos adentramos en el inmenso cementerio, la
vista se me perdía entre tantas lápidas. Le pagué al taxista y me fui hacia una especie de monumento
arquitectónico, me senté pegada de la pared en el césped, con la gorra, los lentes de sol y la capucha de la
chaqueta puestos, tal vez estar así llamaba más la atención, mi tumba estaba a unos cuántos metros de
distancia, lo suficientemente alejada de la gente que me podría reconocer.
Pasaron los minutos hasta que se hicieron las 9.30 a.m. cuando empezaron a llegar mis
seres queridos, al primero en ver fue a Sam, seguido de Adriana, Adam, mis padres y Jennifer,
extrañamente Eduardo no estaba con ella, eso pensé porque venía más atrás. La gente se fue aglomerando
alrededor de mi tumba, vi compañeros de la universidad en Sioux Falls, dos tíos maternos y una paterna.
Voltee hacia un lado y vi llegar a Verona, Andrew quien traía a Simon en un coche. Gracias a mi vista
intensificada podía ver todo y a todos con nitidez, escuchar todo con nitidez.
Mairim Soledad González RENACER
Todos tenían caras largas, mi mamá tenía los ojos hinchados, mi papá estaba como ido.
En pocos minutos llegó el sacerdote, mi ataúd estaba encima de la lápida esperando ser sepultado.
Abrieron unos cuantos paraguas negros, el sacerdote comenzó la misa típica de los funerales, mis padres
lloraban desconsoladamente, Verona dejaba libres unas cuantas lágrimas al igual que Jennifer y Eduardo.
Sam abrazaba a Adriana, pero estaban inexpresivos al igual que los Adams, sentí que todo se me
quebraba por dentro, empecé a llorar, no podía ver a mis padres así, quería correr hacia ellos y decirles
que estaba aquí. Fue entonces cuando sentí la mano de alguien sobre mi hombro, voltee algo asustada, era
Adam, y me abrazó, lo apreté contra mi llorando al ver esa nefasta escena, luego de un rato bajaron mi
ataúd, y los trabajadores del cementerio empezaron a echar tierra sobre él. Mi mamá quería lanzarse sobre
el ataúd, pero mi papá la tomó impidiéndoselo, sentía que iba a explotar, mi llanto se intensificó aún más,
no resistí más y salí corriendo
-¡Alex, espera…!_ oí a lo lejos a Adam
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 5
Quería correr sin detenerme en horas a ver a donde me llevaban mis pies. Mientras corría
a velocidad normal de un mortal, las lágrimas no dejaban de salir, se me resbalaban una detrás de la otra
por las mejillas, para mí la situación era al revés, mi familia había muerto, y si, en cierta forma así era, de
igual forma si yo era la muerta o ellos, no los podría ver a ellos nunca más ni ellos a mí, nos perdimos
unos a los otros y eso era infinitamente triste. Lo único que quería era desaparecer, chasquear los dedos y
desaparecer mágicamente, no quería a nadie cerca de mí en ese instante, quería soledad absoluta. Me
detuve y paré el primer taxi que vi
-A El Camino Del Mar por favor, lo más rápido que pueda…_ el chofer condujo a una
velocidad promedio de 100km/h en la autopista, y 60km/h en las avenidas, ya que era lo permitido.
Llegué a casa y le pedí al taxista que me esperara, subí corriendo a mi habitación, saqué
un bolso viajero grande que tenía en el closet y metí la mayor cantidad de ropa que podía, y una maleta
pequeña. Alisté todo rápido antes que alguien llegara y me detuviera; tomé un papel y un lápiz de la
gaveta de mi peinadora
Mairim Soledad González RENACER
Me fui a alguna parte del mundo, estoy bien, por favor no vayan tras de mí, necesito
estar SOLA. Yo los llamo para avisarles como estoy.
Alex
Bajé las escaleras apurada, dejé la nota encima de la mesa de madera que estaba en la
entrada y salí de la casa, montándome nuevamente en el taxi, pidiéndole que me llevara al aeropuerto. A
donde me iba? Buena pregunta, pero era algo que decidiría en el camino. Que si estaba segura de lo que
hacía? Eso la verdad no lo tenía claro, era solo un impulso que a lo mejor con el tiempo me arrepienta.
Llegamos en 20 minutos aproximadamente, al ver las grandes puertas del aeropuerto, me quedé en blanco
por un instante, caminé en línea recta, me detuve en cuanto vi el panel de aerolíneas, cerré los ojos
inmediatamente, abrí los ojos y conté el tercer puesto, era AIR EUROPA, al parecer mi destino próximo
sería un país europeo. Me acerqué a la chica que estaba en el front desk
-Buenos días, ¿será que tienes algo disponible para el primer vuelo?
-¿A dónde señorita? ¿España?_ con una voz suave y refinada típica de secretaria de
oficina
-Ehmmm si, España_ que irónico, precisamente a España. Compré el boleto del primer
vuelo que salía en menos de 2 horas.
Llegué al aeropuerto de Barajas en Madrid, me sentía extremadamente extraña, estaba
seria, representaba muy bien mi papel como vampiro. Al salir del aeropuerto, tomé un taxi en la avenida
La Hispanidad
-Señorita, ¿a dónde se dirige?_ el chofer me preguntó con el típico acento español. Me
quedé en blanco por unos instantes_ ¿Señorita?_ brinqué
-¿Me puede llevar a Albacete?
Mairim Soledad González RENACER
-Desde luego que si… serían 2 horas y media de viaje_ Era tiempo suficiente para pensar
que iba a hacer cuando llegara a Albacete. ¿Por qué Albacete? No lo sé, digamos que activé mi GPS
mental y fue una de las ciudades más cercanas a Madrid que encontré.
Tuve que apagar mi celular porque apenas estuve en el aeropuerto de San Francisco, no
dejaba de sonar con llamadas de Adam y Adriana. Al entrar a Albacete le pedí al conductor que se
detuviera en un lugar para comprar el periódico, fui a los clasificados y había una mujer de 30 años en
busca de roommate, en un apartamento en la calle Ibañez Ibero. Llegamos al edificio y llamé al
intercomunicador, bajó la chica de 30 años, de complexión gruesa, pero de rasgos delicados, blanca como
la nieve, cabello castaño claro, con rulos
-¿Sois Alexandra?_ preguntó con una media sonrisa, afirmé con la cabeza totalmente
seria. Me invitó a subir era el primer piso_ ¿Os puedes contar de dónde sois?
-Venezuela, pero ahora vengo de Estados Unidos, estuve viviendo allá
-¡Oh! Una chica internacional, ¿eh…?_ sonrió mostrando simpatía, esperando que yo al
menos sonriera, pero no lo hice, eso creo que la incomodó_ ¿Por qué os viniste de Estados Unidos?_ no
quería preguntas de ninguna clase, la miré fijamente a los ojos sin pestañear
-No quiero más preguntas, seré tu nueva roommate, no debes decirle mi nombre a nadie,
mucho menos si te lo preguntan, solo dirás que soy reservada y pago al día_ ella se quedó inmóvil
mirándome y asintió enseguida apenas terminé de decirle todo aquello
-¡Bienvenida entonces!_ sonrió abiertamente. Se levantó y me señaló una puerta blanca a
inicio de pasillo_ Esa será tu habitación, podéis utilizar todo lo que está en la casa, aquí tenéis tus llaves,
me podéis pagar en dólares hasta que consigáis empleo y me podáis pagar en euros, ¿vale?_ asentí sin ni
siquiera mirarla.
Entré a mi nueva habitación, era gris pálido con detalles en blanco, era pequeña la
verdad, y ahí entendí que los europeos eran muy simples, por lo menos en lo que a decoración se refería.
Conseguí empleo en una preparatoria, igualmente dando clases de geografía, duré 1 mes
y medio sin ser detectada por Adam, Sam, Adriana o los Adams, me hallaron. Adam fue en mi búsqueda,
me negué a regresar. Mi humor había cambiado en un 70%, ya no socializaba con nadie, más que para
Mairim Soledad González RENACER
responder preguntas en clase, o para comprar algo en el supermercado, la verdad ya con 2 días dictando
clases los alumnos me había catalogado de “gruñona”, la sonrisa se me había esfumado, cazaba
interdiario, me tocaba asaltar los centros médicos de toda Albacete, mi sed se incrementaba. Todos se
mudaron a Albacete, pero me negué a vivir con ellos, no quería nadie cerca de mí, nadie con quien
estuviera mezclada sentimentalmente.
A los 8 años nos mudamos a Buenos Aires, duramos allí 6 años, Vanessa escogió el
siguiente destino que fue Vancouver. Casi todos los días tenía problemas con Adriana o Vanessa, mis
sentimientos se habían bloqueado, algo dentro de mí se había apagado. Al año de estar en Vancouver, mi
madre murió de un ACB, Adriana tuvo que viajar a Venezuela; me había puesto más violenta, la muerte
de mi madre había agregado una gota más al vaso que continuaba rebosándose.
5 años después…
Llegué de cazar a media noche, venía con la ropa llena de sangre, había conseguido un
venado en las montañas, ya no tenía piedad de matar animales si quiera
-Alex quiero charlar contigo…_ dijo Adriana con plena seriedad, ya mi hermana estaba
maltratada por el tiempo, ya tenía 43 años, lo increíble era verla aun con Sam que tenía la misma
apariencia desde el día que lo conocí, su amor no había disminuido ni un poco
-Adriana de una vez te advierto que no quiero nada de dramas
-¿Puedes solamente escuchar?_ me quedé observándola_ ya han pasado 20 años desde
que falleciste, 5 desde que mamá también lo hizo y 22 desde Andrés y Simon. Tanto tú como yo hemos
perdido en esto Alex, pero tú decidiste rendirte, fíjate en lo que te has convertido…
-Esto no es voluntario, esto lo decidieron por mi
-No me refiero al vampirismo, si no mira a los Adams, tú tomaste el camino más fácil,
apagaste tus emociones, no socializas, nadie te quiere además de nosotros…_hizo una pausa para tomar
Mairim Soledad González RENACER
aire_ lo que quiero decir con todo esto, es que no puedes seguir así, tienes que volver a ser la Alex de
siempre, “vive” así estés técnicamente muerta, vuelve a sonreír, a sentir, Adam no hace más que velar por
ti
-Yo no le he pedido que lo haga
-A eso me refiero, no estás dejando que nadie se te acerqué, te tenemos prácticamente
obligada con nosotros. Solo quería decirte que queremos regresar a San Francisco. Como es mi turno de
elegir, yo quiero vivir en San Francisco, tú decides si te quedas sola aquí en Vancouver o en cualquier
parte del mundo, porque así estés con nosotros físicamente, vas a estar sola porque tu así lo decidiste._ se
apartó de mi vista dejándome sola.
Subí a mi habitación, apenas abrí la puerta vi un niño sentado en mi cama dando la
espalda hasta la puerta, eso me puso en alerta
-¿Quién eres…?_ pregunté con autoridad pero no respondió_ ¿Te pregunté quién eres
niño? ¿Qué haces en mi habitación?_ se levantó y giró su cuerpo lentamente, mi corazón dio un vuelco a
ver de quien se trataba
-Hola Alex…_ dijo inexpresivo
-¿Chris? ¿Qué haces aquí?
-Solo vine a charlar contigo…
-Déjame adivinar… ¿Adriana te lo pidió?
-Tengo desde el momento que morí observándote Alex, a pesar que no seas de mi
incumbencia. No sabes cuánto lamento lo que te ha sucedido
-No más que yo…
-¿Por qué tomaste este rumbo?
-¿Quieres que te sea sincera?
-Por favor…
Mairim Soledad González RENACER
-Todo es más sencillo así, no sufres, porque simplemente no sientes_ se acercó un poco
-¿Y pensaste en que sentían los demás? Solo pensaste en tus sentimientos. Tú nunca
fuiste así…_ abrí la boca para decir algo_ y no me importa que seas vampiro ahora, sabes que eso no
influye del todo en tu personalidad actual, solo te da herramientas para ser un monstruo, y créeme que
estás muy cerca de serlo. Piensa bien lo que estás haciendo, si no las cosas se van a complicar para ti de
otro modo… solo piensa…
-Pero…_ desapareció con un aleteo moviendo mi cabello por la brisa que provocó
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 6
Siempre pensé que regresar a San Francisco, significaría un riesgo. Teóricamente nadie
nos conoció en el tiempo que vivimos allí, ellos que fueron los que duraron más tiempo, aseguran que
nunca socializaron con algún vecino o alguna persona que significara amenaza. Las casas anteriores en El
Camino del mar, no las vendieron como pensé, creo que desde el momento que partieron a Albacete ellos
se fueron con la idea de volver, y según Adriana, ya era el momento de hacerlo. Ya llevaba con esta, 5
mudanzas sin contar cuando me vine de Venezuela, pero digamos que esa fue voluntaria y 100%
planificada, no porque estuviera huyendo de algo o alguien, aunque básicamente no estábamos huyendo
de nadie, sino como decía el señor Douglas “Conociendo nuevos destinos”, vulgarmente estábamos
siendo gitanos, todo por mantener nuestra identidad vampírica oculta.
La conversación con Adriana, pero sobre todo la que tuve con Chris días anteriores, me
había dejado muy pensativa, la verdad me costaba concentrarme en el algo. Haber “apagado mis
emociones” no era algo plenamente voluntario, suena como si tuviéramos un suiche que subimos o
bajamos a nuestro antojo, pero era algo más complejo y extraño de explicar. En efecto si se siente, lo que
cambia es que no dejas que esos sentimientos influyan en ti. No era capaz de sentir alegría, ira, tristeza, la
nostalgia apenas rozaba mi corazón; creo que eso era posible gracias a que carecías de alma, ya no era
tuya, aun puebla tu cuerpo pero no te pertenece, supongo que eso lo hace más fácil de manejar.
Todos eran básicamente felices, menos yo, o eso parecía; la familia Adams continuaba
con su estilo de vida de hace siglos, Adriana y Sam eran una familia peculiar, un chico de 25 años, con
Mairim Soledad González RENACER
una mujer de 40 y tantos, era un poco bizarro la verdad, por eso nunca dijimos que ellos sostuvieran una
relación sentimental, solo que Adriana era hermanastra de la señora Julia. Adam y Sam sobrinos políticos
del señor Douglas, y yo era sobrina de Adriana… Si bastante compleja la explicación.
Pisar de nuevo San Francisco, era una sensación extraña, todo estaba exacto a la última
vez, sentía un vacío en el estómago, una inquietud. Al llegar a la puerta de nuestra casa, la miré unos
segundos. El camión de la mudanza llegó al día siguiente, ocupamos 2 días en arreglar la casa por
completo, la señora Julia había mandado a pintar la casa de otro color en el interior, ahora las paredes
eran color salmón claro con detalles en blanco, la sala era blanca, con muebles salmón, todo estaba
perfectamente contrastado, era como estar en una nueva casa, eso me agradaba. Ocupamos nuestras
habitaciones anteriores, solo que Adriana y Sam ocupaban una sola habitación.
Al pasar una semana, ya todos estaban ubicados en sus nuevos empleos, el señor
Douglas se había convertido en el nuevo director de High School Abraham Lincoln, haciéndome a mi jefa
de planificación y subdirectora, algo bastante grande para una simple chica de 23 años. Mis estudios los
culminé en Buenos Aires, pero debido a nuestra existencia extraordinaria, teníamos que alterar
documentos cada vez que nos mudábamos, todos 100% legales, solo cambiaban fechas y algunos
números, teníamos aliados en el Departamento de Justicia del gobierno estadounidense, para cuando nos
tocaba cambiar nuestros documentos de identidad, inmigración y todo el asunto. Sam se había convertido
en psicólogo, Adam continuó con su taller para autos, esta vez compró uno más grande, él no soportaba
ser el subordinado de nadie. Adriana era abogada ya hace varios años atrás, era de las buenas y recias,
había conseguido empleo en el ayuntamiento como abogada del estado de California. Es impresionante
todo lo que se puede lograr en 1 semana; Sam aún estaba estudiando donde podía montar su consultorio.
Desde hacía varios años atrás, había tenido la necesidad de hacer ejercicios a diario, era
una forma de liberar adrenalina, de drenar la desesperación que a veces se me acumulaba, de dejar salir
mi frustración, me encantaba correr, pero me gustaba más cazar era instinto.
Luego de llegar de mi primer día de trabajo, me eché una ducha larga y tibia, salí a mi
habitación y miré al exterior, el sonido de una ola chocando contra una roca llamó mi atención, abrí mi
closet, me puse un pantalón deportivo negro, unos tenis blancos, una franelilla blanca con una chaqueta
deportiva negra con detalles en gris, tomé mi celular y salí de mi habitación directo a la calle echándome a
Mairim Soledad González RENACER
andar en sentido oeste, vi hacia los lados, no había nadie y me eché a correr a velocidad sobrenatural
hasta llegar al centro de la ciudad, caminé por Hayes Street y doblé enseguida a Gough Street, mientras
observaba las típicas casas de San Francisco, pegadas una al lado de la otra. Caminé y caminé hasta que
llegue la Market Street, ya las calles empezaban a desolarse, consulté mi reloj y ya iban a ser las 10.40
p.m., me detuve en una esquina a esperar que el semáforo cambiara, crucé la calle, doblando a la
izquierda, caminé varios pasos cuando vi a un par de sujetos delante de mí con actitud un poco
sospechosa
-…fíjate en la ropa que trae…
-Tú lo intimidas mientras yo le quito lo que traiga encima. Si se pone bruto, ya tu sabes lo
que tienes que hacer…_ hablaban de alguien que iba adelante
-¡Es solo un niño! ¿Qué me puede hacer? ¿Morderme…?_ al parecer se dieron cuenta de
mi presencia porque voltearon, pero yo me escondí detrás de un carro rápidamente, continuaron su paso
tras el niño, era de unos 12 años, llevaba unos jeans anchos y una chaqueta verde oliva, con una mochila
en su espalda, iba entretenido con un PSP y unos audífonos, por lo que pude ver. Me fui detrás de ellos
discretamente. El niño se detuvo en una parada de autobús y en seguida lo abordaron los sujetos
-Déjenlo en paz…_ dije serenamente. Los tipos se sobresaltaron y voltearon hacia mí y se
rieron algo nerviosos, caminé hacia ellos y uno me sacó un arma apuntándome, el otro tomó al niño de
mala manera por la chaqueta, también apuntándolo con el arma, continué caminando hacia ellos
-Quédate en donde estas o disparamos_ me dijo uno de ellos, el niño estaba asustado,
tenía los ojos llenos de lágrimas, temblaba, podía escuchar el latido intenso de los corazones de ellos tres
-Dije que lo dejaran en paz, si no quieren tener problemas conmigo_ ambos se rieron a
carcajadas
-Una flaca débil, extranjera, totalmente indefensa. ¿Eres policía?
-Desgraciadamente para ustedes no_ volví a caminar hacia ellos con paso firme, el que
estaba solo me disparó en la pierna y otro en el pecho, la verdad dolió, pero era como un pellizco para mí,
me detuve a ver la herida
Mairim Soledad González RENACER
-Ouch…_ dije con falsedad y sonreí, continué caminando, los dos hombres, incluyendo
al niño me miraron con desconcierto. Tomé al hombre que tenia de primero que era el libre y lo golpee
fuertemente y le quité el arma
-Si te acercas, mato al niño
-Si matas al niño, tú y tu compañero mueren_ corrí hacia él y lo aparté del niño,
llevándolo al lado del otro, ambos luchaban por liberarse de mis manos. Mis colmillos empezaron a
sobresalir, sentía las venas brotarse y mi sangre comenzaba a arder al igual que mi garganta, estaba
dispuesta a acabar con ellos
-¡ALEX!_ era la voz de Adam. Fruncí el ceño, solté a los hombres, estaban temblando de
miedo, Adam tomó a uno, yo tuve que agarrar a el otro para que no huyera_ ¡Vuelve a tu maldita casa,
con tu compañero, olviden que esto paso, y no vuelvan a hacerle daño a nadie!_ dijo Adam viendo a los
ojos a el hombre que sujetaba, este asintió
-…vete a casa, olvida esto, si vuelves a tan siquiera a pensar en hacerle daño a alguien,
no correrás con tanta suerte. ¡Largo!_ le dije al otro haciendo el mismo procedimiento. Ambos se fueron
de inmediato, volteamos y el niño estaba parado donde lo dejé inmóvil, temblando, pero con algo de
asombro en su rostro_ Tú niño, ¿qué diablos haces fuera de tu casa a esta hora?_ le dije de mal humor
-¿Son vampiros?_ dijo con una mezcla de fascinación y miedo
-Te hice una pregunta…_ dije obstinada
-Digamos que me escapé de casa por unas horas, mi tía no se ha dado cuenta
-¿Cómo te llamas?_ le dijo Adam
-Dylan_ le respondió, el niño continuaba sin moverse. Adam se acercó a él
-Bien Dylan…_ lo tomó por los hombros
-¡No! Por favor no, no me hagan nada. Siempre supe que ustedes existían. No me
hipnoticen, o me hagan olvidar, yo guardaré su secreto, por favor_ fruncí el ceño ante aquello, Adam
volteo a verme, tenía la misma expresión
Mairim Soledad González RENACER
-No somos nada, asumamos que somos superhéroes, tienes que volver a tu casa niño,
nada de escapadas, eso no está bien
-Está bien, está bien. Pero por favor confírmenme lo que son
-Si somos vampiros, y bebemos sangre humana, no hagas que nos alimentemos de ti_ fui
hacia el niño, quité a Adam y tomé al niño por los hombros_ Te vamos a llevar a casa, vas decir que te
escapaste, vas a asumir tu castigo, y nunca más vas a volver a hacer algo que preocupe a tu familia, te vas
a portar bien, vas a olvidar que viste vampiros reales. ¿Entendido?_ el niño asintió_ Bien, hecho…_ le dije
Adam, mirándolo con algo de obstinación, su expresión no era muy amable tampoco.
Fuimos hasta la Calle Girard a una casa azul claro, con detalles en blanco, hasta allí nos
había guiado Dylan, bajó Adam con el niño del taxi, yo no quería bajarme, tocaron la puerta, en seguida
abrió una mujer de unos 30 y algo, se notó que regañó al niño, entró algo triste
-¿Qué sucedió con Dylan, Annie?_ oí una voz masculina, que me fue muy familiar,
provenía del interior de la casa, me dio curiosidad, y me bajé del auto, me coloqué al lado de Adam
inmediatamente
-Muchas gracias por traerlo de vuelta, fue muy cortés de su parte, ¿señor…?
-Adam, Adam Vangarret. La verdad fue ella quien lo encontró_ me señaló, sonreí con
desgano
-Annie, ¿qué sucede?_ vino un chico trotando a la puerta que estaba abierta a medias. Al
darme cuenta de quién era, casi hace que me desmayé, de hecho me tambalee, Adam me tuvo que atajar
en el aire
-¿Alex? ¿Te sientes bien…?_ me abrió exageradamente los ojos, él también se dio cuenta
de quién era
-Señorita… ¿Le sucede algo?_ se acercó a mí el muchacho, pero voltee la cara de
inmediato
-¡No! Estoy bien…_ salí corriendo por la calle. Adam fue tras de mí en seguida
Mairim Soledad González RENACER
-¡ALEX ESPERA!_ continué trotando, las lágrimas empezaban a correr por mis mejillas.
Adam me alcanzó, me tomó por el brazo y me detuvo
-Es él Adam, es él…_ dije llorando desesperadamente, no sabía si de rabia, tristeza o
alegría
-Sí, yo también me di cuenta…_ dijo con algo de tristeza mientras me abrazaba
firmemente
-¿Cómo es posible que pueda verlo, después de tantas cosas, tanto tiempo? Está exacto,
no lo puedo creer…
-Hasta donde veo, él es el único que puede volver hacer de ti, el ser maravilloso que
solías ser, tenía tiempo sin sentirte cerca. Tengo que aceptar que Simon es el único que te puede devolver
tu humanidad.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 7
(Por Simon Morris)
Al salir de la universidad en la tarde, me tocaba recoger a Dylan en su clase de karate, eran poco
más de las 5.30pm, la tarde está fría, el cielo nublado, de alguna forma siempre me gustó el clima así,
siempre y cuando estuviera en casa, claro. Llegué a la escuela de karate que me quedaba a unas 6 cuadras
de la universidad, Dylan ya me estaba esperando en la entrada
-Hola niño ninja..._ dije alborotándole el cabello
-Hola nerd..._ sonrío.
Dylan era un niño de 9 años, buena onda bastante activo, él y yo compartíamos una afición
enfermiza por los juegos de video, jugábamos cada noche una vez que terminaba sus deberes de la
escuela, mamá siempre iba a la sala a media noche a mandarnos a dormir, papá en ocasiones se unía a
nosotros, los fines de semana hacíamos unos micro torneos de Mario Kart. Mi familia era lo máximo.
Al llegar a casa vi varios vecinos aglomerados en la acera del frente de mi casa cuestión que me
parecía extraña, me estacione, me bajé de mi Jeep y tomé mis cosas de la parte de atrás
-¡Simon...!_ me llamó uno de mis vecinos
-Hola Howard, ¿qué hay?
Mairim Soledad González RENACER
-Oye, hace unos minutos escuchamos unos gritos en tu casa, hemos estado al pendiente pero no
ha pasado nada más_ fruncí el ceño y vi a Dylan que aún estaba del otro lado de la camioneta, no dude ni
un segundo y salí corriendo a la casa, abrí la puerta de golpe
-¿Mamá...? ¿MAMÁ? ¿PAPÁ?_ nadie respondió, Dylan entró corriendo
-¿Oye por qué corres?
-Ve si encuentras a mamá en alguna parte de la casa, voy al sótano a ver
-¿Pero qué sucede?
-Sólo búscala…_ afirmó con la cabeza y corrió buscando a nuestros padres yo bajé al sótano
-¡¡¡SIMON!!! ¡¡¡SIMON!!!_ escuché a Dylan desesperado, salí corriendo siguiendo su voz, estaba
en la cocina apenas llegué a la entrada de la cocina, todo estaba revuelto vi a un lado y vi a papá tirado en
el suelo cubierto de sangre, Dylan lo veía, caminé hacia él y vi a mamá detrás del mesón, estaba igual que
mi papá la toqué a ver si le encontraba pulso y al parecer estaban sin vida, no sabía qué hacer me quedé
congelado, vi a Dylan y estaba en shock
-Dylan, ve y llama al 911_ no movió ni un musculo, lo tomé por los hombros_ ¡DYLAN,
DYLAN! ¡HEY! necesito que reacciones recuerda lo que te he enseñado sobre las emergencias esta es una
de ellas, mamá y papá nos necesitan_ me vió con los ojos abiertos como platos, los tenía llenos de
lágrimas, afirmó violentamente con la cabeza y salió corriendo al exterior de la cocina; me senté en el
suelo viendo ambos cuerpos, me llevé las manos en la cabeza, no sabía qué hacer, ambos tenían heridas
profundas en el cuello, la puerta trasera estaba abierta, al parecer había sido un animal lo que atacó a mis
padres, pero era extraño que no rompiera ventanas, sino que entró y salió civilizadamente por la puerta.
Al cabo de pocos minutos llegó la policía y los paramédicos, a Dylan y a mí nos desalojaron de
la casa mientras hacían el levantamiento de los cuerpos, los declararon muertos por ataque de animal
salvaje, un lobo posiblemente. Dylan estaba destrozado, yo no hallaba como lidiar con el dolor que la
muerte de nuestros padres me producía, la pregunta era ¿qué iba a hacer ahora? yo no podía hacerme
cargo de Dylan, ni de la casa, tendría que dejar de estudiar y sin embargo no me daría a basto, solo tenía
19 años.
Mairim Soledad González RENACER
Parte de la familia vino al funeral, decidí irnos con la tía Annie, era la hermana menor de mi
padre, era la opción más atractiva, vivía en San Francisco, con su recién esposo James, tenía 32 años de
edad, siempre fue nuestra tía favorita, era divertida, sería más sencillo acoplarnos a su forma de vida.
Las cosas se complicaron después de la muerte de nuestros padres, me refiero a Dylan se volvió
rebelde, su nivel académico disminuyó, Annie iba semanalmente a la escuela por citaciones, incluso ya
había pasado por dos psicólogos, pero no había logrado nada con él, yo continué mis estudios en
astronomía en la Universidad de California, por eso Dylan me decía nerd, desde pequeño mostré mucho
interés en ser astronauta, era un sueño de niño trabajar en la NASA.
Una noche mientras veía la repetición de un partido del Super Bowl entre los Vikings vs. Eagles,
llamaron a la puerta a eso de las 10.45pm
-¡Yo voy!_ gritó Annie desde la cocina y salió trotando hacia la puerta, pasaron unos pocos
minutos y sentí a alguien que subió corriendo las escaleras, me asomé y era Dylan
-¿Qué sucedió con Dylan, Annie?_ le pregunté pero no obtuve respuesta, fui hacia la entrada,
Annie hablaba con un hombre alto corpulento y una muchacha estaba detrás de él_ ¿Annie, que sucede?_
la chica pareció ver un fantasma se desvaneció el hombre que estaba con ella la atajó me apresuré hacia
ella_ Señorita… ¿Le sucede algo?
-¡No! Estoy bien…_ salió corriendo de forma extraña, el muchacho salió detrás de ella
-Por favor disculpen. ¡Alex espera!_ dijo el hombre mientras corría.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 8
Llegamos a casa, estaba perturbada, la imagen de Simon no se borraba de mi mente, no dejaba
de preguntarme qué hacía en San Francisco y quien era la mujer de esa casa, ¿qué edad tendría? ¿20, 21?
era algún especie de milagro que después de tanto él estuviera vivo y yo existiendo para verlo de nuevo.
Adam abrió la puerta de la casa dejándome entrar, Adriana venía de la sala con una escoba con
Vanessa, se detuvieron a vernos llegar a mí y a Adam
-¿Que hacían fuera tan tarde?_ pregunto Adriana
-Salvando el mundo..._ respondió Adam. Ambas fruncieron el ceño y se vieron entre sí
-¿Alex que sucedió?_ pregunto Vanessa algo temerosa
-Yo...
-Nada solo volvió a ver a Simon_ me interrumpió Adam. Adriana y Vanessa abrieron los ojos
exageradamente
-¿Como que volvió a ver a Simon? ¿Cómo? ¿Dónde?_ pregunto Adriana preocupada
-Al parecer vive aquí en San Francisco..._ dije aun impresionada
Mairim Soledad González RENACER
-Yo creo que es tiempo de contarle lo que sucedió..._ dijo Adam con algo de pesimismo
en su expresión, fruncí el ceño de inmediato
-¿Qué información es esa? ¿Qué me han estado ocultando?
-Verona y Andrew fueron asesinados hace 2 años_ me llevé la mano derecha a la boca
-¿Por qué no me dijeron nada de esto?
-Alex, llevas siendo el ser más agresivo y obstinado durante 20 años, dudo mucho que
una noticia como esta ayudara a tu progreso emocional_ dijo Adriana_ yo les pedí que no te contaran
nada, pero al parecer siempre logras enterarte de todo, no contaba con que volvieras a ver a Simon
-Saben de sobra que odio que me oculten cosas porque de alguna forma siempre me
entero. ¿Cómo que asesinan a Verona y Andrew y yo no me entero? ¿Entonces qué pasa con Simon? ¿Que
quede a la buena de Dios entonces...?_ sentía llamear mi ojos, estaba alterada, algunas lágrimas brotaban
-No hemos podido averiguar quiénes fueron todo parece indicar que fueron vampiros, la
pregunta es ¿por qué ellos? o simplemente se trata de que ese día tuvieron mala suerte. Solo sabemos que
Simon vive ahora con una tía, hermana de su padre, pero no sabíamos que estuvieran aquí
-¿Ahora que se supone que deba hacer con la presencia de Simon aquí? ¿me tengo que ir
de la ciudad? saben de sobra que ahora no voy a querer separarme ni un segundo de él, no sin saber que
está bien
-Lo está Alex, al parecer su único problema es su hermanito_ dijo Adam
-¿Hermanito? ¿Ese niño es su hermanito?
-Un segundo ¿conocieron al hermano menor de Simon también?_ pregunto Vanessa
confundida
-Todo parece indicar que si es su hermano, todo encaja_ los miré con decepción negando
con la cabeza y subí a mi habitación tirando la puerta aparatosamente, me fui a la ventana que daba hacia
el mar y me senté en la orilla de la ventana con las piernas hacia afuera, miré la luna que estaba entera,
exageradamente grande
Mairim Soledad González RENACER
-Pareces perturbada..._ brinqué la de la impresión
-¡Gabriel!_ lo abracé
-Al parecer recuperaste algo que se te perdió hace un tiempo
-¿Todo este tiempo me estuviste observando?
-Siempre lo he hecho Alex
-¿Por qué dejaron que me pasara todo esto?
-Aunque parezca mala excusa, hay cosas que no controlamos, y tú te nos fuiste de
nuestras manos, sin embargo sabes que puedes escoger un mejor camino
-¿Por qué nunca vinieron por mí? ¿Por qué no me mataron?
-A pesar de tu furia, nunca fuiste una amenaza real, ¿cuántos humanos mataste en estos
20 años? ¿3, 4?_ hizo una pausa_ los delincuentes actuales matan el doble en un mes
-Pero no lo entiendo, soy un vampiro, saben que no poseo alma, no por completo, cosa
que pone mis sentimientos en riesgo, se intensifican o se pierden. ¿Qué hubiera pasado si los pierdo?
-Creo que ni el mismo Lucifer hubiera podido con eso, hay muchos vampiros en el
mundo igual a ti, en vida fueron humanos excepcionales, tal como el caso de los Adams, y fíjate en el bien
que le hacen al mundo cada vez que pueden, no dañan a nadie, solo así los dejamos existir, porque
sabemos que contamos con ellos. Y aunque parezca sucio este encuentro que tuviste con Simon estaba
planificado ya, sabíamos que era la forma de regresarte
-¿Pero por qué Verona y Andrew?
-Eso es algo que no sabemos, pero digamos que no controlamos a la muerte y mucho
menos a los vampiros
-¿No tienen idea de quienes fueron?
-No, en absoluto..._ hizo una pausa_ Alex vivir una vida es muy complejo, pero vivir en
una eternidad es mucho peor, debes estar preparada para muchas cosas, perder seres que amas, lo
Mairim Soledad González RENACER
importante es que sigues aquí y puedes hacer algo bueno con tu existencia, siempre piensa en ello_ paso
su brazo derecho por encima de mis hombros y me aproximó a su pecho_ confío en ti..._ beso mi cabeza y
desapareció alborotando mi cabello con un gran sacudón y sonido de aleteo, típico de ángeles
Al día siguiente todo parecía renovado para mí, me sentía en paz de alguna manera, me levanté,
tomé una ducha corta fui a trabajar al high school, muchos estaban asombrados con mi nueva actitud, de
alguna manera estaba volviendo a ser yo, la vieja Alex, la conversación con Gabriel me había ayudado
mucho, a media tarde al salir del trabajo decidí ir a trotar un poco al Kezar Park, necesitaba drenar y
drenar. Corrí varios minutos, el cielo se tornaba oscuro y en cuestión de segundos comenzó a llover
-Este clima...._ dije en tono muy bajo
Continué trotando bajo la lluvia, de todas formas no podía enfermarme, era lo genial de ser
vampiro, la gente se esfumó como insectos ante la presencia de insecticida; decidí ir a mi nuevo auto,
Adam insistió en que tuviera algo nuevo, abrí la maleta para sacar una toalla del bolso, de un momento a
otro un jeep vinotinto venia hacia mí de espalda, no me dio tiempo de esquivarla me dio, la camioneta se
abolló, pero al parecer había alguien dentro, si veía que su camioneta estaba chocada y conmigo en pie,
iba a ser muy sospechoso así que me tiré al suelo de inmediato fingiendo algo de dolor
-¡Señorita! ¿Está bien?_ voltee mi cuerpo a ver de quien se trataba la lluvia continuaba cayendo,
abrí la boca al ver quien era_ ¿Tú...? ¿Estás bien?_ quede muda_ ¡hey!
-¿Ah? ¿Qué? ehhh sí, estoy bien... solo fue un golpe_ me ayudó a levantar
-¿Segura? mil disculpas, mi jeep se descontroló algo pasa con los frenos_ una vez en pie no
dejaba de verlo y sonreír, incluso las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, pensé que no se notaría por
la lluvia_ ¿te duele algo? ¿Por qué lloras?
-¡No! no... Solo es lluvia, mira agua de lluvia_ dije mostrándole el agua obvia que caía del cielo,
me sentí bastante tonta
-Déjame llevarte al hospital, tu pierna no se ve... bien_ evidentemente el morado de mi pierna
había desaparecido_ no entiendo, juraría que vi tu pierna morada
Mairim Soledad González RENACER
-Tal vez te confundiste...
-Déjame llevarte igual... bueno si tuviera donde..._ dijo lamentándose viendo su jeep
-No es necesario, estoy bien, déjame a mí llevarte a casa, creo que recuerdo el camino...
-Pero no puedo dejar el jeep así...
-Vamos, yo te ayudo a estacionarlo_ rió_ ¿qué? tengo más fuerza de la que aparento, créeme...
-Solo temo por tus huesos
-Teme por otra cosa
-Ok, ok, ok, ponte al volante, yo empujo
-Tu ponte al volante, yo empujo_ volvió a reír, ¡Dios! como extrañé su sonrisa, entré cerré los
ojos con suspicacia
-¡Bien! tu empujas...
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 9
Simon se montó en su Jeep, yo me coloqué en la parte trasera
-¿Lista?
-Creo que sí... ¡VOY!_ le grité.
Empecé a empujar simulando algo de esfuerzo
-Oye si quieres yo empujo
-¡Solo direcciona el auto Simon!
Volví a empujar simulando esfuerzo hasta decidí mover la camioneta, la lluvia hacia todo un
poco más difícil; solo empujé un poco, logró estacionar el Jeep no muy lejos de donde estábamos. Se bajó,
yendo directamente hacia mí, me tocó actuar como si estuviera exhausta, pero creo que exageré un poco
-Oye, al parecer comes algo muy bueno_ ambos reímos tontamente
-Muy malo tu chiste
-¿Sí, verdad?_ hizo una pausa y me miró_ tengo que llamar a la grúa y esperar que me vengan a
buscar
Mairim Soledad González RENACER
-Te ofrezco algo mejor_ sonreí pícaramente
-A ver... suena bien...
-Ven, te llevo a casa, mañana vienes por ella
-¡No! sería ya mucho: te atropelle, me ayudaste a empujar mi camioneta y aun así quieres
llevarme a casa
-Así soy... buena persona en todo momento..._ sonreí abriendo los brazos como si estuviera
haciendo un comercial_ además que está lloviendo a cantaros, eso va a retrasar la grúa, déjalo para
mañana
-Ok, ok, bien, pero al menos déjame conducir
-¡No te lo discuto!_ le di las llaves de mi camioneta nueva, él fue a su auto mientras yo me
montaba en el asiento del copiloto, estaba empapada. Simon se montó en la camioneta
-Ten, no quiero que te resfríes_ me entregó una chaqueta inmensa y gruesa, sonreí ante aquel
gesto
-¿Y tú?
-Yo estoy bien así...._ nos miramos a los ojos por unos momentos_ Oye, creo que no
empezamos bien, me llamo Simon, aunque creo que eso ya lo sabías, cuestión que no me explico
-Ehhmmm..._ busqué excusas creíbles en mi cabeza_ Dylan, fue Dylan quien me dijo sobre ti,
bueno asumí que eras tú
-Creíste bien... por cierto gracias por llevarlo a casa
-Por nada..._ hicimos otro silencio mientras nos veíamos
-Aún no se tu nombre
-¡Oh!_ reí tímidamente_ Alex... Alexandra Torres, pero puedes llamarme Alex, así me dicen
todos
Mairim Soledad González RENACER
-Alex... ummm bastante peculiar, pero me agrada_ sonrió y encendió la camioneta, salimos del
estacionamiento del parque_ ¿y que me cuentas sobre ti, Alex?
-¿Sobre mí? hay tanto y a la vez nada que contar
-Ummmm, un corazón atormentado por lo que veo_ sonreí con desgano
-Te puedo contar que soy venezolana, vivo con mi tía Adriana y unos primos extra lejanos, mis
vecinos son unos tíos y una prima, mis padres murieron, al menos mi mama, de mi padre no he sabido
nada en años...._ bajé la cabeza ante aquel recuerdo_... en fin… Soy sub directora del High School
Abraham Lincoln
-¿De verdad? Dylan estudia allí. ¿Cómo puedes ser sub directora de algo siendo tan joven?
-¿Qué edad crees que tengo?
-¿20...?
-24 la verdad, pero gracias por el cumplido. Soy graduada en Geografía. ¿Qué me dices de ti?
-Una vida complicada, mis padres murieron hace 2 años, vivíamos en Sioux Falls, vivo con una
tía y su esposo, soy estudiante de astronomía en la Universidad de California, y creo que eso es todo...
-Gracias por los detalles Simon_ miré hacia el exterior por el parabrisas haciendo una pausa_ y
me imagino que hay una chica en tu vida...
-¿Una chica? ¿Te refieres a una novia, no?_ me miro con algo de seriedad y luego estalló en
risas_ No, no, no hace ya varios años que no tengo novia, nunca fui bueno para eso de las chicas
-¿De verdad?
-¿Es tan difícil de creer?
-Bastante, no quiero sonar como una mujer "atacona", pero tienes porte_ creo que al decirle eso
se sonrojo
-Bueno, bueno ya..._ sonreímos y en cuestión de 2 minutos llegamos a su casa, esos minutos
viajamos en silencio total, ya había cesado la lluvia_ ¿quieres pasar y cenas con nosotros?
Mairim Soledad González RENACER
-Creo que no estoy en las fachas correctas Simon, dejémoslo para otro día mejor_ me miró
como examinándome un momento_ ¿qué miras?
-Tú no me respondiste
-¿Qué cosa?
-¿Hay algún chico?
-Nunca lo preguntaste, y no, no lo hay, digamos que la vida no ha sido buena conmigo en ese
aspecto, y en otros aspectos tampoco, es complicado, pero en fin…
-Bueno entonces que sea una cita...
-¿Que cita? ¿De qué rayos me estás hablando?
-La cena...
-¿Que cena, Simon?
-A la que no quieres entrar hoy, ya que lo vamos a dejar para otro día, que sea una cita
entonces_ no sabía que decir, me sentía como una tonta
-Bien, puede ser mañana, vivo en El Camino del Mar
-Perfecto, paso por ti a las 6pm_ sonreímos abiertamente, me monté en la camioneta de nuevo,
encendí el motor
-Saludos a Dylan
-Gracias y disculpa por lo de hoy
-A la orden y pierde cuidado con el incidente_ sonreí despidiéndome con la mano derecha
mientras la izquierda sostenía el volante y me fui a casa
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 10
Durante el camino sonreí inconscientemente, sentía que estaba volviendo a la vida, esos
minutos de confusión entre Simon y yo fueron algo grandioso
-¡Hola! llegué..._ dije anunciándome al abrir la puerta del garaje
-Hola querida sobrina_ bajo las escaleras Adriana_ ¿a que se debe el buen humor? estás
empapada...
-Digamos que la lluvia me agarró de sorpresa_ dije sonriendo subiendo ambos hombros
tratando de simular que no tenía importancia, fui hacia la cocina, abrí el refrigerador y saqué una bolsa de
sangre
-Oye Alex, no tengo idea por que tan buen humor, pero desde que llegamos de nuevo a San
Francisco, eres diferente, casi la misma de antes, y no sabes lo feliz que me hace..._ me sonrió mientras
bebía sangre fría de un vaso de cristal, sonreí abiertamente y Adriana se fue en carcajadas
-¿Qué?_ me hizo señas en la boca, fue cuando me di cuenta que tenía los dientes rojos al verme
en el reflejo de una olla
Mairim Soledad González RENACER
El día siguiente me fui temprano al trabajo, todos los estudiantes me miraban al pasar pero a
ninguno saludé ni ellos a mí, solo los miré con una media sonrisa, siempre me atormentaron sus latidos
en mi cabeza, al abrir la puerta de mi oficina alguien me llamó
-¡Profesora Torres!_ voltee a ver de quien se trataba y era una maestra
-Dígame Profesora Walker
-Buenos días señorita, solo vengo a traerle al estudiante Morris_ miré detrás de ella y era Dylan
-¿Dylan?
-¿Tú otra vez?_ dijo con expresión fastidiada
-¡Más respeto Morris!_ dijo la profesora que era de unos 30 años ejerciendo algo de autoridad
-Déjelo Profesora, yo me encargo de aquí en adelante, vuelva a clases con sus muchachos_
afirmó con la cabeza y se fue por el pasillo lleno de casilleros_ tú, entra_ dije señalando con el dedo índice
a Dylan
-No pensé que fueras precisamente tú la sub directora
-Ya ves que pequeño es el mundo, Dylan
-Con razón te odian_ fruncí el ceño exageradamente
-¿Me odian?_ dije sentándome en mi escritorio_ no me extraña..._ dije dejando los ojos en
blanco_ Cuéntame ¿por qué la Prof. Walker te trajo hasta acá?
-¿El director Adams no está?
-Asumo que no ¿prefieres resolverlo con él?
-Confío más en él, al menos no me delata en mi casa
-Y creo que ese es el problema
-¡Oh! ¡Wow señorita Torres! ¿Cuestiona al director?_ me dijo de forma acusadora y sarcástica
Mairim Soledad González RENACER
-No lo cuestiono, solo que yo tengo mi forma de hacer las cosas y cualquiera se puede equivocar
con sus métodos. ¿O que planeas? ¿Acusarme con el director?_ tomé el teléfono negro que estaba sobre mi
escritorio y marque el número del señor Douglas
-¿Aló?
-Un momento TIO Douglas...._ dije resaltando la frase_ Aquí está, puedes decirle lo que quieras
de mi al director, pero por favor resalta lo que tú hiciste primero, así lo mío no se verá tan malo_ su
expresión se tornó nerviosa_ Ummm... lo supuse_ me llevé la bocina a la oreja_ Disculpa tío, solo fue una
falsa alarma
-¿Alex que sucede?
-Nada importante, dramas de estudiantes, luego te pongo al tanto_ colgué la llamada_
volviendo a ti niño_ me puse de pie frente a él_ jamás vuelvas a amenazarme en tu vida_ me miraba de
mal humor_ ahora dime ¿qué hiciste?
-Llevo tres tareas de historia que no entrego
-Ummm ¿y se puede saber por qué?_ me senté en la silla que estaba al lado de el
-Porque no he querido hacerla, ¿que planea hacer?_ dijo de forma desafiante
-¡Oye Dylan basta! ¿Tienes idea del daño que le haces a tu familia con tu actitud?
-¿Que sabe usted de mi familia?
-No lo sé, dímelo tú... ¿por qué eres tan rebelde?
-Ya sé en qué consiste esto, quiere ser amable conmigo
-Yo ya sé en qué consiste esto Dylan, en que tú te haces la víctima y los demás sufren el doble...
-Usted no tiene idea de lo que es mi vida ahora
-Créeme que sí, te entiendo a la perfección; oye, perdiste a tus padres, yo perdí a mi hermano y a
mi madre y no sabes cómo los extraño, e hice lo mismo que tú estás haciendo ahora, no sabes cuánto
Mairim Soledad González RENACER
daño les hice a mis amigos y la familia que está conmigo, lo peor de todo es que ellos van a estar siempre
con nosotros a pesar de las patadas que les demos, pero no es justo
-¿Cómo sabe que mis padres murieron?
-Ser sub directora trae beneficios, tengo acceso a sus expedientes, y el tuyo dice que vas muy
mal, vas a repetir el año Dylan
-Ya no importa...
-Sí importa... no planeas cambiar de actitud, ¿cierto?_ negó con la cabeza_ eres bastante
testarudo, pues no me queda más remedio_ estaba viendo a través de la ventana_ Dylan..._ no volteo_
¡Dylan!_ volteo a verme_ vas a volver a ser el mismo de antes, cuando vivían tus padres, los vas a extrañar
pero eso no afectará tu vida, serás el mejor estudiante de tu sección, llegarás hoy a casa abrazando a tu
hermano y a tus tíos, pidiéndoles disculpas por cómo te has comportado y serás buen chico de hoy en
adelante, ¿bien?_ afirmó con la cabeza, la hipnosis era algo sencillo la verdad_ ahora vete a clases y ponte
al día_ se levantó de la silla, tomó sus cosas y abrió la puerta de mi oficina
-Señorita Torres...
-¿Si Dylan?
-No sé por qué dicen que es una bruja, usted es genial_ fruncí el ceño con diversión y sonreí
-¡Wow! gracias... supongo...
Me senté en mi silla sonriendo, sabía que hipnotizar era algo extremo, pero en este caso era algo
necesario, era algo que le debía a Simon, y el niño necesitaba vivir sin tormentos, también se lo debía a
sus padres, era lo correcto
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 11
Pase el resto del día trabajando sin mayores novedades, de hecho Simon y Dylan ocuparon mis
pensamientos en resto del día. A eso de las 4.30pm tomé mis cosas y me marché a casa, tenía una sonrisa
estúpida dibujada en la cara, digamos que tenía mucho tiempo sin sentirme bien conmigo y con el
mundo, creo que finalmente había encontrado paz entre tanta desgracia.
Llegué a casa, no había nadie, supongo que todos estaban trabajando, aún era temprano,
aunque ya faltaba poco para que llegaran. Subí directo a mi habitación, tomé una ducha fría, necesitaba
despertarme, activarme; salí envuelta en la toalla blanca hacia el inmenso closet donde estaban mis cosas,
lo abrí y habían cientos de alternativas, me medí casi toda la ropa pero aun así no conseguía algo para
ponerme, de hecho tenía muchos años sin colocarme un vestido, siempre vestía igual, busque más al
fondo, saqué una falda de organiza beige muy pálido con flores muy pequeñas rosadas y verdes, saque
una franelilla verde oliva, un cinturón de cuero ancho y una chaqueta del mismo color del cinturón y las
sandalias. Me vi en el espejo y parecía otra, sonreí al verme así vestida <<toc, toc...>> sonó la puerta y la
abrieron
-¿Adam...?_ al verme quedó como en una especie de shock
-¡Wow! Alex...
-¿Que sucede? ¿Me queda mal? ¿Cambio la camisa verdad?
Mairim Soledad González RENACER
-No, no, no, es solo que tenía mucho sin verte así..._ creo que si hubiera podido me hubiera
sonrojado, de forma nerviosa puse mi cabello detrás de mí oreja derecha y me senté a maquillarme
-No seas exagerado Adam. ¿Tan mal me vi durante estos años?_ se acercó a mi
-No es lo mal que pudiste haberte visto, es solo que todos te preferimos así
-Es cierto..._ sonreí tímidamente mirándolo a través del espejo, peine mi flequillo y me levanté_
¡Listo! ¿Cómo me veo?_ le dije llena de alegría. Me tomó por la mano derecha poniéndola en su pecho,
acercándose a mí, siempre era impresionante apreciar lo gigante que era Adam
-¿Que tengo que hacer para que vuelvas a mi?_ hizo una pausa_ aquí dentro había un corazón
muerto que había dejado de latir por algo mucho más allá de que sea un vampiro, tú hiciste que volviera a
latir, que volviera a vivir_ y yo apuesto que si tuviera el mío latiendo, estuviera a mil por hora a punto de
explotar
-Adam...
-No digas nada, yo sé por todo lo que has tenido que pasar, y todo este nuevo cambio en ti me
da esperanzas que vuelvas a quererme como antes_ tenía sus ojos clavados en los míos, era como si me
estuviera hipnotizando, cosa que era absurda, tenía sus manos en mi cuello sujetándome, estaba muy
nerviosa, sonó el timbre
-Lo siento, me tengo que ir_ me libré de él, tomé mi bolsa de la cama y bajé las escaleras, abrí la
puerta principal
-¡Ho...la...!_ dijo haciendo una pausa entre silabas
-Hola Simon..._ sonreí
-¿Eres Alex? ¿La misma chica que atropellé ayer? ¿La mojada, maquillaje corrido?_ sonrió
abiertamente
-La misma, solo que no estoy mojada y con otra ropa
-Y vaya que te queda fabulosa esta ropa_ dijo como si me estuviera mostrando a alguien más,
sonriendo abiertamente
Mairim Soledad González RENACER
-Ahh... ¿Con que con él es que vas a salir, no?_ Adam fantasmalmente estaba detrás de mí,
Simon borró su sonrisa
-¿Tú eres quien llevó a Dylan a casa, no? mucho gusto, Simon..._ estiró su mano derecha hacia
Adam, él se la estrecho fingiendo simpatía
-Mucho gusto, Adam Vangarret. ¿Así que van de salida?
-Sí, espero que no te importe....
-¡Bah! No, claro que no le importa... vámonos Simon
-No, en absoluto, no me importa, cuídala mucho
-Eso haré, descuida
Ese debió ser uno de los momentos más incómodos de mi vida, caminé hacia el Jeep de Simon
toda temblorosa, los acontecimientos de los últimos 15 minutos habían sido bastante consternantes.
-Bien ¿y a dónde vamos?_ le pregunté para salirme del tema de Adam
-Vamos a Fishersman Wharf_ alcé ambas cejas, esa zona de San Francisco era bastante popular
y concurrida, comer no era un problema para mí_ ¿qué te gustaría comer?
-¿Allí no solo hay restaurantes de comida de mar?
-Sí, pero prefieres aves o carnes, conozco un restaurante allí mismo
-¡Ok, perfecto!_ sonreí al confirmarme eso, el problema ahora era como hacía para comerme un
animal crudo
Llegamos al estacionamiento de Fisherman Wharf, había bastante gente por todos lados, el
atractivo de ese lugar, al menos en el día era ver a los leones marinos descansando en el muelle, la verdad
nunca había ido a ese lugar
-¿Habías venido antes?_ preguntó una vez ya fuera de su Jeep, tratando de buscarme
conversación
-Ehm, no, primera vez, no tengo mucho tiempo aquí en San Francisco
Mairim Soledad González RENACER
-Es cierto... ¿vamos?_ afirmé con la cabeza y sonriendo tímidamente, caminamos hacia el
interior de la zona, todo era de madera, muy pintoresco, llegamos a lo que parecía una plaza, en el centro
había un monumento a un gran cangrejo, me hizo gracia, hasta que llegamos a la entrada de Hard Rock
Cafe
-¿Aquí era tu gran lugar secreto?_ reímos al mismo tiempo
-¡Oye! no no soy culpable de que no te gusten los mariscos ni moluscos
-¿Yo cuando dije eso?
-Me lo diste a entender... eso es suficiente
-Bien Simon, muy bien_ entramos, había música puesta, era Bon Jovi lo que sonaba, como era
típico en ese restaurante, era rock lo que iba a escuchar el rato que estuviera allí, nos sentamos y en
seguida llegó un mesero entregándonos la carta con el menú
-Bien Alex, ¿qué me cuentas de ti?_ saqué mi cabeza del menú y lo miré, al encontrarse nuestras
miradas me dio algo de vergüenza
-Creo ya te lo dije todo ayer
-¡Vamos! no puede ser... tu vida debe ser más que eso
-Lo era, pero actualmente solo estoy dedicada a ser sub directora, hacer ejercicios y ya
-Oye, hablando de eso ¿qué fue lo que hablaste hoy con Dylan?, llegó todo raro a casa hoy,
pidiendo disculpas por todo lo que había pasado en estos dos años, dijo que había hablado contigo
-Solo hablé con él, no creo haberle dicho algo que tú o tus tíos no le hayan dicho antes, solo se
lo hice ver de una forma diferente, hasta que entendió que no estaba bien lo que hacía_ me miraba con
atención y algo de perspicacia en la mirada, en eso llegó el mesero
-¿Ya decidieron que ordenar?
-¡Sí!_ dijimos los dos al mismo tiempo, el mesero me vio a mi primero
Mairim Soledad González RENACER
-A mí me trae un lomito lo más crudo que pueda, con un toque de sangre si puede_ eso lo dije
en voz muy baja_ de beber me trae una cerveza light bien fría_ Simon me miraba extraño, algo
impresionado
-Yo solo quiero una hamburguesa....
-...doble carne con extra de queso..._ dijimos él y yo al mismo tiempo y al parecer no fue
prudente hacerlo
-Con una cerveza igual que ella, pero no light, tráigame una Pilsen por favor
-¿Postres?_ preguntó el mesero
-¡No! para nada... dudo que quepa algo más después de la carne_ sonreí amablemente, y el
mesero se fue con nuestra orden anotada, la verdad el chico me miró casi todo el rato, pero no era algo
que me incomodara
-¿Cómo sabias que pediría doble carne y extra de queso?
-Creo que ayer me comentaste que te gustaba la hamburguesa así..._ fue la primera excusa que
me vino a la mente
-¿Si? no recuerdo haber hablado de comida ayer...
-De algún modo lo supe, ¿no?
-Tienes razón, si no te lo dije yo, ¿quién más?_ reímos, yo lo hice con falsedad, ya habían varias
ocasiones en las que casi me agarra_ ¿y a ti te gusta la carne cruda?
-Si, a todo el mundo le parece asqueroso, pero me gusta la carne casi cruda
-Cerveza, ¿eh?_ dijo con una sonrisa picara
-Siento no ser esa chica delicada que pide vino blanco, mucho hago con vestirme así de nuevo
-No te lo critico, solo me pareció rudo, ninguna chica se muestra así en la primera cita_ abrí mis
ojos como platos
-¿Cita?
Mairim Soledad González RENACER
-¡Oh! lo siento, no quise decir eso, esto es solo una salida de amigos, discul..._ tome su mano
izquierda que estaba sobre la mesa
-Simon, tranquilo, me agrada que sea una cita, si no, no me hubiera arreglado así_ su corazón se
aceleró y su sangre le subió a la cabeza, eso produjo que apartara mi mano rápidamente de la suya, sentía
sus latidos con mucha claridad, y eso me estaba torturando, tragué grueso y sonreí forzadamente
-¿Y Adam quién es?
-Alguien que ha cuidado de mí desde hace muchos años, ya olvidé cuantos exactamente
-Por lo visto no le gustó mucho que salieras conmigo
-Eso tiene que manejarlo él
-¿Pero tuvieron algo?
-Hace mucho tiempo, ya eso no importa
-Yo lo entiendo, y aun importa para él, se le nota, no lo culpo
-Yo tampoco lo hago, pero él sabe mi posición, digamos que los últimos tiempos no han sido
fáciles
-Para nosotros tampoco, ¿pero qué te sucedió a ti?
-Murió mi hermano hace varios años, murió un amigo que amaba, y mi madre hace poco
menos que él, recién me enteré que murieron unos amigos muy queridos, y ante la muerte de tanta gente
que quiero mi actitud fue más o menos como la de Dylan, pero siendo grandes digamos que el daño que
se ocasiona es mucho peor
-Ummm, te entiendo y lo lamento por todas tus pérdidas
-Ya de eso, hace mucho, y la vida me está regresando un poco de esa felicidad que me faltaba,
estuve amargada muchos años, creo que estoy volviendo a ser yo, la vieja Alex
-Entonces creo que llegué en buen momento
Mairim Soledad González RENACER
-No pudo ser más perfecto Simon..._ llegó el mesero con nuestra orden, al ver y oler mi plato de
carne me dio "sed", creo que no tomé ese ítem en consideración, empecé a respirar profundamente
-Que tengan buen apetito..._ dijo mirándome, me guiñó el ojo al irse, fruncí el ceño, Simon lo
notó, pero me estaba sintiendo peor, sentí que mis ojos llameaban, cerré los ojos inmediatamente
-¿Alex te sientes bien?_ preguntó muy preocupado
-¡Si! sí, estoy bien, ya vuelvo..._ me levanté y fui corriendo al baño de damas, entré y había una
rubia delgada maquillándose frente al espejo, abrí el grifo y toqué el agua, me miré en el espejo, tenía los
ojos rojos, venas de alrededor de mis ojos brotadas, mis colmillos empezaban a salir, la muchacha me
miró con miedo, la tomé por el brazo con fuerza y la puse de frente a mi encontrando nuestras miradas,
iba a gritar_ ¡No grites!_ era como si le hubiese ahogado el grito, estaba temblando, esa escena me daban
muchas ganas de beber su sangre, era la típica escena de cazador y presa_ vas a salir calmada, como si no
me hubieras visto, no has visto mis colmillos y no has visto nada sobrenatural acá ni en ningún lado, vas a
dejar de llorar y temblar y vas a salir como si aquí no pasó nada, ¿ok?_ afirmó con la cabeza, se limpió las
lágrimas, tomó su bolsa con mucha calma y salió del baño, cerré la puerta con seguro, agarré agua y me la
eché en la cara un par de veces y mi expresión volvió a ser igual, respiré profundamente, abrí la puerta y
salí como si nada
-Oye, ¿estás bien?_ se levantó con pose preocupada al verme acercar a la mesa de nuevo
-Sí, solo me cayó una pestaña en el ojo, nada de gravedad. ¿Comemos?_ sonreí abiertamente,
creo que de forma exagerada
-Está bien, comamos..._ comí si ningún problema, aunque el olor a sangre me estaba volviendo
loca, tuve que luchar con muchas ganas para controlarme, el resto del rato la pasamos bromeando, Simon
era el ser que siempre extrañé, él era quien faltaba en mi vida, a pesar de perder a Andres y mi madre,
Simon era un complemento en mi vida, eso lo tenía que admitir.
Terminamos de comer y nos fuimos directo a mi casa, sentía como si me hubiera tragado
completa la carne, sumamente pesada me sentía, prefería los sabores naturales, sin salsas ni nada ahora
que era vampiro, eso no ayudaba a mi nuevo metabolismo; nos fuimos cantando en su Jeep, Simon era
tan divertido, había olvidado cuando fue la última vez que había sonreído tanto. Llegamos a mi casa,
justo al momento de bajarme
Mairim Soledad González RENACER
-¡Un momento! no te bajes aun..._ se bajó del Jeep y corrió a mi puerta, la abrió y me tendió la
mano derecha_ ¿señorita...?_ sonreí abiertamente
-Estás loco....
-Para nada... oye ¿siempre estas así de fría? debes estarte muriendo de frio
-¡No! no para nada, estoy bien_ quedamos uno en frente del otro a poca distancia_ Gracias..._
dije con mi mirada perdida en la suya
-Gracias a ti por acompañarme_ me tomó ambas manos y les dio un beso, sonreí ante aquello_
¿quedamos para otro día?
-¡Claro que sí!_ le guiñe el ojo sonriendo tímidamente, tomé su mejilla con mi mano derecha_ es
hora de que entre, ya es un poco tarde, gracias de nuevo_ si, le hui al beso, ya lo sé_ hablamos luego_ me
fui hacia la puerta, abrí, me despedí con la mano, el hizo lo mismo con una sonrisa, cerré la puerta y me
recosté de ella sonriendo.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 12
Me sentía como en una nube, era feliz de una manera muy extraña. La casa estaba a oscuras, fui
hasta la cocina a buscar un vaso con agua, había una nota en la nevera pegada
Fuimos a comer fuera y al cine, regresamos tarde, no nos esperen
Adriana
Sonreí y negué con la cabeza, Adriana y Sam habían encontrado la felicidad, a su manera, pero
la habían conseguido. Subí a mi habitación, al entrar solo entraba la luz de la luna llena por la ventana,
me quité la chaqueta
-¿Qué haces aquí?_ pregunté viendo hacia la ventana, Adam estaba detrás de mi
-Sólo esperaba a que llegaras
-¿Me estás vigilando?_ dije volteándome hacia él
-Para nada. ¿Cómo te fue?
-Bien... comimos solamente
-¿Comieron?
Mairim Soledad González RENACER
-Carne cruda
-¡Ah claro!_ hicimos un silencio, fue bastante incómodo, todo estaba oscuro prácticamente,
tomó mi rostro con su mano derecha, encontrando nuestras miradas_ tu mirada a pesar de haber
cambiado por tu vampirismo, vuelve a ser la de antes, esa mirada tierna...
-Adam..._ traté de interrumpirlo
-¿Te puedes callar un momento Alexandra?_ me silenció por completo_ estoy tratando de
decirte que te amo, te amé desde el momento que te conocí y aun lo sigo haciendo la misma intensidad,
nunca voy a dejar de insistir, nunca_ sentía que estaba a punto de sufrir una crisis emocional, las lágrimas
las tenía en puerta, lo que hice fue abrazarlo, había olvidado lo alto que era, recostar mi cabeza de su
pecho y sentir sus brazos a mi alrededor siempre fue una de las mejores sensaciones del mundo.
Me separé de él, sentía que me iba a desmayar, me limpié las lágrimas que habían salido,
tratando que Adam no se diera cuenta, volvió a tomar mi mejilla, lo vi y sonreí con desgano, dejando salir
una lagrima, su mirada siempre me hechizó, era tan particular; de un momento a otro nuestros labios se
encontraron, fue un beso lento, empecé con timidez, había olvidado el sabor de sus labios; rodeé su cuello
con mis brazos, el beso al pasar los segundos se ponía más intenso, nuestra respiración se aceleraba,
desató mi cinturón mientras continuábamos besándonos y lo dejó caer al suelo, desabotoné su camisa,
descubriendo su pecho definido, me cargó, amarrándolo con mis piernas por su cintura, puso sus manos
en mis caderas para sostenerme, besó mi cuello y me llevó a la cama, continuamos desvistiéndonos, sentía
una llama muy fuerte dentro de mí, hacía mucho tiempo que no sentía algo así, lo más cumbre es que era
por él mismo, sentir su piel con la mía, sus besos, todo era tan perfecto.
Salió el primer rayito de sol, abrí los ojos y estaba acostada en su pecho, sus brazos me rodeaban
-Buenos días...._ me dijo apenas abrió los ojos, sonreí hipócritamente_ ¿qué pasa?_ me senté en
la cama
-Adam, no quiero que mal interpretes esto...
-Alex, no te quiero presionar, tu sola vas a volver a mí, esto que paso entre nosotros solo
confirma que aun sientes algo por mí, y quiero que te quede bien claro que no voy a dejar que ni el mismo
Mairim Soledad González RENACER
Simon resucitado me aparte de ti, siempre voy a dar todo por ti, no estoy dentro de ti, pero juraría que lo
que sientes por él, es un cariño muy grande, que comprometiste por su amor por ti, creo que eso sonaría
demasiado egocéntrico de mi parte_ sonaba y se veía decepcionado al decir aquello, se levantó de la cama
vistiéndose
-Adam, espera...
-Déjalo... ya es un nuevo día, y supongo que tienes que ir a trabajar, ya es un poco tarde, yo
también tengo cosas que hacer_ salió de mi habitación dándome un beso en la cabeza, quedé congelada,
no sabía qué hacer.
Me levanté y tomé una ducha tibia, la verdad hacia frio, las lluvias habían puesto las cosas extra
frescas en San Francisco. Al cerrar los ojos para meterme bajo la caída de agua, visualicé aquella
oportunidad que estuve con Simon en Tampa, así que los abrí de golpe, era muy confuso y era totalmente
inconcebible sentir algo así por dos personas, pero ninguno de los dos sentimientos se parecían tampoco,
desde el inicio de este conflicto siempre supe lo que tenía que hacer, y era simple, elegir, lo que no era
simple era precisamente eso, elegir.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 13
Pasaron los días poco a poco, lentos, fríos, húmedos, me era incómodo ver a Adam en casa
cada día, cada vez que lo sentía, que lo oía, que lo olía, que lo veía, me recordaba esa noche, él trataba de
evitarme. Por otro lado tenia cientos de llamadas perdidas de Simon, mensajes sin contestar, todos
queriendo saber de mí, invitándome a salir de nuevo, ¿Cuánto había pasado ya? ¿Una, dos semanas? ya
perdí la noción del tiempo totalmente.
¿Por qué me ocultaba de Simon? nunca se confirmó que estuviera enamorada de Simon, por el
contrario siempre admití y sentí amar a Adam, mis sentimientos por Simon eran confusos, una mezcla de
cariño, con amor, ternura, agradecimiento y posiblemente hasta lastima, Simon era mi ángel guardián,
me conocía mejor que nadie, siempre estuvo conmigo desde que nací, conocía mis pensamientos más
ocultos, hasta mis deseos, la verdad ahora que lo detallaba, me daba algo de vergüenza, supongo que eso
ya no debía importar, ahora no gozaba de mi ángel guardián debido a mi situación inmortal demoniaca.
Los sentimentalismos no eran algo propio desde que dejé de ser mortal, me sentía vacía, en efecto todo es
más sencillo así, pero quedaban esos sentimientos bonitos por varias personas, eso era lo que me hacía
sobrevivir y no soltar mi lado humano.
Una tarde terminé mi trabajo con unos reportes para el ministerio de educación en el
high school que tenía pendientes y me fui tarde a casa, ya el sol estaba terminando de ocultarse, San
Francisco era un lugar maravilloso, perfecto para formar una vida, tenía mucho tiempo sin saber de
problemas con otros vampiros, ni ángeles y mucho menos no nos tropezamos más con cazadores,
vivíamos en paz, había aprendido a vivir así.
Mairim Soledad González RENACER
Llegue a casa pasadas las 6pm, abrí la puerta del garaje con el control remoto, entré
apague el motor, fue cuando percibí un olor muy particular, sonreí con desgano, salí de la camioneta y
cerré la puerta
-Simon, puedes salir, ya sé que estás allí_ no demoró en salir detrás de la pared que
dividía mi casa con la de Vanessa
-¿Cómo sabias que estaba allí?
-Soy más perceptiva de lo que crees_ sonreímos_ vamos a la playa_ caminamos hasta la
China Beach Park, que estaba a unos pocos pasos de casa
-¿Por qué no contestas mis llamadas, mis mensajes? pensé que te había pasado algo,
discúlpame, fue un atrevido en venir, es solo que pensé que....
-¡Simon! para...._ hizo silencio haciendo un gesto de vergüenza muy divertido, sonreí
ante aquello_ Discúlpame tú a mí, digamos que las cosas se me han acumulado en estos últimos días,
blah, blah, blah, excusas, solo discúlpame_ me miraba frunciendo el ceño formando una pequeña V en su
frante, al finalizar mi monologo, sonrió mientras me miraba con esos ojos azules tiernos de borrego que
me mataban
-Estás loca...._ sonreímos abiertamente
-¿Dylan cómo está? llevo días sin verlo_ dije tratando de entablar conversación
-Milagrosamente volvió a ser el de siempre, no sé a qué ángel o a que santo agradecerle
ese favor, todo ha sido más sencillo así_ hizo una pausa y miro al horizonte
-¿Qué pasa?_ pregunte algo preocupada
-Es solo que nada ha sido sencillo desde que ellos murieron, no tienes idea de cuánto me
hacen falta y sé que a Dylan también_ sus ojos se llenaron de lágrimas en un momento, no pude evitar
abrazarlo
-Ya, ya... tranquilo, aquí estoy para lo que necesites_ sentía su corazón latir con mucha
intensidad, inhalé y exhalé profundamente distrayendo mi atención. Me desapartó y tomó mis dos manos
Mairim Soledad González RENACER
-Eres especial Alex..._ esa frase hizo que algo dentro de mi estómago saltara
-Tú también lo eres_ sonreí tímidamente, le evité la mirada, sentía que iba salir volando_
me tengo que ir..._ le di un beso en la mejilla, me fui alejando de él trotando
-¿Cuando nos volvemos a ver?_ me gritó mientras me alejaba
-Llámame y fijamos un día_ me despedí con la mano derecha y me fui trotando a casa, al
llegar al poste que estaba justo al frente de mi casa, me detuve sosteniéndome de él y sonreí al pensar en
Simon
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 14
Pasaron un par de días más, llegue al trabajo y todo estaba decorado con corazones,
cupidos, globos rojos y blancos, hasta el autobús escolar estaba incluido en esta cursilería de día, ya había
olvidado que era 14 de febrero, nunca celebré este día, nunca me gustó y los últimos años de mi vida,
perdón corrijo, de mi existencia, fueron totalmente vacíos. Mientras caminaba por los pasillos veía
muestras de amor y de cariño entre los estudiantes, algunos me saludaban y me deseaban Feliz Día de
San Valentín, muchos con miedo de tan si quiera verme. Llegué a mi oficina, abrí la puerta con algo de
dificultad por los papeles y libros que traía en la mano, al abrir la puerta me conseguí con un arreglo de
rosas encima de escritorio, discreto pero a su vez escandaloso por los colores de sus pétalos, al verlo todo
lo que traía encima cayó al suelo mientras mi mandíbula se desprendió por la impresión <<Adam...>>
puse los ojos en blanco sonriendo con picardía, no me molesté en recoger lo que tiré al suelo, fui directo a
las flores, busqué la tarjeta
Pasé toda la noche pensando si enviarte o no estas flores, ¿exageré? supongo que esta
fecha nos pone idiotas a todos, espero que me perdones por ello. Espero también que no
tengas planes para esta noche, te espero en la playa a las 6.
Simon
Mairim Soledad González RENACER
Abrí una sonrisa enorme al ver su nombre en la tarjeta, a pesar de haber reencarnado, Simon
era exacto a como era antes de morir, a pesar de no simpatizar por esa fecha en general, me producía
mucha gracia lo que Simon se atrevió a hacer. ¿Será que con su nueva existencia todo quedaba tan
intacto como sus sentimientos hacia mí? evidentemente no era pura casualidad o puro cariño de amigo
que me enviara un arreglo tan elaborado de rosas rojas en un día como hoy.
El día fue como cualquier día, solo con la variante un "poco insignificante" de los malditos
detalles de amor por todos lados, al abrir mis cuentas en internet tenia cientos de mensajes de felicitación,
postales con corazones, los "gringos" eran realmente dedicados con esta fecha, inclusive varios chicos me
hicieron tarjetas de San Valentín, me las fueron entregando a medida que iba pasando por los salones en
mi inspección diaria acostumbrada.
Terminó mi día de trabajo justo a las 5pm, recogí mi arreglo floral, mi bolsa y me fui al
estacionamiento, había más tráfico de lo normal la verdad, me llevó 40 minutos llegar a casa. Al llegar
abrí la puerta con algo de dificultad, el arreglo pesaba de forma considerable, encima de uno de los
muebles de madera de la entrada estaba un arreglo más extravagante que el mío sin duda, con rosas rojas
y blancas y algunos corazones, sonreí al compararlos << Y Simon piensa que exageró.... ¡ja!>> era evidente
que ese era el regalo de mi cuñado para mi hermana. Dejé mi modesto arreglo en otro mueble, quité un
adorno de cristal para poner mis flores
-¿Flores en un día como hoy, Alexandra?_ escuché la voz de Adriana detrás de mí, sonreía
sarcásticamente
-Así es..._ dije subiendo los hombros, ella fue directo a ver la tarjeta del arreglo
-Ummmm... ¿con que Simon, eh?_ sacudió la tarjeta_ ¡Ay Alex! vuelves a estar en problemas
hermanita..._ hizo una pausa_ Suerte con eso..._ sonreí negando con la cabeza_ ten mucho cuidado Alex,
es en serio_ se me borró la sonrisa de inmediato.
Subí las escaleras, en eso vino Adam a mi mente <<¿Dónde estará?>> toqué la puerta de su
habitación pero no respondió nadie, la abrí y en efecto no estaba. Seguí al final del pasillo directo a la
puerta de mi habitación, entré mientras me quitaba mi chaqueta, la tiré sobre la cama, miré a través de la
ventana el sol ya ocultándose, sentí mi teléfono vibrar, era Simon
Mairim Soledad González RENACER
*La arena ya toca mis pies ;-)*
Sonreí, me puse mi chaqueta de nuevo y salí trotando de la casa, al llegar a la entrada de la
playa, me di cuenta que estaba del lado oeste, lo vi de lejos, la playa estaba llena de unas cuantas parejas,
supongo que Simon buscaba algo de privacidad, por eso se fue tan lejos. Caminé con algo de dificultad,
siempre odié caminar en la arena por esa razón, Simon tenía una pequeña fogata
-Ya la arena tocó mis pies...._ sonreímos, me senté a su lado
-Gracias por venir..._ dijo algo nervioso, era algo bastante tierno la verdad
-No tienes nada que agradecer_ miramos hacia el agua, ya el sol se había ocultado, la luna
estaba puesta y el cielo completamente despejado_ Oye gracias por las flores, y no exageraste, es solo
que..._ hice silencio
-¿Qué?_ pregunto nervioso
-Nada... olvida eso... solamente gracias_ sonreímos
-¿Sabías que podemos ver planetas desde aquí sin telescopio?_ me dijo mirando al cielo, lo
observé y me acosté mirando el cielo junto con el_ fíjate en esa estrella rojiza_ dijo señalando con el dedo,
ese es Marte
-Cada vez que veo el cielo tan detenidamente siento que me mareo, siento que me pierdo en la
atmósfera y llego al espacio, es una vieja sensación
-A todos nos pasa, eso no te hace especial
-¡Hey!_ le di un golpe en el brazo mientras sonreía
-Lo que te hace especial es que brillas y eres tan hermosa como la Osa Mayor, justo allí_ señaló
una estrella muy brillante, eso me dio mucha vergüenza. Me puse de pie repentinamente_ ¿qué sucede?
-Creo que ya debo irme..._ me encaminé pero me detuvo tomándome por el brazo
Mairim Soledad González RENACER
-Alex espera..._ voltee lentamente, tenía los ojos llenos de lágrimas, reteniéndolas con todas mis
fuerzas desviándole la mirada_ ya sé que está pasando_ dijo sonriendo un poco, tomó mi mejilla para
fijar nuestras miradas_ Oye Alex, sé que va a sonar ridículo pero...
-No Simon, por favor no...
-¿No qué? supongo que ya lo sabes. Hay algo en ti que me da confianza, que me da la sensación
que te conozco de toda la vida, que te conozco como nadie, que siempre nos hemos tenido, llámame
loco, pero así es_ mis lágrimas empezaron a salir_ ¿por qué lloras? solo te estoy tratando de decir que me
estoy enamorando de ti, es algo que no sé cómo explicar, sé que es rápido, pero es así. Solo quiero estar
contigo..._ y sin darme cuenta me besó, pero solo fue un par de segundos y lo alejé de mí bruscamente
-¡No! Simon no por favor... otra vez no..._ salí corriendo hacia la casa llorando
Abrí la puerta de la casa y la cerré con desesperación, afortunadamente no había nadie en ese
momento por esa área de la casa; respiré profundamente tratando de controlar mi llanto y fui a la cocina
a tomar algo de sangre, ese estado anímico me daba ansiedad. Me serví en un vaso de cristal un cuarto de
bolsa de sangre ORH- y me senté. Ya casi al terminar mi trago Adam entró
-Bonitas flores..._ dijo de forma despectiva y sarcástica
-Ahora no, Adam por favor
-Alex no quiero seguir peleando. No tengo nada en contra de Simon, solo el hecho de haberte
apartado de mí, pero es quien también te trajo de vuelta...
-¡Adam no! Mal día, mal momento. ¿Pueden dejar sus malditos sentimientos fuera de mi
alcance?
-¿Y tú puedes dejar de ser tan agresiva y testaruda?_ me cayó. Metió su mano derecha en el
bolsillo de sus jeans y puso una cajita de terciopelo negra en mi mano, quedé petrificada, abrí la cajita
poco a poco, en su interior había un anillo con un cristal en el centro muy discreto, al parecer era un
diamante. Me llevé la mano libre a la boca mientras lo veía_ Alex, tengo muchos años amándote
incondicionalmente, han pasado millones de cosas entre los dos, no sé si sea el momento, pero siento que
es lo que quiero hacer, y sé que tú me amas, siempre lo has hecho y confío en ese sentimiento_ hizo una
pausa_ Antes cuando eras humana teníamos como problema tu mortalidad para poder estar juntos para
Mairim Soledad González RENACER
siempre, ya ese no es un problema_ sonrió con desgano_ Por favor dime que aceptas casarte conmigo..._
tomé su mano izquierda y puse la cajita con el anillo en ella
-Tienes razón, no es el mejor momento para esto Adam, lo siento..._ me levanté y salí de la
cocina a paso apresurado.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 15
(Por Simon Morris)
Decidí hacer algo cursi, la verdad no sabía exactamente que me sucedía con esa mujer, era
especial, dulce, sexy y "rara", eso era lo que más resaltaba en ella, ser rara. Es gracioso porque cada vez
que la imagino o la recuerdo, es como una de esas escenas ridículas de series de tv donde le ponen un
súper aura alrededor de la mujer, con su hermosa sonrisa extra blanca, música celestial, el viento que agita
su cabello, siempre reía al recordar eso, ¡que patético!
Me levanté a las 6am y me fui corriendo a la floristería, que ya a esas horas de la mañana está
llena de personas desesperadas haciendo sus pedidos de última hora
-¡Hey Channing!
-¡Hey Simon! ¿Necesitas flores, eh?
-¿Tu qué crees?_ Los padres de Channing eran los dueños de esa floristería, él estudiaba
conmigo en la universidad
-¿Y quien es la señorita?
Mairim Soledad González RENACER
-Es nueva por aquí la verdad. Quiero algo sencillo, rosas rojas
-¡Wow! ¡Pasión! ¡Que arda el mundo el día de hoy!_ ambos reímos. Le pagué el arreglo, escribí
la tarjeta y me fui a la universidad; mi plan era verla al atardecer en la playa, confiaba que eso me
ayudara.
Llegué a la playa a eso de las 6.10pm, puse una manta en la arena y armé una pequeña fogata,
la playa se estaba llenando de parejas, supongo que buscando lo mismo que trataba yo, lograr un
momento especial con esa persona. Le envié un mensaje de texto para hacerle saber que la estaba
esperando, estaba nervioso, me sudaban las manos, pero ella no demoró en aparecer, me sentía ridículo
-Ya la arena tocó mis pies...._ sonreímos, se sentó a mi lado
-Gracias por venir..._ dije algo nervioso
-No tienes nada que agradecer_ miramos hacia el agua _ Oye gracias por las flores, y no
exageraste, es solo que..._ hizo silencio, se veía angustiada
-¿Qué?
-Nada... olvida eso... solamente gracias_ sonreímos
-¿Sabías que podemos ver planetas desde aquí sin telescopio?_ dije mirando al cielo, tratando de
buscar algo de qué hablar_ fíjate en esa estrella rojiza_ dije señalando con el dedo_ ese es Marte
-Cada vez que veo el cielo tan detenidamente siento que me mareo, siento que me pierdo en la
atmosfera y llego al espacio, es una vieja sensación
-A todos nos pasa, eso no te hace especial
-¡Hey!_ me dio un golpe en el brazo mientras sonreía
-Lo que te hace especial es que brillas y eres tan hermosa como la Osa Mayor, justo allí_ señalé
una estrella muy brillante. Se levantó repentinamente << ¡Mierda! ¡La cagué!>>_ ¿que sucede?
-Creo que ya debo irme..._ la detuve tomándola por el brazo
Mairim Soledad González RENACER
-Alex espera..._ tenía los ojos llenos de lágrimas_ ya sé que está pasando_ dije sonriendo un
poco_ Oye Alex, sé que va a sonar ridículo pero...
-No Simon, por favor no...
-¿No qué? supongo que ya lo sabes. Hay algo en ti que me da confianza, que me da la sensación
que te conozco de toda la vida, que te conozco como nadie, que siempre nos hemos tenido, llámame
loco, pero así es_ sus lágrimas salieron_ ¿por qué lloras? solo te estoy tratando de decir que me estoy
enamorando de ti, es algo que no sé cómo explicar, sé que es rápido, pero es así. Solo quiero estar
contigo..._ y sin más ni más, la besé, pero solo fue un par de segundos me alejó bruscamente
-¡No! Simon no por favor... otra vez no...._ salió corriendo llorando
Quedé congelado, solo pensando en <<Lo arruiné todo>> debí haber esperado más tiempo, es
muy pronto para decirle a alguien que te gusta o peor aún, que te estás enamorado de ella, a fin de
cuentas siempre era mejor la opción patética de tenerla cerca así fuera como amiga; las incomodidades
que vendrán luego de este momento eran insuperables.
Un par de días después, la situación no varió, no supe nada de Alex, tampoco quería invadir su
deseo de no querer saber de mí. Llegué a casa luego de ir a la universidad a eso de las 2pm, entré a la casa
y Dylan estaba dormido en el sofá con la televisión encendida, fui hasta la cocina y me serví un vaso con
jugo de naranja y busqué a mi tía, fue entonces cuando escuché un ruido en el sótano, bajé y ella estaba
allí lavando
-¡Hooola! llegaste temprano...
-Sí, terminamos temprano hoy, el laboratorio de hoy no fue tan complicado
-¿Y no vas a salir a correr hoy?_ la ayudé con una cesta de sabanas que se veía pesada
-No ando de humor, prefiero quedarme a hacer unas cosas aquí en casa
-¿Y no has pensado en la posibilidad de ver a Alex por esos lugares?
-Es posible
Mairim Soledad González RENACER
-Todo va a salir bien Simon, dale tiempo_ dijo sonriéndome, ella se parecía mucho a mi padre,
era una buena forma de verlo, a veces sentía que era él quien me hablaba_ hazme un favor, sube esta caja
al ático_ me entrego una caja con unos papeles dentro. Subí al ático, prácticamente nunca había entrado
al ático de esa casa, era como todos los áticos, un completo desastre.
Llevé la caja al final del lugar y la puse en el suelo, cuando vi una caja que decía Verona y
Andrew, fruncí el ceño pensando o tratando de adivinar que había dentro de esa caja, fui hacia ella y la
abrí, había una agenda, álbum de fotos y fotos sueltas, empecé a hojear el álbum de fotos, habían fotos de
mis padres en su matrimonio, ese álbum ya lo había visto, pero era agradable verlo de nuevo, había otro
álbum de Dylan desde que era un bebé y otro aparte mío. Empecé a ver fotos sueltas y habían fotos de
viajes de mis padres y llegué a una foto donde salía mi mamá una mujer de perfil riéndose conmigo en
brazos, me detuve a verla, la mujer era idéntica a Alex, no se podía distinguir bien por su risa y no estaba
de cara completa, pero ambas salían riendo a carcajadas conmigo en brazos lleno de helado; era
impresionante el parecido de esa mujer con Alex, ahora mi pregunta era <<¿Quién es esa mujer?>> tomé la
foto y dejé la caja en el suelo, bajé en búsqueda de mi tía
-Oye ¿sabes quién es ella?_ mi tía tomó la foto en sus manos
-No tengo idea. ¿De dónde sacaste esa foto?
-Estaba arriba en una caja
-¿Por qué quieres saber quién es ella? Quizá una amiga de tu madre
-Solo me da curiosidad saber quién es, me tiene en sus brazos, aunque nunca la vi, la recordaría
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 16
Siempre me quejé de estar enamorada de Adam, teniendo a Simon sintiendo el mismo
sentimiento hacia mí, era un problema simple, tan simple, tan humano, hasta que nombras el hecho de
que Adam es un vampiro y Simon fue mi ángel guardián, murió y resucitó, y yo... ¡yo era... una vampiro!,
allí culminaba la simplicidad. Además de mis problemas de existencia eterna, debía sumar a mí ya
acostumbrado problema de amores con Adam y Simon, que ahora se complicaba por la propuesta de
matrimonio de Adam, y la confesión de amor de Simon hacia mí; si no los conociera tan bien, juraría que
se ponían de acuerdo para sacarme de la cordura, lo que esperaba era que esos fueran mis únicos
problemas, o era preferible lidiar con cazadores, demonios, ángeles, Dios, el Diablo, y cualquier cantidad
de seres sobrenaturales que se imaginen, pues creo que eso era mejor, por lo menos no tendría esta
maldita sensación, con ganas de llorar todo el tiempo la cual me hacía sentir patética.
Pasé la noche en vela, sin poder sacarme imágenes de Simon y Adam, recordando a mi mamá y
papá; se hicieron las 4.30am y me levanté al baño, ya estaba cansada de dar vueltas en la cama, me lavé la
cara con agua fría y me miré en el espejo, el aspecto de desvelo siendo vampiro era 100 mil veces peor,
tenía unas ojeras espantosas, incluso me dio "sed". Bajé al sótano y saqué del refrigerador una bolsa de
sangre y me la tomé ¡necesitaba hacer algo! me sentía hiperactiva. Saqué la aspiradora, trapeador, escoba
y plumero, me puse unos audífonos y me dispuse a limpiar, coloqué música movida, siempre me gustó
Mairim Soledad González RENACER
limpiar escuchando música, solía bailar mientras lo hacía, era algo bastante embarazoso. Pasaron unos
pocos minutos cuando sentía que la aspiradora se apagó, voltee al sentir alguien detrás de mí
-¿Tienes idea de qué hora es?_ era Adriana, tenía el cable con el enchufe en la mano, me sentí
regañada_ son las 5 de la mañana, ¿estás bien Alex?_ solté la aspiradora y respiré profundo
-Discúlpame si te desperté
-¿Alex que te sucede? te conozco, andas buscando en que distraerte. ¿Qué te atormenta?
-Son tantas cosas, siento que no puedo sobrellevar esto_ sentí que me quebraba por dentro
-Alex, ya pasaste lo más difícil, que era la adaptación, fueron tiempos difíciles, pero ya quedó en
el pasado
-No es solo eso. Está pasando otra vez....
-¿Qué es eso que está sucediendo de nuevo?
-Adam y Simon..._ Adriana sonrió, se parecía tanto a mamá, fue como verla en frente de mí
-No seas tonta Alex, sólo estás confundida, no te acorrales; sólo relájate y deja que el tiempo
haga su trabajo, pero procura decidirlo rápido para que no lastimes a ninguno de los dos y mucho menos
a ti.
Pasaron un par de días, y al terminar mi trabajo en el high school el clima se había tornado
oscuro y era extraño porque estuvo soleado todo el día, manejé hasta casa, hacía demasiada brisa, las
nubes eran grises, tronaba, habían relámpagos, el mar estaba agitado, la radio anunciaba una tormenta
inesperada, habían suspendido los vuelos y recomendaban no salir de casa. Llegué a casa, estacioné la
camioneta en frente, al salir del interior del auto apenas pude sostenerme con semejante viento, el cabello
me golpeó la cara desagradablemente, miré hacia casa de Vanessa y fui hacia ella, entré llamando a
Vanessa, tenía un presentimiento
-¿Raro este clima, no?_ me dijo mientras bajaba las escaleras
-Algo raro está pasando, esto no es normal
Mairim Soledad González RENACER
-Alex, estamos en Estados Unidos, planeta tierra, estos cambios climáticos ya son algo
cotidiano, solo espero que esto no sea grave
-No lo creo, algo está pasando, tengo una sensación extraña... no sé qué es pero...
-Alex..._ alguien apareció detrás de mí, acompañado del sonido de unas alas, era una voz grave
masculina, voltee rápidamente
-¿Miguel? ¿Qué haces aquí? ¿Qué sucede?_ ya me estaba poniendo más nerviosa
-Necesito de su ayuda_ en eso apareció Gabriel a su lado
-¿Que anda mal?_ preguntó Vanessa acercándose
-Se trata de una posesión_ dijo Gabriel totalmente inexpresivo
-¿Posesión? ¿y no es eso algo "normal"?
-Las posesiones no son algo normal Alex, que se han vuelto consecutivas es otro tema, pero esta
vez no se trata de una posesión común, es Lucifer quien está entrando a la tierra para entrar en su
poseída, planea volver a engendrar a su hijo_ abrí los ojos como platos
-¿Pero para que nos necesitan? Creo que ustedes tienen más poder sobre esto que nosotros, que
ya ni humanas somos_ dijo Vanessa
-Lucifer no viene solo, necesitamos llegar a él, necesitamos distracción, y ustedes ya saben cómo
es el trabajo con esto de exorcizar y tratar con demonios
-¿Exorcizar? Nunca hemos exorcizado a nadie_ dijo Vanessa casi histérica
-Tú sí, ayudaste a Simon en una oportunidad Alex_ me dijo Gabriel
-Yo nunca hice algo así, lo único que hicimos fue impedir que una chica se convirtiera en
vampiro
-El trabajo es muy parecido, técnicamente, y técnicamente ustedes son demonios y tienen más
conexión con ellos que nosotros. Es un rito algo tedioso
-Es prácticamente una niña y necesitamos salvarla
Mairim Soledad González RENACER
-¿Y los demás? Necesito llamar a Adam...
-Ya les avisamos, ellos están en camino, ahora debemos apurarnos, vamos a la 667 Seminary
Drive_ salimos apurados, ellos desaparecieron, Vanessa y yo nos montamos en mi camioneta y conduje a
alta velocidad, asombrosamente no había tráfico, quizás por todas las advertencias que se dieron por los
medios, el clima continuaba revuelto, los truenos me ponían nerviosa.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 17
No demoramos en llegar, el mar estaba revuelto, la casa a la que íbamos quedaba justo al frente
del océano, color crema con muchos ventanales, me estacioné justo en frente de aquella casa, tenía varios
hombres alrededor
-Son demonios..._ dijo Miguel_ vamos más adelante. Subimos unos metros más y allí estaban el
señor Douglas, la señora Julia, Adam y Sam
-¿Y como se supone que vamos a llegar? ¿Matando demonios y tocando la puerta de la casa
"Buenas tardes, somos vampiros y ellos son mis amigos arcángeles, venimos a sacarle a Satán?"_ pregunté
con algo de obstinación, sin saber cómo manejar la situación
-Primero tenemos que deshacernos de los demonios que custodian la casa, tratar luego con la
familia del interior de la casa es mucho más sencillo, ustedes saben de eso y nosotros también_ dijo
Gabriel inexpresivamente
-¿Y cuál es el plan a seguir?_ pregunto Sam
-Gabriel y yo nos ocupamos de los demonios...
-Pero son demasiados para ustedes 2, son 10 aproximadamente, nosotros podemos ayudarlos_
dijo Adam con su tono serio y autoritario acostumbrado
Mairim Soledad González RENACER
-No somos vampiros ni ángeles, somos ARCANGELES Adam_ dijo Miguel con un poco de
mal humor, esto me hizo un poco de gracia, solo alcé ambas cejas en señal de simpatía ante aquella
respuesta de Miguel_ Una vez que nos despreocupemos de los demonios, Adam, Sam, Vanessa y Douglas
se quedarán fuera para vigilar que no vengan más demonios. Alexandra y Julia vienen con nosotros dos_
hizo una pausa_ quedarán afuera con la familia, saben que no pueden participar en el exorcismo ya que es
un acto sagrado, y por su condición demoniaca no pueden estar, les afectaría
Miguel y Gabriel se fueron hacia la casa, todos nosotros nos fuimos detrás de ellos, no
demoraron en percatarse de nuestra presencia los demonios se abalanzaron encima de nosotros, Miguel y
Gabriel los detuvieron con una destreza increíble, parecía magia, era magia, como los tomaban y estos
caían al suelo sin vida, así fueron cayendo uno a uno con mucha fluidez
-Ya saben qué hacer..._ dijo Miguel viéndonos a todos, la señora Julia y yo seguimos
caminando detrás de él. Gabriel abrió la puerta de aquella casa con arbitrariedad, no demoró en salir un
hombre blanco de unos 40 años con lentes, Gabriel lo tomó, puso su mano en la cabeza y este hombre
cayó desmayado, salió un muchacho y una señora asustados del interior de la casa a punto de gritar al ver
aquella escena, Gabriel y Miguel repitieron el mismo procedimiento, cuando un sacerdote se asomó a las
escaleras quedando petrificado ante aquello, Julia y yo tomamos los tres cuerpos y los colocamos en los
sofás para que descansaran
-Phillip, abre tu mente, no entres en pánico_ dijo Gabriel dirigiéndose al sacerdote
-¿Qué son ustedes? ¿Y cómo sabes mi nombre?_ sacó un crucifijo de plata de su bolsillo y la
puso de frente rezando un padre nuestro en latín, Gabriel en un abrir y cerrar de ojos apareció en frente de
él, la cara del sacerdote se puso blanca, podía escuchar su corazón desde donde estaba. Gabriel tomó la
mano que tenía el crucifijo y los bajó con mucha calma
-No somos demonios, somos amigos_ la expresión de confusión del sacerdote era indescriptible
-¿Quiénes son? no lo entiendo...
-Yo soy Gabriel, y él es mi hermano Miguel. Nos conoces muy bien, sólo que nadie conoce
nuestras caras
Mairim Soledad González RENACER
-¿Dices que son los arcángeles Gabriel y Miguel? ¿Qué blasfemia es esta?_ dijo mirando a
Gabriel y a nosotros que estábamos en el piso de abajo, Miguel desapareció y apareció al lado de Gabriel
-¿Dónde está tu fe Phillip?_ el hombre llevó ambas manos a su boca abriendo exageradamente
-¡Oh por Dios!_ se hincó repentinamente haciendo una especie de reverencia a los dos
arcángeles
-Levántate Phillip, estamos aquí por lo de la posesión ¿dónde está la joven?
-Discúlpeme señor, pero que puede ser tan emergente para que ustedes en persona estén aquí
-Satán es quien posee a esta niña y planea engendrar su hijo en ella_ el sacerdote se persignó_
necesitamos de tu ayuda_ Miguel y Gabriel subieron, el padre Phillip nos veía a nosotras y a ellos, me
dispuse a subir detrás con Julia
-¿Y ustedes son ángeles?_ preguntó Phillip con algo de miedo y fascinación en su rostro, broté
mi vampirismo, salieron mis colmillos y mis ojos se encendieron
-Somos vampiros...._ le guiñé el ojos escondiendo una vez más mis rasgos vampíricos, la señora
Julia soltó una risita y dejamos atrás al sacerdote con una confusión enorme, su expresión era mezclada,
ahora mucho más con la información que le había dado. Fuimos al final del pasillo en la última
habitación a mano izquierda, había una chica de unos 18 años, delgada, cabello castaño claro, ojos
oscuros, muy demacrada, atada a una cama, había un crucifijo grande de plata colgado encima de su
cabeza, Gabriel se acercó a ella. Yo me sentía mareada
-Hola Grace ¿cómo te sientes?_ la chica miró a el padre Phillip preguntándose quiénes éramos
nosotros
-Mis señores ¿cómo es posible que trabajen con vampiros?_ preguntó el sacerdote muy nervioso
aun
-Es una historia muy larga Phillip, si tenemos tiempo, te la contaremos, hay que empezar a
trabajar_ Miguel le dijo esto sin ni siquiera dirigirle la vista y sin expresión alguna
-¿Quienes son ustedes?_ preguntó la chica que Gabriel llamo Grace
Mairim Soledad González RENACER
-Somos amigos del padre Phillip, vinimos a ayudarte con "esto"_ Gabriel hizo una pausa y se
sentó al lado de la chica, tomándola por la mano izquierda_ Mi nombre es Gabriel, él es mi hermano
Miguel y ellas son nuestras amigas Alexandra y Julia
-Quiero que esto termine, quiero que salga de mí, estoy muy cansada
-Lo sé... cuéntame ¿cómo han pasado las cosas?
-Todo empezó hace 10 días, tuve un sueño extraño, un hombre me dijo que sería madre, que
sería la madre del hijo del diablo, me desperté sintiéndome extraña, me sentía flotando, entonces empecé
a hacer cosas fuera de mi voluntad; jugando con mi hermano casi lo decapito, me he hecho daño a mí
misma y una voz en mi cabeza dice que está dentro de mí, que es parte de mí, que le pertenezco, que el
futuro del mundo está en mis manos.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 18
Toda esta situación me ponía nerviosa, me sentía sumergida dentro de la película "El Exorcista"
lo único que esperaba de todo corazón, era que Grace no botara vomito verde
-Phillip ve por agua y sal_ dijo Miguel
-Mi señor ya hay agua bendita
-Lo sé, quiero bendecir mi propia agua, si me lo permites_ le dijo Miguel con un poco de
arrogancia. Phillip no demoró en llegar con una vasija de agua y un envase con sal granulada. Miguel
tomó ambos objetos poniendo el agua sobre la cama y añadiendo un poco de sal diciendo palabras en
latín, la chica comenzó a hiperventilar, podía sentir su corazón latir con intensidad. Apartó la sal y con su
dedo pulgar derecho le hizo la cruz con el agua bendita en la frente, boca y pecho hablando netamente en
latín, la chica comenzó a retorcerse y a gritar, su voz empezó a cambiar a una especie de voz masculina
muy grave. Gabriel volteó hacia nosotras, dando una evidente señal de que debíamos salir de la
habitación. Salimos y quedamos no muy lejos de la puerta cerrada. Afiné mis oídos para escuchar lo que
sucedía en el interior
-¿El crucifijo...?_ preguntó Gabriel al padre Phillip y este se lo cedió. Miguel empezó haciendo
una oración invocando a todos los santos, la chica comenzó a reírse ruidosamente
-Vaya, vaya...._ dijo la chica con la otra voz_ miren quienes vinieron a verme, mis hermanos
favoritos, muchos siglos sin vernos a la cara Miguel, veo que trajiste refuerzos_ dijo mirándonos a Julia y
a mí, tragué saliva con algo de dificultad, pero apostaría que mi pose era desafiante y expresión seria
-Lucifer..._ dijo Miguel con seriedad pero algo de sarcasmo en tu tono
Mairim Soledad González RENACER
-Creo que pierdes tu tiempo querido hermano....
-Miguel continúa_ dijo Gabriel advirtiendo a Miguel quien miraba a la chica con rencor
-Ya inseminé a la chica, el niño va a ser muy guapo..._ dijo la chica con voz mutante riéndose al
final
-Sabes que podemos impedir que nazca, de igual forma tienes que salir de ella
-No puedes evitar el fin de la humanidad, ni tú ni... Dios_ dijo la chica con algo de obstinación
-Nunca voy a entender por qué tú odio contra ellos
-Ustedes saben que yo tenía razón, había que crearlos como nosotros, no con esa estúpida teoría
de superación y evolución para así poder llegar a ser como nosotros
-Tu ocasionaste las fallas, aun creemos que no nos equivocamos, muchos nos tienen fe, son
humanos excepcionales, con defectos, pero capaces de darse cuenta de sus errores, otros son malos y
desgraciados gracias a su desvío espiritual y gracias a tu mano, Lucifer
-Esa era la idea, hacerles ver que los humanos son corruptibles, y ha llegado la hora de que
gracias a un hijo mío y de su naturaleza, dejen de existir, que se continúen matando entre sí_ hizo una
pausa mientras me dedicó una mirada_ tus humanos me han servido de provecho, si no, mira a tus
protegidas que son de mi propiedad, sobre todo a Alexandra_ me tensé aún más al escuchar mi nombre, él
sabía que yo escuchaba lo que sucedía en el interior de la habitación_ humana ejemplar hasta que pasó a
ser... ¿cómo decirlo...? mía
-¡Porque la obligaste!_ dijo Miguel alterándose
-Yo no la obligué a asesinar personas ni a ser hostil y cruel, esa fue su propia determinación_
algo sucedió en el interior, escuché algo que se quebró, gritos de padre Phillip. Sangraba, podía oler su
sangre, me tambalee un poco. La puerta sonó de golpe
-¡Eres mía Alexandra, lo niegues o quieras ser la vampiro buena! y antes que termines de existir
vas a admitirlo_ dijo la voz extraña contra la puerta, me exalté. Mi garganta ardía al igual que mi mirada
-Puedes manejarlo, Alex_ dijo Julia con amabilidad
Mairim Soledad González RENACER
-¡Déjala en paz! Gabriel saca al padre Phillip y encárgate de él_ Gabriel le obedeció incluso
antes de que Miguel terminara, era algo automático. La chica gritó como si la torturaran de pronto,
Gabriel salió con el padre Phillip, Julia fue con ellos.
Miguel invocó al espíritu santo, la chica no paraba de gritar y llorar, ordenándole al diablo salir
de su cuerpo que por sacramento de bautismo era propiedad del cielo y le sopló el rostro, la chica se
quedó en silencio. Finalizó. Luego de un largo rato de Miguel orando. Miguel abrió la puerta
La chica quedó desmayada, reposando con tranquilidad, respiraba lentamente, su corazón había
cesado, su aspecto había mejorado. Yo continuaba nerviosa, aturdida por todo lo que había pasado
durante esas 4 horas que estuvimos allí
-Terminamos_ dijo Miguel mirándome con una expresión confusa entre amabilidad y fiereza
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 19
Salimos del área de exorcismo, abajo estaba sentado en una silla el padre Phillip con una venda
cubriéndole la muñeca por el corte que le había hecho la chica poseída en compañía de Gabriel, la familia
de la chica continuaba desmayada sobre el sofá
-¿Que vamos a hacer con la chica?_ le pregunto Gabriel a Miguel, yo me fui hacia la ventana
que estaba a un costado, el cielo se había despejado un poco, a lo lejos logré ver a Sam, estaba levantando
un cuerpo, busqué rápidamente a Adam, apenas lo vi deje escapar una media sonrisa
-Ese niño no puede nacer..._ dijo Miguel con firmeza
-¿Cómo que "ese niño no puede nacer"?_ pregunté desviando mi atención de Adam viendo con
el ceño fruncido a Miguel
-Creo que sabes mejor que nadie a lo que me refiero Alexandra...
-¿Van a hacer que aborte?_ comencé a alterarme
-Se hará al amanecer
-¿Se hará al amanecer? Miguel no se trata de una caja que vas a botar al día siguiente porque
está rota o no sirve, es un ser humano_ hice una pausa y me reí irónicamente_ esto no tiene sentido,
ustedes que tanto defienden la vida humana y ahora se la van a quitar a un bebe, a algo que ni siquiera es
un bebe aun...
Mairim Soledad González RENACER
-Eso es algo que no está en discusión y tampoco te estamos pidiendo permiso..._ me dio la
espalda caminando hacia la entrada de la cocina
-Yo no elegí ser vampiro Miguel y tampoco quise que ustedes me dejaran sola, pero lo cierto es
que pasó, aun continuo sin entender por qué me sigues señalando o culpando por eso, no creas que no me
doy cuenta_ se detuvo en seco sin voltearse_ no soy perfecta, he asesinado personas inocentes y no se
siente para nada bien, tú estás condenando a alguien que no decidió nacer siendo el hijo del Diablo, tú
mejor que nadie sabes que él puede elegir, puede ser influenciado para que sea bueno, sino mira donde
está Christian, no le den la espalda como me la dieron a mí...
-Prepárenla que mañana saldrá a primera hora de la mañana a un hospital..._ desapareció con
su sonido habitual de aleteo, era como si hubiera ignorado por completo todo aquello que le dije, Julia se
acercó a mí y me tomó por los hombros dándome ánimos, yo estaba furiosa y triste a la vez, no podía
combatir contra un arcángel
-¿Por qué tiene que ir a un hospital? ¿Por qué no lo hacen ustedes mismos?_ le preguntó Julia a
Gabriel
-Nosotros no lo creamos, nosotros no podemos matarlo, tiene que hacerse de la forma
convencional y humana, a pesar que es mitad humano, también es mitad inmortal, es un nefilim_ me
liberé de las manos de Julia de mala manera
-Lo siento, yo no voy a ser parte de esto..._ abrí la puerta y salí de la casa dejándola abierta, le
pasé por un lado a Vanessa a paso rápido humano
-¡Alex! ¿Qué sucede? ¡Espera!_ troté hasta donde estaba mi camioneta, Adam trató de
alcanzarme
-¡Alex detente! ¿Qué sucede?_ me sentía mal, desesperada, con ganas de llorar, abrí rápidamente
la puerta de la camioneta, Adam me tomó por el brazo_ ¿Alex que te sucede?_ le arrebaté mi brazo y me
subí cerrando la puerta arrancando a toda velocidad rechinando los cauchos del asfalto. Conduje con la
sensación de que alguien me seguía o que alguien me veía, me desvié hacia la playa que estaba detrás de
mi casa, China Beach Park, caminé por el boulevard, estaba prácticamente desierto, me senté en uno de
los muros viendo hasta el mar, dejando colgar mis piernas en el aire, la brisa movía mi cabello, hacía frío,
cuando sentí unas manos frías sobre mi piel, voltee, era Adam_ Siempre buscas agua para pensar... eso
Mairim Soledad González RENACER
aún no ha cambiado..._ se subió a mi lado izquierdo, tomando mi mano, le sonreí débilmente
demostrándole amabilidad y agradeciéndole que estuviera allí conmigo.
-¿Tan mala he sido en estos últimos años?_ le pregunté luego de un rato de silencio
-¿Aún continuas martirizándote por eso? siempre he pensado y te he dicho que no importa quién
fuiste, sino quien eres..._ lo miré a los ojos y lo abracé fuerte mientras miré al cielo estrellado dejando salir
una lágrima, Adam siempre fue mi felicidad, desde el primer instante en que lo vi lo supe, esa felicidad se
torció desde que supe que era vampiro, pero entonces también estaba Simon ¿Él que era en mi vida?, él no
era más ni menos que Adam, solo era algo diferente, eso diferente que mi vida necesitó en su momento y
tuvo, mi desahogo, mi vía de escape, pero yo nunca tuve claro que sentía por él y ahora estaba haciendo
justamente lo mismo que hice años atrás, huir de él, no era lo correcto, pero era una medida preventiva
mientras encontraba que era lo correcto.
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Capítulo 20
Esa noche me costó conciliar el sueño, mi mente divagaba en un montón de cosas, básicamente
en los últimos 20 años de mi existencia, ya que a esto no se le podía llamar vida, yo a estas alturas debería
tener 40 y tantos años y no haberme quedado encerrada en los 23, un sueño para muchas mujeres, pero
creo que hubiese sido mejor si no implicara el pequeño detalle de ser una especie depredadora que se
alimenta de sangre.
Acercándose las 2 de la madrugada, mis ojos se cerraron buscando nuevamente el sueño
<<....estaba en una cabaña, mis padres y hermanos me acompañaban, yo estaba sentada en
el porche de la cabaña que daba hacia una especie de lago, veía a papá y a Andres haciendo barbacoa
en la orilla, mamá llevaba sonriente una bandeja con limonadas para ellos, Adriana estaba en un
costado con Sam con el capó abierto de su camioneta, voltee hacia otro extremo y Adam estaba
recostado de un pino inmenso lanzando piedras al agua, volteó a verme y me sonrió, yo le respondí la
sonrisa; todo aquel escenario era típico de un sueño, sin duda, llegó una motocicleta con un hombre
vestido de negro y un casco inmenso que le cubría la cara, apagó el motor y se quitó el casco
sacudiéndose la cabellera espesa, era Simon, Adam volteó a ver de quien se trataba, y éste fue con paso
firme con los puños cerrados hacia él, por la distancia no alcancé a escuchar lo que Adam le dijo a
Simon, pero se veía que era algo fuerte, la expresión de Simon se endureció, me levanté ante sus
acciones y grité sus nombres, Adam sacó un puñal de forma sorpresiva, corrí hacia ellos, al parecer
nadie más se daba cuenta de lo que sucedía, me interpuse entre Simon y Adam, con gran destreza le
arrebaté el puñal a Adam, Simon se vino encima de Adam sin poner cuidado que yo estaba en medio,
Mairim Soledad González RENACER
me voltee hacia él y sin querer clavé el puñal en el estómago de Simon, cayendo agonizando al suelo,
solté el puñal para acudir a ayudarlo, me sentía desesperada. Un hombre apareció con una túnica
negra, calvo, excesivamente blanco, ojos grandes negros y apariencia tenebrosa
-¿Qué te recuerda esto?_ me dijo el hombre con voz grave
-¿Quién eres?
-¡Oh! Alex vamos... tu sabes quién soy..._ era Lucifer sin duda, esto de alguna forma recreaba
la escena donde maté a Simon mientras estaba poseída en el bosque. Me levanté bruscamente y Simon
despareció junto con Adam mágicamente, le di la espalda a Lucifer viendo a mis padres riendo junto
con Andrés_ aquellos días en los que eran felices.... en los que vivías_ me dijo muy cerca de mi
espalda_ ya no te queda mucha familia ¿no?_ continué muda viéndolos, tenía algo de nostalgia_
¿hasta cuándo vas a estar con el plan de "vampira buena" ? ser malvada está en tus venas, yo te
condené a ello..._ las lágrimas empezaron a salir_ creo que voy a necesitar ciertas mañas_ hizo una
pausa_ mami y Andres ya no están, ¿qué tal si papá deja de existir también? ya está algo cansado de
la vida, sin sus dos hijos mayores, sin su esposa y su hija menor viviendo lejos ¿qué tal si se suicida?_
rio un par de segundos con la típica maldad acostumbrada y voltee hacia él...>>
Abrí los ojos de golpe, estaba sudada y agitada, al cabo de unos segundos sonó el teléfono
de la casa, ya el sol se metía por la ventana, hacía algo de calor, me levanté al baño, me lavé la cara con
agua fría, escuché un ruido abajo, agudicé el oído y era Adriana llorando, bajé inmediatamente, Sam la
tenía sentada en la cocina buscándole un vaso con agua y azúcar, Adam llegó detrás de mi
-¿Es papá, verdad?_ pregunté prácticamente segura
-Lo encontraron muerto en su cama... se tomó un frasco de pastillas, las que usaba para la
presión arterial al parecer..._ me dijo Sam, Adriana no podía hablar casi, cerré los ojos inmediatamente,
Adam me abrazó enseguida, comencé a llorar mientras él me sujetaba.
Pasaron un par de días, Adriana se fue a Venezuela al funeral de papá sola, puesto que
ninguno de nosotros podía acompañarla por razones obvias, justo ese día iniciaba el campeonato estatal
Mairim Soledad González RENACER
entre high schools de básquet, llegué a la escuela y estaba repleta de posters en apoyo al equipo, había
exceso de rojo, eso me escandalizaba un poco, pero estar sumergida entre el alboroto me ayudaba un
poco a desconectarme de mi realidad actual.
Dejé mis cosas en mi oficina y me dirigí al gimnasio, la mañana se había dado libre para
que los alumnos pudieran disfrutar del partido inaugural, caminé por el pasillo junto al señor Douglas,
habían padres, profesores y alumnos por todos lados, muchos nos saludaban al pasar, me tocaba sonreír,
hasta que vi a un hombre con la misma túnica negra, era el mismo de mi sueño del día que murió papá,
traté de hallarlo de nuevo entre la multitud pero este desapareció, y al pasar mi mirada revisando si lo
encontraba, di con los tíos de Simon y él, los saludé a lo lejos con un gesto desganado. Entramos al
gimnasio y entre el bullicio el señor Douglas se paró en frente a la gradas con un micrófono para dar su
pequeño discurso de bienvenida y desearle suerte a nuestro equipo escolar donde Dylan jugaba como
atacante.
Acabó el partido, ganando 28-20 a nuestro favor, la multitud enloqueció en cuanto se dio el
pitazo final, varias personas se acercaron a felicitarme, entre ellos el director del La Fayette de Kentucky,
que era el colegio contrincante, me acerqué al equipo de nuestra escuela a felicitarlos y sacudí el cabello
de Dylan, estaba extasiado de tanta alegría, yo sonreí al verlo tan feliz, me voltee para irme y Simon me
interceptó
-Alex..._ me frené en seco
-Hola Simon...
-¿Podemos hablar un momento, por favor?_ asentí con la cabeza_ no sé si sea apropiado
pero quisiera que vinieras a cenar a casa esta noche, queremos hacerle una comida a Dylan por el logro
de hoy, es su primer partido aquí
-No lo creo Simon...
-¡Venga maestra Torres...!_ interrumpió Dylan, sonreí, los tíos de Dylan y Simon se
acercaron
-Sería un honor para nosotros que cenara con nosotros, señorita Torres_ dijo la tía
Mairim Soledad González RENACER
-Está bien, allí estaré_ sonreí amablemente alejándome, Simon me miraba con ganas de
decirme algo más pero preferí alejarme rápidamente hasta llegar al señor Douglas.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 21
En la tarde se reanudaron las clases, yo tuve algo de trabajo en la oficina, resolví algunos
problemas con dos estudiantes, cosas corrientes del trabajo diario, incluso tuve que quedarme una hora
más trabajando. Ya el high school se había quedado desierto, fui al baño a retocarme el maquillaje, me
topé con un bedel que trapeaba el piso del pasillo; de vuelta a mi oficina vi pasar a alguien
-Alex..._ escuché en un susurro, me detuve en seco en mitad del pasillo, voltee y el bedel ya
no estaba, sentí que volvieron a caminar delante de mí y voltee inmediatamente
-¿Quién anda allí?_ pregunté angustiada, adopté pose de ataque poco a poco y mis ojos ya
comenzaban a llamear, voltee a todos lados buscando a ese alguien, cuando me tomaron del antebrazo
derecho, voltee exaltada
-¿Te asuste?_ era Simon, bajé el rostro rápidamente respirando para esconder mis ojos_ tus
ojos... ¿estás bien?_ no subí la mirada, lo que hacía era respirar profundamente concentrándome, Simon
me agitó_ ¡Alex!_ subí el rostro
-Estoy bien..._ le arrebaté mi brazo_ solo estaba un poco mareada, eso es todo, ¿qué haces
aquí?
-Solo vine a asegurarme que fueras a cenar a mi casa_ caminé hacia mi oficina
Mairim Soledad González RENACER
-Estaba de salida para allá, déjame ir por mis cosas_ entré a mi oficina, vi a través de la
ventana un segundo, respiré hondo una vez más, tomé mi chaqueta, bolso y salí con Simon al
estacionamiento, fuimos a su casa, yo iba detrás de él en mi camioneta, nos estacionamos en frente de la
entrada, me brindó una sonrisa amable para darme confianza, siempre adoré ese aspecto en él, me abrió
la puerta dándome paso; en ese momento me cuestioné que hacia allí, pero no terminé de pensarlo
cuando escuché la voz de Dylan
-¡Maestra Torres!_ voltee hacia lo que era la sala de la casa, estaba sentado con su tío James
viendo Van Helsing ¿casualidad?
-Hola Dylan, buenas noches señor Galveston
-Buenas noches señorita Torres...
-Por favor dígame Alexandra o Alex como todos lo hacen, así me siento más cómoda
-Como guste...._ me sonrió amablemente. Escuché ruido en la cocina, la tía de Simon
estaba cocinando, Simon me quitó las cosas de encima y las colocó sobre una mesa de adorno
-¡La cena está servida!_ gritó de un momento a otro, Simon me guió hacia el comedor
-Buenas noches señora Morris...
-¡Oh! buenas noches profesora Torres
-¡Bah! nada de formalismos, Alex es casi de la familia, así lo decreto, ella es nuestra
invitada, en este instante no es la sub directora del colegio de Dylan_ sonreí agradeciéndole ese gesto a
Simon.
En cuanto vi la mesa repleta de comida fue cuando entré en pánico, subí la mirada y la tía
de Simon había desaparecido, el señor James me invitó a sentarme, cuando entró la señora Annie con
una pequeña bandeja de carne
-Simon me dijo que le gusta comer carne poco cocida_ inmediatamente sonreí en señal de
alivio, mi garganta y mis ojos empezaban a llamear, pero gracias al cielo ya al pasar de los años era capaz
de controlar mis impulsos básicos. El primer trozo de carne que tomé, le corría un hilo de sangre bastante
tentador
Mairim Soledad González RENACER
-Es bastante atípico que una mujer coma carne en este punto_ dijo James aperturando una
conversación que para mi gusto era inapropiada
-La verdad no le tengo respuesta a eso, es una simple tendencia desde muy niña
-Apuesto que la maestra es tan feroz como una leona o como los vampiros_ Simon le dio
un leve golpe por la nuca_ ¡Hey!_ rieron, me hizo mucha gracia aquella escena
-Alex es mejor que todo eso, estoy seguro. Tío, Alex es algo extraña en eso te apoyo_ me
miró sonriendo de forma traviesa. Cenamos entre bromas, anécdotas falsas y verdaderas de mi existencia
y vida anterior, fue bastante entretenido, me hizo despegar del hecho que mi padre había fallecido hacía
pocos días atrás_ Con su permiso, les robo a la invitada de esta noche_ dijo Simon tomándome de la
mano izquierda, levantándome y llevándome trotando hasta las escaleras
-¿A dónde me llevas?_ pregunté un tanto desconcertada
-Una pequeña sorpresa_ me haló todo el camino y llegamos a la pequeña azotea de su
casa_ Ya casi es hora..._ había un gran telescopio en el centro, se acercó a él y miró hacia el cielo_
¡mira...!_ dijo con un brillo muy particular en los ojos, aun no entendía de que se trataba, miré a través
del telescopio y vi lo que parecía una lluvia de estrellas
-¡Wow! es precioso...
-Es una lluvia de meteoritos_ me tomó de los hombros_ mira_ me sacó del telescopio y me
señaló el cielo totalmente despejado lleno de estrellas, pasaron ese instante lo que parecían 3 estrellas
fugaces, sonreí ante aquel fenómeno, duramos varios segundos observando el cielo_ éstas se llaman
Líridas, anualmente tenemos varias lluvias de meteoritos, yo trato de verlas todas, es un espectáculo
único_ no dije absolutamente nada. Pasaron unos segundos más cuando me di cuenta que Simon me
observaba, voltee hacia él y lo tenía muy cerca
-Ehm... creo que ya es tarde, debo irme..._ di un paso y Simon me detuvo
-Alex, espera. ¿Qué ocurre? ¿Por qué me huyes?_ me quedé en silencio un momento
-Es tarde Simon..._ lo dije con tal seriedad que casi me lo creo, estaba nerviosa, caminé un
par de pasos
Mairim Soledad González RENACER
-Dime que no sientes nada cuando me tienes cerca_ me tomó por la cintura mientras yo le
daba la espalda, los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas esperando por salir. Me volteó hacia él de
forma un poco violenta, dejando nuestros pechos y caras encontradas, estaba demasiado cerca, miles de
cosas pasaban por mi mente en ese instante al ver sus ojos azules, me estaba desenfocando, sentía los
latidos apresurados de su corazón en mi cabeza, era como escuchar un martillo eléctrico en una
construcción
-Simon, por favor..._ tomó mi mano derecha y la puso sobre el lado izquierdo de su pecho
-Esto es lo que pasa cuando te tengo cerca_ no era para nada necesario que pusiera mi
mano sobre su pecho para saber a qué velocidad latía su corazón, me estaba enloqueciendo el sonido de
sus latidos de hecho_ quiero saber que sientes tú Alex_ puso su mano derecha en mi lado izquierdo de mi
pecho, arrugó el ceño en señal de que no entendía por qué no sentía mi corazón, quité mi mano de su
pecho y me eché a correr hacia mi camioneta, la encendí y me marché lo más rápido que pude.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 22
(Por Simon Morris)
-Esto es lo que pasa cuando te tengo cerca_ puse su mano en mi pecho para que sintiera los
latidos de mi corazón_ quiero saber que sientes tú Alex_ puse mi mano sobre el lado izquierdo de su
pecho, esperando desesperadamente que ella tuviera su corazón eufórico al igual que el mío, pero para mi
sorpresa no sentí ningún latido, de buenas a primeras salió corriendo, fui detrás de ella pero iba muy
rápido, se montó en su camioneta y se marchó, yo quedé a mitad de calle mirando mientras se alejaba
-¿Que sucedió?_ salió mi tío preocupado
-No lo sé, estábamos en la azotea y sin dar razones salió corriendo_ puso su mano sobre mi
hombro dándome ánimos
-Así son las mujeres Simon... dale tiempo
-Si tan sólo supiera el por qué
-¿Te gusta mucho, cierto?
-Más de lo que yo mismo soy capaz de creer. Siento que la conozco desde siempre
-Vamos adentro, no hacemos nada aquí viendo hacia la nada esperando que vuelva,
mañana será un nuevo día y quizás te enteres del por qué huyó así_ entramos a casa y subí directo a mi
habitación, me paré en frente de la ventana, estúpidamente teniendo la esperanza que Alex regresara,
pero eso no pasó en absoluto.
Mairim Soledad González RENACER
Sin duda Alex era extraña, esa era la posible razón por la cual me sentía tan atraído hacia
ella, pero ¿por qué siempre huía? era como si me tuviera miedo, ¿será que en realidad si sostenía una
relación con el tal Adam y nunca ha sido capaz de confirmármelo? todas esas dudas me estaban
enloqueciendo, pero no planeaba dejar pasar más tiempo, tenía que averiguar qué era lo que estaba
sucediendo con Alex.
Al día siguiente me fui a la universidad temprano, estuve en Física y Ciencias de la Tierra
totalmente desenfocado, no dejaba de pensar lo que había pasado con Alex, entrené un poco y aun así no
podía sacármela de la cabeza. A eso de las 6.30pm me decidí irla a buscar a su casa, conduje con la
música a gran volumen, me detuve en frente de su casa y me quedé allí unos segundos, apagué el motor
antes de llamar la atención, me bajé del Jeep y toqué el timbre algo indeciso, abrió Adam
-¿Está Alex?
-No ha vuelto..._ me dijo totalmente serio, siempre tenía esa pose de gruñón
-¿Me permites esperarla?_ entré arbitrariamente quitándolo del medio
-Tendrás que venir en otro momento Simon
-Estoy seguro que ella está aquí_ me paré en las escaleras_ ¡Alex por favor, tenemos que
hablar!
-Alex no está, Simon..._ apareció en la parte superior de las escaleras la tía de Alex
-¡Oh! discúlpeme señora Torres, necesito hablar con ella, es importante_ bajó las escaleras y
se acercó a mí, era tan parecida a Alex, más bien parecía su madre
-Yo le daré tu mensaje, pero no tenemos idea de a qué hora regresará, creo inútil que la
esperes, de Alexandra se puede esperar cualquier cosa
-Yo te lo dije... ¿por qué simplemente no me creíste? eso te hubiera ahorrado esto con la tía
Adriana_ dijo el tal Adam como con una especie de fascinación en el rostro, lo vi con ganas de
desvanecerlo con mi mirada tan solo
Mairim Soledad González RENACER
-Una vez más disculpe los inconvenientes que le causé, por favor dígale a Alex que necesito
hablar con ella. Buenas noches..._ salí por la puerta que aún seguía abierta y conduje a casa, abrí la puerta
y había un chico alto fornido cabello azabache de tez muy blanca parado en la sala
-¡Hasta que por fin llegas!_ dijo mi tía saliendo de la cocina_ este muchacho te ha estado
esperando. Vamos al cine, ¿te esperamos?_ vi al chico con cierta curiosidad, mi tío James bajó con Dylan
-No tía, vayan sin mi
-Está bien, quedas en tu casa..._ le dijo al chico que continuaba parado observándonos, le
brindó una sonrisa amable a mi tía, ella me dio un beso en la mejilla y salieron de la casa
-¿Y tú quién eres?_ pregunté quitándome la chaqueta
-Mi nombre es Zachariah, pero puedes llamarme Zach
-¿Para qué me buscas?
-Necesito que hablemos de Alex_ sentí un hueco en el estomago
-¿Qué tienes que ver con Alex? ¿Eres su novio, ex novio o algo que se le parezca? porque si
es así...
-Tranquilo... no tengo nada que ver con ella, aunque ella destruyó mi vida, de eso vengo a
hablarte_ fruncí el ceño_ te he estudiado por varios años y sé que estás buscando a quien asesinó a tus
padres
-Un momento, ¿qué tiene que ver Alex con todo esto?
-Aunque no lo creas, mucho...
-Alex ni siquiera vivía aquí cuando todo sucedió
-¿Nunca te has preguntado de donde Alex saca tanta fuerza física, por qué es tan fría, por
qué solo come carne casi cruda y que su corazón no late?_ recordé como movió mi Jeep la vez que nos
conocimos, como sus ojos se tornaron oscuros cuando estábamos en Hard Rock Cafe y anoche cuando
no sentí latir su corazón
-¿Quién eres? ¿qué logras con todo esto?
Mairim Soledad González RENACER
-La verdad nada, sólo un poco de justicia, me imagino que has sufrido por la pérdida de tus
padres al igual que tu hermano, que repentinamente cambió, ¿no te parece extraño eso?
-Alex tuvo una charla con Dylan, por eso..._ me detuve en seco, era cierto, Dylan llegó
cambiado ese día del High School, ya no era el Dylan obstinado y sufrido por la muerte de nuestros
padres, había vuelto a ser el de siempre, un cambio bastante radical en apenas un día, muy bueno para ser
cierto_ ¡Fuera de mi casa!_ ese chico no me daba buena espina, su mirada era fría, algo de él me dio
escalofrío, algo me decía que su verdadera razón de estar allí no era "hacer justicia"
-Ok, ok está bien, yo me voy, pero piensa en lo que te dije, tú vida está llena de cosas
extrañas y te puedo decir que Alex y tú se conocen desde hace muchos años atrás, pero muchos, estoy
seguro de que si investigas, llegarás a la verdad
-¡Fuera!
-Sé que me necesitarás, voy a estar esperando, pero no confíes en ella_ salió de mi casa, yo
estaba híper ventilando, ¿De qué se trataba todo esto? ¿Quién era ese Zach? ¿De dónde había salido? ¿Y
cuáles eran sus intenciones en contar o inventar esas cosas? ¿Por qué Alex tendría algo que ver con la
muerte de mis padres?
Subí a mi habitación y me senté en la orilla de la cama, cuando vi un montón de fotos
alborotadas debajo de un pack de juegos de Play Station, las saqué y allí estaba la foto que encontré hacía
días atrás en una caja de mis padres en el depósito, la primera era la foto donde salía la mujer muy
parecida a Alex cargándome de bebé junto a mamá <<¿...y si es ella? ¡Nah! es ilógico... ¡Vamos Simon! es
imposible...>>.
Pasaron poco menos de tres horas cuando llegaron mis tíos y Dylan a casa, él tocó la puerta
de mi cuarto y le dejé entrar
-¿Todavía sigues despierto?_ vio encima de mi cama un cuaderno viejo que tenía a mi lado
donde había escrito: piel fría, sin latidos del corazón, come carne cruda, foto de bebé_ ¿Qué es esto?
¿Ahora resulta que te gustan los vampiros?
-¿Vampiros?_ fruncí el ceño, escuchar aquello me causó ruido
Mairim Soledad González RENACER
-Sí, vampiros, estas son características de vampiro, según veo, su temperatura es baja, su
corazón no late porque están muertos, lo que no coincide esto de la carne, ellos solo beben sangre,
aunque si la carne es cruda puede tener algo de sentido_ hizo una pausa_ ¿De dónde sacaste esto? ¿Por
qué lo copiaste?
-¿Dylan los vampiros no envejecen, verdad?_ pregunté mostrando interés
-No, quedan atrapados en la edad donde fueron transformados. No entiendo por qué tu
interés
-Déjame sólo Dylan por favor, tengo que dormir, mañana tengo un examen temprano
-Simon pero...
-Dylan fuera..._ dije severamente, creo que de forma muy gruñona la verdad
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 23
(Por Simon Morris)
No pude dormir en toda la maldita noche ¿De dónde sacaba la estúpida idea ahora que
Alex era un vampiro? me estaba dejando influenciar demasiado por Dylan, me fui temprano a la
universidad, presenté el examen de laboratorio, teniendo la certeza que no iba a salir muy bien, estaba
totalmente desenfocado.
Antes de irme a entrenar pasé por mi casillero para dejar unos libros, un compañero de
equipo me detuvo
-¡Hey Cole!
-Hola Simon ¿vas de camino al gimnasio?
-Sí, sólo voy a dejar estos libros, no tengo estas clases hasta la semana que viene_ abrí mi
casillero y puse los libros a un lado cuando vi un libro purpura de terciopelo con letras doradas que decía
"Recuerdos". Lo vi extrañado
-No sé si lo sabías, pero al parecer el señor Samuels se va a Washington..._ apenas pude
poner atención. Abrí el libro purpura y había una foto tamaño carta de Alex con los que parecían sus
padres, un chico ojos acaramelados muy parecido al que parecía su padre y una chica más baja que ella,
Mairim Soledad González RENACER
parecía su familia, era una fotografía algo vieja, llevaba una etiqueta abajo que decía "Cumpleaños de
papá"
-Discúlpame Cole, pero tengo algo que hacer antes, no sé si pueda ir al entrenamiento
-¡Pero si ya estamos al final de la temporada... y se viene el Draft!_ cerré mi casillero y
caminé rápido hacia el estacionamiento, abrí la puerta de mi Jeep y puse el álbum sobre el asiento, lo abrí
nuevamente, en la segunda página había fotos de Alex con otras personas, hasta que llegué a la cuarta
página, éramos los dos, eran cuatro páginas enteras de nosotros dos, pero eran fotos que jamás me había
tomado, habían fotos en las cataratas de Sioux Falls, en playas, en restaurantes, corazones recortados,
estrellas <<¿...Dios mío que es esto...?>> contemplé las fotos durante varios segundos, ¿De qué trataba esto?
¿Cómo llegaron estas fotos a mi casillero? pero supongo que eso era lo más insignificante, le ganaba el
hecho de que Alex tuviera fotos conmigo, fotos que yo no recordaba, pasé la página y había otro par de
páginas dedicadas a ella con Adam, eso reforzaba mi teoría sobre ellos dos, incluso hay una foto de ellos
besándose en una especie de lago.
Me subí a mi Jeep y tiré el álbum a un lado, todo me daba vueltas, sentía entre ira,
confusión, desesperación, ¿qué era todo esto? encendí el motor y me eché a andar hasta que alguien se me
atravesó en medio, menos mal tuve tiempo de frenar
-¿¡Te volviste loco!? Creo que te dejé claro que no quería volverte a ver... ¿tú fuiste quien
puso ese álbum en mi casillero?_ me abalancé sobre el tal Zach, lo tomé de la chaqueta o lo puse contra
mi camioneta_ ¿quién demonios eres? ¿y por qué me haces esto?
-Creo que ya sabes quién es Alex, pero aun así te falta información_ lo solté ya mucha
gente se había vuelto a nuestro alrededor
-Necesito encontrar a Alex, ella debe tener una explicación a esta tontería
-¡No! ¿Eres imbécil? ¿Tú crees que ella va a aceptar todo esto? ¡Por supuesto que no!_ miró
alrededor_ mejor vamos a otro lado_ nos montamos en mi Jeep y salimos del campus universitario,
después de manejar varios kilómetros en silencio, me estacioné
-Dame tu teoría...
-Creo que para ti es un poco sospechosa la muerte de tus padres
Mairim Soledad González RENACER
-¿Y tú como sabes eso?
-Simplemente lo sé. Alex te conoce a ti y a tus padres antes de tu nacimiento, ella siempre
estuvo a su asecho, incluso tus padres pensaron en nombrarla tu madrina_ escuchaba aquello sin darle
crédito_ ella planeó la muerte de tus padres, como sabrás, ellos se alimentan de sangre humana
-¡Para, para! ¿Estamos hablando de que los vampiros existen y que Alex es una de ellos?
¿Qué locura es esta? además Alex no vivía ni cerca cuando todo esto sucedió
-¿Y no has pensado que te mintió?
-¿Y qué me dices de estas fotos de nosotros que no recuerdo?_ dije tomando el álbum
-Posiblemente borró tu memoria como lo hizo conmigo, pero es algo que no entiendo aun,
hay algo más allá con esa situación entre ustedes
-¿Cómo es eso que borró mi memoria como la tuya? ¿Qué sentido tiene eso?
-A simple vista, ninguno_ hizo una pausa tratando de pensar_ hay que ser inteligentes, ellos
son muy astutos, tenemos que armarnos, ella no está sola, su supuesta tía es su hermana menor, ella
murió hace más de 20 años, sus supuestos primos y vecinos también son vampiros_ era demasiada
información para un momento, en realidad era una información que no era apta para nadie
-¿A qué te refieres con armarnos? a fin de cuentas ¿quién eres tú?
-Soy cazador de estas cosas, pertenezco a la Orden de Leopoldo
-¿Y quién carajos es ese Leopoldo?
-En resumidas cuentas fue un hombre que combatió vampiros y seres sobrenaturales hace
siglos, se fundó una Orden en su nombre en secreto bajo la protección del Vaticano
-¿El Vaticano sabe de esto?_ pregunté estupefacto
-Es un caso cerrado para ellos, hace años que se dejó de creer en esto y seguimos solos en la
Orden
Mairim Soledad González RENACER
-¡Dios mío! Vampiros, cazadores de vampiros... me siento sumergido dentro de una
estúpida película de esas que ve mi hermano. ¿Y que se supone que debamos hacer?
-Yo tengo lo esencial, pero hay que ir por más: estacas de madera, balas de madera, agua
bendita, crucifijos, ajo, sangre de personas fallecidas
-¿Sangre de muertos?
-Es un mito muy poco conocido, pero los debilita hasta morir
-¡Hey! un momento, estamos hablando de matar a Alex, a mi Alex...
-¡Es un vampiro Simon! asesinó a tus padres, ¿o eso no significa nada para ti? ver a tu
hermano derrumbarse por ello, ayudar a criarlo, levantarte solo, tus padres confiaron en ella como tú
ahora lo haces y mira como terminaron, ¡no puedes ser débil!
-¿Y qué planeas? ¿Aparecerte en su casa y matarlos a todos?
-Su casa tiene protección y la hermana también, ella aun es humana, no podemos atacarlos
en casa, pero podremos llegar a todos gracias a Alexandra, para eso te necesito a ti
-¡No! yo no quiero participar en eso
-¡Se lo debes a tus padres y lo sabes!_ miré a través del parabrisas, estaba lleno de mucha
ira_ sólo actúa, haz que no sabes nada, haz que confíe en ti, es el de siempre, yo te diré cuando es el
momento_ asentí con la cabeza
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 24
Conduje a casa estresada, nerviosa, ¡claro! ¿Cómo no estar nerviosa si Simon estaba
enamorado de mí una vez más? peor aún, se había dado cuenta que mi corazón no latía. Estacioné de
mala manera mi camioneta en frente de mi casa, abrí la puerta principal y fui directo a un pequeño bar
que teníamos en la sala, Vanessa entró detrás de mí, busqué una botella de Bourbon, un vaso y me serví
un trago
-¿Alex, qué sucede?_ tomé el primer trago sin decir palabra alguna_ ¿Alex...?
-No sé qué hacer Vanessa..._ frunció el ceño
-¿A qué te refieres exactamente con eso de que no sabes qué hacer?_ se acercó_ sírveme uno
de esos
-Se está repitiendo lo mismo de hace 20 años, Simon y Adam
-¿Qué pasó con ellos?_ tomó de su trago
-Simon se enamoró de mí y una vez más yo no sé qué hacer con eso
-¿Eso no era lo que querías en el fondo? ¡Por Dios Alex! tienes una oportunidad que nadie
tiene en esta vida. Antes de que Simon muriera te estabas enamorando de él; murió y la vida los puso de
frente de nuevo y con todo eso se enamoró de ti nuevamente
-¿A ti se te olvida Adam?
Mairim Soledad González RENACER
-¿Adam? pensé que ya no sentías nada por el
-Nunca he dejado de amarlo, siempre ha sido él Vanessa_ bajé la mirada con algunas
lágrimas en los ojos, me tomé lo que quedaba en el vaso de cristal, Vanessa había quedado con la boca
entre abierta, parece que logré sorprenderla
-¡Oh Alex! ¿Por qué no estás con Adam entonces? él te ama, lo ha hecho desde siempre,
tienen toda la eternidad para estar juntos
-No es fácil Vanessa, en ocasiones siento que no vale la pena recuperar algo que se perdió
hace demasiados años
-Después de toda la eternidad no es tan larga como parece, nunca sabemos cuándo puede
ser nuestro último día, no dejes que se les escape la oportunidad Alex, sea con Adam o con Simon_ me
serví más Bourbon y bebí enseguida, comencé a llorar, Vanessa me abrazó fuerte
-Gracias por estar aquí siempre, sabes que eres mi segunda hermana, siempre lo he
considerado así
-Lo sé..._ me sonrió amablemente y me volvió a abrazar
Era impresionante la cantidad de tiempo que había pasado y todo lo que había pasado en
esa cantidad de tiempo, nuevamente estaba en la encrucijada que no sabía qué hacer, en la que no era
capaz de decidir que era mejor para mí y para todos, lo que me daba terror era que en ese proceso de
tratar decidirme volviera a perder a Simon de forma definitiva o incluso a Adam, que a pesar de todo
siempre ha estado a mi lado, y para colmo de males, Adam me había propuesto matrimonio días atrás.
Al día siguiente, al terminar el trabajo me fui a casa temprano, no me sentía del todo bien,
llegué a casa a eso de las 5.30pm, fui directo al refrigerador del sótano y saqué una bolsa de sangre ORH,
mi favorita, subí a la cocina, saqué un vaso de cristal y me serví la sangre, bebí de ella hasta que apareció
Adriana detrás de mi
-¿Merendando?
Mairim Soledad González RENACER
-Sólo tenía algo de ansiedad..._ estaba vestida formal, como lucía la mayoría del tiempo por
su trabajo de fiscal en el ayuntamiento de la ciudad
-¿Qué haces en casa tan temprano?
-No tenía ánimos de quedarme hasta tarde, lo que sea lo puedo resolver mañana
-¿Te pasa algo Alex?
-¡No! nada... solo que estoy cansada..._ le sonreí con desgano, tomé el vaso y salí de la
cocina hacia mi habitación. Me dispuse a revisar unos documentos del high school en la cama con la
laptop encendida en frente de mí, abrí Word para redactar un informe y fui a la carpeta de Mis Imágenes
cuando vi una fotografía de Adam y yo en el lago del bosque de Sioux Falls, si mi memoria no fallaba,
era nuestra primera foto juntos, me quedé mirándola por unos segundos, solté los papeles que tenía
encima y fui directo a la habitación de Adam que quedaba al otro lado del pasillo, me detuve en la puerta
cerrada pensado si la tocaba o no
-Alex sé que estás en la puerta... pasa_ odiaba eso de ser vampiro, abrí la puerta con
timidez, estaba recostado sin camisa con la televisión encendida. Al verme sonrió un poco, yo le respondí
la sonrisa, entré y vi sobre su escritorio una foto de nosotros dos en un porta retratos de madera, cerré la
puerta y tomé el porta retrato_ ¿Qué te pasa?
-Mucho y nada a la vez
-No te entiendo...
-Ha pasado tanto desde esto..._ le mostré la foto
-Eran buenos tiempos..._ sonrió de nuevo, adoraba su sonrisa, muy pocas veces la
mostraba, sus ojos brillaban; me senté en la parte de abajo de la inmensa cama mirándolo
-¿Cómo puede ser posible que aún me ames?
-Es una prueba de fe, tú me devolviste la vida Alex, a pesar de estar muerto. ¿Por qué me
preguntas eso?
-Es que han pasado tantos años y aun sigues aquí a pesar de rechazarte
Mairim Soledad González RENACER
-Porque sé que allí dentro todavía estoy yo_ señaló mi pecho_ lo único es que no sé cómo
hacer para que vuelvas a mi_ bajé la mirada en señal de vergüenza, tenía muchas ganas de llorar_ ¡Hey!
no llores por favor, aquí siempre voy a estar para ti, así no me quieras cerca_ lo abracé fuerte, quería
besarlo hasta quedar sin conciencia. Sonó el timbre, agudicé mi olfato
-Es Simon... por favor baja y dile que no estoy, bajo ningún motivo le digas que estoy, dile
que salí y no sabes a qué hora vuelvo por favor
-¿Qué sucedió con él?
-Sólo hazlo por favor..._ asintió con la cabeza, acarició mi mejilla derecha, se puso
rápidamente una franela y salió de la habitación, yo fui detrás de Adam pero me quedé parada arriba
cerca de las escaleras
-¿Está Alex?_ preguntó Simon
-No ha vuelto..._ le respondió Adam
-Me permites esperarla
-Tendrás que venir en otro momento Simon
-Estoy seguro que ella está aquí_ sentí su voz más cerca_ ¡Alex por favor, tenemos que
hablar!_ al oír aquello me dio un ataque de nervios, Adriana salió de su habitación y me vio
preguntándome que estaba sucediendo, yo abrí los ojos exageradamente señalando hacia abajo
<<¡Ayúdame!>> modulé sin provocar ningún sonido, y corrió a las escaleras
-Alex no está Simon..._ apareció en la parte superior de las escaleras
-¡Oh! discúlpeme señora Torres, es solo que necesito hablar con ella, es importante_ bajó
las escaleras
-Yo le daré tu mensaje, pero no tenemos idea de a qué hora regresará, creo inútil que la
esperes, de Alexandra se puede esperar cualquier cosa_ puse los ojos en blanco
-Yo te lo dije... ¿por qué simplemente no me creíste? eso te hubiera ahorrado esto con la tía
Adriana_ le dijo Adam
Mairim Soledad González RENACER
-Una vez más disculpe los inconvenientes que le causé, por favor dígale a Alex que necesito
hablar con ella. Buenas noches..._ escuché el motor de su Jeep alejarse, cerraron la puerta.
Pasó una semana, las cosas para mi continuaban tensas nada más de pensar que Simon
podría aparecer, para mi sorpresa no había dado señales. A eso de las 3.00pm vi el reloj de la pared de mi
oficina, tomé mis cosas y fui directo a su universidad, pensé que a esa hora estaría entrenando, fui directo
a las canchas de futbol americano de la Universidad de California, quedaban pocos estudiantes en el
campus, hasta que di con él, estaba en efecto entrenando con el equipo, aguardé allí parada por unos 15
minutos y me fui hacia el estacionamiento y me recosté de su Jeep, en menos de media hora llegó
-¡Alex!_ se puso blanco como un papel, su corazón latía fuerte y rápido, debían ser los
nervios por verme allí
-Hola Simon...
-¿Qué... qué haces aquí?
-Vine buscándote, mi tía Adriana y Adam me dijeron que fuiste hace unos días
buscándome, es sólo que no he tenido...
-Alex... está bien
-Sé que tenemos cosas de que hablar
-Creo que esta vez te toca hablar a ti_ sacó las llaves de su Jeep y se le cayeron al suelo, me
agaché inmediatamente para recogérselas pero el hizo lo mismo y nuestras manos hicieron contacto, su
corazón se aceleró de nuevo
-¿Por qué estás tan nervioso?
-¿Nervioso yo? no para nada..._ lo vi con duda
-Simon... quiero disculparme por mis arranques, es que es un tanto extraño manejar esta
situación, yo..._ se colocó en frente de mi tomando mis manos
Mairim Soledad González RENACER
-Alex... ya sabes lo que siento por ti y voy a hacer lo que esté en mis manos para ganarme
tu corazón_ sonrió dejando brillar su mirada azul, estar con él me daba paz, me inspiraba tranquilidad,
pero me angustiaba de cierta forma que pudiera pasar después.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 25
Pasaron los días hasta que entramos en Abril, ya se estaba planeando el baile primavera,
estaba organizando con los Adams y "mi familia" irnos de vacaciones a Hawaii en agosto, el problema
era Adriana que trataría de coordinar sus vacaciones con el ministerio de justicia, siempre estaba copada
de trabajo, Sam y Adam no tenían problema porque tenían su propia empresa, el señor Douglas era mi
jefe y tomaba vacaciones al mismo tiempo que yo y Vanessa salía de vacaciones de la universidad
también. Las cosas con Simon habían mejorado, lo veía una o dos veces por semana, la tensión era
menor, pero continuaba viéndolo nervioso cuando se me acercaba.
La mañana del domingo antes de irme a trotar por el vecindario para liberar tensión me di
una ducha fría para terminar de despertarme, me puse un leggins negro con un suéter del mismo color
con capucha y unos tenis blancos <<toc, toc...>>
-Pase..._ dije mientras cerraba la puerta de mi closet, era Sam
-Hola Alex, buenos días
-¡Hey Sammy!
-Oye, ¿será que tú tienes copia de nuestros pasaportes?
-Creo que sí, los debo tener aquí guardados_ fui hacia mi peinadora a una de las gavetas de
la parte de abajo, apenas la abrí fruncí el ceño, busqué con algo de angustia
Mairim Soledad González RENACER
-¿Alex que sucede? te cambió la expresión de la cara..._ Sam se acercó a mi
-Mi álbum...
-De pronto lo moviste de lugar o tu hermana lo tomó
-No... Quiero decir que recordaría si lo tomé ¿y para que Adriana querría mi álbum de
fotos?_ me quedé pensando, le busqué las copias que necesitaba a Sam
-Tranquila, piensa donde pudiste dejarlo, seguro lo encuentras en un rato
-Si... seguro..._ salió de la habitación y yo me quedé pensando sentada en el suelo, ¿dónde
podrá estar? tenía meses sin sacarlo de ese cajón, además que era lo suficientemente llamativo como para
no saber dónde está.
Salí a trotar aún con la duda y la inquietud de saber dónde estaba mi álbum de fotos; ya el
sol empezaba a calentar, mucha gente salía a pasear sus perros otros a hacer lo mismo que yo <<¿Dónde
está ese álbum?>> yo era maniática con ese tipo de situaciones, yo sabía dónde dejaba mis cosas, pero tal
vez Sam tenía razón y solo era una tontería, me detuve un momento para tomar un sorbo de agua,
cuando sentí que una serpiente se colaba entre mis pies, empecé a ver a todos lados, yo sabía lo que eso
significaba, una serpiente no salía de la nada y menos en un vecindario como ese, había un vampiro
cerca, pero había mucha gente a mi alrededor, bajé la mirada hacia la serpiente, zafé mi pie de ella y le
pisé firmemente la cabeza hasta matarla y seguí trotando. Llegué a casa sudada, ahora tenía esa sensación
de que un vampiro me vigilaba y a eso le sumaba la rara desaparición de mi álbum de fotos. Entré a la
casa y Adam venia bajando las escaleras
-¿Cómo te fue en tu recorrido?
-Ehm... bien...
-Ummm... algo te pasó
-Nada, solo es que ando algo cabreada porque no consigo mi álbum de fotos y tengo la
ligera impresión de que un vampiro me estuvo siguiendo hoy
-¿Nada Alex? eso es mucho, a ver ¿cómo es eso que un vampiro te estuvo siguiendo?_ fui a
la cocina directo a la nevera por un poco de agua fría
Mairim Soledad González RENACER
-No estoy 100% segura, pero de vuelta me detuve un momento y se me enredó una
serpiente en el pie
-Ummmm... entiendo, eso si algo atípico, ¿pero de quién se tratará? espero que no sea nadie
que venga a causar problemas.
Paso la semana y todo seguía "normal" con la única diferencia que no aparecía mi álbum,
Adam se había hecho cargo de investigar si en realidad había un vampiro merodeándome. Llegó el
viernes y ya todo estaba listo para el baile de primavera, habíamos decidido hacerlo de tres colores la
decoración: púrpura, blanco y plateado, todo resplandecía, el comité organizativo había hecho un gran
trabajo, había globos, telas, pancartas
-¿Vas a venir esta noche Alexandra?
-Usted sabe que si, y usted debería hacer lo mismo señor Douglas
-Por desgracia tengo que..._reímos
A mitad de tarde me tocó marcharme a casa para bañarme y ponerme mi ropa de gala, para
ese día había comprado un vestido negro con pequeños detalles en dorado. Busqué la rizadora y arreglé
mi cabello dejándolo un poco al descuido, mi pareja de la noche seria el señor Douglas en vista de que no
debía llevar a más nadie. Tomé mi abrigo y bajé, el señor Douglas ya debía estarme esperando, no
podíamos llegar tarde, Adam estaba hablando con él en la sala, apenas me vio las pupilas se le dilataron
-Estoy lista...
-¡Wow! mi cita está guapísima_ reímos todos, si hubiera podido ponerme colorada, hubiera
estallado, ya la situación era lo suficientemente extraña, pero yo quería al señor Douglas como mi padre
y él lo sabía a la perfección porque yo sentía que él me amaba como su hija.
Salimos de casa directo al high school, se distinguía a distancia por los faroles de la entrada,
dejamos el auto en el estacionamiento, ya habían bastantes estudiantes, cuando entré al gimnasio era una
locura total, saludé con la mano a varios profesores y alumnos, me sentía extraña entre tantos
Mairim Soledad González RENACER
adolescentes que disfrutaban a sus anchas de su fiesta. Fui hacia la mesa donde estaba el ponche y bebí
un poco cuando alguien me agarró por la cintura desde mi espalda
-¿Bailamos...?_ fruncí el ceño, sabía que era Simon
-¿Simon? ¿Qué haces aquí?_ casi boto lo que tenía de ponche en la boca
-Vigilando al enano..._ dijo señalando con la quijada a Dylan quién bailaba con una linda
muchachita, me extendió su mano derecha sonriéndome, le devolví la sonrisa y tomé su mano yendo
hacia un extremo de la pista de baile, en eso el DJ cambió la canción a una balada, Simon subió ambas
cejas_ Como si lo hubiera planeado_ sonreí un poco apenada_ ¿te dije que te ves hermosa?
-¡Simon...!_ le dije a regaña dientes
-Te sienta bien avergonzarte un poco, relájate..._ me di un golpe leve en el hombro, lo
abracé mientras bailábamos, era agradable estar así con él, me sentía cómoda y protegida_ ¡oye! ven, te
tengo una sorpresa..._ me despegó repentinamente de sí y me tomó de la mano halándome hacia afuera
-Déjame avisarle a mi tío Dou...
-¡No! no, no, no es necesario_ estaba lo suficientemente misterioso, sonreía con picardía,
eso me ponía nerviosa pero me hacía gracia su gesto. Salimos del High School hacia las canchas de
futbol, me guió hacia lo que parecía un pequeño picnic en un extremo del campo gramado
-¿Qué es esto Simon?_ pregunté un tanto asustada, me aterraba la idea de que esto tuviera
como propósito un final romántico
-No te asustes, sólo es un detalle. Te dije que haría lo posible para entrar a tu corazón_ me
hizo un gesto para que me sentara sobre la tela de cuadros que estaba tendida en el suelo, me senté algo
insegura mirando todo lo que había sobre la tela, había frutas y una botella de champagne sumergida en
una hielera, él se sentó en frente de mi_ ¿Quieres algo de fruta? ¿Manzana...?_ tomó una manzana verde
y una navaja, la cortó por la mitad y se cortó el dedo, inhalé el olor de su sangre, era éxtasis pura para mí,
sentí mi garganta arder al igual que mis venas, los ojos comenzaban a doler <<¡oh no!>>_ es solo una
cortada simple_ me miró extrañado_ ¿Alex te sientes bien? te cambió la cara
Mairim Soledad González RENACER
-Ehm si...._ voltee hacia otro lado_ si estoy bien_ comí un pedazo de manzana para
olvidarme de su sangre, continuaba mirándome mientras tenía su dedo en la boca, era algo normal
cuando nos cortábamos
-¿Te da fobia la sangre?
-Me atrapaste... _ sonreí nerviosamente. Tomó la botella de champagne y la destapó,
siempre me gustó oír el sonido que producía el corcho, me sirvió un poco en una copa y una para él
-Por ti...
-Por los dos..._ chocamos ambas copas de cristal y bebimos, sentí que me quemaba por
dentro enseguida, que me asfixiaba
-Si...Simon…_ caí tendida en el suelo ya comenzaba a salir humo de mi boca, Simon me
miraba con odio, se vino hacia mí, sacó de su saco una jeringa con un líquido rojo, lo clavó en mi nuca y
perdí la noción de todo cayendo desmayada.
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 26
<<...caminé hacia la cafetería por un poco de Coca-Cola, abrí la botella, bebí un poco, me di
media vuelta antes de echarme a caminar de vuelta a mi auto, ya eran las 12.30 del mediodía,
pero mi paso lo interrumpió un muchacho que estaba parado detrás de mí pagando unas
golosinas
-¡Oh! Disculpa_ ni siquiera levanté la vista para ver de quién se trataba
-No te preocupes… ¡Oye! Espera_ me detuve en seco y voltee_ ¿Eres Alexandra, verdad?
-Si no me han cambiado el nombre aún, eso es un si_ me reí tontamente igual que él_ ¿y tú
eres…?
-Simon Mazzocca, estudiamos juntos, impresionante lo de Geografía ¿no?, pareces un
mapa_ Simon, que nombre tan fuerte, no le encajaba de hecho, se veía tierno a simple vista, era
muy guapo, era un poco más alto que yo, rubio con piel bronceada y ojos azules muy claros,
parecía un Ken. Le sonreí y le estreché la mano
-Mucho gusto Simon, y gracias por lo de “impresionante”, simplemente me gusta mucho el
mundo, por decirlo de cierta forma
-Si se nota, se nota que no eres de por aquí, ¿eres latina?
Mairim Soledad González RENACER
-Sí, ¿tanto se nota?
-La verdad si_ me miraba de una forma tan dulce, era muy lindo
-Oye Simon, me tengo que ir, mi hermana debe estar esperándome, nos vemos mañana,
¿no?
-¡Claro!, hasta mañana entonces…>>
Abrí los ojos poco a poco, todo estaba borroso, al volver mi conciencia volvieron mis sentidos a
la vida, la piel me ardía un infierno, estaba atada del techo por las manos, todo estaba obscuro, la luz del
sol se colaba entre las grietas de la pared, había alguien parado en una esquina, me quejé un poco
tratando de zafarme de las cuerdas, en eso la silueta que me observaba desde el rincón se movió, llevaba
un rifle en la mano
-Simon ¿eres tú...?_ era su aroma, sin duda, aunque me costaba mucho distinguirlo, mi vista, mi
olfato y muchos de "mis poderes de vampiro" estaban fallando, aun así él no respondió. Miré hacia un
lado y había un mueble de madera que tenía frascos de sangre e inyectadoras, frascos con agua, ajo, al
lado guidadas cadenas, garras de hierro, trampa para animales y un crucifijo inmenso de plata, me
empecé a poner nerviosa, tiré una vez más de las cuerdas con el mismo resultado_ Simon, por favor
libérame, me estás lastimando_ salió de la obscuridad hasta que la luz de una de las grietas le iluminó
parte de la cara, llevaba el rifle portado al hombro, estaba irreconocible, serio, la mirada no era la misma
que yo conocía <<...es un cazador...>> al pensar esto me dio pánico, mis ojos se me inundaron y abrí mi
boca ante el asombro
-¿Me temes?_ se atrevió a hablar
-¿Por qué haces esto?_ le pregunté con mucho miedo. Me apuntó con el rifle y me dio un
disparo en el lado derecho del pecho, era una bala de madera, el dolor era espantoso, grité con todas mis
fuerzas_ ¡Simon! Simon...._ me volvió a disparar pero esta vez en un costado del abdomen, volví a gritar
del dolor, lloré ante la indescriptible sensación
Mairim Soledad González RENACER
-¿Qué se siente Alex?_ lo miré pidiéndole piedad pero sin responderle, así que volvió a
dispararme
-¡¡¡YAAAAA....!!! Por favor... basta..._ normalmente las heridas de un vampiro sanan al
instante depende de la gravedad o profundidad, todas las heridas provocadas dolían con la misma
intensidad que hacérselas a un humano, pero las balas de madera eran en especial dolorosas, quemaban
por dentro, además, las cuerdas estaban impregnadas de agua bendita con ajo. Simon bajó el rifle y lo
recostó de una silla vieja de madera que estaba a un lado sin quitarme la vista de encima, fue al mueble
de madera donde estaban todos los instrumentos de tortura, tomó una navaja, abrió el frasco con agua y
sumergió la punta de la navaja en el líquido, lo cerró y vino directo a mí con la mirada llena de rabia y
una "casi" sonrisa dibujada en el rostro, se paró en frente de mi muy cerca, puso su rostro a la par del
mío, separados por unos 2 centímetros, retiró parte de mi cabello mojado que estaba en mi cara con
delicadeza y ternura fingida, alzó el puñal cortando sutilmente mi bíceps derecho, grité nuevamente ante
semejante dolor. Se fue de nuevo al mueble de madera y dejó la navaja allí, fue al rincón oscuro y trajo
consigo un libro grande y robusto color púrpura <<mi álbum de fotografías>>
-¿Te parece conocido esto?_ me enseñó la portada
-¿Qué haces con eso...?_ alcancé a pronunciar. Comenzó a hojearlo
-Digamos que lo que está dentro entre estas páginas captó mi interés..._ me mostró una foto de
nosotros en Tampa, cerré los ojos y vinieron a mi mente las sonrisas de él y las mías durante ese viaje, se
me escaparon unas lágrimas
-Simon....
-¿Cómo conociste a mis padres Alexandra? ¿Todo era parte de un plan? Aunque sigo sin
comprender el porqué de estas fotografías y no creo que me hayas borrado la memoria para que no
recordara esto, ¿o sí?_ tragué con dificultad, como le explicaba todo a Simon?
-Si te contara la verdad, no me la creerías...
-Hace menos de 3 meses creía que los vampiros no existían, cualquier cosa que me digas ahora
no la pondré en duda
-¿3 meses? ¿Cómo que 3 meses? ¿Eres cazador desde hace 3 meses?
Mairim Soledad González RENACER
-Digamos que sí, me propuse cazarte, y henos aquí...
-¿Pero cómo supiste de mí? hay más cazadores aquí en San Francisco, ¿cierto?_ pensé en mi
familia <<¡oh no!>>
-Yo soy quien hace las preguntas aquí...
-Pe... pero..._ tomó el rifle y volvió a apuntarme_ ¡ESTA BIÉN! está bien yo te respondo, pero
no dispares de nuevo, por favor_ haló la silla vieja de madera y se sentó en frente de mi a pocos metros de
distancia
-Y bien...
-Tus padres y yo éramos amigos, tu padre fue el profesor que me reemplazó en la primaria de
Sioux Falls, allí nos conocimos y él me presentó a tu madre, yo tenía una conexión muy grande con ellos
por ti, tú apenas eras un bebe recién nacido, ellos quisieron hacerme tu madrina, pero me negué_ su
mirada se había perdido, la había quitado de mi hacía varias palabras atrás, volvió a verme pero con más
ira
-¿Con que eran amigos, eh?_ su mirada estaba mezclada entre ira y dolor, tenía los ojos llenos
de lágrimas_ ¿Y POR QUÉ LOS MATASTE ENTONCES?
-¡Yo no los maté!_ abrí mis ojos como platos_ ¿de dónde sacaba tal cosa?
-¡Bah! claro que si lo hiciste, hay pruebas de lo que hiciste_ fruncí el ceño
-¿Y de donde se supone que salieron esas pruebas?
-Fueron atacados por un vampiro y todo apunta que fuiste tú
-¿Cómo mataría yo a tus padres si eran mis amigos? ¿Habiendo tantos humanos en el planeta
iba a cazarlos a ellos dos precisamente? ¿Cómo iba a dejar a Dylan y a ti sin padres?, además que yo no
estaba ni cerca para cuando aquello sucedió, tengo testigos_ me detuve un momento_ ¿quién te ha dicho
todo esto Simon?
-Alguien que conocerás en su debido momento..._ hizo una pausa_ ¿y que me dices de las
fotografías de nosotros juntos?
Mairim Soledad González RENACER
-¡Oh! eso me ayudara a darle sentido a mi versión..._ me detuve en seco antes de contarle todo
-¿Que tienen que ver las fotografías? ¿Planeabas matarme a mí también? ¿O primero a mi
hermano menor?
-Por favor siéntate, tal vez no estés preparado para lo que te voy a contar_ me vio como si se
estuviera haciendo mil preguntas en la cabeza
-Escucho...
-Tú y yo nos conocimos hace más de 22 años en la Universidad de Sioux Falls, de hecho tú me
conocías desde que nací_ su expresión se intensificó y soltó una risa
-Tus mentiras no concuerdan Alexandra
-¿Por qué crees que yo tenía una conexión especial con tus padres?
-No lo sé, tal vez era la conexión que siente el cazador con su presa_ puse los ojos en blanco,
me moví un poco y sentí que me desgarraba por dentro, mi columna sonó ruidosamente, me quejé del
dolor, el agua bendita y el ajo me debilitaban cada vez más
-Tú eras mi ángel guardián Simon, Miguel te volvió humano para que yo te conociera y así me
ayudaras a combatir al hijo del diablo, te enamoraste de mí y te cortaron las alas, renunciaste a ser ángel
por mí, todo esto sucedió mucho antes de convertirme en vampiro_ me miraba expectante, entre
confundido y sin querer creerme ni una sola palabra
-¿Y como explicas que aun tenga esta edad? ¿Cómo explicas que tenga recuerdos de mi niñez si
por lo que me dices nunca la tuve? ¿Cómo explicas que tuve padres?
-Moriste.... _ hice una pausa y cerré mis ojos mientras unas lágrimas salían recordando el
momento que lo apuñalé, cuando tenía su cuerpo en mis brazos muriendo. Lloré un poco más, lo miré a
él, había adoptado otra posición_ mientras yo estaba poseída por un demonio, yo te apuñalé en el
abdomen mientras tratabas de exorcizarme, moriste en mis brazos_ le desvié la mirada, quería llorar
intensamente pero no podía
-Sigo sin entender...
Mairim Soledad González RENACER
-Miguel permitió que volvieras a nacer, ya habías sido fecundado, a los 9 meses exactos de tu
muerte volviste a nacer cerca de Sioux Falls y tus padres se mudaron allá, tu padre me reemplazó en la
primaria, nos hicimos amigos y te volví a ver, pero hecho un bebé_ se me quebró la voz_ Verona te puso
en mis brazos por primera vez y vi tus ojos, esa mirada que siempre me brindó seguridad...
-¡Basta!_ las lágrimas también le estaban haciendo una mala jugada a Simon_ Es increíble todo
lo que puedes inventar
-No son mentiras Simon, todo es verdad ¿por qué crees que me espanté al verte el día que
Adam y yo llevamos a Dylan a tu casa esa noche?
-No lo sé... tal vez recordaste lo que hiciste con mis padres
-Yo hui de Sioux Falls poco después de convertirme en vampiro, no me despedí de tus padres,
no era capaz de verte más me hacía daño recordar todo lo que una vez pasó entre nosotros antes que
murieras
-¡Mentiras y más mentiras! citas a MIGUEL... ¿quién demonios es ese Miguel que tan dices que
hizo? el que me devolvió a la vida
-El arcángel Miguel...
-¿Quién?_ rio ruidosamente
-Antes solíamos ser amigos, al igual que Gabriel, por supuesto antes de convertirme en vampiro
-Alex basta... ya, ya... ya me estoy mareando con tanto cuento de fantasía barato
-No te estoy mintiendo...
-Yo no voy a cometer el mismo error dos veces, no confiaré en ti de nuevo
-¡NO TE ESTOY MINTIENDO!_ se levantó de la silla y fue al mueble de madera, tomó el
frasco con sangre, tomó una jeringa llenándola en su totalidad
-Sangre de alguien muerto... ustedes los vampiros tienen algunas debilidades bastante
interesantes... nunca pensé que Dylan tendría razón_ dijo mirando la inyectadora, yo estaba entrando en
pánico de nuevo, todo me ardía, las heridas de bala eran como si tuvieran fuego por dentro y tenía algún
Mairim Soledad González RENACER
hueso o costilla trasera rota, al parecer ese era parte de los efectos de esa sangre, era algo que desconocía
sobre los vampiros, pero era una sensación diferente, me sentía muy débil. Simon se acercó a mí, clavó la
aguja de la inyectadora en mi muslo izquierdo, no pude impedirle que lo hiciera, porque al igual que mis
manos, mis piernas estaban atadas, sentí cada gota de esa sangre recorrer mis venas quemándome cada
vez más por dentro, podría jurar que era la misma sensación que tenían las personas enfermas de cáncer
cuando recibían el tratamiento con quimioterapia. Me desmayé del dolor una vez más
Mairim Soledad González RENACER
Capítulo 27
<<...Me fui de nuevo hacia el lado derecho de la cama y me metí entre las sábanas, me
acurruqué y me acosté de nuevo sobre el pecho de Simon, era agradable la verdad, cerré los ojos y
no demoré en quedarme profundamente dormida.
-Muy buenos días señorita…._ escuché una voz lejana, abrí los ojos lentamente, era Simon
quién me traía comida en una bandeja
-¿Simon…?_ me estrujé los ojos el sol estaba radiante
-Buenos días Alex. Aquí está tu desayuno, aunque ya deberías almorzar más bien.
Dormiste como un bebé_ me dijo con una sonrisa amable y yo se la respondí
-Buenos días Simon. Gracias por el desayuno, no debiste… y quien dormía como un bebé
eras tú. Me levanté en la madrugada y ni cuenta te diste
-Si ya me di cuenta_ me senté en la cama, con la espalda recostada de la cabecera, Simon
me puso el desayuno en las piernas, era el típico desayuno americano […] Simon siempre sabía lo
que a mí me gustaba, incluso tenía un vaso lleno hasta la mitad con agua y una flor silvestre del
jardín dentro
Mairim Soledad González RENACER
-¡Wow! Huele y se ve divino_ le dije saboreando mis labios de forma exagerada. Se sentó a
mi lado viéndome de frente
-Buen provecho_ empecé a comer y Simon me miraba fijamente, pero con dulzura, eso me
incomodaba un poco
-¿Qué…?
-Nada… nada, solo pensaba
-¿Pensabas? No sabía que pudieras hacer eso. ¿En que pensabas?
-Cosas sin importancia la verdad. Tonterías mías_ en ese momento recordé mi borrachera
de la noche anterior...>>
Abrí los ojos una vez más con dificultad, no tenía ni la más mínima idea de cuánto tiempo
llevaba cautiva, cada vez me sentía peor, no tenía casi fuerzas para mantenerme en pie, sentía que dentro
de poco el hombro derecho se me dislocaría, estaba empapada en agua, ajo y sangre mía, miré hacia
arriba y mis brazos lucían peor desde la última vez que los vi, de repente se abrió la puerta de la cabaña
de la habitación donde estaba, me asusté, era Simon, llevaba otra ropa
-¿Cuánto tiempo llevo aquí?
-4 días ya casi 5... ¿Extrañas a tu familia?_ dijo con un tono amargado pero no respondí, cerré
los ojos quejándome muda de mi dolor corporal y emocional
-¿Simon quién te metió toda esta basura en la cabeza de que maté a tus padres?
-Qué casualidad que preguntas... justo vino a verte_ fruncí el ceño. La puerta se volvió a abrir
pero al ver de quien se trataba, casi se me sale el corazón por la boca, éste apenas me vio sonrió
-Hola profesora Torres.... cuanto años...
Mairim Soledad González RENACER
-¿Zach...?_ era mi ex alumno de la preparatoria de Sioux Falls, exactamente igual, con unos
años más de cuando lo vi por última vez, pero inhumanamente posible que estuviera tan bien
conservado_ Eres un vam....
-Me alegra que usted y mi amigo Simon hayan tenido su tiempo para charlar sobre los buenos
recuerdos que comparten_ miré a Simon, estaba inexpresivo, recordé entonces cuando lo volví a la vida
con mi sangre de vampiro y le borré el hecho que había asesinado a su padre y a los cazadores de
vampiros de su clan por salvar a Adam y a Bea, Adam y Vanessa me advirtieron de las consecuencias de
haberle dado mi sangre a un humano, lo miré a los ojos por varios segundos
-Simon fue él... ¡Simon fue él quien asesinó a tus padres!_ Simon frunció el ceño
-Simon dejó de confiar en usted, pero yo fui quien le abrió los ojos, si no es por mí, no se da
cuenta que se estaba enamorando de la vampira que mató a sus padres
-¿Cuándo falleciste?
-No estoy entendiendo nada...
-Él es vampiro también...
-¿Cómo lo sabes?
-No es difícil de distinguir, la última vez que lo vi fue hace 20 años y lucia igual, tal vez 5 o 8
años más viviste como humano_ Simon nos miraba a ambos
-¿Le vas a creer a alguien que te ha mentido todo este tiempo?_ le dijo Zach con tranquilidad
-Haz una prueba Simon, me imagino que no tendrás problema con ello Zach, de todas formas
Simon, el crucifijo te da algo de ventaja, ahora no está en plena potencia porque el crucifijo lo debilita_
Simón miró el mueble donde estaban las cosas y a Zach_ no tienes nada que perder Simon, y supongo
que tú tampoco Zach_ Simon me miró me imagino que preguntándose qué hacer, se acercó al mueble de
madera pero en un abrir y cerrar de ojos Zach lo tomó por la espalda y lo lanzó al otro lado de la
habitación, Simon apenas se movió quejándose del dolor
Mairim Soledad González RENACER
-¡Déjalo en paz!_ halé de nuevo las cuerdas pero con más fuerza, mis ojos comenzaron a
llamear, sentía brotar las venas alrededor de mis ojos, el techo crujió ante mi movimiento, Zach me miró
con una leve sonrisa dibujada en el rostro y luego miró a Simon
-Me fuiste de gran ayuda, pero supongo que ya cumpliste con tu trabajo_ sus colmillos
sobresalieron
-¡DEJALO EN PAZ!_ volví a gritar y halé una vez más con todas las fuerzas que tenía, el techo
crujió más fuerte, el hombro se me dislocó, aullé del dolor terrible que esto me causó, una de las
columnas de madera que sostenía la vieja cabaña se partió dejándome caer arrodillada
-Está bien Simon, por ahora no te almorzaré...
-¿Cómo te convertiste?
-Yo creo que tus cálculos fallaron Alex, trataste de hacer algo heróico y mira en lo que se
transformó, creo que hubiera sido mejor que me dejaras morir junto con mi padre y los míos, tú y tus
amigos los mataron a todos y juré que todos pagarían por ello
-No te atrevas a tocar a ninguno de ellos..._ alcancé a decir entre el dolor que me embargaba
-Apenas termine contigo voy por ellos, no te preocupes... ¿y como me convertí?_ hizo un pausa
andando hacia un costado de la habitación_ supongo que algún día debía morir por causas naturales y así
fue, morí en un accidente en mi moto, me arrollaron en la autopista, 2 días después resucité siendo
esto..._ dijo con repugnancia_ siendo lo que mi padre me enseñó odiar, y todo gracias a ti. Apenas
desperté recordé todo lo que tu borraste, te investigué un poco y vi tu conexión con Simon y su familia,
me aseguré que Simon ni su hermanito estuvieran en casa para cazar a sus queridos padres y así con el
tiempo te culparan a ti, nunca planee que se encontraran tan pronto, pero iba a hallar la manera que así
fuera
-¿Fuiste tú...?_ voltee a ver a Simon, estaba poniéndose de pie
-Si fui yo, ¡Bingo! aquí entrenos, tu madre sabía mejor..._ Simón se vino hacia Zach, éste lo
agarró por el cuello y lo levantó ahorcándolo
Mairim Soledad González RENACER
-¡Suéltalo Zach!_ Simon lanzaba patadas al aire, su cara y orejas estaban rojas_ ¡ZACH!_ lo
soltó, Simon cayó al suelo tosiendo tratando de recuperar el aire. Zach tomó la silla vieja que estaba hacia
un lado, agarró por el pecho a Simon y lo sentó a la fuerza, lo ató de pies a cabeza quedando
prácticamente inmóvil
-¡Tú los mataste! ¡ASESINO!_ Zach le dio una bofetada
-Eso somos niño... ¿o no Alex?
-No le hagas daño por favor, si quieres mátame a mí pero no lo toques a él ni a mi familia por
favor, son lo único que me quedan, ellos no se merecen esto_ mientras decía esto Zach fue al mueble
donde estaban las cosas y sumergió el puñal en la sangre de humano muerto, fue hacia mí y apuñaló mi
muslo izquierdo, traté de no gritar, ya la garganta me ardía, lloré con rabia y dolor, cada vez me
debilitaba más, me sostenían mis brazos atados nada más, hizo un par de cortadas no muy profundas en
mi antebrazo izquierdo y en mi cuello
-¡Déjala en paz mal nacido!_ gritó Simon desde su asiento
-Una cosa si te puedo prometer Alex y es que apenas acabe contigo y tu clan me voy a suicidar,
yo no puedo existir así definitivamente..._ miré a Simon mientras Zach me decía aquello, tenía los ojos
cerrados y algo decía para sus adentros. Zach fue de nuevo al mueble a sumergir nuevamente el puñal en
sangre cuando se escuchó el aletear de unas alas y apareció Gabriel justo en la puerta, Zach volteó hacia
él con miedo, Simon me miró asintiendo con la cabeza, yo le sonreí con desgano, apenas podía subir un
poco la cabeza, vi a Gabriel y él me sonrió, abrió la puerta y entraron Adam, Sam, Vanessa, el señor
Douglas, la señora Julia y de última Adriana, antes de que pudiera escapar, el señor Douglas y Sam
tomaron a Zach
-¡ALEX!_ Adriana corrió hacia mí, Adam trató de ayudarla pero se quemó apenas tocó las
cuerdas, Adriana no podía sola, Vanessa terminó de liberar a Simon y éste corrió hacia mí para ayudar a
Adriana a liberarme, apenas liberaron mis brazos sentí un dolor espantoso, me quejé demasiado,
liberaron mis piernas y me tendieron en el suelo.
Mairim Soledad González RENACER
Epílogo
Adiós…
Adam cayó arrodillado a mi lado mientras Adriana me limpiaba las heridas y trataba de quitar
el agua bendita y el ajo de mi cuerpo para que Adam pudiera sacarme de allí, miré hacia la puerta,
Gabriel continuaba allí parado inmóvil, asintió con la cabeza y sonrió amablemente, yo le respondí la
sonrisa y asentí, inmediatamente desapareció son su singular aleteo, en ese momento volví a escuchar los
gritos de Zach que pedían que lo dejaran ir, cuando escuché el quebrar de madera y Zach gritando
insistentemente que acabaría con todos en el lugar, de pronto dejé de oír su voz, voltee y el señor Douglas
estaba dejando caer su cuerpo al piso sin vida, cerré los ojos con dolor
-Adriana..._ continuó limpiándome_ ¡Adriana!_ me miró con miedo, estaba nerviosa, la miré y
ella asintió, se apartó y Simon se acercó, él tomo mi mano derecha
-Alex perdóname, yo no tenía idea... me dejé engañar por él..._ empezó a llorar
-Creo que eso ya no importa Simon..._ le dijo Adam serio, él estaba al otro lado de mi cuerpo
muy cerca
-No tienes idea de cuánto sufrí tu pérdida Simon, me ha costado años recuperarme, me volví lo
que soy por el dolor que tu muerte me produjo, yo hice que te quitaran tus alas, siempre me amaste sin
Mairim Soledad González RENACER
condiciones y nunca te correspondí_ tosí_ por seres como yo murieron tus padres, por mi culpa murieron
Andrew y Verona, que eran mis amigos
-No fue tu culpa... Aún sigo sin comprender muchas cosas, pero me queda culpa que no fuiste
la responsable de su muerte. No tienes idea del infierno que pasé al enterarme que eras esto y que habías
asesinado a mis padres
-Zach los mató por venganza hacia mí, yo le hice esto a él..._ miré a mi alrededor y Adriana
estaba recostada de Sam llorando al igual que Vanessa de su padre y su madre_ Señor Douglas, Señora
Julia y tú Adam, por favor cuiden de Simon y tu Sam de mi hermana, Vanessa es tu obligación ver por
Adam y todos ustedes ver por Vanessa
-Alex, no te despidas...
-Son muchos años sufriendo Adam, muchos años dañando personas que no lo merecían,
muchos años que quizás no debí vivir, ya es hora de morir
-¡No! no, no, no, no Alex, no digas eso, no estamos reencontrando de nuevo, la vida nos dio
esta oportunidad de nuevo, aquí me tienes..._ me dijo Simon entre lágrimas, acaricié su rostro con las
pocas fuerzas que me quedaban y le sonreí, siempre vas a ser especial para mí y gracias por cuidar de mí
el tiempo que lo hiciste..._ tomó la mano con que lo acariciaba y la beso, voltee hacia Adam, estaba
luchando con sus lágrimas más que nunca
-No me mires así, te prohíbo que me dejes, no así Alex, no para siempre...
-Te amo Adam, siempre fue así y siempre lo será..._ tosí de nuevo produciendo un dolor
agonizante dentro de mí_ y si....
-Sí que..._ frunció el ceño
-Si me hubiera casado contigo..._ le sonreí, fue allí cuando dejó libre todas sus lágrimas, sentí
que poco a poco me desvanecía viendo al fondo de la casa una luz muy brillante.
Mairim Soledad González RENACER
Bajaba las escaleras de la casa de Sioux Falls, estaba llena de gente, apenas las personas se
dieron cuenta que yo estaba allí me sonrieron, había flores por todos lados, abrí la puerta principal de la
casa y vi a Miguel parado en la acera
-¿Miguel?
-Hola Alex....
-¿Qué haces aquí?
-Esperando que empiece la ceremonia_ fruncí el ceño y fue cuando me di cuenta que tenía un
vestido de novia puesto ¿y como no notarlo si era inmenso y hermoso?
-¿Estoy soñando?
-No Alex..._ mostró la sonrisa que pocas veces dejaba ver_ estás cumpliendo un sueño, estás
dejando el dolor atrás, las desgracias, la tristeza, aquí todo es mejor
-Morí ¿cierto?
-Yo lo llamaría que volviste a empezar una nueva vida..._ volvió a sonreír_ mira la casa, ¿es
hermosa no?_ voltee a ver la casa
-Creo que nunca la vi tan hermosa Miguel..._ se me escaparon algunas lágrimas y sonreí_
gracias..._ él me sonrió y me abrazó_ ¿tengo que ir al purgatorio no es cierto?
-Es tu decisión...
-¿Mi decisión? soy vampiro Miguel...
-Si pero eres una vampiro no ordinaria y Lucifer lo sabía, siempre estuviste dispuesta a dar la
vida por la gente que amas, ahora te pregunto: ¿te arrepientes de todo lo que hiciste?
-Si te refieres a matar inocentes... por supuesto que sí
-Sabía que así sería..._ volvió a sonreír
-¿Por qué me dejaste sola Miguel?
Mairim Soledad González RENACER
-Digamos que perdí la fe en ti, pero Gabriel me hizo rectificar, él siempre creyó en ti, yo soy de
corazón duro _ hubo un pequeño silencio_ ¿sabes que puedo volverte a la vida...?
-¿Si?_ sonreí con desgano, miré la casa de nuevo_ no Miguel, ya viví suficiente, ya dejé de ser
humana hace mucho tiempo, es hora de seguir el curso_ me sonrió y asintió con la cabeza
-Entonces creo que debemos seguir..._ me tomó por la espalda y me señaló hacia la puerta de la
casa, Adam me esperaba allí parado vestido de blanco, sonriéndome, extendiéndome su mano derecha,
no sabría cómo describir su aspecto, solo puedo decir que era perfecto. Caminé hacia él lentamente
sonriéndole, me sostuve de su brazo derecho y entramos caminando a la casa, vi a mis padres sonreír a
un lado, a Andres, a Adriana, Vanessa, los señores Adams, y hasta Chris, Verona y Andrew, llegamos al
patio trasero, había un altar cerca de la entrada del bosque, allí estaba Simon junto a Miguel y Gabriel,
abracé a Gabriel y por último a Simon, me separé de él y nos miramos por unos segundos, las lágrimas
querían apoderarse de mí, me sonrió y me acarició la mejilla, Adam acarició mis hombros dándome
fuerzas, me voltee hacia el altar donde estaba Miguel y me sonrió, miré a Adam y me besó dulcemente en
los labios, por primera vez en tantos años sentía paz plena y felicidad, lo más raro del asunto era que
jamás volvería a ser humana o vampira, sólo sería feliz.
Mairim Soledad González RENACER
NOTA PARA EL LECTOR
Sin palabras quedo por tanto apoyo, de esta manera concluyo 4 maravillosos libros que escribí
con todo el corazón, espero que fuera de su agrado. Se vienen más historias asombrosas que continúan de
cierta manera la historia de Alex, espero las sigan. Una vez más ¡MUCHAS GRACIAS! Arriba mi
Venezuela y el arte. Recuerda que no existen los finales felices; y si una historia termina con una es
porque esa historia no ha terminado.
Mairim Soledad

Renacer

  • 1.
  • 2.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER renacer  TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Charallave – Venezuela. 2011
  • 3.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER NO EMPIECES A LEER “RENACER” SIN HABER LEÍDO: METAMORFOSIS
  • 4.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Mairim Soledad González MairimSoledad Mairim Soledad Gonzalez-Literatura MairimSoledad12 Nació en Caracas – Venezuela el 12 de abril de 1988, graduada en el Colegio Universitario de Caracas en la carrera de turismo y ahora estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa. Actualmente vive con sus padres en un poblado muy cerca de Caracas, es la menor de 5 hermanos, es gerente de una agencia de viajes y coordinadora de una agencia de eventos, campamentos vacacionales para jóvenes y niños. Animadora, planeadora de eventos, amante de la lectura y la escritura ya ha logrado escribir sus 5 primeros libros, sensible a la música siempre busca en ella y en sus sueños la inspiración para escribir cada una de sus historias y afirma que “no cree en los finales felices”.
  • 5.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 1 Después de nuestro regreso a la ciudad, todo estaba revuelto para mí, aun no terminaba de caer en la realidad, me sentía sumergida en un sueño, como si estuviera flotando. Las sensaciones que ahora tenía eran totalmente nuevas, todo era intenso, mis emociones se triplicaban en rigor. Tenía cientos de cosas en que pensar ahora: mi familia, Simón, Zach, Adam, mi propia vida; y todo esto tenía que empezarlo a solucionar rápidamente antes que todo se me acumulara. La pérdida de Bea nos había dejado una tristeza muy grande a todos; habíamos planeado decir que Bea se había devuelto a Nueva York con su familia. ¿Cuál familia? Pues, le inventamos una. Era impresionante ver que perdimos a dos seres que irradiaban la casa de risas, primero Simón y luego Bea, ambos gozaban de excelente humor, un humor que yo alguna vez tuve, todo estaba recargado de nuevo en mi ambiente, cargado de una esencia triste y letal. ¿Este iba a ser mi destino? Porque ahora era una cazadora de humanos, era un monstruo. Tenía miles de cosas en que pensar, lo peor o lo mejor del caso es que tenía ahora una eternidad por delante para poder planear, pensar o ejecutar cosas, pero mi mayor problema ahora era aprender a sobrellevar esta inmortalidad. Entre tanto enredo mental, me detuve en Zach; salí de mi habitación después de 3 días de cautiverio voluntario, al abrir la puerta de mi habitación la luz del sol cayendo que se colaba por una de las ventanas de las escaleras quemo mis pupilas, cerré los ojos y bajé corriendo las escaleras, en realidad
  • 6.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER ya estaba empezando a sentir algo de sed, llevaba casi dos días sin "comer" y en realidad era por rebeldía, al llegar abajo, Adam salió de la cocina -¿Cómo te sientes?_ el verlo siempre me iba a causar una sensación de fatiga, sentía que todo se me movía a mi alrededor, él me ponía nerviosa, y creo que ahora eso había empeorado -Si lo estoy, solo tengo un poco de hambre_ me guió hacia la cocina, abrió un refrigerador que era nuevo a raíz de mi "nueva vida" y saco una bolsa de sangre, por lo que pude leer era tipo ORH-, me sirvió su contenido en un vaso de cristal y puso el vaso en frente de mí, todo esto sin pronunciar palabra alguna -Hay que cambiar el refrigerador de lugar, hay que ponerlo en el sótano, es más seguro abajo -Adam tengo una inquietud_ se acercó a mi mostrando interés en lo que le iba a contar_ ¿cuáles son las consecuencias de haberle dado de mi sangre a Zach? -Nuestra sangre tiene muchas propiedades que si los humanos las descubrieran, nos utilizarían como ratas de laboratorio, entre ellas es que puede curar cualquier herida y enfermedad de forma milagrosa. Cuestión que no tenemos permitido; al entrar sangre de vampiro al sistema de un humano, este queda condenado, ya que al morir, sea de forma natural o no, este puede sufrir una metamorfosis. Eso sin contar que puede exponernos, cuando tienes sangre de vampiro en tu sistema, puede alterarte algún sentido, cuestión que básicamente es anormal para cualquiera. Lo que nos preocupa es que pueda rasgar la pared que le pusimos, porque de ser así nos veríamos en un aprieto de nuevo con los cazadores -¿Qué quieres decir con rasgar la pared? -Cuando hacemos la hipnosis para "borrar" recuerdos o que alguien haga lo que queremos, no borramos recuerdos porque es naturalmente imposible. Nuestro cerebro funciona como el disco duro de una computadora, cuando formateas discos, se pierde parcialmente la información de él, hay como una caja negra que almacena absolutamente todo lo que ves, lo que sientes con cualquiera de tus sentidos, nosotros lo que hacemos es depositar todo lo que queremos en esa caja negra y ponemos una especie de pared para que no se vea que es lo que hay dentro, sin embargo nosotros tenemos la potestad de quitar esa pared, o si ese alguien consigue algo que lo conecte con algunas de las cosas que están guardadas en esa caja, el individuo puede empezar a recordar, que es lo que decimos rasgar la pared Poco a poco empecé a comprender muchas cosas, y todo lo que me decía Adam tenía sentido a pesar de ser algo sobre natural -¿Quiere decir que Zach puede recordar si encuentra algo que lo vincule con sus recuerdos? -No te preocupes, te estás preocupando demasiado por algo que nosotros como vampiros manejamos a la perfección.
  • 7.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Mi mente no dejaba de trabajar, tenía millones de cosas en que pensar, llegaba un momento que me dolía la cabeza, y un tema muy importante para mi además de lo de Zach era mi familia, debía planear como iba a hacer para desaparecer de sus vidas, ahora me esperaba una vida gitana, de hecho ya no nos quedaba mucho tiempo en Sioux Falls, ya los demás llevaban poco más de 6 años en la ciudad. Algo me tenía que inventar, lo más factible era un accidente, pero me mortificaba la idea de que mis padres perdieran un hijo más y técnicamente ya era así, yo ya estaba muerta, solo existía por ser un demonio, si, técnicamente era un demonio, solo que la clasificación de los vampiros en el reino infernal no es tan relevante como la de los demonios que poseen personas, nosotros ya tenemos un cuerpo propio, somos criaturas de la noche, de la oscuridad.
  • 8.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 2 Cada día que pasaba, me iba acostumbrando a esto de ser vampiro, de hecho les complacía que no tuvieran que aislarme en su totalidad de la población; ya habían pasado casi dos meses, tenía un suplente en el high school, la excusa era que me había enfermado con bronquitis aguda, incluso tuvieron que decir que estaba fuera de la ciudad para evitar las visitas. Varias veces a la semana recibía llamadas de Verona o Andrew para saber de mi salud, la verdad extrañaba a muerte a Simón -Ya esta semana regreso, ya estoy volviendo a la normalidad, continúo algo delicada, pero ya puedo andar_ dije a Verona, ya preparada para salir a la luz pública -Avisa cuando llegues a casa para visitarte -Tenlo por seguro..._ colgamos la llamada, tocaron la puerta de mi habitación -¿Estás segura que ya puedes enfrentarte a los humanos?_ era Vanessa quien me traía mi respectiva dosis de sangre diaria -Por lo visto no se puede tener privacidad..._ dije fingiendo mal humor, pero lo rompí cuando vi el rostro de Vanessa y sonreímos_ creo que ya es hora que Adriana regrese a casa_ dije sonriendo débilmente. Adriana se había tenido que mudar a la casa de Sam y Adam por su propia seguridad, decidieron dejarme a mí en la casa porque estaba más cerca de todos y de todo, sobre todo de los humanos, y sentirlos a diario me haría acostumbrarme a su aroma, a dominar mis sentidos súper desarrollados -¿Sabes Alex? tú tienes lo que muchos de nosotros no tuvimos cuando nos transformamos_ dejé de beber del vaso y fruncí el ceño -¿Qué cosa? -Carácter, has podido superar tus instintos rápidamente, te ves relajada
  • 9.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Supongo que eso se lo debo a ustedes, creo que ustedes no contaron con alguien que los guiara, créeme que si hubiera estado sola en esto, hubiera enloquecido. Pasaron un par de días, abrí los ojos suavemente, ya podía dormir tranquila, mis sentidos se habían acoplado, mi habitación estaba a oscuras, las cortinas estaban cerradas impidiendo que pasara la luz del sol, me levante y abrí de un solo golpe las cortinas, la luz débil del sol toco mi piel dándome calor de forma agradable. Abrí la ventana dejando entrar la brisa matutina, era fría, pero no causaba desagrado, inhalé profundamente y los olores se mezclaron entre bosque, pancakes, café, sangre... sangre, me detuve en él, sentí como mis ojos empezaban a quemar, cerré los ojos respire lentamente concentrándome en los otros aromas, obviando la sangre, obviando que la deseaba, y poco a poco mis ojos dejaron de arder, pero el olor a sangre persistía. De pronto percibí un olor a cítrico, un perfume, que se ligaba con sangre, un humano estaba en mi casa. Sonreí automáticamente, y salí corriendo al piso de abajo, llegue a la mitad de las escaleras y la vi, estaba con Sam, Adam y la señora Julia -¡Por fin estas aquí!_ salí corriendo hacia ella y la abracé, pero sentí que me iba a desmayar apenas nuestros cuerpos entraron en contacto, Adam me atajó, miré su cuello y traía el collar -¿Alex, estas bien?_ se preocupó Adriana, todos me observaban -¿Qué sientes con ella cerca?_ me preguntó la señora Julia -Siento su olor, su corazón latiendo fuerte, pero creo que ya descifre hace un momento como despegar el olor con el deseo -Supongo que es buena señal que no manifiestes físicamente tu sed -Julia, dime que me puedo quitar el collar_ dijo Adriana algo desesperada -¿Estás segura? -Yo confió en ella..._ dijo sonriéndome. Llevó sus manos a parte posterior de su cuello en busca del cerradero del collar, lo zafó lentamente dejándolo caer al suelo, me sonrió y abrió sus brazos, corrí hacia ella y la abracé fuerte_ ya estás bien... -¿Llamas a esto estar bien?_ dije con una sonrisa falsa, mostrándole lo que era ahora -Sabes perfectamente que podrías estar peor_ nos fuimos a la cocina, todo estaba en perfecto orden -Alex tenemos que hablar_ dijo Sam con seriedad -¿Que sucede?_ odiaba cada vez que alguien me decía que teníamos que hablar, eso siempre traía consigo algo desagradable
  • 10.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Ya nos tenemos que mudar, lo hemos prolongado por todo lo que ha pasado, pero no podemos permanecer aquí, van a empezar a sospechar_ yo sabía que algún día no muy lejano llegaría esa noticia -¿En cuánto tiempo nos tenemos que ir? -Vamos a esperar un mes para que todos terminemos de arreglar nuestras cosas -¿A dónde nos iremos? -San Francisco_ dijo la señora Julia -No sé si estés de acuerdo, pero viviremos en dos casas, una la familia Adams y otra casa nosotros 4_ dijo Adriana -¿Nosotros? ¿Te vienes también? -Nunca voy a dejar de estar con ustedes, eres mi hermana, no te voy a dejar sola -¿Y qué va a pasar con mamá y papá? -Con respecto a eso... tienes que morir_ dijo la señora Julia -¿Tan pronto? -Así tiene que ser... -Si quieres puedes viajar a ver a tu familia antes, se acerca Navidad -No quiero hacerlo_ dije rápidamente y prácticamente sin pesarlo -Alex ¿no quieres ver a mamá y a papá antes? no los volverás a ver_ preguntó Adriana algo espantada -Es prolongar el dolor, sabes que odio las despedidas, y no quiero que ésta sea una. Pasaron los días , fui al high school a retomar mis clases y a la vez a despedirme de los alumnos, cerré mi expediente irregular de la universidad, mis padres continuaban llamando una vez por semana, les contamos que nos íbamos a mudar a San Francisco, que habíamos conseguido unos empleos allá y nos habían aceptado la transferencia de universidad. Durante todos esos días estuve evitando a los Morris, no me quería despedir de nadie, cada vez que veía una llamada entrante de Verona, no la contestaba, cuando llamaba a casa, les pedía que me negaran. Una tarde de vuelta a casa, ya a menos de una semana de irnos, me estacioné en el garaje, apagué el motor de mi auto, bajé la caja que tenía en el asiento copiloto, tome mi chaqueta y abrí la puerta de la cocina, fue cuando percibí el olor a sangre humana, y no era Adriana, fruncí el ceño tratando de identificar el olor, caminé hacia la sala, fue cuando vi a Verona con Simón a su lado en una andadera en el suelo, Adam los acompañaba
  • 11.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex..._ dijo sonriendo -¿Verona?_ forcé una sonrisa, dejé la caja en la mesa que estaba junto a las escaleras_ ¿qué hacen aquí?_ fui directo hacia Simón y lo cargué_ ¡Hola bonito! -Estábamos preocupados por ti -Yo las dejo..._ dijo Adam levantándose y dándome un beso en la cabeza -Gracias por las frutas, Adam_ le dijo Verona, Adam solo sonrió -Te debo una disculpa, pero no he estado muy desocupada que digamos, olvidé por completo avisarles que había regresado -Pierde cuidado. ¿Se mudan? -Sí, nos vamos en dos días_ Simón no dejaba de moverse, era típico en los bebes de esa edad, sus latidos acelerados me atormentaban, lo tuve que soltar en su andadera -Los vamos a extrañar mucho. ¿Sabes Alex? eres la única amiga que tengo aquí en Sioux Falls, Andrew y yo queríamos que fueras la madrina de Simón_ voltee hacia ella violentamente -¿Madrina de Simón? hubiera sido un placer, de verdad, tú no tienes idea de cuánto quiero a Simón, pero es una responsabilidad que no puedo tomar, lo siento mucho_ sentía una mezcla de sentimientos dentro de mí, quería llorar… en serio quería llorar -Es una pena, y como se cuánto quieres a Simón por eso pensamos en ti -No sé si vuelva a Sioux Falls, ya mi ciclo lo cumplí aquí, tal vez vuelva a visitarlos, ojalá vuelva a ver a Simón_ pasamos varios minutos charlando de lo que "nos pasó" en el lapso de tiempo que no nos vimos -Bueno Alex, ya es tarde, Andrew ya debe estar por regresar a casa_ se levantó y tomó a Simón -Los acompaño_ me miró por unos segundos y Simón empezó a sonreír estirando sus brazos hacia mí, Verona me lo entregó, estaba inmenso, abrí la puerta y los acompañé hacia la camioneta de Verona, ella montó la andadera de Simón en la maleta -Te deseo mucha suerte, te vamos a extrañar_ nos sonreímos y nos abrazamos, sosteniendo a Simón en mis brazos, ella abrió la puerta de la camioneta y se montó dejándome en la intimidad con Simón -Bueno pequeño Simón, es hora de decir adiós otra vez..._ lo abracé y deje escapar varias lágrimas, me sentía profundamente triste, todos los cambios que se me avecinaban no eran buenos, o por lo menos yo no los veía así. Simón no dejaba de observarme una vez lo despegue de mi pecho, sus ojos azules eran tan exactos. Le sonreí, tratando de darme ánimos a mí misma, abrí la puerta trasera de la camioneta y lo
  • 12.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER coloque en su silla para bebes, le abroche el cinturón y empezó a llorar estirando sus brazos hacia mí, no pude evitar llorar con él_ adiós mi Simón, cuida a mamá_ cerré la puerta de la camioneta, Verona encendió el motor, se despidió con la mano, imité su gesto mientras se alejaba a velocidad media.
  • 13.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 3 Durante los siguientes dos días, recogimos nuestras cosas en la casa al igual que los Adams y los Vangarret, el domingo partiríamos a San Francisco, para ser sincera, siempre me había llamado la atención esa ciudad, sobre todo por el Golden Gate. Era un cambio brusco, San Francisco es alejado, estaba segura que me iba a gustar, pero también estaba segura de que iba a extrañar Sioux Falls, no solo Sioux Falls, sino muchas otras cosas de mi antigua "vida". Tener que despedirme nuevamente de Simon de forma definitiva era tortuoso para mí, sentía un dolor en el pecho bastante aturdidor, era algo mucho más que algo físico. Ya habíamos trazado el plan que íbamos a ejecutar para fingir mi muerte, esto sería la primera noche en San Francisco, lavaríamos algunos cerebros para respaldar mi muerte, sin morir realmente, mi funeral sería en San Francisco, haríamos todo rápido, Adriana se iría una semana a Caracas para consolar a mama y papa y luego se regresaría a continuar su vida nueva. -¿Estas lista Alex?_ me preguntó Adriana desde la puerta de mi habitación mientras terminaba de colocar una sábana blanca sobre la cama -Si lo estoy, es hora de irnos_ le sonreí, le pase el brazo izquierdo por encima de sus hombros y salimos abrazadas de mi habitación. Bajamos las escaleras y la puerta estaba abierta, todo estaba cubierto por sabanas, la imagen era exacta a cuando llegamos por primera vez a esta casa. Los demás nos estaban esperando afuera para irnos, eran alrededor de las 9.30 a.m., tomé las llaves que estaban encima de una mesa de madera, Adriana y yo salimos de la casa, Sam y Adam estaban ayudando a Vanessa a montar
  • 14.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER una caja en la maleta de su camioneta. El día anterior habíamos llevado nuestros autos a una agencia para ponerlos a la venta, compraríamos unos nuevos apenas llegáramos a San Francisco, solo nos habíamos quedado con la camioneta del señor Douglas, nosotros nos iríamos en taxi hasta el aeropuerto. Sentía una especie de vacío en el estómago, podría jurar que hasta las manos me sudaban; ya era el momento de marcharme de Sioux Falls, algo que estuvo latente desde el momento que falleció Andrés. Llegamos al aeropuerto más rápido de lo que tenía en mente, debía ser porque no estaba concentrada en la vía. Apenas llegué al aeropuerto las voces, los latidos, el sonido de las ruedas de las maletas al andar, cualquier cantidad de ruido me empezó a atormentar; inhalé y exhalé lentamente, profundo, cerrando los ojos logrando canalizar todo lo que pasaba a mi alrededor con éxito, pero eso no quería decir que dejaba de percibir los sonidos y olores, lo único que hacia al “canalizarlos” era evitar que me torturaran. Bajamos nuestras cosas, fuimos directo a registrarnos y entregar nuestro equipaje para abordar el avión, la verdad llegamos un poco tarde. Al estar en el avión, ya con la nave andando lista para despegar, mientras las ruedas aún estaban en la superficie, veía la pista del aeropuerto, y unas gotas de agua empezaron a chocar contra el vidrio y a deslizarse por la velocidad. Cuando el avión dejó la superficie sentí como si estuviera en una montaña rusa, multiplicado por 10, creo que Adam se dio cuenta de mi reacción porque tomó mi mano en seguida y le dio un beso suave -Tranquila…_ dijo casi en un susurro. Eso provocó una sensación peor la verdad, pero de alguna manera me sentía más segura a su lado. Estaba “muerta” técnicamente, pero del cansancio, diría que el viaje me dejó secuelas en el cuerpo que no quisiera ni contar porque son bastante incómodas, fue un viaje largo. San Francisco, heme aquí, esta iba a ser mi nueva ciudad para formar una vida, lo peor de toda la situación es que el proceso apenas empezaba, primero llegar a mi nueva casa, mi nuevo trabajo, mi nueva universidad, seguir adaptándome a esto de ser vampiro, y para colmo de todo, la noche del día siguiente ya tenía que estar muerta para mi familia y amigos. El camino hacia la casa eran 30 minutos según el conductor del taxi, viviríamos cerca del Golden Gate, en la Av. El Camino del mar, bastante latino la verdad, eso era algo que me agradaba mucho; el sol ya empezaba a caer, todo era tan genial a simple vista, que hasta una sonrisa se me escapó.
  • 15.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Llegamos a nuestra calle, era una zona de lujo, Adriana se mostraba más expectante que los demás, incluso que yo. El taxi se detuvo en frente de una casa color pastel de doble piso con tejas rojas con un garaje bastante generoso -Esta es la dirección_ nos dijo el conductor. Nos bajamos del taxi, Vanessa me miró mostrándose muy contenta al ver la casa. -Esta será nuestra casa, la de ustedes es la de al lado_ dijo la señora Julia. Voltee la cabeza hacia mi lado izquierdo, era una fachada de madera, caminé hacia ella, tenía una puerta grande de cristal, era de dos pisos, se identificaba con el 890, tenía dos garajes por lo que veía, antes de que pudiera pedirlo Adam estaba detrás de mi -¿Qué te parece “nuestra” nueva casa?_ yo sé por qué resaltaba “nuestra” con tanto ahínco, desde ese día en adelante viviríamos juntos -Se ve… bien_ tomó mis hombros apretándolos suavemente, tomo mi mano derecha con fuerza halándome hacia la entrada de la casa, metió su mano derecha en el bolsillo de su chaqueta y sacó las llaves mostrándomelas un poco entusiasmado. Soltó mi mano para abrir la puerta de la casa, la abrió y me dejó pasar de primera, esa imagen me recordó cuando llegamos a Sioux Falls, Andrés hizo el mismo gesto, casi idéntico diría yo, eso me causó un poco de incomodidad. Al entrar en la casa, sentí un escalofrío, que no sabría exactamente si definirlo como bueno o malo. Las paredes eran color pastel, era bastante lujosa la verdad. La escalera la tenía a mi lado izquierdo, continué entrando con algo de timidez -¿Qué te parece la casa?_ me pregunto Adriana a mis espaldas -Está muy bonita_ dije con total desgano -¿Alex, que ocurre?_ me preguntó con el ceño fruncido -Todo y a la vez nada…_ hice una pausa_ vamos a subir a elegir las habitaciones_ sonreí abiertamente, Adriana me correspondió, empezó a subir las escaleras corriendo, pero le pase por un lado casi tumbándola al suelo con mi velocidad de vampiro, y escogí la habitación que estaba al final del pasillo, era la habitación principal. Me detuve en la entrada de esa habitación y me recosté de la puerta esperando que Adriana llegara, pero hizo trampa, Sam la arrastró prácticamente
  • 16.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Hey! Es trampa, soy la única humana en esta casa ahora, no se vale utilizar sus habilidades -De algo me tienen que servir_ dije mostrando una sonrisa de victoria Abrí la puerta de mi nueva habitación, era color verde manzana pastel con detalles en madera clara, la cama era inmensa, tamaño queen, igualmente de madera, tenía un edredón beige, a mi lado izquierdo antes de llegar a la cama tenía el baño y el closet, en frente de la cama un espejo grande con el marco en madera y debajo un mueble de madera clara y vidrio con un televisión pantalla plana, ya ni sabía calcular de cuantas pulgadas sería. Al final de la habitación tenía una ventana a media pared con un mueble incorporado, con cojines exageradamente blancos, detrás de mi cama tenía un par de ventadas de los lados que ocupaban todo el alto de la pared y había un poster encuadrado de una mariposa encima de la cabecera de la cama, miraba todo con impresión -¿De dónde salió tanto dinero para comprar esta casa y todas estas cosas?_ le pregunté a Adriana que estaba a mi lado, su expresión creo que era peor que la mía -Recuerda que nosotros tenemos más de un siglo viviendo en este mundo y generando mucho dinero anualmente_ respondió Sam que estaba detrás de mí junto con Adam, ambos nos miraban sonriendo discretamente, ni tan discretamente…
  • 17.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 4 Durante las próximas horas estuvimos ideando la mejor manera de decirles a mis padres y hacerle saber a mis seres queridos que había fallecido, así dejarían de buscarme, en ese grupo de seres queridos entraban los Morris, llámese Simón y familia, ya Verona había llamado para saber cómo habíamos llegado a San Francisco, y sabía que iba a seguir en contacto, porque de cierta manera Verona y yo habíamos establecido una buena relación, entonces para evitar que me buscara o incluso le diera por verme en algunos años y me viera exactamente igual físicamente a cómo estaba la última vez que me vio. Pasaron dos días, y esa mañana Adriana decidió llamar por teléfono a nuestra casa en Venezuela, yo no sabía si llorar, si gritar, la verdad tenía un nudo en la garganta y una sensación de inquietud muy desagradable -¿Papá…?_ dijo Adriana un poco dudosa, Sam le hacía señas para que se relajara un poco_ Es Adriana…_ hizo una pausa, me imagino que papá la estaba saludando_ Ay papá pasó una desgracia...Alex tuvo un accidente anoche…_ pasaron 2 segundos y Adriana se llevó la mano a la boca dejando libres unas cuantas lágrimas_ chocó contra un camión, estalló en llamas en seguida…_ la desesperación se estaba apoderando de mi_ murió por las quemaduras, fue en casi a media noche…no lo sé papá, no lo sé…_ Adriana me dedicó una mirada, ya estaba hiperventilando, yo sudaba, las manos las tenía inquietas al igual que mis pies_ mañana será el velatorio, la sepultaremos pasado mañana, dando tiempo que lleguen ustedes…no papá, no da tiempo de trasladarla hasta allá, su cuerpo quedó casi calcinado, muy deteriorado…._ Sam se colocó a su lado tomándole la mano que tenía libre dándole apoyo_ por favor tranquiliza a mamá, sé que es duro… Los espero mañana, avisen cuando salgan de casa
  • 18.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER y la hora de su vuelo…está bien papá, yo estoy aquí con Sam, Adam, Vanessa y su familia, Adam se ha hecho cargo de todo… Está bien papá, adiós_ colgó la llamada -¿Qué pasó? ¿Qué dijo?_ pregunté inquieta -No tengo idea de cómo están, pero solo de imaginar que pudieras morir de verdad, me duele mucho Alex, no imagino cómo se deben sentir -Yo ya estoy muerta Adriana_ me levanté del mueble y salí de la casa, necesitaba aire fresco, sentía que me fallaba la respiración, ¿que se supone que iba a hacer ahora sin mi familia? En realidad no era del todo mentira que había muerto, era cierto, solo que era un cadáver andante, una muerta con vida, algo bastante contradictorio. El señor Douglas tuvo que conseguir un cadáver, con más o menos mis características básicas, solo para montar el teatro porque no se iba a dejar el ataúd abierto porque se supone que estaba desfigurada por las quemadas; ya habíamos pagado la funeraria. Eran las 4.36 p.m. del día siguiente, me miraba en el espejo, mientras me recogía el cabello, tocaron la puerta de mi habitación, abrieron en seguida, era Vanessa -¿Estás lista? Ya Adam fue a recoger a tus papás al aeropuerto_ La verdad en lo que llevaba de día no había pronunciado palabra alguna, ni siquiera había salido de mi habitación. Tomé el bolso que estaba sobre mi cama, adentro tenía unas mudas de ropa y artículos personales, esas dos noches las pasaría en la casa de Vanessa, ya que mis padres se hospedarían en mi casa -Vamos…_ bajamos las escaleras a paso acelerado, fui directo a la casa de Vanessa, Sam estaba con Adriana en la parte de afuera del a casa. Yo me quedé en la casa de Vanessa mientras ellos iban a mi funeral en la capilla La Misión. La verdad estuve muy inquieta durante esas horas de soledad. Llegaron a eso de las 7.30 p.m., los escuché desde la habitación de huéspedes, salí de la habitación sin casi hacer ruido y fui hasta el pie de la escalera, agudicé mi olfato y mi oído a ver si venía algún humano además de Adriana, pero no, todo parecía indicar que solo venían vampiros, bajé y al primero que me encontré fue al señor Douglas, traía la cara inexpresiva hasta que me vio, fue entonces cuando me sonrió
  • 19.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Hola bella… -Hola…_sonreí débilmente, en eso entró Vanessa y la señora Julia_ ¿están allí?_ les pregunté -Si…_ sus expresiones era contradictorias_ si te sirve de algo, fue muy bonito_ Vanessa hizo una pausa corta_ por cierto Andrew llamó confirmando que vendrían mañana temprano_ no quería más personas en mi funeral. Solo hice silencio -Voy a estar arriba…_ dije mientras subía las escaleras, entré a la habitación de huéspedes y tomé el teléfono marcando el número de Adam, con él iba a ser más sencillo hablar -¿Aló…?_ respondió con su típica voz grave, pero con algo de pereza -Adam soy yo, ¿puedes hablar? -¿Cómo pasaste la tarde?_ recuperó la energía de su voz -¿Cómo crees…? ¿Cómo están ellos? -Tu madre está dormida, tu papá tuvo que darle un calmante, no han parado de llorar, inclusive él. Adriana y Jennifer han estado al pendiente. Mañana vienen compañeros de la universidad, Andrew con Verona y Simon y parte de tu familia Terminé de hablar con Adam y me quedé inmóvil por unos segundos mirando hacia la nada prácticamente, cuando volví en si me asomé discretamente por la ventana que daba hacia mi casa, pero no vi movimiento, las luces estaban apagadas <<toc, toc>> voltee enseguida, estaban abriendo la puerta -¿Alex…? -¿Qué sucede Vanessa? -Nada, solo quería ver que estuvieras bien -No quiero sonar patética, pero… ¿se puede estar bien en esta situación? -Si lo sé. ¿Estás segura que quieres ir mañana? Aún me parece riesgoso -Lo haré discretamente, no te preocupes
  • 20.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Descansa, mañana será un día largo -Igual…_ dije mientras me acostaba en la cama y ella salía de la habitación Amaneció y yo ya estaba despierta, encendí el televisor esperando que al menos fueran las 7.00 a.m., puse las noticias y todo en el mundo estaba normal, huracanes en el sur del país, noticias políticas, protestas en otros países por pagos retrasados, en fin… la catástrofe mundial iba caminando a paso lento pero seguro, eso era algo que al parecer no tenía freno. Se hicieron las 6.45 a.m. y me levanté a darme una ducha, dejé correr el agua por mi cuerpo totalmente fría, quería estar activa para todo lo que venía en el día. Duré aproximadamente 20 minutos en el baño. Salí envuelta en una toalla y me puse los jeans negros desgastados que puse sobre la cama más una franelilla blanca, fui al espejo me peiné, me observe unos segundos pero no quise maquillarme, después de todo iba a un funeral, me puse por último una sudadera negra con capucha y unos Converse blancos, salí de la habitación directo al piso inferior -Buenos días Alex_ me dijo la señora Julia en el pasillo, estaba igualmente vestida de negro, me sonreía amablemente -Buenos días Señora Julia_ me tomó por los hombros mientras bajábamos las escaleras -Alex ya creo que es tiempo que dejes de decirme SEÑORA, solo dime Julia, eres la mejor amiga de mi hija, vamos a pasar toda una eternidad juntas, eso te da derecho a ser menos informales con nuestro trato. Relájate un poco más con Douglas y conmigo_ en cierta parte era cierto aquello que me decía, de alguna forma ellos eran la representación de mis padres mientras viví en Sioux Falls, y me imagino que ahora lo serán con más motivos. “Desayunamos” todos en silencio, al terminar sonó mi celular, era Adam -¿Cómo amaneces? -Bien… ¿mis padres cómo están? -Tu madre amaneció mejor, no ha comido mucho, ha comido obligada prácticamente, tú sabes a lo que me refiero con “obligada”…
  • 21.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Ummmm ya… -¿Ustedes ya están listos? -Sí, creo que solo esperamos por ustedes, yo ya me voy, mi taxi debe estar por llegar -Verona llamó que llegaba en menos de una hora -Bien… hablamos luego, pero favor no pierdas de vista y de cuidado a mis padres -No tienes que pedirlo y lo sabes…_ colgué. Sonó una corneta de auto dos veces en el exterior de la casa, debía ser el taxi -Ya me tengo que ir_ anuncie, tomé unos lentes de sol y una gorra negra de los Yankees que había dejado encima de la mesa -Nos estamos comunicando por celular_ me dijo el señor Douglas antes de salir. Me coloqué la gorra y los lentes saliendo de la casa y me monté en el taxi -Por favor al Cementerio Nacional de Golden Gate_ el chofer condujo a velocidad media, demoramos alrededor de 15 minutos, la entrada era imponente, al entrar pregunté al portero donde quedaba ubicado el sector donde sería sepultada, nos adentramos en el inmenso cementerio, la vista se me perdía entre tantas lápidas. Le pagué al taxista y me fui hacia una especie de monumento arquitectónico, me senté pegada de la pared en el césped, con la gorra, los lentes de sol y la capucha de la chaqueta puestos, tal vez estar así llamaba más la atención, mi tumba estaba a unos cuántos metros de distancia, lo suficientemente alejada de la gente que me podría reconocer. Pasaron los minutos hasta que se hicieron las 9.30 a.m. cuando empezaron a llegar mis seres queridos, al primero en ver fue a Sam, seguido de Adriana, Adam, mis padres y Jennifer, extrañamente Eduardo no estaba con ella, eso pensé porque venía más atrás. La gente se fue aglomerando alrededor de mi tumba, vi compañeros de la universidad en Sioux Falls, dos tíos maternos y una paterna. Voltee hacia un lado y vi llegar a Verona, Andrew quien traía a Simon en un coche. Gracias a mi vista intensificada podía ver todo y a todos con nitidez, escuchar todo con nitidez.
  • 22.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Todos tenían caras largas, mi mamá tenía los ojos hinchados, mi papá estaba como ido. En pocos minutos llegó el sacerdote, mi ataúd estaba encima de la lápida esperando ser sepultado. Abrieron unos cuantos paraguas negros, el sacerdote comenzó la misa típica de los funerales, mis padres lloraban desconsoladamente, Verona dejaba libres unas cuantas lágrimas al igual que Jennifer y Eduardo. Sam abrazaba a Adriana, pero estaban inexpresivos al igual que los Adams, sentí que todo se me quebraba por dentro, empecé a llorar, no podía ver a mis padres así, quería correr hacia ellos y decirles que estaba aquí. Fue entonces cuando sentí la mano de alguien sobre mi hombro, voltee algo asustada, era Adam, y me abrazó, lo apreté contra mi llorando al ver esa nefasta escena, luego de un rato bajaron mi ataúd, y los trabajadores del cementerio empezaron a echar tierra sobre él. Mi mamá quería lanzarse sobre el ataúd, pero mi papá la tomó impidiéndoselo, sentía que iba a explotar, mi llanto se intensificó aún más, no resistí más y salí corriendo -¡Alex, espera…!_ oí a lo lejos a Adam
  • 23.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 5 Quería correr sin detenerme en horas a ver a donde me llevaban mis pies. Mientras corría a velocidad normal de un mortal, las lágrimas no dejaban de salir, se me resbalaban una detrás de la otra por las mejillas, para mí la situación era al revés, mi familia había muerto, y si, en cierta forma así era, de igual forma si yo era la muerta o ellos, no los podría ver a ellos nunca más ni ellos a mí, nos perdimos unos a los otros y eso era infinitamente triste. Lo único que quería era desaparecer, chasquear los dedos y desaparecer mágicamente, no quería a nadie cerca de mí en ese instante, quería soledad absoluta. Me detuve y paré el primer taxi que vi -A El Camino Del Mar por favor, lo más rápido que pueda…_ el chofer condujo a una velocidad promedio de 100km/h en la autopista, y 60km/h en las avenidas, ya que era lo permitido. Llegué a casa y le pedí al taxista que me esperara, subí corriendo a mi habitación, saqué un bolso viajero grande que tenía en el closet y metí la mayor cantidad de ropa que podía, y una maleta pequeña. Alisté todo rápido antes que alguien llegara y me detuviera; tomé un papel y un lápiz de la gaveta de mi peinadora
  • 24.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Me fui a alguna parte del mundo, estoy bien, por favor no vayan tras de mí, necesito estar SOLA. Yo los llamo para avisarles como estoy. Alex Bajé las escaleras apurada, dejé la nota encima de la mesa de madera que estaba en la entrada y salí de la casa, montándome nuevamente en el taxi, pidiéndole que me llevara al aeropuerto. A donde me iba? Buena pregunta, pero era algo que decidiría en el camino. Que si estaba segura de lo que hacía? Eso la verdad no lo tenía claro, era solo un impulso que a lo mejor con el tiempo me arrepienta. Llegamos en 20 minutos aproximadamente, al ver las grandes puertas del aeropuerto, me quedé en blanco por un instante, caminé en línea recta, me detuve en cuanto vi el panel de aerolíneas, cerré los ojos inmediatamente, abrí los ojos y conté el tercer puesto, era AIR EUROPA, al parecer mi destino próximo sería un país europeo. Me acerqué a la chica que estaba en el front desk -Buenos días, ¿será que tienes algo disponible para el primer vuelo? -¿A dónde señorita? ¿España?_ con una voz suave y refinada típica de secretaria de oficina -Ehmmm si, España_ que irónico, precisamente a España. Compré el boleto del primer vuelo que salía en menos de 2 horas. Llegué al aeropuerto de Barajas en Madrid, me sentía extremadamente extraña, estaba seria, representaba muy bien mi papel como vampiro. Al salir del aeropuerto, tomé un taxi en la avenida La Hispanidad -Señorita, ¿a dónde se dirige?_ el chofer me preguntó con el típico acento español. Me quedé en blanco por unos instantes_ ¿Señorita?_ brinqué -¿Me puede llevar a Albacete?
  • 25.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Desde luego que si… serían 2 horas y media de viaje_ Era tiempo suficiente para pensar que iba a hacer cuando llegara a Albacete. ¿Por qué Albacete? No lo sé, digamos que activé mi GPS mental y fue una de las ciudades más cercanas a Madrid que encontré. Tuve que apagar mi celular porque apenas estuve en el aeropuerto de San Francisco, no dejaba de sonar con llamadas de Adam y Adriana. Al entrar a Albacete le pedí al conductor que se detuviera en un lugar para comprar el periódico, fui a los clasificados y había una mujer de 30 años en busca de roommate, en un apartamento en la calle Ibañez Ibero. Llegamos al edificio y llamé al intercomunicador, bajó la chica de 30 años, de complexión gruesa, pero de rasgos delicados, blanca como la nieve, cabello castaño claro, con rulos -¿Sois Alexandra?_ preguntó con una media sonrisa, afirmé con la cabeza totalmente seria. Me invitó a subir era el primer piso_ ¿Os puedes contar de dónde sois? -Venezuela, pero ahora vengo de Estados Unidos, estuve viviendo allá -¡Oh! Una chica internacional, ¿eh…?_ sonrió mostrando simpatía, esperando que yo al menos sonriera, pero no lo hice, eso creo que la incomodó_ ¿Por qué os viniste de Estados Unidos?_ no quería preguntas de ninguna clase, la miré fijamente a los ojos sin pestañear -No quiero más preguntas, seré tu nueva roommate, no debes decirle mi nombre a nadie, mucho menos si te lo preguntan, solo dirás que soy reservada y pago al día_ ella se quedó inmóvil mirándome y asintió enseguida apenas terminé de decirle todo aquello -¡Bienvenida entonces!_ sonrió abiertamente. Se levantó y me señaló una puerta blanca a inicio de pasillo_ Esa será tu habitación, podéis utilizar todo lo que está en la casa, aquí tenéis tus llaves, me podéis pagar en dólares hasta que consigáis empleo y me podáis pagar en euros, ¿vale?_ asentí sin ni siquiera mirarla. Entré a mi nueva habitación, era gris pálido con detalles en blanco, era pequeña la verdad, y ahí entendí que los europeos eran muy simples, por lo menos en lo que a decoración se refería. Conseguí empleo en una preparatoria, igualmente dando clases de geografía, duré 1 mes y medio sin ser detectada por Adam, Sam, Adriana o los Adams, me hallaron. Adam fue en mi búsqueda, me negué a regresar. Mi humor había cambiado en un 70%, ya no socializaba con nadie, más que para
  • 26.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER responder preguntas en clase, o para comprar algo en el supermercado, la verdad ya con 2 días dictando clases los alumnos me había catalogado de “gruñona”, la sonrisa se me había esfumado, cazaba interdiario, me tocaba asaltar los centros médicos de toda Albacete, mi sed se incrementaba. Todos se mudaron a Albacete, pero me negué a vivir con ellos, no quería nadie cerca de mí, nadie con quien estuviera mezclada sentimentalmente. A los 8 años nos mudamos a Buenos Aires, duramos allí 6 años, Vanessa escogió el siguiente destino que fue Vancouver. Casi todos los días tenía problemas con Adriana o Vanessa, mis sentimientos se habían bloqueado, algo dentro de mí se había apagado. Al año de estar en Vancouver, mi madre murió de un ACB, Adriana tuvo que viajar a Venezuela; me había puesto más violenta, la muerte de mi madre había agregado una gota más al vaso que continuaba rebosándose. 5 años después… Llegué de cazar a media noche, venía con la ropa llena de sangre, había conseguido un venado en las montañas, ya no tenía piedad de matar animales si quiera -Alex quiero charlar contigo…_ dijo Adriana con plena seriedad, ya mi hermana estaba maltratada por el tiempo, ya tenía 43 años, lo increíble era verla aun con Sam que tenía la misma apariencia desde el día que lo conocí, su amor no había disminuido ni un poco -Adriana de una vez te advierto que no quiero nada de dramas -¿Puedes solamente escuchar?_ me quedé observándola_ ya han pasado 20 años desde que falleciste, 5 desde que mamá también lo hizo y 22 desde Andrés y Simon. Tanto tú como yo hemos perdido en esto Alex, pero tú decidiste rendirte, fíjate en lo que te has convertido… -Esto no es voluntario, esto lo decidieron por mi -No me refiero al vampirismo, si no mira a los Adams, tú tomaste el camino más fácil, apagaste tus emociones, no socializas, nadie te quiere además de nosotros…_hizo una pausa para tomar
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER aire_ lo que quiero decir con todo esto, es que no puedes seguir así, tienes que volver a ser la Alex de siempre, “vive” así estés técnicamente muerta, vuelve a sonreír, a sentir, Adam no hace más que velar por ti -Yo no le he pedido que lo haga -A eso me refiero, no estás dejando que nadie se te acerqué, te tenemos prácticamente obligada con nosotros. Solo quería decirte que queremos regresar a San Francisco. Como es mi turno de elegir, yo quiero vivir en San Francisco, tú decides si te quedas sola aquí en Vancouver o en cualquier parte del mundo, porque así estés con nosotros físicamente, vas a estar sola porque tu así lo decidiste._ se apartó de mi vista dejándome sola. Subí a mi habitación, apenas abrí la puerta vi un niño sentado en mi cama dando la espalda hasta la puerta, eso me puso en alerta -¿Quién eres…?_ pregunté con autoridad pero no respondió_ ¿Te pregunté quién eres niño? ¿Qué haces en mi habitación?_ se levantó y giró su cuerpo lentamente, mi corazón dio un vuelco a ver de quien se trataba -Hola Alex…_ dijo inexpresivo -¿Chris? ¿Qué haces aquí? -Solo vine a charlar contigo… -Déjame adivinar… ¿Adriana te lo pidió? -Tengo desde el momento que morí observándote Alex, a pesar que no seas de mi incumbencia. No sabes cuánto lamento lo que te ha sucedido -No más que yo… -¿Por qué tomaste este rumbo? -¿Quieres que te sea sincera? -Por favor…
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Todo es más sencillo así, no sufres, porque simplemente no sientes_ se acercó un poco -¿Y pensaste en que sentían los demás? Solo pensaste en tus sentimientos. Tú nunca fuiste así…_ abrí la boca para decir algo_ y no me importa que seas vampiro ahora, sabes que eso no influye del todo en tu personalidad actual, solo te da herramientas para ser un monstruo, y créeme que estás muy cerca de serlo. Piensa bien lo que estás haciendo, si no las cosas se van a complicar para ti de otro modo… solo piensa… -Pero…_ desapareció con un aleteo moviendo mi cabello por la brisa que provocó
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 6 Siempre pensé que regresar a San Francisco, significaría un riesgo. Teóricamente nadie nos conoció en el tiempo que vivimos allí, ellos que fueron los que duraron más tiempo, aseguran que nunca socializaron con algún vecino o alguna persona que significara amenaza. Las casas anteriores en El Camino del mar, no las vendieron como pensé, creo que desde el momento que partieron a Albacete ellos se fueron con la idea de volver, y según Adriana, ya era el momento de hacerlo. Ya llevaba con esta, 5 mudanzas sin contar cuando me vine de Venezuela, pero digamos que esa fue voluntaria y 100% planificada, no porque estuviera huyendo de algo o alguien, aunque básicamente no estábamos huyendo de nadie, sino como decía el señor Douglas “Conociendo nuevos destinos”, vulgarmente estábamos siendo gitanos, todo por mantener nuestra identidad vampírica oculta. La conversación con Adriana, pero sobre todo la que tuve con Chris días anteriores, me había dejado muy pensativa, la verdad me costaba concentrarme en el algo. Haber “apagado mis emociones” no era algo plenamente voluntario, suena como si tuviéramos un suiche que subimos o bajamos a nuestro antojo, pero era algo más complejo y extraño de explicar. En efecto si se siente, lo que cambia es que no dejas que esos sentimientos influyan en ti. No era capaz de sentir alegría, ira, tristeza, la nostalgia apenas rozaba mi corazón; creo que eso era posible gracias a que carecías de alma, ya no era tuya, aun puebla tu cuerpo pero no te pertenece, supongo que eso lo hace más fácil de manejar. Todos eran básicamente felices, menos yo, o eso parecía; la familia Adams continuaba con su estilo de vida de hace siglos, Adriana y Sam eran una familia peculiar, un chico de 25 años, con
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER una mujer de 40 y tantos, era un poco bizarro la verdad, por eso nunca dijimos que ellos sostuvieran una relación sentimental, solo que Adriana era hermanastra de la señora Julia. Adam y Sam sobrinos políticos del señor Douglas, y yo era sobrina de Adriana… Si bastante compleja la explicación. Pisar de nuevo San Francisco, era una sensación extraña, todo estaba exacto a la última vez, sentía un vacío en el estómago, una inquietud. Al llegar a la puerta de nuestra casa, la miré unos segundos. El camión de la mudanza llegó al día siguiente, ocupamos 2 días en arreglar la casa por completo, la señora Julia había mandado a pintar la casa de otro color en el interior, ahora las paredes eran color salmón claro con detalles en blanco, la sala era blanca, con muebles salmón, todo estaba perfectamente contrastado, era como estar en una nueva casa, eso me agradaba. Ocupamos nuestras habitaciones anteriores, solo que Adriana y Sam ocupaban una sola habitación. Al pasar una semana, ya todos estaban ubicados en sus nuevos empleos, el señor Douglas se había convertido en el nuevo director de High School Abraham Lincoln, haciéndome a mi jefa de planificación y subdirectora, algo bastante grande para una simple chica de 23 años. Mis estudios los culminé en Buenos Aires, pero debido a nuestra existencia extraordinaria, teníamos que alterar documentos cada vez que nos mudábamos, todos 100% legales, solo cambiaban fechas y algunos números, teníamos aliados en el Departamento de Justicia del gobierno estadounidense, para cuando nos tocaba cambiar nuestros documentos de identidad, inmigración y todo el asunto. Sam se había convertido en psicólogo, Adam continuó con su taller para autos, esta vez compró uno más grande, él no soportaba ser el subordinado de nadie. Adriana era abogada ya hace varios años atrás, era de las buenas y recias, había conseguido empleo en el ayuntamiento como abogada del estado de California. Es impresionante todo lo que se puede lograr en 1 semana; Sam aún estaba estudiando donde podía montar su consultorio. Desde hacía varios años atrás, había tenido la necesidad de hacer ejercicios a diario, era una forma de liberar adrenalina, de drenar la desesperación que a veces se me acumulaba, de dejar salir mi frustración, me encantaba correr, pero me gustaba más cazar era instinto. Luego de llegar de mi primer día de trabajo, me eché una ducha larga y tibia, salí a mi habitación y miré al exterior, el sonido de una ola chocando contra una roca llamó mi atención, abrí mi closet, me puse un pantalón deportivo negro, unos tenis blancos, una franelilla blanca con una chaqueta deportiva negra con detalles en gris, tomé mi celular y salí de mi habitación directo a la calle echándome a
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER andar en sentido oeste, vi hacia los lados, no había nadie y me eché a correr a velocidad sobrenatural hasta llegar al centro de la ciudad, caminé por Hayes Street y doblé enseguida a Gough Street, mientras observaba las típicas casas de San Francisco, pegadas una al lado de la otra. Caminé y caminé hasta que llegue la Market Street, ya las calles empezaban a desolarse, consulté mi reloj y ya iban a ser las 10.40 p.m., me detuve en una esquina a esperar que el semáforo cambiara, crucé la calle, doblando a la izquierda, caminé varios pasos cuando vi a un par de sujetos delante de mí con actitud un poco sospechosa -…fíjate en la ropa que trae… -Tú lo intimidas mientras yo le quito lo que traiga encima. Si se pone bruto, ya tu sabes lo que tienes que hacer…_ hablaban de alguien que iba adelante -¡Es solo un niño! ¿Qué me puede hacer? ¿Morderme…?_ al parecer se dieron cuenta de mi presencia porque voltearon, pero yo me escondí detrás de un carro rápidamente, continuaron su paso tras el niño, era de unos 12 años, llevaba unos jeans anchos y una chaqueta verde oliva, con una mochila en su espalda, iba entretenido con un PSP y unos audífonos, por lo que pude ver. Me fui detrás de ellos discretamente. El niño se detuvo en una parada de autobús y en seguida lo abordaron los sujetos -Déjenlo en paz…_ dije serenamente. Los tipos se sobresaltaron y voltearon hacia mí y se rieron algo nerviosos, caminé hacia ellos y uno me sacó un arma apuntándome, el otro tomó al niño de mala manera por la chaqueta, también apuntándolo con el arma, continué caminando hacia ellos -Quédate en donde estas o disparamos_ me dijo uno de ellos, el niño estaba asustado, tenía los ojos llenos de lágrimas, temblaba, podía escuchar el latido intenso de los corazones de ellos tres -Dije que lo dejaran en paz, si no quieren tener problemas conmigo_ ambos se rieron a carcajadas -Una flaca débil, extranjera, totalmente indefensa. ¿Eres policía? -Desgraciadamente para ustedes no_ volví a caminar hacia ellos con paso firme, el que estaba solo me disparó en la pierna y otro en el pecho, la verdad dolió, pero era como un pellizco para mí, me detuve a ver la herida
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Ouch…_ dije con falsedad y sonreí, continué caminando, los dos hombres, incluyendo al niño me miraron con desconcierto. Tomé al hombre que tenia de primero que era el libre y lo golpee fuertemente y le quité el arma -Si te acercas, mato al niño -Si matas al niño, tú y tu compañero mueren_ corrí hacia él y lo aparté del niño, llevándolo al lado del otro, ambos luchaban por liberarse de mis manos. Mis colmillos empezaron a sobresalir, sentía las venas brotarse y mi sangre comenzaba a arder al igual que mi garganta, estaba dispuesta a acabar con ellos -¡ALEX!_ era la voz de Adam. Fruncí el ceño, solté a los hombres, estaban temblando de miedo, Adam tomó a uno, yo tuve que agarrar a el otro para que no huyera_ ¡Vuelve a tu maldita casa, con tu compañero, olviden que esto paso, y no vuelvan a hacerle daño a nadie!_ dijo Adam viendo a los ojos a el hombre que sujetaba, este asintió -…vete a casa, olvida esto, si vuelves a tan siquiera a pensar en hacerle daño a alguien, no correrás con tanta suerte. ¡Largo!_ le dije al otro haciendo el mismo procedimiento. Ambos se fueron de inmediato, volteamos y el niño estaba parado donde lo dejé inmóvil, temblando, pero con algo de asombro en su rostro_ Tú niño, ¿qué diablos haces fuera de tu casa a esta hora?_ le dije de mal humor -¿Son vampiros?_ dijo con una mezcla de fascinación y miedo -Te hice una pregunta…_ dije obstinada -Digamos que me escapé de casa por unas horas, mi tía no se ha dado cuenta -¿Cómo te llamas?_ le dijo Adam -Dylan_ le respondió, el niño continuaba sin moverse. Adam se acercó a él -Bien Dylan…_ lo tomó por los hombros -¡No! Por favor no, no me hagan nada. Siempre supe que ustedes existían. No me hipnoticen, o me hagan olvidar, yo guardaré su secreto, por favor_ fruncí el ceño ante aquello, Adam volteo a verme, tenía la misma expresión
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No somos nada, asumamos que somos superhéroes, tienes que volver a tu casa niño, nada de escapadas, eso no está bien -Está bien, está bien. Pero por favor confírmenme lo que son -Si somos vampiros, y bebemos sangre humana, no hagas que nos alimentemos de ti_ fui hacia el niño, quité a Adam y tomé al niño por los hombros_ Te vamos a llevar a casa, vas decir que te escapaste, vas a asumir tu castigo, y nunca más vas a volver a hacer algo que preocupe a tu familia, te vas a portar bien, vas a olvidar que viste vampiros reales. ¿Entendido?_ el niño asintió_ Bien, hecho…_ le dije Adam, mirándolo con algo de obstinación, su expresión no era muy amable tampoco. Fuimos hasta la Calle Girard a una casa azul claro, con detalles en blanco, hasta allí nos había guiado Dylan, bajó Adam con el niño del taxi, yo no quería bajarme, tocaron la puerta, en seguida abrió una mujer de unos 30 y algo, se notó que regañó al niño, entró algo triste -¿Qué sucedió con Dylan, Annie?_ oí una voz masculina, que me fue muy familiar, provenía del interior de la casa, me dio curiosidad, y me bajé del auto, me coloqué al lado de Adam inmediatamente -Muchas gracias por traerlo de vuelta, fue muy cortés de su parte, ¿señor…? -Adam, Adam Vangarret. La verdad fue ella quien lo encontró_ me señaló, sonreí con desgano -Annie, ¿qué sucede?_ vino un chico trotando a la puerta que estaba abierta a medias. Al darme cuenta de quién era, casi hace que me desmayé, de hecho me tambalee, Adam me tuvo que atajar en el aire -¿Alex? ¿Te sientes bien…?_ me abrió exageradamente los ojos, él también se dio cuenta de quién era -Señorita… ¿Le sucede algo?_ se acercó a mí el muchacho, pero voltee la cara de inmediato -¡No! Estoy bien…_ salí corriendo por la calle. Adam fue tras de mí en seguida
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡ALEX ESPERA!_ continué trotando, las lágrimas empezaban a correr por mis mejillas. Adam me alcanzó, me tomó por el brazo y me detuvo -Es él Adam, es él…_ dije llorando desesperadamente, no sabía si de rabia, tristeza o alegría -Sí, yo también me di cuenta…_ dijo con algo de tristeza mientras me abrazaba firmemente -¿Cómo es posible que pueda verlo, después de tantas cosas, tanto tiempo? Está exacto, no lo puedo creer… -Hasta donde veo, él es el único que puede volver hacer de ti, el ser maravilloso que solías ser, tenía tiempo sin sentirte cerca. Tengo que aceptar que Simon es el único que te puede devolver tu humanidad.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 7 (Por Simon Morris) Al salir de la universidad en la tarde, me tocaba recoger a Dylan en su clase de karate, eran poco más de las 5.30pm, la tarde está fría, el cielo nublado, de alguna forma siempre me gustó el clima así, siempre y cuando estuviera en casa, claro. Llegué a la escuela de karate que me quedaba a unas 6 cuadras de la universidad, Dylan ya me estaba esperando en la entrada -Hola niño ninja..._ dije alborotándole el cabello -Hola nerd..._ sonrío. Dylan era un niño de 9 años, buena onda bastante activo, él y yo compartíamos una afición enfermiza por los juegos de video, jugábamos cada noche una vez que terminaba sus deberes de la escuela, mamá siempre iba a la sala a media noche a mandarnos a dormir, papá en ocasiones se unía a nosotros, los fines de semana hacíamos unos micro torneos de Mario Kart. Mi familia era lo máximo. Al llegar a casa vi varios vecinos aglomerados en la acera del frente de mi casa cuestión que me parecía extraña, me estacione, me bajé de mi Jeep y tomé mis cosas de la parte de atrás -¡Simon...!_ me llamó uno de mis vecinos -Hola Howard, ¿qué hay?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Oye, hace unos minutos escuchamos unos gritos en tu casa, hemos estado al pendiente pero no ha pasado nada más_ fruncí el ceño y vi a Dylan que aún estaba del otro lado de la camioneta, no dude ni un segundo y salí corriendo a la casa, abrí la puerta de golpe -¿Mamá...? ¿MAMÁ? ¿PAPÁ?_ nadie respondió, Dylan entró corriendo -¿Oye por qué corres? -Ve si encuentras a mamá en alguna parte de la casa, voy al sótano a ver -¿Pero qué sucede? -Sólo búscala…_ afirmó con la cabeza y corrió buscando a nuestros padres yo bajé al sótano -¡¡¡SIMON!!! ¡¡¡SIMON!!!_ escuché a Dylan desesperado, salí corriendo siguiendo su voz, estaba en la cocina apenas llegué a la entrada de la cocina, todo estaba revuelto vi a un lado y vi a papá tirado en el suelo cubierto de sangre, Dylan lo veía, caminé hacia él y vi a mamá detrás del mesón, estaba igual que mi papá la toqué a ver si le encontraba pulso y al parecer estaban sin vida, no sabía qué hacer me quedé congelado, vi a Dylan y estaba en shock -Dylan, ve y llama al 911_ no movió ni un musculo, lo tomé por los hombros_ ¡DYLAN, DYLAN! ¡HEY! necesito que reacciones recuerda lo que te he enseñado sobre las emergencias esta es una de ellas, mamá y papá nos necesitan_ me vió con los ojos abiertos como platos, los tenía llenos de lágrimas, afirmó violentamente con la cabeza y salió corriendo al exterior de la cocina; me senté en el suelo viendo ambos cuerpos, me llevé las manos en la cabeza, no sabía qué hacer, ambos tenían heridas profundas en el cuello, la puerta trasera estaba abierta, al parecer había sido un animal lo que atacó a mis padres, pero era extraño que no rompiera ventanas, sino que entró y salió civilizadamente por la puerta. Al cabo de pocos minutos llegó la policía y los paramédicos, a Dylan y a mí nos desalojaron de la casa mientras hacían el levantamiento de los cuerpos, los declararon muertos por ataque de animal salvaje, un lobo posiblemente. Dylan estaba destrozado, yo no hallaba como lidiar con el dolor que la muerte de nuestros padres me producía, la pregunta era ¿qué iba a hacer ahora? yo no podía hacerme cargo de Dylan, ni de la casa, tendría que dejar de estudiar y sin embargo no me daría a basto, solo tenía 19 años.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Parte de la familia vino al funeral, decidí irnos con la tía Annie, era la hermana menor de mi padre, era la opción más atractiva, vivía en San Francisco, con su recién esposo James, tenía 32 años de edad, siempre fue nuestra tía favorita, era divertida, sería más sencillo acoplarnos a su forma de vida. Las cosas se complicaron después de la muerte de nuestros padres, me refiero a Dylan se volvió rebelde, su nivel académico disminuyó, Annie iba semanalmente a la escuela por citaciones, incluso ya había pasado por dos psicólogos, pero no había logrado nada con él, yo continué mis estudios en astronomía en la Universidad de California, por eso Dylan me decía nerd, desde pequeño mostré mucho interés en ser astronauta, era un sueño de niño trabajar en la NASA. Una noche mientras veía la repetición de un partido del Super Bowl entre los Vikings vs. Eagles, llamaron a la puerta a eso de las 10.45pm -¡Yo voy!_ gritó Annie desde la cocina y salió trotando hacia la puerta, pasaron unos pocos minutos y sentí a alguien que subió corriendo las escaleras, me asomé y era Dylan -¿Qué sucedió con Dylan, Annie?_ le pregunté pero no obtuve respuesta, fui hacia la entrada, Annie hablaba con un hombre alto corpulento y una muchacha estaba detrás de él_ ¿Annie, que sucede?_ la chica pareció ver un fantasma se desvaneció el hombre que estaba con ella la atajó me apresuré hacia ella_ Señorita… ¿Le sucede algo? -¡No! Estoy bien…_ salió corriendo de forma extraña, el muchacho salió detrás de ella -Por favor disculpen. ¡Alex espera!_ dijo el hombre mientras corría.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 8 Llegamos a casa, estaba perturbada, la imagen de Simon no se borraba de mi mente, no dejaba de preguntarme qué hacía en San Francisco y quien era la mujer de esa casa, ¿qué edad tendría? ¿20, 21? era algún especie de milagro que después de tanto él estuviera vivo y yo existiendo para verlo de nuevo. Adam abrió la puerta de la casa dejándome entrar, Adriana venía de la sala con una escoba con Vanessa, se detuvieron a vernos llegar a mí y a Adam -¿Que hacían fuera tan tarde?_ pregunto Adriana -Salvando el mundo..._ respondió Adam. Ambas fruncieron el ceño y se vieron entre sí -¿Alex que sucedió?_ pregunto Vanessa algo temerosa -Yo... -Nada solo volvió a ver a Simon_ me interrumpió Adam. Adriana y Vanessa abrieron los ojos exageradamente -¿Como que volvió a ver a Simon? ¿Cómo? ¿Dónde?_ pregunto Adriana preocupada -Al parecer vive aquí en San Francisco..._ dije aun impresionada
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Yo creo que es tiempo de contarle lo que sucedió..._ dijo Adam con algo de pesimismo en su expresión, fruncí el ceño de inmediato -¿Qué información es esa? ¿Qué me han estado ocultando? -Verona y Andrew fueron asesinados hace 2 años_ me llevé la mano derecha a la boca -¿Por qué no me dijeron nada de esto? -Alex, llevas siendo el ser más agresivo y obstinado durante 20 años, dudo mucho que una noticia como esta ayudara a tu progreso emocional_ dijo Adriana_ yo les pedí que no te contaran nada, pero al parecer siempre logras enterarte de todo, no contaba con que volvieras a ver a Simon -Saben de sobra que odio que me oculten cosas porque de alguna forma siempre me entero. ¿Cómo que asesinan a Verona y Andrew y yo no me entero? ¿Entonces qué pasa con Simon? ¿Que quede a la buena de Dios entonces...?_ sentía llamear mi ojos, estaba alterada, algunas lágrimas brotaban -No hemos podido averiguar quiénes fueron todo parece indicar que fueron vampiros, la pregunta es ¿por qué ellos? o simplemente se trata de que ese día tuvieron mala suerte. Solo sabemos que Simon vive ahora con una tía, hermana de su padre, pero no sabíamos que estuvieran aquí -¿Ahora que se supone que deba hacer con la presencia de Simon aquí? ¿me tengo que ir de la ciudad? saben de sobra que ahora no voy a querer separarme ni un segundo de él, no sin saber que está bien -Lo está Alex, al parecer su único problema es su hermanito_ dijo Adam -¿Hermanito? ¿Ese niño es su hermanito? -Un segundo ¿conocieron al hermano menor de Simon también?_ pregunto Vanessa confundida -Todo parece indicar que si es su hermano, todo encaja_ los miré con decepción negando con la cabeza y subí a mi habitación tirando la puerta aparatosamente, me fui a la ventana que daba hacia el mar y me senté en la orilla de la ventana con las piernas hacia afuera, miré la luna que estaba entera, exageradamente grande
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Pareces perturbada..._ brinqué la de la impresión -¡Gabriel!_ lo abracé -Al parecer recuperaste algo que se te perdió hace un tiempo -¿Todo este tiempo me estuviste observando? -Siempre lo he hecho Alex -¿Por qué dejaron que me pasara todo esto? -Aunque parezca mala excusa, hay cosas que no controlamos, y tú te nos fuiste de nuestras manos, sin embargo sabes que puedes escoger un mejor camino -¿Por qué nunca vinieron por mí? ¿Por qué no me mataron? -A pesar de tu furia, nunca fuiste una amenaza real, ¿cuántos humanos mataste en estos 20 años? ¿3, 4?_ hizo una pausa_ los delincuentes actuales matan el doble en un mes -Pero no lo entiendo, soy un vampiro, saben que no poseo alma, no por completo, cosa que pone mis sentimientos en riesgo, se intensifican o se pierden. ¿Qué hubiera pasado si los pierdo? -Creo que ni el mismo Lucifer hubiera podido con eso, hay muchos vampiros en el mundo igual a ti, en vida fueron humanos excepcionales, tal como el caso de los Adams, y fíjate en el bien que le hacen al mundo cada vez que pueden, no dañan a nadie, solo así los dejamos existir, porque sabemos que contamos con ellos. Y aunque parezca sucio este encuentro que tuviste con Simon estaba planificado ya, sabíamos que era la forma de regresarte -¿Pero por qué Verona y Andrew? -Eso es algo que no sabemos, pero digamos que no controlamos a la muerte y mucho menos a los vampiros -¿No tienen idea de quienes fueron? -No, en absoluto..._ hizo una pausa_ Alex vivir una vida es muy complejo, pero vivir en una eternidad es mucho peor, debes estar preparada para muchas cosas, perder seres que amas, lo
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER importante es que sigues aquí y puedes hacer algo bueno con tu existencia, siempre piensa en ello_ paso su brazo derecho por encima de mis hombros y me aproximó a su pecho_ confío en ti..._ beso mi cabeza y desapareció alborotando mi cabello con un gran sacudón y sonido de aleteo, típico de ángeles Al día siguiente todo parecía renovado para mí, me sentía en paz de alguna manera, me levanté, tomé una ducha corta fui a trabajar al high school, muchos estaban asombrados con mi nueva actitud, de alguna manera estaba volviendo a ser yo, la vieja Alex, la conversación con Gabriel me había ayudado mucho, a media tarde al salir del trabajo decidí ir a trotar un poco al Kezar Park, necesitaba drenar y drenar. Corrí varios minutos, el cielo se tornaba oscuro y en cuestión de segundos comenzó a llover -Este clima...._ dije en tono muy bajo Continué trotando bajo la lluvia, de todas formas no podía enfermarme, era lo genial de ser vampiro, la gente se esfumó como insectos ante la presencia de insecticida; decidí ir a mi nuevo auto, Adam insistió en que tuviera algo nuevo, abrí la maleta para sacar una toalla del bolso, de un momento a otro un jeep vinotinto venia hacia mí de espalda, no me dio tiempo de esquivarla me dio, la camioneta se abolló, pero al parecer había alguien dentro, si veía que su camioneta estaba chocada y conmigo en pie, iba a ser muy sospechoso así que me tiré al suelo de inmediato fingiendo algo de dolor -¡Señorita! ¿Está bien?_ voltee mi cuerpo a ver de quien se trataba la lluvia continuaba cayendo, abrí la boca al ver quien era_ ¿Tú...? ¿Estás bien?_ quede muda_ ¡hey! -¿Ah? ¿Qué? ehhh sí, estoy bien... solo fue un golpe_ me ayudó a levantar -¿Segura? mil disculpas, mi jeep se descontroló algo pasa con los frenos_ una vez en pie no dejaba de verlo y sonreír, incluso las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, pensé que no se notaría por la lluvia_ ¿te duele algo? ¿Por qué lloras? -¡No! no... Solo es lluvia, mira agua de lluvia_ dije mostrándole el agua obvia que caía del cielo, me sentí bastante tonta -Déjame llevarte al hospital, tu pierna no se ve... bien_ evidentemente el morado de mi pierna había desaparecido_ no entiendo, juraría que vi tu pierna morada
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Tal vez te confundiste... -Déjame llevarte igual... bueno si tuviera donde..._ dijo lamentándose viendo su jeep -No es necesario, estoy bien, déjame a mí llevarte a casa, creo que recuerdo el camino... -Pero no puedo dejar el jeep así... -Vamos, yo te ayudo a estacionarlo_ rió_ ¿qué? tengo más fuerza de la que aparento, créeme... -Solo temo por tus huesos -Teme por otra cosa -Ok, ok, ok, ponte al volante, yo empujo -Tu ponte al volante, yo empujo_ volvió a reír, ¡Dios! como extrañé su sonrisa, entré cerré los ojos con suspicacia -¡Bien! tu empujas...
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 9 Simon se montó en su Jeep, yo me coloqué en la parte trasera -¿Lista? -Creo que sí... ¡VOY!_ le grité. Empecé a empujar simulando algo de esfuerzo -Oye si quieres yo empujo -¡Solo direcciona el auto Simon! Volví a empujar simulando esfuerzo hasta decidí mover la camioneta, la lluvia hacia todo un poco más difícil; solo empujé un poco, logró estacionar el Jeep no muy lejos de donde estábamos. Se bajó, yendo directamente hacia mí, me tocó actuar como si estuviera exhausta, pero creo que exageré un poco -Oye, al parecer comes algo muy bueno_ ambos reímos tontamente -Muy malo tu chiste -¿Sí, verdad?_ hizo una pausa y me miró_ tengo que llamar a la grúa y esperar que me vengan a buscar
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Te ofrezco algo mejor_ sonreí pícaramente -A ver... suena bien... -Ven, te llevo a casa, mañana vienes por ella -¡No! sería ya mucho: te atropelle, me ayudaste a empujar mi camioneta y aun así quieres llevarme a casa -Así soy... buena persona en todo momento..._ sonreí abriendo los brazos como si estuviera haciendo un comercial_ además que está lloviendo a cantaros, eso va a retrasar la grúa, déjalo para mañana -Ok, ok, bien, pero al menos déjame conducir -¡No te lo discuto!_ le di las llaves de mi camioneta nueva, él fue a su auto mientras yo me montaba en el asiento del copiloto, estaba empapada. Simon se montó en la camioneta -Ten, no quiero que te resfríes_ me entregó una chaqueta inmensa y gruesa, sonreí ante aquel gesto -¿Y tú? -Yo estoy bien así...._ nos miramos a los ojos por unos momentos_ Oye, creo que no empezamos bien, me llamo Simon, aunque creo que eso ya lo sabías, cuestión que no me explico -Ehhmmm..._ busqué excusas creíbles en mi cabeza_ Dylan, fue Dylan quien me dijo sobre ti, bueno asumí que eras tú -Creíste bien... por cierto gracias por llevarlo a casa -Por nada..._ hicimos otro silencio mientras nos veíamos -Aún no se tu nombre -¡Oh!_ reí tímidamente_ Alex... Alexandra Torres, pero puedes llamarme Alex, así me dicen todos
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex... ummm bastante peculiar, pero me agrada_ sonrió y encendió la camioneta, salimos del estacionamiento del parque_ ¿y que me cuentas sobre ti, Alex? -¿Sobre mí? hay tanto y a la vez nada que contar -Ummmm, un corazón atormentado por lo que veo_ sonreí con desgano -Te puedo contar que soy venezolana, vivo con mi tía Adriana y unos primos extra lejanos, mis vecinos son unos tíos y una prima, mis padres murieron, al menos mi mama, de mi padre no he sabido nada en años...._ bajé la cabeza ante aquel recuerdo_... en fin… Soy sub directora del High School Abraham Lincoln -¿De verdad? Dylan estudia allí. ¿Cómo puedes ser sub directora de algo siendo tan joven? -¿Qué edad crees que tengo? -¿20...? -24 la verdad, pero gracias por el cumplido. Soy graduada en Geografía. ¿Qué me dices de ti? -Una vida complicada, mis padres murieron hace 2 años, vivíamos en Sioux Falls, vivo con una tía y su esposo, soy estudiante de astronomía en la Universidad de California, y creo que eso es todo... -Gracias por los detalles Simon_ miré hacia el exterior por el parabrisas haciendo una pausa_ y me imagino que hay una chica en tu vida... -¿Una chica? ¿Te refieres a una novia, no?_ me miro con algo de seriedad y luego estalló en risas_ No, no, no hace ya varios años que no tengo novia, nunca fui bueno para eso de las chicas -¿De verdad? -¿Es tan difícil de creer? -Bastante, no quiero sonar como una mujer "atacona", pero tienes porte_ creo que al decirle eso se sonrojo -Bueno, bueno ya..._ sonreímos y en cuestión de 2 minutos llegamos a su casa, esos minutos viajamos en silencio total, ya había cesado la lluvia_ ¿quieres pasar y cenas con nosotros?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Creo que no estoy en las fachas correctas Simon, dejémoslo para otro día mejor_ me miró como examinándome un momento_ ¿qué miras? -Tú no me respondiste -¿Qué cosa? -¿Hay algún chico? -Nunca lo preguntaste, y no, no lo hay, digamos que la vida no ha sido buena conmigo en ese aspecto, y en otros aspectos tampoco, es complicado, pero en fin… -Bueno entonces que sea una cita... -¿Que cita? ¿De qué rayos me estás hablando? -La cena... -¿Que cena, Simon? -A la que no quieres entrar hoy, ya que lo vamos a dejar para otro día, que sea una cita entonces_ no sabía que decir, me sentía como una tonta -Bien, puede ser mañana, vivo en El Camino del Mar -Perfecto, paso por ti a las 6pm_ sonreímos abiertamente, me monté en la camioneta de nuevo, encendí el motor -Saludos a Dylan -Gracias y disculpa por lo de hoy -A la orden y pierde cuidado con el incidente_ sonreí despidiéndome con la mano derecha mientras la izquierda sostenía el volante y me fui a casa
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 10 Durante el camino sonreí inconscientemente, sentía que estaba volviendo a la vida, esos minutos de confusión entre Simon y yo fueron algo grandioso -¡Hola! llegué..._ dije anunciándome al abrir la puerta del garaje -Hola querida sobrina_ bajo las escaleras Adriana_ ¿a que se debe el buen humor? estás empapada... -Digamos que la lluvia me agarró de sorpresa_ dije sonriendo subiendo ambos hombros tratando de simular que no tenía importancia, fui hacia la cocina, abrí el refrigerador y saqué una bolsa de sangre -Oye Alex, no tengo idea por que tan buen humor, pero desde que llegamos de nuevo a San Francisco, eres diferente, casi la misma de antes, y no sabes lo feliz que me hace..._ me sonrió mientras bebía sangre fría de un vaso de cristal, sonreí abiertamente y Adriana se fue en carcajadas -¿Qué?_ me hizo señas en la boca, fue cuando me di cuenta que tenía los dientes rojos al verme en el reflejo de una olla
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER El día siguiente me fui temprano al trabajo, todos los estudiantes me miraban al pasar pero a ninguno saludé ni ellos a mí, solo los miré con una media sonrisa, siempre me atormentaron sus latidos en mi cabeza, al abrir la puerta de mi oficina alguien me llamó -¡Profesora Torres!_ voltee a ver de quien se trataba y era una maestra -Dígame Profesora Walker -Buenos días señorita, solo vengo a traerle al estudiante Morris_ miré detrás de ella y era Dylan -¿Dylan? -¿Tú otra vez?_ dijo con expresión fastidiada -¡Más respeto Morris!_ dijo la profesora que era de unos 30 años ejerciendo algo de autoridad -Déjelo Profesora, yo me encargo de aquí en adelante, vuelva a clases con sus muchachos_ afirmó con la cabeza y se fue por el pasillo lleno de casilleros_ tú, entra_ dije señalando con el dedo índice a Dylan -No pensé que fueras precisamente tú la sub directora -Ya ves que pequeño es el mundo, Dylan -Con razón te odian_ fruncí el ceño exageradamente -¿Me odian?_ dije sentándome en mi escritorio_ no me extraña..._ dije dejando los ojos en blanco_ Cuéntame ¿por qué la Prof. Walker te trajo hasta acá? -¿El director Adams no está? -Asumo que no ¿prefieres resolverlo con él? -Confío más en él, al menos no me delata en mi casa -Y creo que ese es el problema -¡Oh! ¡Wow señorita Torres! ¿Cuestiona al director?_ me dijo de forma acusadora y sarcástica
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No lo cuestiono, solo que yo tengo mi forma de hacer las cosas y cualquiera se puede equivocar con sus métodos. ¿O que planeas? ¿Acusarme con el director?_ tomé el teléfono negro que estaba sobre mi escritorio y marque el número del señor Douglas -¿Aló? -Un momento TIO Douglas...._ dije resaltando la frase_ Aquí está, puedes decirle lo que quieras de mi al director, pero por favor resalta lo que tú hiciste primero, así lo mío no se verá tan malo_ su expresión se tornó nerviosa_ Ummm... lo supuse_ me llevé la bocina a la oreja_ Disculpa tío, solo fue una falsa alarma -¿Alex que sucede? -Nada importante, dramas de estudiantes, luego te pongo al tanto_ colgué la llamada_ volviendo a ti niño_ me puse de pie frente a él_ jamás vuelvas a amenazarme en tu vida_ me miraba de mal humor_ ahora dime ¿qué hiciste? -Llevo tres tareas de historia que no entrego -Ummm ¿y se puede saber por qué?_ me senté en la silla que estaba al lado de el -Porque no he querido hacerla, ¿que planea hacer?_ dijo de forma desafiante -¡Oye Dylan basta! ¿Tienes idea del daño que le haces a tu familia con tu actitud? -¿Que sabe usted de mi familia? -No lo sé, dímelo tú... ¿por qué eres tan rebelde? -Ya sé en qué consiste esto, quiere ser amable conmigo -Yo ya sé en qué consiste esto Dylan, en que tú te haces la víctima y los demás sufren el doble... -Usted no tiene idea de lo que es mi vida ahora -Créeme que sí, te entiendo a la perfección; oye, perdiste a tus padres, yo perdí a mi hermano y a mi madre y no sabes cómo los extraño, e hice lo mismo que tú estás haciendo ahora, no sabes cuánto
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER daño les hice a mis amigos y la familia que está conmigo, lo peor de todo es que ellos van a estar siempre con nosotros a pesar de las patadas que les demos, pero no es justo -¿Cómo sabe que mis padres murieron? -Ser sub directora trae beneficios, tengo acceso a sus expedientes, y el tuyo dice que vas muy mal, vas a repetir el año Dylan -Ya no importa... -Sí importa... no planeas cambiar de actitud, ¿cierto?_ negó con la cabeza_ eres bastante testarudo, pues no me queda más remedio_ estaba viendo a través de la ventana_ Dylan..._ no volteo_ ¡Dylan!_ volteo a verme_ vas a volver a ser el mismo de antes, cuando vivían tus padres, los vas a extrañar pero eso no afectará tu vida, serás el mejor estudiante de tu sección, llegarás hoy a casa abrazando a tu hermano y a tus tíos, pidiéndoles disculpas por cómo te has comportado y serás buen chico de hoy en adelante, ¿bien?_ afirmó con la cabeza, la hipnosis era algo sencillo la verdad_ ahora vete a clases y ponte al día_ se levantó de la silla, tomó sus cosas y abrió la puerta de mi oficina -Señorita Torres... -¿Si Dylan? -No sé por qué dicen que es una bruja, usted es genial_ fruncí el ceño con diversión y sonreí -¡Wow! gracias... supongo... Me senté en mi silla sonriendo, sabía que hipnotizar era algo extremo, pero en este caso era algo necesario, era algo que le debía a Simon, y el niño necesitaba vivir sin tormentos, también se lo debía a sus padres, era lo correcto
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 11 Pase el resto del día trabajando sin mayores novedades, de hecho Simon y Dylan ocuparon mis pensamientos en resto del día. A eso de las 4.30pm tomé mis cosas y me marché a casa, tenía una sonrisa estúpida dibujada en la cara, digamos que tenía mucho tiempo sin sentirme bien conmigo y con el mundo, creo que finalmente había encontrado paz entre tanta desgracia. Llegué a casa, no había nadie, supongo que todos estaban trabajando, aún era temprano, aunque ya faltaba poco para que llegaran. Subí directo a mi habitación, tomé una ducha fría, necesitaba despertarme, activarme; salí envuelta en la toalla blanca hacia el inmenso closet donde estaban mis cosas, lo abrí y habían cientos de alternativas, me medí casi toda la ropa pero aun así no conseguía algo para ponerme, de hecho tenía muchos años sin colocarme un vestido, siempre vestía igual, busque más al fondo, saqué una falda de organiza beige muy pálido con flores muy pequeñas rosadas y verdes, saque una franelilla verde oliva, un cinturón de cuero ancho y una chaqueta del mismo color del cinturón y las sandalias. Me vi en el espejo y parecía otra, sonreí al verme así vestida <<toc, toc...>> sonó la puerta y la abrieron -¿Adam...?_ al verme quedó como en una especie de shock -¡Wow! Alex... -¿Que sucede? ¿Me queda mal? ¿Cambio la camisa verdad?
  • 52.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No, no, no, es solo que tenía mucho sin verte así..._ creo que si hubiera podido me hubiera sonrojado, de forma nerviosa puse mi cabello detrás de mí oreja derecha y me senté a maquillarme -No seas exagerado Adam. ¿Tan mal me vi durante estos años?_ se acercó a mi -No es lo mal que pudiste haberte visto, es solo que todos te preferimos así -Es cierto..._ sonreí tímidamente mirándolo a través del espejo, peine mi flequillo y me levanté_ ¡Listo! ¿Cómo me veo?_ le dije llena de alegría. Me tomó por la mano derecha poniéndola en su pecho, acercándose a mí, siempre era impresionante apreciar lo gigante que era Adam -¿Que tengo que hacer para que vuelvas a mi?_ hizo una pausa_ aquí dentro había un corazón muerto que había dejado de latir por algo mucho más allá de que sea un vampiro, tú hiciste que volviera a latir, que volviera a vivir_ y yo apuesto que si tuviera el mío latiendo, estuviera a mil por hora a punto de explotar -Adam... -No digas nada, yo sé por todo lo que has tenido que pasar, y todo este nuevo cambio en ti me da esperanzas que vuelvas a quererme como antes_ tenía sus ojos clavados en los míos, era como si me estuviera hipnotizando, cosa que era absurda, tenía sus manos en mi cuello sujetándome, estaba muy nerviosa, sonó el timbre -Lo siento, me tengo que ir_ me libré de él, tomé mi bolsa de la cama y bajé las escaleras, abrí la puerta principal -¡Ho...la...!_ dijo haciendo una pausa entre silabas -Hola Simon..._ sonreí -¿Eres Alex? ¿La misma chica que atropellé ayer? ¿La mojada, maquillaje corrido?_ sonrió abiertamente -La misma, solo que no estoy mojada y con otra ropa -Y vaya que te queda fabulosa esta ropa_ dijo como si me estuviera mostrando a alguien más, sonriendo abiertamente
  • 53.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Ahh... ¿Con que con él es que vas a salir, no?_ Adam fantasmalmente estaba detrás de mí, Simon borró su sonrisa -¿Tú eres quien llevó a Dylan a casa, no? mucho gusto, Simon..._ estiró su mano derecha hacia Adam, él se la estrecho fingiendo simpatía -Mucho gusto, Adam Vangarret. ¿Así que van de salida? -Sí, espero que no te importe.... -¡Bah! No, claro que no le importa... vámonos Simon -No, en absoluto, no me importa, cuídala mucho -Eso haré, descuida Ese debió ser uno de los momentos más incómodos de mi vida, caminé hacia el Jeep de Simon toda temblorosa, los acontecimientos de los últimos 15 minutos habían sido bastante consternantes. -Bien ¿y a dónde vamos?_ le pregunté para salirme del tema de Adam -Vamos a Fishersman Wharf_ alcé ambas cejas, esa zona de San Francisco era bastante popular y concurrida, comer no era un problema para mí_ ¿qué te gustaría comer? -¿Allí no solo hay restaurantes de comida de mar? -Sí, pero prefieres aves o carnes, conozco un restaurante allí mismo -¡Ok, perfecto!_ sonreí al confirmarme eso, el problema ahora era como hacía para comerme un animal crudo Llegamos al estacionamiento de Fisherman Wharf, había bastante gente por todos lados, el atractivo de ese lugar, al menos en el día era ver a los leones marinos descansando en el muelle, la verdad nunca había ido a ese lugar -¿Habías venido antes?_ preguntó una vez ya fuera de su Jeep, tratando de buscarme conversación -Ehm, no, primera vez, no tengo mucho tiempo aquí en San Francisco
  • 54.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Es cierto... ¿vamos?_ afirmé con la cabeza y sonriendo tímidamente, caminamos hacia el interior de la zona, todo era de madera, muy pintoresco, llegamos a lo que parecía una plaza, en el centro había un monumento a un gran cangrejo, me hizo gracia, hasta que llegamos a la entrada de Hard Rock Cafe -¿Aquí era tu gran lugar secreto?_ reímos al mismo tiempo -¡Oye! no no soy culpable de que no te gusten los mariscos ni moluscos -¿Yo cuando dije eso? -Me lo diste a entender... eso es suficiente -Bien Simon, muy bien_ entramos, había música puesta, era Bon Jovi lo que sonaba, como era típico en ese restaurante, era rock lo que iba a escuchar el rato que estuviera allí, nos sentamos y en seguida llegó un mesero entregándonos la carta con el menú -Bien Alex, ¿qué me cuentas de ti?_ saqué mi cabeza del menú y lo miré, al encontrarse nuestras miradas me dio algo de vergüenza -Creo ya te lo dije todo ayer -¡Vamos! no puede ser... tu vida debe ser más que eso -Lo era, pero actualmente solo estoy dedicada a ser sub directora, hacer ejercicios y ya -Oye, hablando de eso ¿qué fue lo que hablaste hoy con Dylan?, llegó todo raro a casa hoy, pidiendo disculpas por todo lo que había pasado en estos dos años, dijo que había hablado contigo -Solo hablé con él, no creo haberle dicho algo que tú o tus tíos no le hayan dicho antes, solo se lo hice ver de una forma diferente, hasta que entendió que no estaba bien lo que hacía_ me miraba con atención y algo de perspicacia en la mirada, en eso llegó el mesero -¿Ya decidieron que ordenar? -¡Sí!_ dijimos los dos al mismo tiempo, el mesero me vio a mi primero
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -A mí me trae un lomito lo más crudo que pueda, con un toque de sangre si puede_ eso lo dije en voz muy baja_ de beber me trae una cerveza light bien fría_ Simon me miraba extraño, algo impresionado -Yo solo quiero una hamburguesa.... -...doble carne con extra de queso..._ dijimos él y yo al mismo tiempo y al parecer no fue prudente hacerlo -Con una cerveza igual que ella, pero no light, tráigame una Pilsen por favor -¿Postres?_ preguntó el mesero -¡No! para nada... dudo que quepa algo más después de la carne_ sonreí amablemente, y el mesero se fue con nuestra orden anotada, la verdad el chico me miró casi todo el rato, pero no era algo que me incomodara -¿Cómo sabias que pediría doble carne y extra de queso? -Creo que ayer me comentaste que te gustaba la hamburguesa así..._ fue la primera excusa que me vino a la mente -¿Si? no recuerdo haber hablado de comida ayer... -De algún modo lo supe, ¿no? -Tienes razón, si no te lo dije yo, ¿quién más?_ reímos, yo lo hice con falsedad, ya habían varias ocasiones en las que casi me agarra_ ¿y a ti te gusta la carne cruda? -Si, a todo el mundo le parece asqueroso, pero me gusta la carne casi cruda -Cerveza, ¿eh?_ dijo con una sonrisa picara -Siento no ser esa chica delicada que pide vino blanco, mucho hago con vestirme así de nuevo -No te lo critico, solo me pareció rudo, ninguna chica se muestra así en la primera cita_ abrí mis ojos como platos -¿Cita?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Oh! lo siento, no quise decir eso, esto es solo una salida de amigos, discul..._ tome su mano izquierda que estaba sobre la mesa -Simon, tranquilo, me agrada que sea una cita, si no, no me hubiera arreglado así_ su corazón se aceleró y su sangre le subió a la cabeza, eso produjo que apartara mi mano rápidamente de la suya, sentía sus latidos con mucha claridad, y eso me estaba torturando, tragué grueso y sonreí forzadamente -¿Y Adam quién es? -Alguien que ha cuidado de mí desde hace muchos años, ya olvidé cuantos exactamente -Por lo visto no le gustó mucho que salieras conmigo -Eso tiene que manejarlo él -¿Pero tuvieron algo? -Hace mucho tiempo, ya eso no importa -Yo lo entiendo, y aun importa para él, se le nota, no lo culpo -Yo tampoco lo hago, pero él sabe mi posición, digamos que los últimos tiempos no han sido fáciles -Para nosotros tampoco, ¿pero qué te sucedió a ti? -Murió mi hermano hace varios años, murió un amigo que amaba, y mi madre hace poco menos que él, recién me enteré que murieron unos amigos muy queridos, y ante la muerte de tanta gente que quiero mi actitud fue más o menos como la de Dylan, pero siendo grandes digamos que el daño que se ocasiona es mucho peor -Ummm, te entiendo y lo lamento por todas tus pérdidas -Ya de eso, hace mucho, y la vida me está regresando un poco de esa felicidad que me faltaba, estuve amargada muchos años, creo que estoy volviendo a ser yo, la vieja Alex -Entonces creo que llegué en buen momento
  • 57.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No pudo ser más perfecto Simon..._ llegó el mesero con nuestra orden, al ver y oler mi plato de carne me dio "sed", creo que no tomé ese ítem en consideración, empecé a respirar profundamente -Que tengan buen apetito..._ dijo mirándome, me guiñó el ojo al irse, fruncí el ceño, Simon lo notó, pero me estaba sintiendo peor, sentí que mis ojos llameaban, cerré los ojos inmediatamente -¿Alex te sientes bien?_ preguntó muy preocupado -¡Si! sí, estoy bien, ya vuelvo..._ me levanté y fui corriendo al baño de damas, entré y había una rubia delgada maquillándose frente al espejo, abrí el grifo y toqué el agua, me miré en el espejo, tenía los ojos rojos, venas de alrededor de mis ojos brotadas, mis colmillos empezaban a salir, la muchacha me miró con miedo, la tomé por el brazo con fuerza y la puse de frente a mi encontrando nuestras miradas, iba a gritar_ ¡No grites!_ era como si le hubiese ahogado el grito, estaba temblando, esa escena me daban muchas ganas de beber su sangre, era la típica escena de cazador y presa_ vas a salir calmada, como si no me hubieras visto, no has visto mis colmillos y no has visto nada sobrenatural acá ni en ningún lado, vas a dejar de llorar y temblar y vas a salir como si aquí no pasó nada, ¿ok?_ afirmó con la cabeza, se limpió las lágrimas, tomó su bolsa con mucha calma y salió del baño, cerré la puerta con seguro, agarré agua y me la eché en la cara un par de veces y mi expresión volvió a ser igual, respiré profundamente, abrí la puerta y salí como si nada -Oye, ¿estás bien?_ se levantó con pose preocupada al verme acercar a la mesa de nuevo -Sí, solo me cayó una pestaña en el ojo, nada de gravedad. ¿Comemos?_ sonreí abiertamente, creo que de forma exagerada -Está bien, comamos..._ comí si ningún problema, aunque el olor a sangre me estaba volviendo loca, tuve que luchar con muchas ganas para controlarme, el resto del rato la pasamos bromeando, Simon era el ser que siempre extrañé, él era quien faltaba en mi vida, a pesar de perder a Andres y mi madre, Simon era un complemento en mi vida, eso lo tenía que admitir. Terminamos de comer y nos fuimos directo a mi casa, sentía como si me hubiera tragado completa la carne, sumamente pesada me sentía, prefería los sabores naturales, sin salsas ni nada ahora que era vampiro, eso no ayudaba a mi nuevo metabolismo; nos fuimos cantando en su Jeep, Simon era tan divertido, había olvidado cuando fue la última vez que había sonreído tanto. Llegamos a mi casa, justo al momento de bajarme
  • 58.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Un momento! no te bajes aun..._ se bajó del Jeep y corrió a mi puerta, la abrió y me tendió la mano derecha_ ¿señorita...?_ sonreí abiertamente -Estás loco.... -Para nada... oye ¿siempre estas así de fría? debes estarte muriendo de frio -¡No! no para nada, estoy bien_ quedamos uno en frente del otro a poca distancia_ Gracias..._ dije con mi mirada perdida en la suya -Gracias a ti por acompañarme_ me tomó ambas manos y les dio un beso, sonreí ante aquello_ ¿quedamos para otro día? -¡Claro que sí!_ le guiñe el ojo sonriendo tímidamente, tomé su mejilla con mi mano derecha_ es hora de que entre, ya es un poco tarde, gracias de nuevo_ si, le hui al beso, ya lo sé_ hablamos luego_ me fui hacia la puerta, abrí, me despedí con la mano, el hizo lo mismo con una sonrisa, cerré la puerta y me recosté de ella sonriendo.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 12 Me sentía como en una nube, era feliz de una manera muy extraña. La casa estaba a oscuras, fui hasta la cocina a buscar un vaso con agua, había una nota en la nevera pegada Fuimos a comer fuera y al cine, regresamos tarde, no nos esperen Adriana Sonreí y negué con la cabeza, Adriana y Sam habían encontrado la felicidad, a su manera, pero la habían conseguido. Subí a mi habitación, al entrar solo entraba la luz de la luna llena por la ventana, me quité la chaqueta -¿Qué haces aquí?_ pregunté viendo hacia la ventana, Adam estaba detrás de mi -Sólo esperaba a que llegaras -¿Me estás vigilando?_ dije volteándome hacia él -Para nada. ¿Cómo te fue? -Bien... comimos solamente -¿Comieron?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Carne cruda -¡Ah claro!_ hicimos un silencio, fue bastante incómodo, todo estaba oscuro prácticamente, tomó mi rostro con su mano derecha, encontrando nuestras miradas_ tu mirada a pesar de haber cambiado por tu vampirismo, vuelve a ser la de antes, esa mirada tierna... -Adam..._ traté de interrumpirlo -¿Te puedes callar un momento Alexandra?_ me silenció por completo_ estoy tratando de decirte que te amo, te amé desde el momento que te conocí y aun lo sigo haciendo la misma intensidad, nunca voy a dejar de insistir, nunca_ sentía que estaba a punto de sufrir una crisis emocional, las lágrimas las tenía en puerta, lo que hice fue abrazarlo, había olvidado lo alto que era, recostar mi cabeza de su pecho y sentir sus brazos a mi alrededor siempre fue una de las mejores sensaciones del mundo. Me separé de él, sentía que me iba a desmayar, me limpié las lágrimas que habían salido, tratando que Adam no se diera cuenta, volvió a tomar mi mejilla, lo vi y sonreí con desgano, dejando salir una lagrima, su mirada siempre me hechizó, era tan particular; de un momento a otro nuestros labios se encontraron, fue un beso lento, empecé con timidez, había olvidado el sabor de sus labios; rodeé su cuello con mis brazos, el beso al pasar los segundos se ponía más intenso, nuestra respiración se aceleraba, desató mi cinturón mientras continuábamos besándonos y lo dejó caer al suelo, desabotoné su camisa, descubriendo su pecho definido, me cargó, amarrándolo con mis piernas por su cintura, puso sus manos en mis caderas para sostenerme, besó mi cuello y me llevó a la cama, continuamos desvistiéndonos, sentía una llama muy fuerte dentro de mí, hacía mucho tiempo que no sentía algo así, lo más cumbre es que era por él mismo, sentir su piel con la mía, sus besos, todo era tan perfecto. Salió el primer rayito de sol, abrí los ojos y estaba acostada en su pecho, sus brazos me rodeaban -Buenos días...._ me dijo apenas abrió los ojos, sonreí hipócritamente_ ¿qué pasa?_ me senté en la cama -Adam, no quiero que mal interpretes esto... -Alex, no te quiero presionar, tu sola vas a volver a mí, esto que paso entre nosotros solo confirma que aun sientes algo por mí, y quiero que te quede bien claro que no voy a dejar que ni el mismo
  • 61.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Simon resucitado me aparte de ti, siempre voy a dar todo por ti, no estoy dentro de ti, pero juraría que lo que sientes por él, es un cariño muy grande, que comprometiste por su amor por ti, creo que eso sonaría demasiado egocéntrico de mi parte_ sonaba y se veía decepcionado al decir aquello, se levantó de la cama vistiéndose -Adam, espera... -Déjalo... ya es un nuevo día, y supongo que tienes que ir a trabajar, ya es un poco tarde, yo también tengo cosas que hacer_ salió de mi habitación dándome un beso en la cabeza, quedé congelada, no sabía qué hacer. Me levanté y tomé una ducha tibia, la verdad hacia frio, las lluvias habían puesto las cosas extra frescas en San Francisco. Al cerrar los ojos para meterme bajo la caída de agua, visualicé aquella oportunidad que estuve con Simon en Tampa, así que los abrí de golpe, era muy confuso y era totalmente inconcebible sentir algo así por dos personas, pero ninguno de los dos sentimientos se parecían tampoco, desde el inicio de este conflicto siempre supe lo que tenía que hacer, y era simple, elegir, lo que no era simple era precisamente eso, elegir.
  • 62.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 13 Pasaron los días poco a poco, lentos, fríos, húmedos, me era incómodo ver a Adam en casa cada día, cada vez que lo sentía, que lo oía, que lo olía, que lo veía, me recordaba esa noche, él trataba de evitarme. Por otro lado tenia cientos de llamadas perdidas de Simon, mensajes sin contestar, todos queriendo saber de mí, invitándome a salir de nuevo, ¿Cuánto había pasado ya? ¿Una, dos semanas? ya perdí la noción del tiempo totalmente. ¿Por qué me ocultaba de Simon? nunca se confirmó que estuviera enamorada de Simon, por el contrario siempre admití y sentí amar a Adam, mis sentimientos por Simon eran confusos, una mezcla de cariño, con amor, ternura, agradecimiento y posiblemente hasta lastima, Simon era mi ángel guardián, me conocía mejor que nadie, siempre estuvo conmigo desde que nací, conocía mis pensamientos más ocultos, hasta mis deseos, la verdad ahora que lo detallaba, me daba algo de vergüenza, supongo que eso ya no debía importar, ahora no gozaba de mi ángel guardián debido a mi situación inmortal demoniaca. Los sentimentalismos no eran algo propio desde que dejé de ser mortal, me sentía vacía, en efecto todo es más sencillo así, pero quedaban esos sentimientos bonitos por varias personas, eso era lo que me hacía sobrevivir y no soltar mi lado humano. Una tarde terminé mi trabajo con unos reportes para el ministerio de educación en el high school que tenía pendientes y me fui tarde a casa, ya el sol estaba terminando de ocultarse, San Francisco era un lugar maravilloso, perfecto para formar una vida, tenía mucho tiempo sin saber de problemas con otros vampiros, ni ángeles y mucho menos no nos tropezamos más con cazadores, vivíamos en paz, había aprendido a vivir así.
  • 63.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Llegue a casa pasadas las 6pm, abrí la puerta del garaje con el control remoto, entré apague el motor, fue cuando percibí un olor muy particular, sonreí con desgano, salí de la camioneta y cerré la puerta -Simon, puedes salir, ya sé que estás allí_ no demoró en salir detrás de la pared que dividía mi casa con la de Vanessa -¿Cómo sabias que estaba allí? -Soy más perceptiva de lo que crees_ sonreímos_ vamos a la playa_ caminamos hasta la China Beach Park, que estaba a unos pocos pasos de casa -¿Por qué no contestas mis llamadas, mis mensajes? pensé que te había pasado algo, discúlpame, fue un atrevido en venir, es solo que pensé que.... -¡Simon! para...._ hizo silencio haciendo un gesto de vergüenza muy divertido, sonreí ante aquello_ Discúlpame tú a mí, digamos que las cosas se me han acumulado en estos últimos días, blah, blah, blah, excusas, solo discúlpame_ me miraba frunciendo el ceño formando una pequeña V en su frante, al finalizar mi monologo, sonrió mientras me miraba con esos ojos azules tiernos de borrego que me mataban -Estás loca...._ sonreímos abiertamente -¿Dylan cómo está? llevo días sin verlo_ dije tratando de entablar conversación -Milagrosamente volvió a ser el de siempre, no sé a qué ángel o a que santo agradecerle ese favor, todo ha sido más sencillo así_ hizo una pausa y miro al horizonte -¿Qué pasa?_ pregunte algo preocupada -Es solo que nada ha sido sencillo desde que ellos murieron, no tienes idea de cuánto me hacen falta y sé que a Dylan también_ sus ojos se llenaron de lágrimas en un momento, no pude evitar abrazarlo -Ya, ya... tranquilo, aquí estoy para lo que necesites_ sentía su corazón latir con mucha intensidad, inhalé y exhalé profundamente distrayendo mi atención. Me desapartó y tomó mis dos manos
  • 64.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Eres especial Alex..._ esa frase hizo que algo dentro de mi estómago saltara -Tú también lo eres_ sonreí tímidamente, le evité la mirada, sentía que iba salir volando_ me tengo que ir..._ le di un beso en la mejilla, me fui alejando de él trotando -¿Cuando nos volvemos a ver?_ me gritó mientras me alejaba -Llámame y fijamos un día_ me despedí con la mano derecha y me fui trotando a casa, al llegar al poste que estaba justo al frente de mi casa, me detuve sosteniéndome de él y sonreí al pensar en Simon
  • 65.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 14 Pasaron un par de días más, llegue al trabajo y todo estaba decorado con corazones, cupidos, globos rojos y blancos, hasta el autobús escolar estaba incluido en esta cursilería de día, ya había olvidado que era 14 de febrero, nunca celebré este día, nunca me gustó y los últimos años de mi vida, perdón corrijo, de mi existencia, fueron totalmente vacíos. Mientras caminaba por los pasillos veía muestras de amor y de cariño entre los estudiantes, algunos me saludaban y me deseaban Feliz Día de San Valentín, muchos con miedo de tan si quiera verme. Llegué a mi oficina, abrí la puerta con algo de dificultad por los papeles y libros que traía en la mano, al abrir la puerta me conseguí con un arreglo de rosas encima de escritorio, discreto pero a su vez escandaloso por los colores de sus pétalos, al verlo todo lo que traía encima cayó al suelo mientras mi mandíbula se desprendió por la impresión <<Adam...>> puse los ojos en blanco sonriendo con picardía, no me molesté en recoger lo que tiré al suelo, fui directo a las flores, busqué la tarjeta Pasé toda la noche pensando si enviarte o no estas flores, ¿exageré? supongo que esta fecha nos pone idiotas a todos, espero que me perdones por ello. Espero también que no tengas planes para esta noche, te espero en la playa a las 6. Simon
  • 66.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Abrí una sonrisa enorme al ver su nombre en la tarjeta, a pesar de haber reencarnado, Simon era exacto a como era antes de morir, a pesar de no simpatizar por esa fecha en general, me producía mucha gracia lo que Simon se atrevió a hacer. ¿Será que con su nueva existencia todo quedaba tan intacto como sus sentimientos hacia mí? evidentemente no era pura casualidad o puro cariño de amigo que me enviara un arreglo tan elaborado de rosas rojas en un día como hoy. El día fue como cualquier día, solo con la variante un "poco insignificante" de los malditos detalles de amor por todos lados, al abrir mis cuentas en internet tenia cientos de mensajes de felicitación, postales con corazones, los "gringos" eran realmente dedicados con esta fecha, inclusive varios chicos me hicieron tarjetas de San Valentín, me las fueron entregando a medida que iba pasando por los salones en mi inspección diaria acostumbrada. Terminó mi día de trabajo justo a las 5pm, recogí mi arreglo floral, mi bolsa y me fui al estacionamiento, había más tráfico de lo normal la verdad, me llevó 40 minutos llegar a casa. Al llegar abrí la puerta con algo de dificultad, el arreglo pesaba de forma considerable, encima de uno de los muebles de madera de la entrada estaba un arreglo más extravagante que el mío sin duda, con rosas rojas y blancas y algunos corazones, sonreí al compararlos << Y Simon piensa que exageró.... ¡ja!>> era evidente que ese era el regalo de mi cuñado para mi hermana. Dejé mi modesto arreglo en otro mueble, quité un adorno de cristal para poner mis flores -¿Flores en un día como hoy, Alexandra?_ escuché la voz de Adriana detrás de mí, sonreía sarcásticamente -Así es..._ dije subiendo los hombros, ella fue directo a ver la tarjeta del arreglo -Ummmm... ¿con que Simon, eh?_ sacudió la tarjeta_ ¡Ay Alex! vuelves a estar en problemas hermanita..._ hizo una pausa_ Suerte con eso..._ sonreí negando con la cabeza_ ten mucho cuidado Alex, es en serio_ se me borró la sonrisa de inmediato. Subí las escaleras, en eso vino Adam a mi mente <<¿Dónde estará?>> toqué la puerta de su habitación pero no respondió nadie, la abrí y en efecto no estaba. Seguí al final del pasillo directo a la puerta de mi habitación, entré mientras me quitaba mi chaqueta, la tiré sobre la cama, miré a través de la ventana el sol ya ocultándose, sentí mi teléfono vibrar, era Simon
  • 67.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER *La arena ya toca mis pies ;-)* Sonreí, me puse mi chaqueta de nuevo y salí trotando de la casa, al llegar a la entrada de la playa, me di cuenta que estaba del lado oeste, lo vi de lejos, la playa estaba llena de unas cuantas parejas, supongo que Simon buscaba algo de privacidad, por eso se fue tan lejos. Caminé con algo de dificultad, siempre odié caminar en la arena por esa razón, Simon tenía una pequeña fogata -Ya la arena tocó mis pies...._ sonreímos, me senté a su lado -Gracias por venir..._ dijo algo nervioso, era algo bastante tierno la verdad -No tienes nada que agradecer_ miramos hacia el agua, ya el sol se había ocultado, la luna estaba puesta y el cielo completamente despejado_ Oye gracias por las flores, y no exageraste, es solo que..._ hice silencio -¿Qué?_ pregunto nervioso -Nada... olvida eso... solamente gracias_ sonreímos -¿Sabías que podemos ver planetas desde aquí sin telescopio?_ me dijo mirando al cielo, lo observé y me acosté mirando el cielo junto con el_ fíjate en esa estrella rojiza_ dijo señalando con el dedo, ese es Marte -Cada vez que veo el cielo tan detenidamente siento que me mareo, siento que me pierdo en la atmósfera y llego al espacio, es una vieja sensación -A todos nos pasa, eso no te hace especial -¡Hey!_ le di un golpe en el brazo mientras sonreía -Lo que te hace especial es que brillas y eres tan hermosa como la Osa Mayor, justo allí_ señaló una estrella muy brillante, eso me dio mucha vergüenza. Me puse de pie repentinamente_ ¿qué sucede? -Creo que ya debo irme..._ me encaminé pero me detuvo tomándome por el brazo
  • 68.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex espera..._ voltee lentamente, tenía los ojos llenos de lágrimas, reteniéndolas con todas mis fuerzas desviándole la mirada_ ya sé que está pasando_ dijo sonriendo un poco, tomó mi mejilla para fijar nuestras miradas_ Oye Alex, sé que va a sonar ridículo pero... -No Simon, por favor no... -¿No qué? supongo que ya lo sabes. Hay algo en ti que me da confianza, que me da la sensación que te conozco de toda la vida, que te conozco como nadie, que siempre nos hemos tenido, llámame loco, pero así es_ mis lágrimas empezaron a salir_ ¿por qué lloras? solo te estoy tratando de decir que me estoy enamorando de ti, es algo que no sé cómo explicar, sé que es rápido, pero es así. Solo quiero estar contigo..._ y sin darme cuenta me besó, pero solo fue un par de segundos y lo alejé de mí bruscamente -¡No! Simon no por favor... otra vez no..._ salí corriendo hacia la casa llorando Abrí la puerta de la casa y la cerré con desesperación, afortunadamente no había nadie en ese momento por esa área de la casa; respiré profundamente tratando de controlar mi llanto y fui a la cocina a tomar algo de sangre, ese estado anímico me daba ansiedad. Me serví en un vaso de cristal un cuarto de bolsa de sangre ORH- y me senté. Ya casi al terminar mi trago Adam entró -Bonitas flores..._ dijo de forma despectiva y sarcástica -Ahora no, Adam por favor -Alex no quiero seguir peleando. No tengo nada en contra de Simon, solo el hecho de haberte apartado de mí, pero es quien también te trajo de vuelta... -¡Adam no! Mal día, mal momento. ¿Pueden dejar sus malditos sentimientos fuera de mi alcance? -¿Y tú puedes dejar de ser tan agresiva y testaruda?_ me cayó. Metió su mano derecha en el bolsillo de sus jeans y puso una cajita de terciopelo negra en mi mano, quedé petrificada, abrí la cajita poco a poco, en su interior había un anillo con un cristal en el centro muy discreto, al parecer era un diamante. Me llevé la mano libre a la boca mientras lo veía_ Alex, tengo muchos años amándote incondicionalmente, han pasado millones de cosas entre los dos, no sé si sea el momento, pero siento que es lo que quiero hacer, y sé que tú me amas, siempre lo has hecho y confío en ese sentimiento_ hizo una pausa_ Antes cuando eras humana teníamos como problema tu mortalidad para poder estar juntos para
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER siempre, ya ese no es un problema_ sonrió con desgano_ Por favor dime que aceptas casarte conmigo..._ tomé su mano izquierda y puse la cajita con el anillo en ella -Tienes razón, no es el mejor momento para esto Adam, lo siento..._ me levanté y salí de la cocina a paso apresurado.
  • 70.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 15 (Por Simon Morris) Decidí hacer algo cursi, la verdad no sabía exactamente que me sucedía con esa mujer, era especial, dulce, sexy y "rara", eso era lo que más resaltaba en ella, ser rara. Es gracioso porque cada vez que la imagino o la recuerdo, es como una de esas escenas ridículas de series de tv donde le ponen un súper aura alrededor de la mujer, con su hermosa sonrisa extra blanca, música celestial, el viento que agita su cabello, siempre reía al recordar eso, ¡que patético! Me levanté a las 6am y me fui corriendo a la floristería, que ya a esas horas de la mañana está llena de personas desesperadas haciendo sus pedidos de última hora -¡Hey Channing! -¡Hey Simon! ¿Necesitas flores, eh? -¿Tu qué crees?_ Los padres de Channing eran los dueños de esa floristería, él estudiaba conmigo en la universidad -¿Y quien es la señorita?
  • 71.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Es nueva por aquí la verdad. Quiero algo sencillo, rosas rojas -¡Wow! ¡Pasión! ¡Que arda el mundo el día de hoy!_ ambos reímos. Le pagué el arreglo, escribí la tarjeta y me fui a la universidad; mi plan era verla al atardecer en la playa, confiaba que eso me ayudara. Llegué a la playa a eso de las 6.10pm, puse una manta en la arena y armé una pequeña fogata, la playa se estaba llenando de parejas, supongo que buscando lo mismo que trataba yo, lograr un momento especial con esa persona. Le envié un mensaje de texto para hacerle saber que la estaba esperando, estaba nervioso, me sudaban las manos, pero ella no demoró en aparecer, me sentía ridículo -Ya la arena tocó mis pies...._ sonreímos, se sentó a mi lado -Gracias por venir..._ dije algo nervioso -No tienes nada que agradecer_ miramos hacia el agua _ Oye gracias por las flores, y no exageraste, es solo que..._ hizo silencio, se veía angustiada -¿Qué? -Nada... olvida eso... solamente gracias_ sonreímos -¿Sabías que podemos ver planetas desde aquí sin telescopio?_ dije mirando al cielo, tratando de buscar algo de qué hablar_ fíjate en esa estrella rojiza_ dije señalando con el dedo_ ese es Marte -Cada vez que veo el cielo tan detenidamente siento que me mareo, siento que me pierdo en la atmosfera y llego al espacio, es una vieja sensación -A todos nos pasa, eso no te hace especial -¡Hey!_ me dio un golpe en el brazo mientras sonreía -Lo que te hace especial es que brillas y eres tan hermosa como la Osa Mayor, justo allí_ señalé una estrella muy brillante. Se levantó repentinamente << ¡Mierda! ¡La cagué!>>_ ¿que sucede? -Creo que ya debo irme..._ la detuve tomándola por el brazo
  • 72.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex espera..._ tenía los ojos llenos de lágrimas_ ya sé que está pasando_ dije sonriendo un poco_ Oye Alex, sé que va a sonar ridículo pero... -No Simon, por favor no... -¿No qué? supongo que ya lo sabes. Hay algo en ti que me da confianza, que me da la sensación que te conozco de toda la vida, que te conozco como nadie, que siempre nos hemos tenido, llámame loco, pero así es_ sus lágrimas salieron_ ¿por qué lloras? solo te estoy tratando de decir que me estoy enamorando de ti, es algo que no sé cómo explicar, sé que es rápido, pero es así. Solo quiero estar contigo..._ y sin más ni más, la besé, pero solo fue un par de segundos me alejó bruscamente -¡No! Simon no por favor... otra vez no...._ salió corriendo llorando Quedé congelado, solo pensando en <<Lo arruiné todo>> debí haber esperado más tiempo, es muy pronto para decirle a alguien que te gusta o peor aún, que te estás enamorado de ella, a fin de cuentas siempre era mejor la opción patética de tenerla cerca así fuera como amiga; las incomodidades que vendrán luego de este momento eran insuperables. Un par de días después, la situación no varió, no supe nada de Alex, tampoco quería invadir su deseo de no querer saber de mí. Llegué a casa luego de ir a la universidad a eso de las 2pm, entré a la casa y Dylan estaba dormido en el sofá con la televisión encendida, fui hasta la cocina y me serví un vaso con jugo de naranja y busqué a mi tía, fue entonces cuando escuché un ruido en el sótano, bajé y ella estaba allí lavando -¡Hooola! llegaste temprano... -Sí, terminamos temprano hoy, el laboratorio de hoy no fue tan complicado -¿Y no vas a salir a correr hoy?_ la ayudé con una cesta de sabanas que se veía pesada -No ando de humor, prefiero quedarme a hacer unas cosas aquí en casa -¿Y no has pensado en la posibilidad de ver a Alex por esos lugares? -Es posible
  • 73.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Todo va a salir bien Simon, dale tiempo_ dijo sonriéndome, ella se parecía mucho a mi padre, era una buena forma de verlo, a veces sentía que era él quien me hablaba_ hazme un favor, sube esta caja al ático_ me entrego una caja con unos papeles dentro. Subí al ático, prácticamente nunca había entrado al ático de esa casa, era como todos los áticos, un completo desastre. Llevé la caja al final del lugar y la puse en el suelo, cuando vi una caja que decía Verona y Andrew, fruncí el ceño pensando o tratando de adivinar que había dentro de esa caja, fui hacia ella y la abrí, había una agenda, álbum de fotos y fotos sueltas, empecé a hojear el álbum de fotos, habían fotos de mis padres en su matrimonio, ese álbum ya lo había visto, pero era agradable verlo de nuevo, había otro álbum de Dylan desde que era un bebé y otro aparte mío. Empecé a ver fotos sueltas y habían fotos de viajes de mis padres y llegué a una foto donde salía mi mamá una mujer de perfil riéndose conmigo en brazos, me detuve a verla, la mujer era idéntica a Alex, no se podía distinguir bien por su risa y no estaba de cara completa, pero ambas salían riendo a carcajadas conmigo en brazos lleno de helado; era impresionante el parecido de esa mujer con Alex, ahora mi pregunta era <<¿Quién es esa mujer?>> tomé la foto y dejé la caja en el suelo, bajé en búsqueda de mi tía -Oye ¿sabes quién es ella?_ mi tía tomó la foto en sus manos -No tengo idea. ¿De dónde sacaste esa foto? -Estaba arriba en una caja -¿Por qué quieres saber quién es ella? Quizá una amiga de tu madre -Solo me da curiosidad saber quién es, me tiene en sus brazos, aunque nunca la vi, la recordaría
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 16 Siempre me quejé de estar enamorada de Adam, teniendo a Simon sintiendo el mismo sentimiento hacia mí, era un problema simple, tan simple, tan humano, hasta que nombras el hecho de que Adam es un vampiro y Simon fue mi ángel guardián, murió y resucitó, y yo... ¡yo era... una vampiro!, allí culminaba la simplicidad. Además de mis problemas de existencia eterna, debía sumar a mí ya acostumbrado problema de amores con Adam y Simon, que ahora se complicaba por la propuesta de matrimonio de Adam, y la confesión de amor de Simon hacia mí; si no los conociera tan bien, juraría que se ponían de acuerdo para sacarme de la cordura, lo que esperaba era que esos fueran mis únicos problemas, o era preferible lidiar con cazadores, demonios, ángeles, Dios, el Diablo, y cualquier cantidad de seres sobrenaturales que se imaginen, pues creo que eso era mejor, por lo menos no tendría esta maldita sensación, con ganas de llorar todo el tiempo la cual me hacía sentir patética. Pasé la noche en vela, sin poder sacarme imágenes de Simon y Adam, recordando a mi mamá y papá; se hicieron las 4.30am y me levanté al baño, ya estaba cansada de dar vueltas en la cama, me lavé la cara con agua fría y me miré en el espejo, el aspecto de desvelo siendo vampiro era 100 mil veces peor, tenía unas ojeras espantosas, incluso me dio "sed". Bajé al sótano y saqué del refrigerador una bolsa de sangre y me la tomé ¡necesitaba hacer algo! me sentía hiperactiva. Saqué la aspiradora, trapeador, escoba y plumero, me puse unos audífonos y me dispuse a limpiar, coloqué música movida, siempre me gustó
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER limpiar escuchando música, solía bailar mientras lo hacía, era algo bastante embarazoso. Pasaron unos pocos minutos cuando sentía que la aspiradora se apagó, voltee al sentir alguien detrás de mí -¿Tienes idea de qué hora es?_ era Adriana, tenía el cable con el enchufe en la mano, me sentí regañada_ son las 5 de la mañana, ¿estás bien Alex?_ solté la aspiradora y respiré profundo -Discúlpame si te desperté -¿Alex que te sucede? te conozco, andas buscando en que distraerte. ¿Qué te atormenta? -Son tantas cosas, siento que no puedo sobrellevar esto_ sentí que me quebraba por dentro -Alex, ya pasaste lo más difícil, que era la adaptación, fueron tiempos difíciles, pero ya quedó en el pasado -No es solo eso. Está pasando otra vez.... -¿Qué es eso que está sucediendo de nuevo? -Adam y Simon..._ Adriana sonrió, se parecía tanto a mamá, fue como verla en frente de mí -No seas tonta Alex, sólo estás confundida, no te acorrales; sólo relájate y deja que el tiempo haga su trabajo, pero procura decidirlo rápido para que no lastimes a ninguno de los dos y mucho menos a ti. Pasaron un par de días, y al terminar mi trabajo en el high school el clima se había tornado oscuro y era extraño porque estuvo soleado todo el día, manejé hasta casa, hacía demasiada brisa, las nubes eran grises, tronaba, habían relámpagos, el mar estaba agitado, la radio anunciaba una tormenta inesperada, habían suspendido los vuelos y recomendaban no salir de casa. Llegué a casa, estacioné la camioneta en frente, al salir del interior del auto apenas pude sostenerme con semejante viento, el cabello me golpeó la cara desagradablemente, miré hacia casa de Vanessa y fui hacia ella, entré llamando a Vanessa, tenía un presentimiento -¿Raro este clima, no?_ me dijo mientras bajaba las escaleras -Algo raro está pasando, esto no es normal
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex, estamos en Estados Unidos, planeta tierra, estos cambios climáticos ya son algo cotidiano, solo espero que esto no sea grave -No lo creo, algo está pasando, tengo una sensación extraña... no sé qué es pero... -Alex..._ alguien apareció detrás de mí, acompañado del sonido de unas alas, era una voz grave masculina, voltee rápidamente -¿Miguel? ¿Qué haces aquí? ¿Qué sucede?_ ya me estaba poniendo más nerviosa -Necesito de su ayuda_ en eso apareció Gabriel a su lado -¿Que anda mal?_ preguntó Vanessa acercándose -Se trata de una posesión_ dijo Gabriel totalmente inexpresivo -¿Posesión? ¿y no es eso algo "normal"? -Las posesiones no son algo normal Alex, que se han vuelto consecutivas es otro tema, pero esta vez no se trata de una posesión común, es Lucifer quien está entrando a la tierra para entrar en su poseída, planea volver a engendrar a su hijo_ abrí los ojos como platos -¿Pero para que nos necesitan? Creo que ustedes tienen más poder sobre esto que nosotros, que ya ni humanas somos_ dijo Vanessa -Lucifer no viene solo, necesitamos llegar a él, necesitamos distracción, y ustedes ya saben cómo es el trabajo con esto de exorcizar y tratar con demonios -¿Exorcizar? Nunca hemos exorcizado a nadie_ dijo Vanessa casi histérica -Tú sí, ayudaste a Simon en una oportunidad Alex_ me dijo Gabriel -Yo nunca hice algo así, lo único que hicimos fue impedir que una chica se convirtiera en vampiro -El trabajo es muy parecido, técnicamente, y técnicamente ustedes son demonios y tienen más conexión con ellos que nosotros. Es un rito algo tedioso -Es prácticamente una niña y necesitamos salvarla
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Y los demás? Necesito llamar a Adam... -Ya les avisamos, ellos están en camino, ahora debemos apurarnos, vamos a la 667 Seminary Drive_ salimos apurados, ellos desaparecieron, Vanessa y yo nos montamos en mi camioneta y conduje a alta velocidad, asombrosamente no había tráfico, quizás por todas las advertencias que se dieron por los medios, el clima continuaba revuelto, los truenos me ponían nerviosa.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 17 No demoramos en llegar, el mar estaba revuelto, la casa a la que íbamos quedaba justo al frente del océano, color crema con muchos ventanales, me estacioné justo en frente de aquella casa, tenía varios hombres alrededor -Son demonios..._ dijo Miguel_ vamos más adelante. Subimos unos metros más y allí estaban el señor Douglas, la señora Julia, Adam y Sam -¿Y como se supone que vamos a llegar? ¿Matando demonios y tocando la puerta de la casa "Buenas tardes, somos vampiros y ellos son mis amigos arcángeles, venimos a sacarle a Satán?"_ pregunté con algo de obstinación, sin saber cómo manejar la situación -Primero tenemos que deshacernos de los demonios que custodian la casa, tratar luego con la familia del interior de la casa es mucho más sencillo, ustedes saben de eso y nosotros también_ dijo Gabriel inexpresivamente -¿Y cuál es el plan a seguir?_ pregunto Sam -Gabriel y yo nos ocupamos de los demonios... -Pero son demasiados para ustedes 2, son 10 aproximadamente, nosotros podemos ayudarlos_ dijo Adam con su tono serio y autoritario acostumbrado
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No somos vampiros ni ángeles, somos ARCANGELES Adam_ dijo Miguel con un poco de mal humor, esto me hizo un poco de gracia, solo alcé ambas cejas en señal de simpatía ante aquella respuesta de Miguel_ Una vez que nos despreocupemos de los demonios, Adam, Sam, Vanessa y Douglas se quedarán fuera para vigilar que no vengan más demonios. Alexandra y Julia vienen con nosotros dos_ hizo una pausa_ quedarán afuera con la familia, saben que no pueden participar en el exorcismo ya que es un acto sagrado, y por su condición demoniaca no pueden estar, les afectaría Miguel y Gabriel se fueron hacia la casa, todos nosotros nos fuimos detrás de ellos, no demoraron en percatarse de nuestra presencia los demonios se abalanzaron encima de nosotros, Miguel y Gabriel los detuvieron con una destreza increíble, parecía magia, era magia, como los tomaban y estos caían al suelo sin vida, así fueron cayendo uno a uno con mucha fluidez -Ya saben qué hacer..._ dijo Miguel viéndonos a todos, la señora Julia y yo seguimos caminando detrás de él. Gabriel abrió la puerta de aquella casa con arbitrariedad, no demoró en salir un hombre blanco de unos 40 años con lentes, Gabriel lo tomó, puso su mano en la cabeza y este hombre cayó desmayado, salió un muchacho y una señora asustados del interior de la casa a punto de gritar al ver aquella escena, Gabriel y Miguel repitieron el mismo procedimiento, cuando un sacerdote se asomó a las escaleras quedando petrificado ante aquello, Julia y yo tomamos los tres cuerpos y los colocamos en los sofás para que descansaran -Phillip, abre tu mente, no entres en pánico_ dijo Gabriel dirigiéndose al sacerdote -¿Qué son ustedes? ¿Y cómo sabes mi nombre?_ sacó un crucifijo de plata de su bolsillo y la puso de frente rezando un padre nuestro en latín, Gabriel en un abrir y cerrar de ojos apareció en frente de él, la cara del sacerdote se puso blanca, podía escuchar su corazón desde donde estaba. Gabriel tomó la mano que tenía el crucifijo y los bajó con mucha calma -No somos demonios, somos amigos_ la expresión de confusión del sacerdote era indescriptible -¿Quiénes son? no lo entiendo... -Yo soy Gabriel, y él es mi hermano Miguel. Nos conoces muy bien, sólo que nadie conoce nuestras caras
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Dices que son los arcángeles Gabriel y Miguel? ¿Qué blasfemia es esta?_ dijo mirando a Gabriel y a nosotros que estábamos en el piso de abajo, Miguel desapareció y apareció al lado de Gabriel -¿Dónde está tu fe Phillip?_ el hombre llevó ambas manos a su boca abriendo exageradamente -¡Oh por Dios!_ se hincó repentinamente haciendo una especie de reverencia a los dos arcángeles -Levántate Phillip, estamos aquí por lo de la posesión ¿dónde está la joven? -Discúlpeme señor, pero que puede ser tan emergente para que ustedes en persona estén aquí -Satán es quien posee a esta niña y planea engendrar su hijo en ella_ el sacerdote se persignó_ necesitamos de tu ayuda_ Miguel y Gabriel subieron, el padre Phillip nos veía a nosotras y a ellos, me dispuse a subir detrás con Julia -¿Y ustedes son ángeles?_ preguntó Phillip con algo de miedo y fascinación en su rostro, broté mi vampirismo, salieron mis colmillos y mis ojos se encendieron -Somos vampiros...._ le guiñé el ojos escondiendo una vez más mis rasgos vampíricos, la señora Julia soltó una risita y dejamos atrás al sacerdote con una confusión enorme, su expresión era mezclada, ahora mucho más con la información que le había dado. Fuimos al final del pasillo en la última habitación a mano izquierda, había una chica de unos 18 años, delgada, cabello castaño claro, ojos oscuros, muy demacrada, atada a una cama, había un crucifijo grande de plata colgado encima de su cabeza, Gabriel se acercó a ella. Yo me sentía mareada -Hola Grace ¿cómo te sientes?_ la chica miró a el padre Phillip preguntándose quiénes éramos nosotros -Mis señores ¿cómo es posible que trabajen con vampiros?_ preguntó el sacerdote muy nervioso aun -Es una historia muy larga Phillip, si tenemos tiempo, te la contaremos, hay que empezar a trabajar_ Miguel le dijo esto sin ni siquiera dirigirle la vista y sin expresión alguna -¿Quienes son ustedes?_ preguntó la chica que Gabriel llamo Grace
  • 81.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Somos amigos del padre Phillip, vinimos a ayudarte con "esto"_ Gabriel hizo una pausa y se sentó al lado de la chica, tomándola por la mano izquierda_ Mi nombre es Gabriel, él es mi hermano Miguel y ellas son nuestras amigas Alexandra y Julia -Quiero que esto termine, quiero que salga de mí, estoy muy cansada -Lo sé... cuéntame ¿cómo han pasado las cosas? -Todo empezó hace 10 días, tuve un sueño extraño, un hombre me dijo que sería madre, que sería la madre del hijo del diablo, me desperté sintiéndome extraña, me sentía flotando, entonces empecé a hacer cosas fuera de mi voluntad; jugando con mi hermano casi lo decapito, me he hecho daño a mí misma y una voz en mi cabeza dice que está dentro de mí, que es parte de mí, que le pertenezco, que el futuro del mundo está en mis manos.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 18 Toda esta situación me ponía nerviosa, me sentía sumergida dentro de la película "El Exorcista" lo único que esperaba de todo corazón, era que Grace no botara vomito verde -Phillip ve por agua y sal_ dijo Miguel -Mi señor ya hay agua bendita -Lo sé, quiero bendecir mi propia agua, si me lo permites_ le dijo Miguel con un poco de arrogancia. Phillip no demoró en llegar con una vasija de agua y un envase con sal granulada. Miguel tomó ambos objetos poniendo el agua sobre la cama y añadiendo un poco de sal diciendo palabras en latín, la chica comenzó a hiperventilar, podía sentir su corazón latir con intensidad. Apartó la sal y con su dedo pulgar derecho le hizo la cruz con el agua bendita en la frente, boca y pecho hablando netamente en latín, la chica comenzó a retorcerse y a gritar, su voz empezó a cambiar a una especie de voz masculina muy grave. Gabriel volteó hacia nosotras, dando una evidente señal de que debíamos salir de la habitación. Salimos y quedamos no muy lejos de la puerta cerrada. Afiné mis oídos para escuchar lo que sucedía en el interior -¿El crucifijo...?_ preguntó Gabriel al padre Phillip y este se lo cedió. Miguel empezó haciendo una oración invocando a todos los santos, la chica comenzó a reírse ruidosamente -Vaya, vaya...._ dijo la chica con la otra voz_ miren quienes vinieron a verme, mis hermanos favoritos, muchos siglos sin vernos a la cara Miguel, veo que trajiste refuerzos_ dijo mirándonos a Julia y a mí, tragué saliva con algo de dificultad, pero apostaría que mi pose era desafiante y expresión seria -Lucifer..._ dijo Miguel con seriedad pero algo de sarcasmo en tu tono
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Creo que pierdes tu tiempo querido hermano.... -Miguel continúa_ dijo Gabriel advirtiendo a Miguel quien miraba a la chica con rencor -Ya inseminé a la chica, el niño va a ser muy guapo..._ dijo la chica con voz mutante riéndose al final -Sabes que podemos impedir que nazca, de igual forma tienes que salir de ella -No puedes evitar el fin de la humanidad, ni tú ni... Dios_ dijo la chica con algo de obstinación -Nunca voy a entender por qué tú odio contra ellos -Ustedes saben que yo tenía razón, había que crearlos como nosotros, no con esa estúpida teoría de superación y evolución para así poder llegar a ser como nosotros -Tu ocasionaste las fallas, aun creemos que no nos equivocamos, muchos nos tienen fe, son humanos excepcionales, con defectos, pero capaces de darse cuenta de sus errores, otros son malos y desgraciados gracias a su desvío espiritual y gracias a tu mano, Lucifer -Esa era la idea, hacerles ver que los humanos son corruptibles, y ha llegado la hora de que gracias a un hijo mío y de su naturaleza, dejen de existir, que se continúen matando entre sí_ hizo una pausa mientras me dedicó una mirada_ tus humanos me han servido de provecho, si no, mira a tus protegidas que son de mi propiedad, sobre todo a Alexandra_ me tensé aún más al escuchar mi nombre, él sabía que yo escuchaba lo que sucedía en el interior de la habitación_ humana ejemplar hasta que pasó a ser... ¿cómo decirlo...? mía -¡Porque la obligaste!_ dijo Miguel alterándose -Yo no la obligué a asesinar personas ni a ser hostil y cruel, esa fue su propia determinación_ algo sucedió en el interior, escuché algo que se quebró, gritos de padre Phillip. Sangraba, podía oler su sangre, me tambalee un poco. La puerta sonó de golpe -¡Eres mía Alexandra, lo niegues o quieras ser la vampiro buena! y antes que termines de existir vas a admitirlo_ dijo la voz extraña contra la puerta, me exalté. Mi garganta ardía al igual que mi mirada -Puedes manejarlo, Alex_ dijo Julia con amabilidad
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Déjala en paz! Gabriel saca al padre Phillip y encárgate de él_ Gabriel le obedeció incluso antes de que Miguel terminara, era algo automático. La chica gritó como si la torturaran de pronto, Gabriel salió con el padre Phillip, Julia fue con ellos. Miguel invocó al espíritu santo, la chica no paraba de gritar y llorar, ordenándole al diablo salir de su cuerpo que por sacramento de bautismo era propiedad del cielo y le sopló el rostro, la chica se quedó en silencio. Finalizó. Luego de un largo rato de Miguel orando. Miguel abrió la puerta La chica quedó desmayada, reposando con tranquilidad, respiraba lentamente, su corazón había cesado, su aspecto había mejorado. Yo continuaba nerviosa, aturdida por todo lo que había pasado durante esas 4 horas que estuvimos allí -Terminamos_ dijo Miguel mirándome con una expresión confusa entre amabilidad y fiereza
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 19 Salimos del área de exorcismo, abajo estaba sentado en una silla el padre Phillip con una venda cubriéndole la muñeca por el corte que le había hecho la chica poseída en compañía de Gabriel, la familia de la chica continuaba desmayada sobre el sofá -¿Que vamos a hacer con la chica?_ le pregunto Gabriel a Miguel, yo me fui hacia la ventana que estaba a un costado, el cielo se había despejado un poco, a lo lejos logré ver a Sam, estaba levantando un cuerpo, busqué rápidamente a Adam, apenas lo vi deje escapar una media sonrisa -Ese niño no puede nacer..._ dijo Miguel con firmeza -¿Cómo que "ese niño no puede nacer"?_ pregunté desviando mi atención de Adam viendo con el ceño fruncido a Miguel -Creo que sabes mejor que nadie a lo que me refiero Alexandra... -¿Van a hacer que aborte?_ comencé a alterarme -Se hará al amanecer -¿Se hará al amanecer? Miguel no se trata de una caja que vas a botar al día siguiente porque está rota o no sirve, es un ser humano_ hice una pausa y me reí irónicamente_ esto no tiene sentido, ustedes que tanto defienden la vida humana y ahora se la van a quitar a un bebe, a algo que ni siquiera es un bebe aun...
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Eso es algo que no está en discusión y tampoco te estamos pidiendo permiso..._ me dio la espalda caminando hacia la entrada de la cocina -Yo no elegí ser vampiro Miguel y tampoco quise que ustedes me dejaran sola, pero lo cierto es que pasó, aun continuo sin entender por qué me sigues señalando o culpando por eso, no creas que no me doy cuenta_ se detuvo en seco sin voltearse_ no soy perfecta, he asesinado personas inocentes y no se siente para nada bien, tú estás condenando a alguien que no decidió nacer siendo el hijo del Diablo, tú mejor que nadie sabes que él puede elegir, puede ser influenciado para que sea bueno, sino mira donde está Christian, no le den la espalda como me la dieron a mí... -Prepárenla que mañana saldrá a primera hora de la mañana a un hospital..._ desapareció con su sonido habitual de aleteo, era como si hubiera ignorado por completo todo aquello que le dije, Julia se acercó a mí y me tomó por los hombros dándome ánimos, yo estaba furiosa y triste a la vez, no podía combatir contra un arcángel -¿Por qué tiene que ir a un hospital? ¿Por qué no lo hacen ustedes mismos?_ le preguntó Julia a Gabriel -Nosotros no lo creamos, nosotros no podemos matarlo, tiene que hacerse de la forma convencional y humana, a pesar que es mitad humano, también es mitad inmortal, es un nefilim_ me liberé de las manos de Julia de mala manera -Lo siento, yo no voy a ser parte de esto..._ abrí la puerta y salí de la casa dejándola abierta, le pasé por un lado a Vanessa a paso rápido humano -¡Alex! ¿Qué sucede? ¡Espera!_ troté hasta donde estaba mi camioneta, Adam trató de alcanzarme -¡Alex detente! ¿Qué sucede?_ me sentía mal, desesperada, con ganas de llorar, abrí rápidamente la puerta de la camioneta, Adam me tomó por el brazo_ ¿Alex que te sucede?_ le arrebaté mi brazo y me subí cerrando la puerta arrancando a toda velocidad rechinando los cauchos del asfalto. Conduje con la sensación de que alguien me seguía o que alguien me veía, me desvié hacia la playa que estaba detrás de mi casa, China Beach Park, caminé por el boulevard, estaba prácticamente desierto, me senté en uno de los muros viendo hasta el mar, dejando colgar mis piernas en el aire, la brisa movía mi cabello, hacía frío, cuando sentí unas manos frías sobre mi piel, voltee, era Adam_ Siempre buscas agua para pensar... eso
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER aún no ha cambiado..._ se subió a mi lado izquierdo, tomando mi mano, le sonreí débilmente demostrándole amabilidad y agradeciéndole que estuviera allí conmigo. -¿Tan mala he sido en estos últimos años?_ le pregunté luego de un rato de silencio -¿Aún continuas martirizándote por eso? siempre he pensado y te he dicho que no importa quién fuiste, sino quien eres..._ lo miré a los ojos y lo abracé fuerte mientras miré al cielo estrellado dejando salir una lágrima, Adam siempre fue mi felicidad, desde el primer instante en que lo vi lo supe, esa felicidad se torció desde que supe que era vampiro, pero entonces también estaba Simon ¿Él que era en mi vida?, él no era más ni menos que Adam, solo era algo diferente, eso diferente que mi vida necesitó en su momento y tuvo, mi desahogo, mi vía de escape, pero yo nunca tuve claro que sentía por él y ahora estaba haciendo justamente lo mismo que hice años atrás, huir de él, no era lo correcto, pero era una medida preventiva mientras encontraba que era lo correcto.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 20 Esa noche me costó conciliar el sueño, mi mente divagaba en un montón de cosas, básicamente en los últimos 20 años de mi existencia, ya que a esto no se le podía llamar vida, yo a estas alturas debería tener 40 y tantos años y no haberme quedado encerrada en los 23, un sueño para muchas mujeres, pero creo que hubiese sido mejor si no implicara el pequeño detalle de ser una especie depredadora que se alimenta de sangre. Acercándose las 2 de la madrugada, mis ojos se cerraron buscando nuevamente el sueño <<....estaba en una cabaña, mis padres y hermanos me acompañaban, yo estaba sentada en el porche de la cabaña que daba hacia una especie de lago, veía a papá y a Andres haciendo barbacoa en la orilla, mamá llevaba sonriente una bandeja con limonadas para ellos, Adriana estaba en un costado con Sam con el capó abierto de su camioneta, voltee hacia otro extremo y Adam estaba recostado de un pino inmenso lanzando piedras al agua, volteó a verme y me sonrió, yo le respondí la sonrisa; todo aquel escenario era típico de un sueño, sin duda, llegó una motocicleta con un hombre vestido de negro y un casco inmenso que le cubría la cara, apagó el motor y se quitó el casco sacudiéndose la cabellera espesa, era Simon, Adam volteó a ver de quien se trataba, y éste fue con paso firme con los puños cerrados hacia él, por la distancia no alcancé a escuchar lo que Adam le dijo a Simon, pero se veía que era algo fuerte, la expresión de Simon se endureció, me levanté ante sus acciones y grité sus nombres, Adam sacó un puñal de forma sorpresiva, corrí hacia ellos, al parecer nadie más se daba cuenta de lo que sucedía, me interpuse entre Simon y Adam, con gran destreza le arrebaté el puñal a Adam, Simon se vino encima de Adam sin poner cuidado que yo estaba en medio,
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER me voltee hacia él y sin querer clavé el puñal en el estómago de Simon, cayendo agonizando al suelo, solté el puñal para acudir a ayudarlo, me sentía desesperada. Un hombre apareció con una túnica negra, calvo, excesivamente blanco, ojos grandes negros y apariencia tenebrosa -¿Qué te recuerda esto?_ me dijo el hombre con voz grave -¿Quién eres? -¡Oh! Alex vamos... tu sabes quién soy..._ era Lucifer sin duda, esto de alguna forma recreaba la escena donde maté a Simon mientras estaba poseída en el bosque. Me levanté bruscamente y Simon despareció junto con Adam mágicamente, le di la espalda a Lucifer viendo a mis padres riendo junto con Andrés_ aquellos días en los que eran felices.... en los que vivías_ me dijo muy cerca de mi espalda_ ya no te queda mucha familia ¿no?_ continué muda viéndolos, tenía algo de nostalgia_ ¿hasta cuándo vas a estar con el plan de "vampira buena" ? ser malvada está en tus venas, yo te condené a ello..._ las lágrimas empezaron a salir_ creo que voy a necesitar ciertas mañas_ hizo una pausa_ mami y Andres ya no están, ¿qué tal si papá deja de existir también? ya está algo cansado de la vida, sin sus dos hijos mayores, sin su esposa y su hija menor viviendo lejos ¿qué tal si se suicida?_ rio un par de segundos con la típica maldad acostumbrada y voltee hacia él...>> Abrí los ojos de golpe, estaba sudada y agitada, al cabo de unos segundos sonó el teléfono de la casa, ya el sol se metía por la ventana, hacía algo de calor, me levanté al baño, me lavé la cara con agua fría, escuché un ruido abajo, agudicé el oído y era Adriana llorando, bajé inmediatamente, Sam la tenía sentada en la cocina buscándole un vaso con agua y azúcar, Adam llegó detrás de mi -¿Es papá, verdad?_ pregunté prácticamente segura -Lo encontraron muerto en su cama... se tomó un frasco de pastillas, las que usaba para la presión arterial al parecer..._ me dijo Sam, Adriana no podía hablar casi, cerré los ojos inmediatamente, Adam me abrazó enseguida, comencé a llorar mientras él me sujetaba. Pasaron un par de días, Adriana se fue a Venezuela al funeral de papá sola, puesto que ninguno de nosotros podía acompañarla por razones obvias, justo ese día iniciaba el campeonato estatal
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER entre high schools de básquet, llegué a la escuela y estaba repleta de posters en apoyo al equipo, había exceso de rojo, eso me escandalizaba un poco, pero estar sumergida entre el alboroto me ayudaba un poco a desconectarme de mi realidad actual. Dejé mis cosas en mi oficina y me dirigí al gimnasio, la mañana se había dado libre para que los alumnos pudieran disfrutar del partido inaugural, caminé por el pasillo junto al señor Douglas, habían padres, profesores y alumnos por todos lados, muchos nos saludaban al pasar, me tocaba sonreír, hasta que vi a un hombre con la misma túnica negra, era el mismo de mi sueño del día que murió papá, traté de hallarlo de nuevo entre la multitud pero este desapareció, y al pasar mi mirada revisando si lo encontraba, di con los tíos de Simon y él, los saludé a lo lejos con un gesto desganado. Entramos al gimnasio y entre el bullicio el señor Douglas se paró en frente a la gradas con un micrófono para dar su pequeño discurso de bienvenida y desearle suerte a nuestro equipo escolar donde Dylan jugaba como atacante. Acabó el partido, ganando 28-20 a nuestro favor, la multitud enloqueció en cuanto se dio el pitazo final, varias personas se acercaron a felicitarme, entre ellos el director del La Fayette de Kentucky, que era el colegio contrincante, me acerqué al equipo de nuestra escuela a felicitarlos y sacudí el cabello de Dylan, estaba extasiado de tanta alegría, yo sonreí al verlo tan feliz, me voltee para irme y Simon me interceptó -Alex..._ me frené en seco -Hola Simon... -¿Podemos hablar un momento, por favor?_ asentí con la cabeza_ no sé si sea apropiado pero quisiera que vinieras a cenar a casa esta noche, queremos hacerle una comida a Dylan por el logro de hoy, es su primer partido aquí -No lo creo Simon... -¡Venga maestra Torres...!_ interrumpió Dylan, sonreí, los tíos de Dylan y Simon se acercaron -Sería un honor para nosotros que cenara con nosotros, señorita Torres_ dijo la tía
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Está bien, allí estaré_ sonreí amablemente alejándome, Simon me miraba con ganas de decirme algo más pero preferí alejarme rápidamente hasta llegar al señor Douglas.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 21 En la tarde se reanudaron las clases, yo tuve algo de trabajo en la oficina, resolví algunos problemas con dos estudiantes, cosas corrientes del trabajo diario, incluso tuve que quedarme una hora más trabajando. Ya el high school se había quedado desierto, fui al baño a retocarme el maquillaje, me topé con un bedel que trapeaba el piso del pasillo; de vuelta a mi oficina vi pasar a alguien -Alex..._ escuché en un susurro, me detuve en seco en mitad del pasillo, voltee y el bedel ya no estaba, sentí que volvieron a caminar delante de mí y voltee inmediatamente -¿Quién anda allí?_ pregunté angustiada, adopté pose de ataque poco a poco y mis ojos ya comenzaban a llamear, voltee a todos lados buscando a ese alguien, cuando me tomaron del antebrazo derecho, voltee exaltada -¿Te asuste?_ era Simon, bajé el rostro rápidamente respirando para esconder mis ojos_ tus ojos... ¿estás bien?_ no subí la mirada, lo que hacía era respirar profundamente concentrándome, Simon me agitó_ ¡Alex!_ subí el rostro -Estoy bien..._ le arrebaté mi brazo_ solo estaba un poco mareada, eso es todo, ¿qué haces aquí? -Solo vine a asegurarme que fueras a cenar a mi casa_ caminé hacia mi oficina
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Estaba de salida para allá, déjame ir por mis cosas_ entré a mi oficina, vi a través de la ventana un segundo, respiré hondo una vez más, tomé mi chaqueta, bolso y salí con Simon al estacionamiento, fuimos a su casa, yo iba detrás de él en mi camioneta, nos estacionamos en frente de la entrada, me brindó una sonrisa amable para darme confianza, siempre adoré ese aspecto en él, me abrió la puerta dándome paso; en ese momento me cuestioné que hacia allí, pero no terminé de pensarlo cuando escuché la voz de Dylan -¡Maestra Torres!_ voltee hacia lo que era la sala de la casa, estaba sentado con su tío James viendo Van Helsing ¿casualidad? -Hola Dylan, buenas noches señor Galveston -Buenas noches señorita Torres... -Por favor dígame Alexandra o Alex como todos lo hacen, así me siento más cómoda -Como guste...._ me sonrió amablemente. Escuché ruido en la cocina, la tía de Simon estaba cocinando, Simon me quitó las cosas de encima y las colocó sobre una mesa de adorno -¡La cena está servida!_ gritó de un momento a otro, Simon me guió hacia el comedor -Buenas noches señora Morris... -¡Oh! buenas noches profesora Torres -¡Bah! nada de formalismos, Alex es casi de la familia, así lo decreto, ella es nuestra invitada, en este instante no es la sub directora del colegio de Dylan_ sonreí agradeciéndole ese gesto a Simon. En cuanto vi la mesa repleta de comida fue cuando entré en pánico, subí la mirada y la tía de Simon había desaparecido, el señor James me invitó a sentarme, cuando entró la señora Annie con una pequeña bandeja de carne -Simon me dijo que le gusta comer carne poco cocida_ inmediatamente sonreí en señal de alivio, mi garganta y mis ojos empezaban a llamear, pero gracias al cielo ya al pasar de los años era capaz de controlar mis impulsos básicos. El primer trozo de carne que tomé, le corría un hilo de sangre bastante tentador
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Es bastante atípico que una mujer coma carne en este punto_ dijo James aperturando una conversación que para mi gusto era inapropiada -La verdad no le tengo respuesta a eso, es una simple tendencia desde muy niña -Apuesto que la maestra es tan feroz como una leona o como los vampiros_ Simon le dio un leve golpe por la nuca_ ¡Hey!_ rieron, me hizo mucha gracia aquella escena -Alex es mejor que todo eso, estoy seguro. Tío, Alex es algo extraña en eso te apoyo_ me miró sonriendo de forma traviesa. Cenamos entre bromas, anécdotas falsas y verdaderas de mi existencia y vida anterior, fue bastante entretenido, me hizo despegar del hecho que mi padre había fallecido hacía pocos días atrás_ Con su permiso, les robo a la invitada de esta noche_ dijo Simon tomándome de la mano izquierda, levantándome y llevándome trotando hasta las escaleras -¿A dónde me llevas?_ pregunté un tanto desconcertada -Una pequeña sorpresa_ me haló todo el camino y llegamos a la pequeña azotea de su casa_ Ya casi es hora..._ había un gran telescopio en el centro, se acercó a él y miró hacia el cielo_ ¡mira...!_ dijo con un brillo muy particular en los ojos, aun no entendía de que se trataba, miré a través del telescopio y vi lo que parecía una lluvia de estrellas -¡Wow! es precioso... -Es una lluvia de meteoritos_ me tomó de los hombros_ mira_ me sacó del telescopio y me señaló el cielo totalmente despejado lleno de estrellas, pasaron ese instante lo que parecían 3 estrellas fugaces, sonreí ante aquel fenómeno, duramos varios segundos observando el cielo_ éstas se llaman Líridas, anualmente tenemos varias lluvias de meteoritos, yo trato de verlas todas, es un espectáculo único_ no dije absolutamente nada. Pasaron unos segundos más cuando me di cuenta que Simon me observaba, voltee hacia él y lo tenía muy cerca -Ehm... creo que ya es tarde, debo irme..._ di un paso y Simon me detuvo -Alex, espera. ¿Qué ocurre? ¿Por qué me huyes?_ me quedé en silencio un momento -Es tarde Simon..._ lo dije con tal seriedad que casi me lo creo, estaba nerviosa, caminé un par de pasos
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Dime que no sientes nada cuando me tienes cerca_ me tomó por la cintura mientras yo le daba la espalda, los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas esperando por salir. Me volteó hacia él de forma un poco violenta, dejando nuestros pechos y caras encontradas, estaba demasiado cerca, miles de cosas pasaban por mi mente en ese instante al ver sus ojos azules, me estaba desenfocando, sentía los latidos apresurados de su corazón en mi cabeza, era como escuchar un martillo eléctrico en una construcción -Simon, por favor..._ tomó mi mano derecha y la puso sobre el lado izquierdo de su pecho -Esto es lo que pasa cuando te tengo cerca_ no era para nada necesario que pusiera mi mano sobre su pecho para saber a qué velocidad latía su corazón, me estaba enloqueciendo el sonido de sus latidos de hecho_ quiero saber que sientes tú Alex_ puso su mano derecha en mi lado izquierdo de mi pecho, arrugó el ceño en señal de que no entendía por qué no sentía mi corazón, quité mi mano de su pecho y me eché a correr hacia mi camioneta, la encendí y me marché lo más rápido que pude.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 22 (Por Simon Morris) -Esto es lo que pasa cuando te tengo cerca_ puse su mano en mi pecho para que sintiera los latidos de mi corazón_ quiero saber que sientes tú Alex_ puse mi mano sobre el lado izquierdo de su pecho, esperando desesperadamente que ella tuviera su corazón eufórico al igual que el mío, pero para mi sorpresa no sentí ningún latido, de buenas a primeras salió corriendo, fui detrás de ella pero iba muy rápido, se montó en su camioneta y se marchó, yo quedé a mitad de calle mirando mientras se alejaba -¿Que sucedió?_ salió mi tío preocupado -No lo sé, estábamos en la azotea y sin dar razones salió corriendo_ puso su mano sobre mi hombro dándome ánimos -Así son las mujeres Simon... dale tiempo -Si tan sólo supiera el por qué -¿Te gusta mucho, cierto? -Más de lo que yo mismo soy capaz de creer. Siento que la conozco desde siempre -Vamos adentro, no hacemos nada aquí viendo hacia la nada esperando que vuelva, mañana será un nuevo día y quizás te enteres del por qué huyó así_ entramos a casa y subí directo a mi habitación, me paré en frente de la ventana, estúpidamente teniendo la esperanza que Alex regresara, pero eso no pasó en absoluto.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Sin duda Alex era extraña, esa era la posible razón por la cual me sentía tan atraído hacia ella, pero ¿por qué siempre huía? era como si me tuviera miedo, ¿será que en realidad si sostenía una relación con el tal Adam y nunca ha sido capaz de confirmármelo? todas esas dudas me estaban enloqueciendo, pero no planeaba dejar pasar más tiempo, tenía que averiguar qué era lo que estaba sucediendo con Alex. Al día siguiente me fui a la universidad temprano, estuve en Física y Ciencias de la Tierra totalmente desenfocado, no dejaba de pensar lo que había pasado con Alex, entrené un poco y aun así no podía sacármela de la cabeza. A eso de las 6.30pm me decidí irla a buscar a su casa, conduje con la música a gran volumen, me detuve en frente de su casa y me quedé allí unos segundos, apagué el motor antes de llamar la atención, me bajé del Jeep y toqué el timbre algo indeciso, abrió Adam -¿Está Alex? -No ha vuelto..._ me dijo totalmente serio, siempre tenía esa pose de gruñón -¿Me permites esperarla?_ entré arbitrariamente quitándolo del medio -Tendrás que venir en otro momento Simon -Estoy seguro que ella está aquí_ me paré en las escaleras_ ¡Alex por favor, tenemos que hablar! -Alex no está, Simon..._ apareció en la parte superior de las escaleras la tía de Alex -¡Oh! discúlpeme señora Torres, necesito hablar con ella, es importante_ bajó las escaleras y se acercó a mí, era tan parecida a Alex, más bien parecía su madre -Yo le daré tu mensaje, pero no tenemos idea de a qué hora regresará, creo inútil que la esperes, de Alexandra se puede esperar cualquier cosa -Yo te lo dije... ¿por qué simplemente no me creíste? eso te hubiera ahorrado esto con la tía Adriana_ dijo el tal Adam como con una especie de fascinación en el rostro, lo vi con ganas de desvanecerlo con mi mirada tan solo
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Una vez más disculpe los inconvenientes que le causé, por favor dígale a Alex que necesito hablar con ella. Buenas noches..._ salí por la puerta que aún seguía abierta y conduje a casa, abrí la puerta y había un chico alto fornido cabello azabache de tez muy blanca parado en la sala -¡Hasta que por fin llegas!_ dijo mi tía saliendo de la cocina_ este muchacho te ha estado esperando. Vamos al cine, ¿te esperamos?_ vi al chico con cierta curiosidad, mi tío James bajó con Dylan -No tía, vayan sin mi -Está bien, quedas en tu casa..._ le dijo al chico que continuaba parado observándonos, le brindó una sonrisa amable a mi tía, ella me dio un beso en la mejilla y salieron de la casa -¿Y tú quién eres?_ pregunté quitándome la chaqueta -Mi nombre es Zachariah, pero puedes llamarme Zach -¿Para qué me buscas? -Necesito que hablemos de Alex_ sentí un hueco en el estomago -¿Qué tienes que ver con Alex? ¿Eres su novio, ex novio o algo que se le parezca? porque si es así... -Tranquilo... no tengo nada que ver con ella, aunque ella destruyó mi vida, de eso vengo a hablarte_ fruncí el ceño_ te he estudiado por varios años y sé que estás buscando a quien asesinó a tus padres -Un momento, ¿qué tiene que ver Alex con todo esto? -Aunque no lo creas, mucho... -Alex ni siquiera vivía aquí cuando todo sucedió -¿Nunca te has preguntado de donde Alex saca tanta fuerza física, por qué es tan fría, por qué solo come carne casi cruda y que su corazón no late?_ recordé como movió mi Jeep la vez que nos conocimos, como sus ojos se tornaron oscuros cuando estábamos en Hard Rock Cafe y anoche cuando no sentí latir su corazón -¿Quién eres? ¿qué logras con todo esto?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -La verdad nada, sólo un poco de justicia, me imagino que has sufrido por la pérdida de tus padres al igual que tu hermano, que repentinamente cambió, ¿no te parece extraño eso? -Alex tuvo una charla con Dylan, por eso..._ me detuve en seco, era cierto, Dylan llegó cambiado ese día del High School, ya no era el Dylan obstinado y sufrido por la muerte de nuestros padres, había vuelto a ser el de siempre, un cambio bastante radical en apenas un día, muy bueno para ser cierto_ ¡Fuera de mi casa!_ ese chico no me daba buena espina, su mirada era fría, algo de él me dio escalofrío, algo me decía que su verdadera razón de estar allí no era "hacer justicia" -Ok, ok está bien, yo me voy, pero piensa en lo que te dije, tú vida está llena de cosas extrañas y te puedo decir que Alex y tú se conocen desde hace muchos años atrás, pero muchos, estoy seguro de que si investigas, llegarás a la verdad -¡Fuera! -Sé que me necesitarás, voy a estar esperando, pero no confíes en ella_ salió de mi casa, yo estaba híper ventilando, ¿De qué se trataba todo esto? ¿Quién era ese Zach? ¿De dónde había salido? ¿Y cuáles eran sus intenciones en contar o inventar esas cosas? ¿Por qué Alex tendría algo que ver con la muerte de mis padres? Subí a mi habitación y me senté en la orilla de la cama, cuando vi un montón de fotos alborotadas debajo de un pack de juegos de Play Station, las saqué y allí estaba la foto que encontré hacía días atrás en una caja de mis padres en el depósito, la primera era la foto donde salía la mujer muy parecida a Alex cargándome de bebé junto a mamá <<¿...y si es ella? ¡Nah! es ilógico... ¡Vamos Simon! es imposible...>>. Pasaron poco menos de tres horas cuando llegaron mis tíos y Dylan a casa, él tocó la puerta de mi cuarto y le dejé entrar -¿Todavía sigues despierto?_ vio encima de mi cama un cuaderno viejo que tenía a mi lado donde había escrito: piel fría, sin latidos del corazón, come carne cruda, foto de bebé_ ¿Qué es esto? ¿Ahora resulta que te gustan los vampiros? -¿Vampiros?_ fruncí el ceño, escuchar aquello me causó ruido
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Sí, vampiros, estas son características de vampiro, según veo, su temperatura es baja, su corazón no late porque están muertos, lo que no coincide esto de la carne, ellos solo beben sangre, aunque si la carne es cruda puede tener algo de sentido_ hizo una pausa_ ¿De dónde sacaste esto? ¿Por qué lo copiaste? -¿Dylan los vampiros no envejecen, verdad?_ pregunté mostrando interés -No, quedan atrapados en la edad donde fueron transformados. No entiendo por qué tu interés -Déjame sólo Dylan por favor, tengo que dormir, mañana tengo un examen temprano -Simon pero... -Dylan fuera..._ dije severamente, creo que de forma muy gruñona la verdad
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 23 (Por Simon Morris) No pude dormir en toda la maldita noche ¿De dónde sacaba la estúpida idea ahora que Alex era un vampiro? me estaba dejando influenciar demasiado por Dylan, me fui temprano a la universidad, presenté el examen de laboratorio, teniendo la certeza que no iba a salir muy bien, estaba totalmente desenfocado. Antes de irme a entrenar pasé por mi casillero para dejar unos libros, un compañero de equipo me detuvo -¡Hey Cole! -Hola Simon ¿vas de camino al gimnasio? -Sí, sólo voy a dejar estos libros, no tengo estas clases hasta la semana que viene_ abrí mi casillero y puse los libros a un lado cuando vi un libro purpura de terciopelo con letras doradas que decía "Recuerdos". Lo vi extrañado -No sé si lo sabías, pero al parecer el señor Samuels se va a Washington..._ apenas pude poner atención. Abrí el libro purpura y había una foto tamaño carta de Alex con los que parecían sus padres, un chico ojos acaramelados muy parecido al que parecía su padre y una chica más baja que ella,
  • 102.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER parecía su familia, era una fotografía algo vieja, llevaba una etiqueta abajo que decía "Cumpleaños de papá" -Discúlpame Cole, pero tengo algo que hacer antes, no sé si pueda ir al entrenamiento -¡Pero si ya estamos al final de la temporada... y se viene el Draft!_ cerré mi casillero y caminé rápido hacia el estacionamiento, abrí la puerta de mi Jeep y puse el álbum sobre el asiento, lo abrí nuevamente, en la segunda página había fotos de Alex con otras personas, hasta que llegué a la cuarta página, éramos los dos, eran cuatro páginas enteras de nosotros dos, pero eran fotos que jamás me había tomado, habían fotos en las cataratas de Sioux Falls, en playas, en restaurantes, corazones recortados, estrellas <<¿...Dios mío que es esto...?>> contemplé las fotos durante varios segundos, ¿De qué trataba esto? ¿Cómo llegaron estas fotos a mi casillero? pero supongo que eso era lo más insignificante, le ganaba el hecho de que Alex tuviera fotos conmigo, fotos que yo no recordaba, pasé la página y había otro par de páginas dedicadas a ella con Adam, eso reforzaba mi teoría sobre ellos dos, incluso hay una foto de ellos besándose en una especie de lago. Me subí a mi Jeep y tiré el álbum a un lado, todo me daba vueltas, sentía entre ira, confusión, desesperación, ¿qué era todo esto? encendí el motor y me eché a andar hasta que alguien se me atravesó en medio, menos mal tuve tiempo de frenar -¿¡Te volviste loco!? Creo que te dejé claro que no quería volverte a ver... ¿tú fuiste quien puso ese álbum en mi casillero?_ me abalancé sobre el tal Zach, lo tomé de la chaqueta o lo puse contra mi camioneta_ ¿quién demonios eres? ¿y por qué me haces esto? -Creo que ya sabes quién es Alex, pero aun así te falta información_ lo solté ya mucha gente se había vuelto a nuestro alrededor -Necesito encontrar a Alex, ella debe tener una explicación a esta tontería -¡No! ¿Eres imbécil? ¿Tú crees que ella va a aceptar todo esto? ¡Por supuesto que no!_ miró alrededor_ mejor vamos a otro lado_ nos montamos en mi Jeep y salimos del campus universitario, después de manejar varios kilómetros en silencio, me estacioné -Dame tu teoría... -Creo que para ti es un poco sospechosa la muerte de tus padres
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Y tú como sabes eso? -Simplemente lo sé. Alex te conoce a ti y a tus padres antes de tu nacimiento, ella siempre estuvo a su asecho, incluso tus padres pensaron en nombrarla tu madrina_ escuchaba aquello sin darle crédito_ ella planeó la muerte de tus padres, como sabrás, ellos se alimentan de sangre humana -¡Para, para! ¿Estamos hablando de que los vampiros existen y que Alex es una de ellos? ¿Qué locura es esta? además Alex no vivía ni cerca cuando todo esto sucedió -¿Y no has pensado que te mintió? -¿Y qué me dices de estas fotos de nosotros que no recuerdo?_ dije tomando el álbum -Posiblemente borró tu memoria como lo hizo conmigo, pero es algo que no entiendo aun, hay algo más allá con esa situación entre ustedes -¿Cómo es eso que borró mi memoria como la tuya? ¿Qué sentido tiene eso? -A simple vista, ninguno_ hizo una pausa tratando de pensar_ hay que ser inteligentes, ellos son muy astutos, tenemos que armarnos, ella no está sola, su supuesta tía es su hermana menor, ella murió hace más de 20 años, sus supuestos primos y vecinos también son vampiros_ era demasiada información para un momento, en realidad era una información que no era apta para nadie -¿A qué te refieres con armarnos? a fin de cuentas ¿quién eres tú? -Soy cazador de estas cosas, pertenezco a la Orden de Leopoldo -¿Y quién carajos es ese Leopoldo? -En resumidas cuentas fue un hombre que combatió vampiros y seres sobrenaturales hace siglos, se fundó una Orden en su nombre en secreto bajo la protección del Vaticano -¿El Vaticano sabe de esto?_ pregunté estupefacto -Es un caso cerrado para ellos, hace años que se dejó de creer en esto y seguimos solos en la Orden
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Dios mío! Vampiros, cazadores de vampiros... me siento sumergido dentro de una estúpida película de esas que ve mi hermano. ¿Y que se supone que debamos hacer? -Yo tengo lo esencial, pero hay que ir por más: estacas de madera, balas de madera, agua bendita, crucifijos, ajo, sangre de personas fallecidas -¿Sangre de muertos? -Es un mito muy poco conocido, pero los debilita hasta morir -¡Hey! un momento, estamos hablando de matar a Alex, a mi Alex... -¡Es un vampiro Simon! asesinó a tus padres, ¿o eso no significa nada para ti? ver a tu hermano derrumbarse por ello, ayudar a criarlo, levantarte solo, tus padres confiaron en ella como tú ahora lo haces y mira como terminaron, ¡no puedes ser débil! -¿Y qué planeas? ¿Aparecerte en su casa y matarlos a todos? -Su casa tiene protección y la hermana también, ella aun es humana, no podemos atacarlos en casa, pero podremos llegar a todos gracias a Alexandra, para eso te necesito a ti -¡No! yo no quiero participar en eso -¡Se lo debes a tus padres y lo sabes!_ miré a través del parabrisas, estaba lleno de mucha ira_ sólo actúa, haz que no sabes nada, haz que confíe en ti, es el de siempre, yo te diré cuando es el momento_ asentí con la cabeza
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 24 Conduje a casa estresada, nerviosa, ¡claro! ¿Cómo no estar nerviosa si Simon estaba enamorado de mí una vez más? peor aún, se había dado cuenta que mi corazón no latía. Estacioné de mala manera mi camioneta en frente de mi casa, abrí la puerta principal y fui directo a un pequeño bar que teníamos en la sala, Vanessa entró detrás de mí, busqué una botella de Bourbon, un vaso y me serví un trago -¿Alex, qué sucede?_ tomé el primer trago sin decir palabra alguna_ ¿Alex...? -No sé qué hacer Vanessa..._ frunció el ceño -¿A qué te refieres exactamente con eso de que no sabes qué hacer?_ se acercó_ sírveme uno de esos -Se está repitiendo lo mismo de hace 20 años, Simon y Adam -¿Qué pasó con ellos?_ tomó de su trago -Simon se enamoró de mí y una vez más yo no sé qué hacer con eso -¿Eso no era lo que querías en el fondo? ¡Por Dios Alex! tienes una oportunidad que nadie tiene en esta vida. Antes de que Simon muriera te estabas enamorando de él; murió y la vida los puso de frente de nuevo y con todo eso se enamoró de ti nuevamente -¿A ti se te olvida Adam?
  • 106.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Adam? pensé que ya no sentías nada por el -Nunca he dejado de amarlo, siempre ha sido él Vanessa_ bajé la mirada con algunas lágrimas en los ojos, me tomé lo que quedaba en el vaso de cristal, Vanessa había quedado con la boca entre abierta, parece que logré sorprenderla -¡Oh Alex! ¿Por qué no estás con Adam entonces? él te ama, lo ha hecho desde siempre, tienen toda la eternidad para estar juntos -No es fácil Vanessa, en ocasiones siento que no vale la pena recuperar algo que se perdió hace demasiados años -Después de toda la eternidad no es tan larga como parece, nunca sabemos cuándo puede ser nuestro último día, no dejes que se les escape la oportunidad Alex, sea con Adam o con Simon_ me serví más Bourbon y bebí enseguida, comencé a llorar, Vanessa me abrazó fuerte -Gracias por estar aquí siempre, sabes que eres mi segunda hermana, siempre lo he considerado así -Lo sé..._ me sonrió amablemente y me volvió a abrazar Era impresionante la cantidad de tiempo que había pasado y todo lo que había pasado en esa cantidad de tiempo, nuevamente estaba en la encrucijada que no sabía qué hacer, en la que no era capaz de decidir que era mejor para mí y para todos, lo que me daba terror era que en ese proceso de tratar decidirme volviera a perder a Simon de forma definitiva o incluso a Adam, que a pesar de todo siempre ha estado a mi lado, y para colmo de males, Adam me había propuesto matrimonio días atrás. Al día siguiente, al terminar el trabajo me fui a casa temprano, no me sentía del todo bien, llegué a casa a eso de las 5.30pm, fui directo al refrigerador del sótano y saqué una bolsa de sangre ORH, mi favorita, subí a la cocina, saqué un vaso de cristal y me serví la sangre, bebí de ella hasta que apareció Adriana detrás de mi -¿Merendando?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Sólo tenía algo de ansiedad..._ estaba vestida formal, como lucía la mayoría del tiempo por su trabajo de fiscal en el ayuntamiento de la ciudad -¿Qué haces en casa tan temprano? -No tenía ánimos de quedarme hasta tarde, lo que sea lo puedo resolver mañana -¿Te pasa algo Alex? -¡No! nada... solo que estoy cansada..._ le sonreí con desgano, tomé el vaso y salí de la cocina hacia mi habitación. Me dispuse a revisar unos documentos del high school en la cama con la laptop encendida en frente de mí, abrí Word para redactar un informe y fui a la carpeta de Mis Imágenes cuando vi una fotografía de Adam y yo en el lago del bosque de Sioux Falls, si mi memoria no fallaba, era nuestra primera foto juntos, me quedé mirándola por unos segundos, solté los papeles que tenía encima y fui directo a la habitación de Adam que quedaba al otro lado del pasillo, me detuve en la puerta cerrada pensado si la tocaba o no -Alex sé que estás en la puerta... pasa_ odiaba eso de ser vampiro, abrí la puerta con timidez, estaba recostado sin camisa con la televisión encendida. Al verme sonrió un poco, yo le respondí la sonrisa, entré y vi sobre su escritorio una foto de nosotros dos en un porta retratos de madera, cerré la puerta y tomé el porta retrato_ ¿Qué te pasa? -Mucho y nada a la vez -No te entiendo... -Ha pasado tanto desde esto..._ le mostré la foto -Eran buenos tiempos..._ sonrió de nuevo, adoraba su sonrisa, muy pocas veces la mostraba, sus ojos brillaban; me senté en la parte de abajo de la inmensa cama mirándolo -¿Cómo puede ser posible que aún me ames? -Es una prueba de fe, tú me devolviste la vida Alex, a pesar de estar muerto. ¿Por qué me preguntas eso? -Es que han pasado tantos años y aun sigues aquí a pesar de rechazarte
  • 108.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Porque sé que allí dentro todavía estoy yo_ señaló mi pecho_ lo único es que no sé cómo hacer para que vuelvas a mi_ bajé la mirada en señal de vergüenza, tenía muchas ganas de llorar_ ¡Hey! no llores por favor, aquí siempre voy a estar para ti, así no me quieras cerca_ lo abracé fuerte, quería besarlo hasta quedar sin conciencia. Sonó el timbre, agudicé mi olfato -Es Simon... por favor baja y dile que no estoy, bajo ningún motivo le digas que estoy, dile que salí y no sabes a qué hora vuelvo por favor -¿Qué sucedió con él? -Sólo hazlo por favor..._ asintió con la cabeza, acarició mi mejilla derecha, se puso rápidamente una franela y salió de la habitación, yo fui detrás de Adam pero me quedé parada arriba cerca de las escaleras -¿Está Alex?_ preguntó Simon -No ha vuelto..._ le respondió Adam -Me permites esperarla -Tendrás que venir en otro momento Simon -Estoy seguro que ella está aquí_ sentí su voz más cerca_ ¡Alex por favor, tenemos que hablar!_ al oír aquello me dio un ataque de nervios, Adriana salió de su habitación y me vio preguntándome que estaba sucediendo, yo abrí los ojos exageradamente señalando hacia abajo <<¡Ayúdame!>> modulé sin provocar ningún sonido, y corrió a las escaleras -Alex no está Simon..._ apareció en la parte superior de las escaleras -¡Oh! discúlpeme señora Torres, es solo que necesito hablar con ella, es importante_ bajó las escaleras -Yo le daré tu mensaje, pero no tenemos idea de a qué hora regresará, creo inútil que la esperes, de Alexandra se puede esperar cualquier cosa_ puse los ojos en blanco -Yo te lo dije... ¿por qué simplemente no me creíste? eso te hubiera ahorrado esto con la tía Adriana_ le dijo Adam
  • 109.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Una vez más disculpe los inconvenientes que le causé, por favor dígale a Alex que necesito hablar con ella. Buenas noches..._ escuché el motor de su Jeep alejarse, cerraron la puerta. Pasó una semana, las cosas para mi continuaban tensas nada más de pensar que Simon podría aparecer, para mi sorpresa no había dado señales. A eso de las 3.00pm vi el reloj de la pared de mi oficina, tomé mis cosas y fui directo a su universidad, pensé que a esa hora estaría entrenando, fui directo a las canchas de futbol americano de la Universidad de California, quedaban pocos estudiantes en el campus, hasta que di con él, estaba en efecto entrenando con el equipo, aguardé allí parada por unos 15 minutos y me fui hacia el estacionamiento y me recosté de su Jeep, en menos de media hora llegó -¡Alex!_ se puso blanco como un papel, su corazón latía fuerte y rápido, debían ser los nervios por verme allí -Hola Simon... -¿Qué... qué haces aquí? -Vine buscándote, mi tía Adriana y Adam me dijeron que fuiste hace unos días buscándome, es sólo que no he tenido... -Alex... está bien -Sé que tenemos cosas de que hablar -Creo que esta vez te toca hablar a ti_ sacó las llaves de su Jeep y se le cayeron al suelo, me agaché inmediatamente para recogérselas pero el hizo lo mismo y nuestras manos hicieron contacto, su corazón se aceleró de nuevo -¿Por qué estás tan nervioso? -¿Nervioso yo? no para nada..._ lo vi con duda -Simon... quiero disculparme por mis arranques, es que es un tanto extraño manejar esta situación, yo..._ se colocó en frente de mi tomando mis manos
  • 110.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Alex... ya sabes lo que siento por ti y voy a hacer lo que esté en mis manos para ganarme tu corazón_ sonrió dejando brillar su mirada azul, estar con él me daba paz, me inspiraba tranquilidad, pero me angustiaba de cierta forma que pudiera pasar después.
  • 111.
    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 25 Pasaron los días hasta que entramos en Abril, ya se estaba planeando el baile primavera, estaba organizando con los Adams y "mi familia" irnos de vacaciones a Hawaii en agosto, el problema era Adriana que trataría de coordinar sus vacaciones con el ministerio de justicia, siempre estaba copada de trabajo, Sam y Adam no tenían problema porque tenían su propia empresa, el señor Douglas era mi jefe y tomaba vacaciones al mismo tiempo que yo y Vanessa salía de vacaciones de la universidad también. Las cosas con Simon habían mejorado, lo veía una o dos veces por semana, la tensión era menor, pero continuaba viéndolo nervioso cuando se me acercaba. La mañana del domingo antes de irme a trotar por el vecindario para liberar tensión me di una ducha fría para terminar de despertarme, me puse un leggins negro con un suéter del mismo color con capucha y unos tenis blancos <<toc, toc...>> -Pase..._ dije mientras cerraba la puerta de mi closet, era Sam -Hola Alex, buenos días -¡Hey Sammy! -Oye, ¿será que tú tienes copia de nuestros pasaportes? -Creo que sí, los debo tener aquí guardados_ fui hacia mi peinadora a una de las gavetas de la parte de abajo, apenas la abrí fruncí el ceño, busqué con algo de angustia
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Alex que sucede? te cambió la expresión de la cara..._ Sam se acercó a mi -Mi álbum... -De pronto lo moviste de lugar o tu hermana lo tomó -No... Quiero decir que recordaría si lo tomé ¿y para que Adriana querría mi álbum de fotos?_ me quedé pensando, le busqué las copias que necesitaba a Sam -Tranquila, piensa donde pudiste dejarlo, seguro lo encuentras en un rato -Si... seguro..._ salió de la habitación y yo me quedé pensando sentada en el suelo, ¿dónde podrá estar? tenía meses sin sacarlo de ese cajón, además que era lo suficientemente llamativo como para no saber dónde está. Salí a trotar aún con la duda y la inquietud de saber dónde estaba mi álbum de fotos; ya el sol empezaba a calentar, mucha gente salía a pasear sus perros otros a hacer lo mismo que yo <<¿Dónde está ese álbum?>> yo era maniática con ese tipo de situaciones, yo sabía dónde dejaba mis cosas, pero tal vez Sam tenía razón y solo era una tontería, me detuve un momento para tomar un sorbo de agua, cuando sentí que una serpiente se colaba entre mis pies, empecé a ver a todos lados, yo sabía lo que eso significaba, una serpiente no salía de la nada y menos en un vecindario como ese, había un vampiro cerca, pero había mucha gente a mi alrededor, bajé la mirada hacia la serpiente, zafé mi pie de ella y le pisé firmemente la cabeza hasta matarla y seguí trotando. Llegué a casa sudada, ahora tenía esa sensación de que un vampiro me vigilaba y a eso le sumaba la rara desaparición de mi álbum de fotos. Entré a la casa y Adam venia bajando las escaleras -¿Cómo te fue en tu recorrido? -Ehm... bien... -Ummm... algo te pasó -Nada, solo es que ando algo cabreada porque no consigo mi álbum de fotos y tengo la ligera impresión de que un vampiro me estuvo siguiendo hoy -¿Nada Alex? eso es mucho, a ver ¿cómo es eso que un vampiro te estuvo siguiendo?_ fui a la cocina directo a la nevera por un poco de agua fría
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -No estoy 100% segura, pero de vuelta me detuve un momento y se me enredó una serpiente en el pie -Ummmm... entiendo, eso si algo atípico, ¿pero de quién se tratará? espero que no sea nadie que venga a causar problemas. Paso la semana y todo seguía "normal" con la única diferencia que no aparecía mi álbum, Adam se había hecho cargo de investigar si en realidad había un vampiro merodeándome. Llegó el viernes y ya todo estaba listo para el baile de primavera, habíamos decidido hacerlo de tres colores la decoración: púrpura, blanco y plateado, todo resplandecía, el comité organizativo había hecho un gran trabajo, había globos, telas, pancartas -¿Vas a venir esta noche Alexandra? -Usted sabe que si, y usted debería hacer lo mismo señor Douglas -Por desgracia tengo que..._reímos A mitad de tarde me tocó marcharme a casa para bañarme y ponerme mi ropa de gala, para ese día había comprado un vestido negro con pequeños detalles en dorado. Busqué la rizadora y arreglé mi cabello dejándolo un poco al descuido, mi pareja de la noche seria el señor Douglas en vista de que no debía llevar a más nadie. Tomé mi abrigo y bajé, el señor Douglas ya debía estarme esperando, no podíamos llegar tarde, Adam estaba hablando con él en la sala, apenas me vio las pupilas se le dilataron -Estoy lista... -¡Wow! mi cita está guapísima_ reímos todos, si hubiera podido ponerme colorada, hubiera estallado, ya la situación era lo suficientemente extraña, pero yo quería al señor Douglas como mi padre y él lo sabía a la perfección porque yo sentía que él me amaba como su hija. Salimos de casa directo al high school, se distinguía a distancia por los faroles de la entrada, dejamos el auto en el estacionamiento, ya habían bastantes estudiantes, cuando entré al gimnasio era una locura total, saludé con la mano a varios profesores y alumnos, me sentía extraña entre tantos
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER adolescentes que disfrutaban a sus anchas de su fiesta. Fui hacia la mesa donde estaba el ponche y bebí un poco cuando alguien me agarró por la cintura desde mi espalda -¿Bailamos...?_ fruncí el ceño, sabía que era Simon -¿Simon? ¿Qué haces aquí?_ casi boto lo que tenía de ponche en la boca -Vigilando al enano..._ dijo señalando con la quijada a Dylan quién bailaba con una linda muchachita, me extendió su mano derecha sonriéndome, le devolví la sonrisa y tomé su mano yendo hacia un extremo de la pista de baile, en eso el DJ cambió la canción a una balada, Simon subió ambas cejas_ Como si lo hubiera planeado_ sonreí un poco apenada_ ¿te dije que te ves hermosa? -¡Simon...!_ le dije a regaña dientes -Te sienta bien avergonzarte un poco, relájate..._ me di un golpe leve en el hombro, lo abracé mientras bailábamos, era agradable estar así con él, me sentía cómoda y protegida_ ¡oye! ven, te tengo una sorpresa..._ me despegó repentinamente de sí y me tomó de la mano halándome hacia afuera -Déjame avisarle a mi tío Dou... -¡No! no, no, no es necesario_ estaba lo suficientemente misterioso, sonreía con picardía, eso me ponía nerviosa pero me hacía gracia su gesto. Salimos del High School hacia las canchas de futbol, me guió hacia lo que parecía un pequeño picnic en un extremo del campo gramado -¿Qué es esto Simon?_ pregunté un tanto asustada, me aterraba la idea de que esto tuviera como propósito un final romántico -No te asustes, sólo es un detalle. Te dije que haría lo posible para entrar a tu corazón_ me hizo un gesto para que me sentara sobre la tela de cuadros que estaba tendida en el suelo, me senté algo insegura mirando todo lo que había sobre la tela, había frutas y una botella de champagne sumergida en una hielera, él se sentó en frente de mi_ ¿Quieres algo de fruta? ¿Manzana...?_ tomó una manzana verde y una navaja, la cortó por la mitad y se cortó el dedo, inhalé el olor de su sangre, era éxtasis pura para mí, sentí mi garganta arder al igual que mis venas, los ojos comenzaban a doler <<¡oh no!>>_ es solo una cortada simple_ me miró extrañado_ ¿Alex te sientes bien? te cambió la cara
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Ehm si...._ voltee hacia otro lado_ si estoy bien_ comí un pedazo de manzana para olvidarme de su sangre, continuaba mirándome mientras tenía su dedo en la boca, era algo normal cuando nos cortábamos -¿Te da fobia la sangre? -Me atrapaste... _ sonreí nerviosamente. Tomó la botella de champagne y la destapó, siempre me gustó oír el sonido que producía el corcho, me sirvió un poco en una copa y una para él -Por ti... -Por los dos..._ chocamos ambas copas de cristal y bebimos, sentí que me quemaba por dentro enseguida, que me asfixiaba -Si...Simon…_ caí tendida en el suelo ya comenzaba a salir humo de mi boca, Simon me miraba con odio, se vino hacia mí, sacó de su saco una jeringa con un líquido rojo, lo clavó en mi nuca y perdí la noción de todo cayendo desmayada.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 26 <<...caminé hacia la cafetería por un poco de Coca-Cola, abrí la botella, bebí un poco, me di media vuelta antes de echarme a caminar de vuelta a mi auto, ya eran las 12.30 del mediodía, pero mi paso lo interrumpió un muchacho que estaba parado detrás de mí pagando unas golosinas -¡Oh! Disculpa_ ni siquiera levanté la vista para ver de quién se trataba -No te preocupes… ¡Oye! Espera_ me detuve en seco y voltee_ ¿Eres Alexandra, verdad? -Si no me han cambiado el nombre aún, eso es un si_ me reí tontamente igual que él_ ¿y tú eres…? -Simon Mazzocca, estudiamos juntos, impresionante lo de Geografía ¿no?, pareces un mapa_ Simon, que nombre tan fuerte, no le encajaba de hecho, se veía tierno a simple vista, era muy guapo, era un poco más alto que yo, rubio con piel bronceada y ojos azules muy claros, parecía un Ken. Le sonreí y le estreché la mano -Mucho gusto Simon, y gracias por lo de “impresionante”, simplemente me gusta mucho el mundo, por decirlo de cierta forma -Si se nota, se nota que no eres de por aquí, ¿eres latina?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Sí, ¿tanto se nota? -La verdad si_ me miraba de una forma tan dulce, era muy lindo -Oye Simon, me tengo que ir, mi hermana debe estar esperándome, nos vemos mañana, ¿no? -¡Claro!, hasta mañana entonces…>> Abrí los ojos poco a poco, todo estaba borroso, al volver mi conciencia volvieron mis sentidos a la vida, la piel me ardía un infierno, estaba atada del techo por las manos, todo estaba obscuro, la luz del sol se colaba entre las grietas de la pared, había alguien parado en una esquina, me quejé un poco tratando de zafarme de las cuerdas, en eso la silueta que me observaba desde el rincón se movió, llevaba un rifle en la mano -Simon ¿eres tú...?_ era su aroma, sin duda, aunque me costaba mucho distinguirlo, mi vista, mi olfato y muchos de "mis poderes de vampiro" estaban fallando, aun así él no respondió. Miré hacia un lado y había un mueble de madera que tenía frascos de sangre e inyectadoras, frascos con agua, ajo, al lado guidadas cadenas, garras de hierro, trampa para animales y un crucifijo inmenso de plata, me empecé a poner nerviosa, tiré una vez más de las cuerdas con el mismo resultado_ Simon, por favor libérame, me estás lastimando_ salió de la obscuridad hasta que la luz de una de las grietas le iluminó parte de la cara, llevaba el rifle portado al hombro, estaba irreconocible, serio, la mirada no era la misma que yo conocía <<...es un cazador...>> al pensar esto me dio pánico, mis ojos se me inundaron y abrí mi boca ante el asombro -¿Me temes?_ se atrevió a hablar -¿Por qué haces esto?_ le pregunté con mucho miedo. Me apuntó con el rifle y me dio un disparo en el lado derecho del pecho, era una bala de madera, el dolor era espantoso, grité con todas mis fuerzas_ ¡Simon! Simon...._ me volvió a disparar pero esta vez en un costado del abdomen, volví a gritar del dolor, lloré ante la indescriptible sensación
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Qué se siente Alex?_ lo miré pidiéndole piedad pero sin responderle, así que volvió a dispararme -¡¡¡YAAAAA....!!! Por favor... basta..._ normalmente las heridas de un vampiro sanan al instante depende de la gravedad o profundidad, todas las heridas provocadas dolían con la misma intensidad que hacérselas a un humano, pero las balas de madera eran en especial dolorosas, quemaban por dentro, además, las cuerdas estaban impregnadas de agua bendita con ajo. Simon bajó el rifle y lo recostó de una silla vieja de madera que estaba a un lado sin quitarme la vista de encima, fue al mueble de madera donde estaban todos los instrumentos de tortura, tomó una navaja, abrió el frasco con agua y sumergió la punta de la navaja en el líquido, lo cerró y vino directo a mí con la mirada llena de rabia y una "casi" sonrisa dibujada en el rostro, se paró en frente de mi muy cerca, puso su rostro a la par del mío, separados por unos 2 centímetros, retiró parte de mi cabello mojado que estaba en mi cara con delicadeza y ternura fingida, alzó el puñal cortando sutilmente mi bíceps derecho, grité nuevamente ante semejante dolor. Se fue de nuevo al mueble de madera y dejó la navaja allí, fue al rincón oscuro y trajo consigo un libro grande y robusto color púrpura <<mi álbum de fotografías>> -¿Te parece conocido esto?_ me enseñó la portada -¿Qué haces con eso...?_ alcancé a pronunciar. Comenzó a hojearlo -Digamos que lo que está dentro entre estas páginas captó mi interés..._ me mostró una foto de nosotros en Tampa, cerré los ojos y vinieron a mi mente las sonrisas de él y las mías durante ese viaje, se me escaparon unas lágrimas -Simon.... -¿Cómo conociste a mis padres Alexandra? ¿Todo era parte de un plan? Aunque sigo sin comprender el porqué de estas fotografías y no creo que me hayas borrado la memoria para que no recordara esto, ¿o sí?_ tragué con dificultad, como le explicaba todo a Simon? -Si te contara la verdad, no me la creerías... -Hace menos de 3 meses creía que los vampiros no existían, cualquier cosa que me digas ahora no la pondré en duda -¿3 meses? ¿Cómo que 3 meses? ¿Eres cazador desde hace 3 meses?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Digamos que sí, me propuse cazarte, y henos aquí... -¿Pero cómo supiste de mí? hay más cazadores aquí en San Francisco, ¿cierto?_ pensé en mi familia <<¡oh no!>> -Yo soy quien hace las preguntas aquí... -Pe... pero..._ tomó el rifle y volvió a apuntarme_ ¡ESTA BIÉN! está bien yo te respondo, pero no dispares de nuevo, por favor_ haló la silla vieja de madera y se sentó en frente de mi a pocos metros de distancia -Y bien... -Tus padres y yo éramos amigos, tu padre fue el profesor que me reemplazó en la primaria de Sioux Falls, allí nos conocimos y él me presentó a tu madre, yo tenía una conexión muy grande con ellos por ti, tú apenas eras un bebe recién nacido, ellos quisieron hacerme tu madrina, pero me negué_ su mirada se había perdido, la había quitado de mi hacía varias palabras atrás, volvió a verme pero con más ira -¿Con que eran amigos, eh?_ su mirada estaba mezclada entre ira y dolor, tenía los ojos llenos de lágrimas_ ¿Y POR QUÉ LOS MATASTE ENTONCES? -¡Yo no los maté!_ abrí mis ojos como platos_ ¿de dónde sacaba tal cosa? -¡Bah! claro que si lo hiciste, hay pruebas de lo que hiciste_ fruncí el ceño -¿Y de donde se supone que salieron esas pruebas? -Fueron atacados por un vampiro y todo apunta que fuiste tú -¿Cómo mataría yo a tus padres si eran mis amigos? ¿Habiendo tantos humanos en el planeta iba a cazarlos a ellos dos precisamente? ¿Cómo iba a dejar a Dylan y a ti sin padres?, además que yo no estaba ni cerca para cuando aquello sucedió, tengo testigos_ me detuve un momento_ ¿quién te ha dicho todo esto Simon? -Alguien que conocerás en su debido momento..._ hizo una pausa_ ¿y que me dices de las fotografías de nosotros juntos?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Oh! eso me ayudara a darle sentido a mi versión..._ me detuve en seco antes de contarle todo -¿Que tienen que ver las fotografías? ¿Planeabas matarme a mí también? ¿O primero a mi hermano menor? -Por favor siéntate, tal vez no estés preparado para lo que te voy a contar_ me vio como si se estuviera haciendo mil preguntas en la cabeza -Escucho... -Tú y yo nos conocimos hace más de 22 años en la Universidad de Sioux Falls, de hecho tú me conocías desde que nací_ su expresión se intensificó y soltó una risa -Tus mentiras no concuerdan Alexandra -¿Por qué crees que yo tenía una conexión especial con tus padres? -No lo sé, tal vez era la conexión que siente el cazador con su presa_ puse los ojos en blanco, me moví un poco y sentí que me desgarraba por dentro, mi columna sonó ruidosamente, me quejé del dolor, el agua bendita y el ajo me debilitaban cada vez más -Tú eras mi ángel guardián Simon, Miguel te volvió humano para que yo te conociera y así me ayudaras a combatir al hijo del diablo, te enamoraste de mí y te cortaron las alas, renunciaste a ser ángel por mí, todo esto sucedió mucho antes de convertirme en vampiro_ me miraba expectante, entre confundido y sin querer creerme ni una sola palabra -¿Y como explicas que aun tenga esta edad? ¿Cómo explicas que tenga recuerdos de mi niñez si por lo que me dices nunca la tuve? ¿Cómo explicas que tuve padres? -Moriste.... _ hice una pausa y cerré mis ojos mientras unas lágrimas salían recordando el momento que lo apuñalé, cuando tenía su cuerpo en mis brazos muriendo. Lloré un poco más, lo miré a él, había adoptado otra posición_ mientras yo estaba poseída por un demonio, yo te apuñalé en el abdomen mientras tratabas de exorcizarme, moriste en mis brazos_ le desvié la mirada, quería llorar intensamente pero no podía -Sigo sin entender...
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Miguel permitió que volvieras a nacer, ya habías sido fecundado, a los 9 meses exactos de tu muerte volviste a nacer cerca de Sioux Falls y tus padres se mudaron allá, tu padre me reemplazó en la primaria, nos hicimos amigos y te volví a ver, pero hecho un bebé_ se me quebró la voz_ Verona te puso en mis brazos por primera vez y vi tus ojos, esa mirada que siempre me brindó seguridad... -¡Basta!_ las lágrimas también le estaban haciendo una mala jugada a Simon_ Es increíble todo lo que puedes inventar -No son mentiras Simon, todo es verdad ¿por qué crees que me espanté al verte el día que Adam y yo llevamos a Dylan a tu casa esa noche? -No lo sé... tal vez recordaste lo que hiciste con mis padres -Yo hui de Sioux Falls poco después de convertirme en vampiro, no me despedí de tus padres, no era capaz de verte más me hacía daño recordar todo lo que una vez pasó entre nosotros antes que murieras -¡Mentiras y más mentiras! citas a MIGUEL... ¿quién demonios es ese Miguel que tan dices que hizo? el que me devolvió a la vida -El arcángel Miguel... -¿Quién?_ rio ruidosamente -Antes solíamos ser amigos, al igual que Gabriel, por supuesto antes de convertirme en vampiro -Alex basta... ya, ya... ya me estoy mareando con tanto cuento de fantasía barato -No te estoy mintiendo... -Yo no voy a cometer el mismo error dos veces, no confiaré en ti de nuevo -¡NO TE ESTOY MINTIENDO!_ se levantó de la silla y fue al mueble de madera, tomó el frasco con sangre, tomó una jeringa llenándola en su totalidad -Sangre de alguien muerto... ustedes los vampiros tienen algunas debilidades bastante interesantes... nunca pensé que Dylan tendría razón_ dijo mirando la inyectadora, yo estaba entrando en pánico de nuevo, todo me ardía, las heridas de bala eran como si tuvieran fuego por dentro y tenía algún
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER hueso o costilla trasera rota, al parecer ese era parte de los efectos de esa sangre, era algo que desconocía sobre los vampiros, pero era una sensación diferente, me sentía muy débil. Simon se acercó a mí, clavó la aguja de la inyectadora en mi muslo izquierdo, no pude impedirle que lo hiciera, porque al igual que mis manos, mis piernas estaban atadas, sentí cada gota de esa sangre recorrer mis venas quemándome cada vez más por dentro, podría jurar que era la misma sensación que tenían las personas enfermas de cáncer cuando recibían el tratamiento con quimioterapia. Me desmayé del dolor una vez más
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Capítulo 27 <<...Me fui de nuevo hacia el lado derecho de la cama y me metí entre las sábanas, me acurruqué y me acosté de nuevo sobre el pecho de Simon, era agradable la verdad, cerré los ojos y no demoré en quedarme profundamente dormida. -Muy buenos días señorita…._ escuché una voz lejana, abrí los ojos lentamente, era Simon quién me traía comida en una bandeja -¿Simon…?_ me estrujé los ojos el sol estaba radiante -Buenos días Alex. Aquí está tu desayuno, aunque ya deberías almorzar más bien. Dormiste como un bebé_ me dijo con una sonrisa amable y yo se la respondí -Buenos días Simon. Gracias por el desayuno, no debiste… y quien dormía como un bebé eras tú. Me levanté en la madrugada y ni cuenta te diste -Si ya me di cuenta_ me senté en la cama, con la espalda recostada de la cabecera, Simon me puso el desayuno en las piernas, era el típico desayuno americano […] Simon siempre sabía lo que a mí me gustaba, incluso tenía un vaso lleno hasta la mitad con agua y una flor silvestre del jardín dentro
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Wow! Huele y se ve divino_ le dije saboreando mis labios de forma exagerada. Se sentó a mi lado viéndome de frente -Buen provecho_ empecé a comer y Simon me miraba fijamente, pero con dulzura, eso me incomodaba un poco -¿Qué…? -Nada… nada, solo pensaba -¿Pensabas? No sabía que pudieras hacer eso. ¿En que pensabas? -Cosas sin importancia la verdad. Tonterías mías_ en ese momento recordé mi borrachera de la noche anterior...>> Abrí los ojos una vez más con dificultad, no tenía ni la más mínima idea de cuánto tiempo llevaba cautiva, cada vez me sentía peor, no tenía casi fuerzas para mantenerme en pie, sentía que dentro de poco el hombro derecho se me dislocaría, estaba empapada en agua, ajo y sangre mía, miré hacia arriba y mis brazos lucían peor desde la última vez que los vi, de repente se abrió la puerta de la cabaña de la habitación donde estaba, me asusté, era Simon, llevaba otra ropa -¿Cuánto tiempo llevo aquí? -4 días ya casi 5... ¿Extrañas a tu familia?_ dijo con un tono amargado pero no respondí, cerré los ojos quejándome muda de mi dolor corporal y emocional -¿Simon quién te metió toda esta basura en la cabeza de que maté a tus padres? -Qué casualidad que preguntas... justo vino a verte_ fruncí el ceño. La puerta se volvió a abrir pero al ver de quien se trataba, casi se me sale el corazón por la boca, éste apenas me vio sonrió -Hola profesora Torres.... cuanto años...
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¿Zach...?_ era mi ex alumno de la preparatoria de Sioux Falls, exactamente igual, con unos años más de cuando lo vi por última vez, pero inhumanamente posible que estuviera tan bien conservado_ Eres un vam.... -Me alegra que usted y mi amigo Simon hayan tenido su tiempo para charlar sobre los buenos recuerdos que comparten_ miré a Simon, estaba inexpresivo, recordé entonces cuando lo volví a la vida con mi sangre de vampiro y le borré el hecho que había asesinado a su padre y a los cazadores de vampiros de su clan por salvar a Adam y a Bea, Adam y Vanessa me advirtieron de las consecuencias de haberle dado mi sangre a un humano, lo miré a los ojos por varios segundos -Simon fue él... ¡Simon fue él quien asesinó a tus padres!_ Simon frunció el ceño -Simon dejó de confiar en usted, pero yo fui quien le abrió los ojos, si no es por mí, no se da cuenta que se estaba enamorando de la vampira que mató a sus padres -¿Cuándo falleciste? -No estoy entendiendo nada... -Él es vampiro también... -¿Cómo lo sabes? -No es difícil de distinguir, la última vez que lo vi fue hace 20 años y lucia igual, tal vez 5 o 8 años más viviste como humano_ Simon nos miraba a ambos -¿Le vas a creer a alguien que te ha mentido todo este tiempo?_ le dijo Zach con tranquilidad -Haz una prueba Simon, me imagino que no tendrás problema con ello Zach, de todas formas Simon, el crucifijo te da algo de ventaja, ahora no está en plena potencia porque el crucifijo lo debilita_ Simón miró el mueble donde estaban las cosas y a Zach_ no tienes nada que perder Simon, y supongo que tú tampoco Zach_ Simon me miró me imagino que preguntándose qué hacer, se acercó al mueble de madera pero en un abrir y cerrar de ojos Zach lo tomó por la espalda y lo lanzó al otro lado de la habitación, Simon apenas se movió quejándose del dolor
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Déjalo en paz!_ halé de nuevo las cuerdas pero con más fuerza, mis ojos comenzaron a llamear, sentía brotar las venas alrededor de mis ojos, el techo crujió ante mi movimiento, Zach me miró con una leve sonrisa dibujada en el rostro y luego miró a Simon -Me fuiste de gran ayuda, pero supongo que ya cumpliste con tu trabajo_ sus colmillos sobresalieron -¡DEJALO EN PAZ!_ volví a gritar y halé una vez más con todas las fuerzas que tenía, el techo crujió más fuerte, el hombro se me dislocó, aullé del dolor terrible que esto me causó, una de las columnas de madera que sostenía la vieja cabaña se partió dejándome caer arrodillada -Está bien Simon, por ahora no te almorzaré... -¿Cómo te convertiste? -Yo creo que tus cálculos fallaron Alex, trataste de hacer algo heróico y mira en lo que se transformó, creo que hubiera sido mejor que me dejaras morir junto con mi padre y los míos, tú y tus amigos los mataron a todos y juré que todos pagarían por ello -No te atrevas a tocar a ninguno de ellos..._ alcancé a decir entre el dolor que me embargaba -Apenas termine contigo voy por ellos, no te preocupes... ¿y como me convertí?_ hizo un pausa andando hacia un costado de la habitación_ supongo que algún día debía morir por causas naturales y así fue, morí en un accidente en mi moto, me arrollaron en la autopista, 2 días después resucité siendo esto..._ dijo con repugnancia_ siendo lo que mi padre me enseñó odiar, y todo gracias a ti. Apenas desperté recordé todo lo que tu borraste, te investigué un poco y vi tu conexión con Simon y su familia, me aseguré que Simon ni su hermanito estuvieran en casa para cazar a sus queridos padres y así con el tiempo te culparan a ti, nunca planee que se encontraran tan pronto, pero iba a hallar la manera que así fuera -¿Fuiste tú...?_ voltee a ver a Simon, estaba poniéndose de pie -Si fui yo, ¡Bingo! aquí entrenos, tu madre sabía mejor..._ Simón se vino hacia Zach, éste lo agarró por el cuello y lo levantó ahorcándolo
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -¡Suéltalo Zach!_ Simon lanzaba patadas al aire, su cara y orejas estaban rojas_ ¡ZACH!_ lo soltó, Simon cayó al suelo tosiendo tratando de recuperar el aire. Zach tomó la silla vieja que estaba hacia un lado, agarró por el pecho a Simon y lo sentó a la fuerza, lo ató de pies a cabeza quedando prácticamente inmóvil -¡Tú los mataste! ¡ASESINO!_ Zach le dio una bofetada -Eso somos niño... ¿o no Alex? -No le hagas daño por favor, si quieres mátame a mí pero no lo toques a él ni a mi familia por favor, son lo único que me quedan, ellos no se merecen esto_ mientras decía esto Zach fue al mueble donde estaban las cosas y sumergió el puñal en la sangre de humano muerto, fue hacia mí y apuñaló mi muslo izquierdo, traté de no gritar, ya la garganta me ardía, lloré con rabia y dolor, cada vez me debilitaba más, me sostenían mis brazos atados nada más, hizo un par de cortadas no muy profundas en mi antebrazo izquierdo y en mi cuello -¡Déjala en paz mal nacido!_ gritó Simon desde su asiento -Una cosa si te puedo prometer Alex y es que apenas acabe contigo y tu clan me voy a suicidar, yo no puedo existir así definitivamente..._ miré a Simon mientras Zach me decía aquello, tenía los ojos cerrados y algo decía para sus adentros. Zach fue de nuevo al mueble a sumergir nuevamente el puñal en sangre cuando se escuchó el aletear de unas alas y apareció Gabriel justo en la puerta, Zach volteó hacia él con miedo, Simon me miró asintiendo con la cabeza, yo le sonreí con desgano, apenas podía subir un poco la cabeza, vi a Gabriel y él me sonrió, abrió la puerta y entraron Adam, Sam, Vanessa, el señor Douglas, la señora Julia y de última Adriana, antes de que pudiera escapar, el señor Douglas y Sam tomaron a Zach -¡ALEX!_ Adriana corrió hacia mí, Adam trató de ayudarla pero se quemó apenas tocó las cuerdas, Adriana no podía sola, Vanessa terminó de liberar a Simon y éste corrió hacia mí para ayudar a Adriana a liberarme, apenas liberaron mis brazos sentí un dolor espantoso, me quejé demasiado, liberaron mis piernas y me tendieron en el suelo.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Epílogo Adiós… Adam cayó arrodillado a mi lado mientras Adriana me limpiaba las heridas y trataba de quitar el agua bendita y el ajo de mi cuerpo para que Adam pudiera sacarme de allí, miré hacia la puerta, Gabriel continuaba allí parado inmóvil, asintió con la cabeza y sonrió amablemente, yo le respondí la sonrisa y asentí, inmediatamente desapareció son su singular aleteo, en ese momento volví a escuchar los gritos de Zach que pedían que lo dejaran ir, cuando escuché el quebrar de madera y Zach gritando insistentemente que acabaría con todos en el lugar, de pronto dejé de oír su voz, voltee y el señor Douglas estaba dejando caer su cuerpo al piso sin vida, cerré los ojos con dolor -Adriana..._ continuó limpiándome_ ¡Adriana!_ me miró con miedo, estaba nerviosa, la miré y ella asintió, se apartó y Simon se acercó, él tomo mi mano derecha -Alex perdóname, yo no tenía idea... me dejé engañar por él..._ empezó a llorar -Creo que eso ya no importa Simon..._ le dijo Adam serio, él estaba al otro lado de mi cuerpo muy cerca -No tienes idea de cuánto sufrí tu pérdida Simon, me ha costado años recuperarme, me volví lo que soy por el dolor que tu muerte me produjo, yo hice que te quitaran tus alas, siempre me amaste sin
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER condiciones y nunca te correspondí_ tosí_ por seres como yo murieron tus padres, por mi culpa murieron Andrew y Verona, que eran mis amigos -No fue tu culpa... Aún sigo sin comprender muchas cosas, pero me queda culpa que no fuiste la responsable de su muerte. No tienes idea del infierno que pasé al enterarme que eras esto y que habías asesinado a mis padres -Zach los mató por venganza hacia mí, yo le hice esto a él..._ miré a mi alrededor y Adriana estaba recostada de Sam llorando al igual que Vanessa de su padre y su madre_ Señor Douglas, Señora Julia y tú Adam, por favor cuiden de Simon y tu Sam de mi hermana, Vanessa es tu obligación ver por Adam y todos ustedes ver por Vanessa -Alex, no te despidas... -Son muchos años sufriendo Adam, muchos años dañando personas que no lo merecían, muchos años que quizás no debí vivir, ya es hora de morir -¡No! no, no, no, no Alex, no digas eso, no estamos reencontrando de nuevo, la vida nos dio esta oportunidad de nuevo, aquí me tienes..._ me dijo Simon entre lágrimas, acaricié su rostro con las pocas fuerzas que me quedaban y le sonreí, siempre vas a ser especial para mí y gracias por cuidar de mí el tiempo que lo hiciste..._ tomó la mano con que lo acariciaba y la beso, voltee hacia Adam, estaba luchando con sus lágrimas más que nunca -No me mires así, te prohíbo que me dejes, no así Alex, no para siempre... -Te amo Adam, siempre fue así y siempre lo será..._ tosí de nuevo produciendo un dolor agonizante dentro de mí_ y si.... -Sí que..._ frunció el ceño -Si me hubiera casado contigo..._ le sonreí, fue allí cuando dejó libre todas sus lágrimas, sentí que poco a poco me desvanecía viendo al fondo de la casa una luz muy brillante.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER Bajaba las escaleras de la casa de Sioux Falls, estaba llena de gente, apenas las personas se dieron cuenta que yo estaba allí me sonrieron, había flores por todos lados, abrí la puerta principal de la casa y vi a Miguel parado en la acera -¿Miguel? -Hola Alex.... -¿Qué haces aquí? -Esperando que empiece la ceremonia_ fruncí el ceño y fue cuando me di cuenta que tenía un vestido de novia puesto ¿y como no notarlo si era inmenso y hermoso? -¿Estoy soñando? -No Alex..._ mostró la sonrisa que pocas veces dejaba ver_ estás cumpliendo un sueño, estás dejando el dolor atrás, las desgracias, la tristeza, aquí todo es mejor -Morí ¿cierto? -Yo lo llamaría que volviste a empezar una nueva vida..._ volvió a sonreír_ mira la casa, ¿es hermosa no?_ voltee a ver la casa -Creo que nunca la vi tan hermosa Miguel..._ se me escaparon algunas lágrimas y sonreí_ gracias..._ él me sonrió y me abrazó_ ¿tengo que ir al purgatorio no es cierto? -Es tu decisión... -¿Mi decisión? soy vampiro Miguel... -Si pero eres una vampiro no ordinaria y Lucifer lo sabía, siempre estuviste dispuesta a dar la vida por la gente que amas, ahora te pregunto: ¿te arrepientes de todo lo que hiciste? -Si te refieres a matar inocentes... por supuesto que sí -Sabía que así sería..._ volvió a sonreír -¿Por qué me dejaste sola Miguel?
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER -Digamos que perdí la fe en ti, pero Gabriel me hizo rectificar, él siempre creyó en ti, yo soy de corazón duro _ hubo un pequeño silencio_ ¿sabes que puedo volverte a la vida...? -¿Si?_ sonreí con desgano, miré la casa de nuevo_ no Miguel, ya viví suficiente, ya dejé de ser humana hace mucho tiempo, es hora de seguir el curso_ me sonrió y asintió con la cabeza -Entonces creo que debemos seguir..._ me tomó por la espalda y me señaló hacia la puerta de la casa, Adam me esperaba allí parado vestido de blanco, sonriéndome, extendiéndome su mano derecha, no sabría cómo describir su aspecto, solo puedo decir que era perfecto. Caminé hacia él lentamente sonriéndole, me sostuve de su brazo derecho y entramos caminando a la casa, vi a mis padres sonreír a un lado, a Andres, a Adriana, Vanessa, los señores Adams, y hasta Chris, Verona y Andrew, llegamos al patio trasero, había un altar cerca de la entrada del bosque, allí estaba Simon junto a Miguel y Gabriel, abracé a Gabriel y por último a Simon, me separé de él y nos miramos por unos segundos, las lágrimas querían apoderarse de mí, me sonrió y me acarició la mejilla, Adam acarició mis hombros dándome fuerzas, me voltee hacia el altar donde estaba Miguel y me sonrió, miré a Adam y me besó dulcemente en los labios, por primera vez en tantos años sentía paz plena y felicidad, lo más raro del asunto era que jamás volvería a ser humana o vampira, sólo sería feliz.
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    Mairim Soledad GonzálezRENACER NOTA PARA EL LECTOR Sin palabras quedo por tanto apoyo, de esta manera concluyo 4 maravillosos libros que escribí con todo el corazón, espero que fuera de su agrado. Se vienen más historias asombrosas que continúan de cierta manera la historia de Alex, espero las sigan. Una vez más ¡MUCHAS GRACIAS! Arriba mi Venezuela y el arte. Recuerda que no existen los finales felices; y si una historia termina con una es porque esa historia no ha terminado. Mairim Soledad