El documento describe la difusión del Renacimiento desde Italia hacia otros países europeos entre los siglos XV y XVI. Se produjo un éxodo de humanistas e artistas italianos hacia países como Francia, Hungría e Inglaterra, llevando sus ideas y obras. El Renacimiento italiano fue imitado y adaptado de forma creativa en cada región según sus propias tradiciones e intereses. Esto condujo a variaciones regionales en las expresiones culturales renacentistas en el extranjero.