Este capítulo trata sobre cómo se ha transformado el entendimiento del pasado en Alemania a través del tiempo. Explica que la República Democrática no es responsable de crímenes como la Segunda Guerra Mundial o genocidios, y que los crímenes estalinistas ocurrieron bajo ocupación soviética. También habla sobre la necesidad de enfrentar el pasado y aclararlo como lo planteó Adorno, a través de canales como los medios, la educación y foros públicos. Concluye que conocer el pasado es