El documento analiza cómo el capitalismo se reorganizó después de la Primera Guerra Mundial a pesar de las movilizaciones anticapitalistas. La guerra debilitó a los países europeos y llevó a revoluciones en Rusia, Hungría e Italia impulsadas por fuerzas socialistas y obreras. Sin embargo, el capitalismo logró sobrevivir reorganizándose, aislando a Rusia Soviética y posponiendo su crisis hasta los años 1950 a través de mecanismos de autorrevolución como la Nueva Política Económica