Dos personas comparecen ante un notario para rescindir un contrato previo de cuentas en participación mediante el cual habían celebrado negocios. Acuerdan rescindir dicho contrato de mutuo acuerdo y sin reclamar daños u otros pagos, aceptando volver a la situación previa al contrato original. El notario da fe de presenciar la rescisión voluntaria entre las partes sin responsabilidades adicionales.