El documento describe la transformación de Macedonia en una potencia militar bajo los reyes Filipo II y Alejandro Magno. Filipo II consolidó la organización del reino de Macedonia y creó una eficiente falange militar. Derrotó a sus vecinos y conquistó Grecia central en 338 a.C., poniendo fin a la independencia política de las ciudades-estado griegas. Su hijo Alejandro completó la obra de su padre creando un vasto imperio que se extendió desde Grecia hasta la India, ganándose el sobrenombre de "Magno".