Este decreto establece las condiciones sanitarias y ambientales básicas que deben cumplir los lugares de trabajo en Chile. Incluye disposiciones sobre saneamiento, agua potable, residuos, servicios higiénicos, ventilación, seguridad, señalización y equipos de protección personal. La empresa es responsable de mantener estas condiciones para proteger la salud de los trabajadores. El documento también especifica los requisitos mínimos para cada área.